Fabiana Lagorio: «La Universidad usa y expone a las mamás y los jóvenes de la Politécnica»

Las autoridades de la Universidad Nacional de Moreno continúan sin dar respuesta a los padres y madres de la Escuela Secundaria Politécnica, buscando responsabilizar a áreas gubernamentales que nada tienen que ver con su decisión de dejar sin la posibilidad de continuar con sus estudios a los y las jóvenes.

Este conflicto afecta también de forma directa a los padres y madres de la Escuela N° 37, quienes luego de una larga lucha por encontrar una solución a su situación edilicia hoy se ven perjudicados por las arbitrarias decisiones de las autoridades de la Universidad Nacional de Moreno.

Desde Moreno Primero dialogamos con Fabiana Lagorio, madre y abuela de estudiantes que asisten a segundo y cuarto año de la Escuela Secundaria N° 37, y que participó activamente en la resolución del conflicto que en su momento tuvieron como comunidad educativa con la Universidad de Moreno, por el edificio de Corbalán y Merlo. Ante esto, Fabiana expresó: «Nosotras como mamás entendemos a las madres de la Escuela Politécnica, pero entendemos que acá hay un problema político, dónde la universidad usa y expone a las mamás y los jóvenes de la politécnica, siendo que los proyectos universitarios salen desde las universidades y quién debe dar la solución de base en este caso es el señor Hugo Andrade como rector de la Universidad».

Haciendo un poco de historia, cuando se declaró la cuarentena durante la pandemia de Covid 19, la comunidad educativa de la ES37 se enteró por redes sociales que la Universidad Nacional de Moreno difundió que se iba a realizar un Proyecto de Escuela Politécnica en el edificio que se les había otorgado a ellos. En relación a cómo se enteraron, Fabiana sostiene que: «nosotros tenemos un pequeño polo educativo en el territorio con Jardín de infantes, Escuela Secundaria y Primaria. Cuando nos enteramos de este proyecto de la UNM comenzó nuestra lucha por el edificio».

Resulta hasta el día de hoy incomprensible la insistencia en la decisión de dejar sin educación a los jóvenes de la Escuela Politécnica teniendo en cuenta los recursos, espacio y presupuesto con el que cuenta la Universidad Nacional de Moreno.

«La universidad cuenta con más de 20 hectáreas, y un presupuesto de más de 500 millones de pesos, es ilógico y de una falta total de empatía por parte de la universidad pedir que la ES37 salga de dónde está, se la quiera desalojar, para alojar a la politécnica, cuando tienen todo y más para hacerlo en su campus o el terreno lindero», explica Fabiana, y añade:  «Se están vulnerando los derechos de los chicos de la ES37, que además somos territoriales, no se pueden vulnerar los derechos de una secundaria histórica que está dentro de nuestro territorio».

Como menciona Fabiana, desde su recorrido como madre que lucha por la educación de sus hijos, desde su conocimiento del territorio, desde las autoridades de la UNM parecen desconocer la realidad de los y las jóvenes, poniendo como prioridad la necesidad de instalar una disputa política con el municipio, buscando responsabilizarlo de algo que le es ajeno y en esa búsqueda pretenden abrir una falsa grieta entre las comunidades educativas de la ES37 y la Escuela Politécnica.

«Las mamás de la 37 hace tres años que estamos luchando por una escuela digna y segura para nuestros jóvenes, a nosotras nos encanta el proyecto de la politécnica pero no a costa de los derechos de los jóvenes de la 37, no nos parece justo. El señor Hugo Andrade tiene un problema personal con la señora Mariel Fernández, quiere marcar que tiene más poder y por eso expone a estás mamás en lucha, cuando debería ser el quien de la solución de lo que él mismo construyó cómo proyecto», finalizó Fabiana.

La Escuela N° 37, una tradición de lucha, ahora con Centro de Estudiantes

El año pasado, la escuela obtuvo la posesión del edificio en concepto de custodia. Este año, las y los jóvenes armaron el Centro de Estudiantes. Abril, integrante del mismo, lo resume: «Somos un Centro de Estudiantes nuevo, en una escuela nueva».

La Escuela N° 37 no solo fue ejemplo de lucha para conseguir, finalmente, la posesión del edificio en concepto de custodia desde diciembre del año pasado y la posterior construcción de un edificio nuevo. Ahora, sus estudiantes también lo son porque se comprometen con la educación pública y forman el Centro de Estudiantes. 

Desde Moreno Primero, nos comunicamos con Abril, una de las estudiantes que impulso la creación del centro y trabaja por él desde el primer día. Cuenta que le encanta vivir en Moreno, como así también es consciente de que faltan muchas cosas por hacer. Si bien en su casa no se habló mucho de política, fue “conociendo este mundo nuevo por mi cuenta”. 

Por un lado, ayuda en el barrio y forma parte de las y los jóvenes que impulsaron el Centro Cultural Marina Vilte. Por el otro, desde que llegó a la Escuela 37, pensó en armar el Centro de Estudiantes y conoció a varios compañeros con la misma intención.  

Al respecto, Abril explica que “mucho no conocía a mis compañeros porque recién llegaba a la escuela, y encima en época de pandemia. Sacaba los números de ellos desde los grupos de WhatsApp de la escuela y, de a poco, se fueron sumando. Hoy somos alrededor de 30 estudiantes participando”. 

La participación y el compromiso de cada una y cada uno de ellos radica en la importancia que le dan al asunto, ya que consideran que “el Centro de Estudiantes es importante para reclamar los derechos de los compañeros que, a veces ,no se cumplen. Porque a veces faltan muchas cosas, y desde nuestro lugar, lo que hacemos es reclamar por esas necesidades.”  

El Centro de Estudiantes es importante para reclamar los derechos de los compañeros que, a veces, no se cumplen. Porque a veces faltan muchas cosas, y desde nuestro lugar, lo que hacemos es reclamar por esas necesidades.

No están solos en la tarea. Desde el comienzo hablaron con los directivos y con los profesores, quienes los acompañan, y su intención es ir a elecciones en septiembre, “porque el centro recién se está armando, empezamos hace un mes.” 

Es por eso que “recién comenzamos con las actividades, teniendo en cuenta que tuvimos las vacaciones de invierno en el medio”, pero en poco tiempo “hicimos una jornada de reciclaje, pusimos una cartuchera comunitaria para que los estudiantes que no pueden acceder a los útiles puedan tenerlos, y también participamos del reclamo de justicia por Sandra y Rubén”. 

La estudiante de la Escuela N° 37 cuenta que ya tienen varios proyectos en mente para llevar a cabo: “Queremos hacer murales para pintar las paredes de la escuela. También estamos buscando poner trabas en la puerta de los baños y agrandar la biblioteca; además de la jornada de reciclaje, queremos poner un punto verde en el colegio para agrandar el reciclaje y promover el cuidado del medio ambiente”. 

Por último, Abril concluye:  “Somos un Centro de Estudiantes nuevo, en una escuela nueva, estamos comenzando”. 

EL CONSEJO SUPERIOR DE LA UNM HIZO PUBLICA UNA DECLARACIÓN DIRIGIDA A LA COMUNIDAD

La declaración hace referencia al reclamo de la Universidad Nacional Arturo Jauretche en relación a parte de su predio y al conflicto con la comunidad de la escuela 37.

El Consejo Superior de esta Casa de Estudios hace pública la siguiente declaración:
 
La Universidad Nacional de Moreno adhiere al reclamo que la comunidad de la Universidad Nacional Arturo Jauretche presentó a las autoridades de YPF, ante la decisión de la empresa de vender parte del predio donde funciona la sede central de esta universidad pública desde hace más de 10 años.
 
Esperamos que las autoridades máximas de YPF retrotraigan esta decisión y den apoyo efectivo al sistema público universitario y a su contribución al desarrollo científico-tecnológico y de transmisión del conocimiento.
 
Por tal motivo, este Cuerpo también expresa su apoyo a la iniciativa del CONSEJO INTERUNIVERSITARIO NACIONAL para impulsar una ley que regularice el traspaso definitivo de los inmuebles que ocupan las Universidades Nacionales en situaciones similares.
 
Como es de público conocimiento, son numerosos los casos en controversia idénticas a la que transita a hermana UNAJ, como la situación de la UNDAV, por un inmueble que el Municipio de Avellaneda retiene en perjuicio de su Facultad de Ciencias Ambientales. Así también, la desafectación de una parte de los terrenos del Campus Migueletes de la UNSAM, que dispusiera el Ministerio de Transporte en la anterior gestión de gobierno nacional, pero que felizmente fueran restituidos en 2020 por las actuales autoridades. Asimismo, el caso de la UNLU por sus instalaciones de la sede San Fernando que la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) transfiriera al Municipio.
 
En este contexto, es que ratificamos nuestro apoyo al Rectorado por las acciones y medidas impulsadas para ofrecer el uso transitorio del edificio de nuestra Escuela Secundaria Politécnica y futuro Instituto Tecnológico, toda vez que esta Universidad siempre se ha avenido y asumido el esfuerzo de de colaborar con la Escuela Nº 37, contribuyendo de esta forma a una solución que garantice el bienestar de ambas comunidades educativas, a la vez que disponer la solución provisoria para el inicio de la ESPUNM a su propio cargo y luego de 7 años de contratiempos.  Es por ello, que expresamos nuestro beneplácito por el compromiso asumido por las autoridades de la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires y del Ministerio de Educación de la Nación por la suscripción del convenio que finalmente de resolución a esta controversia y agradecemos los apoyos recibidos de los diferentes colectivos que componen esta comunidad universitaria. En consecuencia, una vez más solicitamos a las autoridades la pronta definición y asignación del futuro predio de la Escuela N° 37 para que puedan iniciarse las obras y dar definitiva solución a esta situación.
 
Por último, reiteramos nuestro deseo de una acercamiento a la comunidad educativa de la Escuela N° 37 para construir juntos las soluciones que demandan ambas comunidades educativas y colaborar mutuamente; lamentando el espíritu que evidencian los actos públicos en torno a esta cuestión que, lejos de ennoblecer la legítima demanda por la resolución de sus necesidades, ocultan la trascendencia de la causa común por el derecho a la educación que, el Estado en todos sus niveles, las universidades públicas y los colectivos representativos de las comunidades educativas en su conjunto, deben garantizar y asumir como un Derecho Humano, tal como lo prescriben las leyes.