Creciendo Juntos lleva a cabo una olla popular junto al Centro de Estudiantes y el resto de la comunidad educativa

Se trata de la Escuela Secundaria Creciendo Juntos, que no es pública ni privada, sino de gestión social. Desde Moreno Primero nos comunicamos con Martina Fernández, que pertenece al Centro de Estudiantes y expresó: “Por suerte estamos en un colegio que reivindica lo comunitario y es por eso que se sumaron a la idea de hacer una olla popular”.

La pandemia de Coronavirus devino en una crisis económica de la que Moreno no quedó exento. Para hacer frente a la crisis, diferentes vecinos y vecinas de movimientos sociales y políticos, sindicatos, Sociedades de Fomento, Centros Culturales y demás actores de la comunidad, impulsaron la realización de ollas populares.

En Paso del Rey, una olla popular fue impulsada, como pocas veces visto, desde una Escuela Secundaria. Se trata de la Escuela Secundaria Creciendo Juntos. Allí, el Centro de Estudiantes buscó la forma de hacerse presente en la comunidad, entendiendo la situación económica que estaba atravesando e impulsaron una olla popular que llevan a cabo desde entonces. Pasadas unas semanas, también llevaron a cabo una merienda.  

Desde Moreno Primero nos contactamos con una integrante del Centro de Estudiantes, Martina Fernández, quien en primer lugar explicó de que se trata una escuela de Gestión Social. “Se trata de ver a toda una comunidad organizada para que la escuela pueda funcionar porque no es pública ni privada, la maneja la comunidad, el barrio, es de Gestión Social”, desarrolló la joven, y añadió “eso es muy significativo porque no suelen verse comunidades agrupadas para que los chicos puedan recibir educación. Es un trabajo que hacemos en conjunto con los padres, con los vecinos, con los directivos, para que la escuela funcione.”

Martina se sumó al centro de estudiantes en el año 2018 y, comentó que sucedió “después del asesinato laboral de Sandra y Rubén –indica-, los chicos del Centro de Estudiantes recién estaban arrancando y me invitaron a esa movilización”, y se sumó “sin entender mucho porque estaba en segundo año”, pero fue allí cuando empezó a involucrarse y a tender cada vez más, por ejemplo, que “un Centro de Estudiantes es  como un sindicato que ayuda a los pibes”. La joven se interesó cada vez más y se terminó involucrando de lleno en el Centro, y además, “empecé a integrar otros espacios políticos, y me sumé a una organización política que responde a mis ideales y, acá estoy, siendo una militante activa”, expresó.

La joven estudiante de Creciendo Juntos contó que se sumó a militar en Militantes de Estudiantes Secundarios (MES), “que es como una federación de estudiantes que nuclea a varios Centros de Estudiantes de Moreno”. Desde la organización tuvieron una reunión por Meet en medio de la pandemia y conversaron sobre la necesidad y el hambre que había en el barrio, luego de que mucha gente se quedara sin trabajo. Ante eso, Martina propuso hacer una olla popular, y dijo que “porque veíamos la necesidad de nuestros vecinos y nuestros compañeros, y no podíamos quedarnos parados en la nada, sin accionar”, manifestó la joven militante.

Desde el Centro de Estudiantes sentían que debían estar presentes, por más que haya pandemia. Así, “con todos los cuidados, comenzamos a cocinar, al principio financiada por nosotros, los propios pibes que hasta nos endeudamos para comenzar, luego fuimos ayudados por el comité de crisis de Paso del Rey, y ahora está financiada por el Centro de Estudiantes”, contó la joven, y agregó “nosotros tenemos una tesorería,  hacemos actividades para ganar dinero y de ahí financiamos la olla”.

Además de la olla popular que realizan los días sábados, Martina señaló que realizan actividades dentro de la escuela, tales como cinedebates y charlas. Además, tienen una Comisión de Género donde tratan de resolver los problemas que se encuentran en el colegio y se reúnen una vez por semana para charlar esos temas. Por otro lado, piensan en un ambientalismo popular donde los jóvenes puedan llevarlo a cabo dentro de la escuela.

Martina destacó hacia el final de la entrevista que cuando decidieron hacer la olla y llevan la idea a los profesores y directivos, ellos “se sumaron porque, obviamente, siendo una escuela de gestión social y viendo que en el barrio había hambre, entonces tratamos de cooperar con esos compañeros que no la estaban pasando bien, y claramente tuvimos el apoyo. Por suerte estamos en un colegio que reivindica lo comunitario y se sumaron a la idea de hacer una olla popular”en contraposición señaló que “intentamos hacerlo en otros colegios y los directivos se opusieron.”

Los sábados, desde las 7 de la mañana, ya se encuentra la comunidad educativa para realizar la olla “y eso lo valoramos mucho porque no tendríamos que estar ahí, pero entendemos que hay necesidad y que y que nadie se salva sólo, por eso ponemos el cuerpo y vamos a hacer la olla para que nuestros vecinos coman”.

UES: “A los pibes de Moreno siempre nos estigmatizan, pero yo creo que acá está la verdadera lucha estudiantil”

Aldana es referente en la Unión de Estudiantes Secundarios de Moreno (UES), la rama estudiantil del Movimiento Evita que nuclea varios Centros de Estudiantes de diferentes escuelas. Siempre utilizan la frase: “Ahora nosotros tomamos el control” y explican por qué. 

Aldana tiene 15 años y vive en Moreno Centro. Empezó a interiorizarse en la política desde los 11 años, en medio de una familia muy politizada. Luego de un tiempo, empezó a militar en otros espacios y a conocer la militancia estudiantil hasta que llegó a la Unión de Estudiantes Secundarios

En diálogo con Moreno Primero, la joven militante cuenta que la UES es “la rama estudiantil del Movimiento Evita en Moreno”. Quienes estaban en la UES se egresaron y había un problema, “no había nadie que se cargue la tarea de llevar adelante el frente” y así “con mis compañeros tomamos la tarea de llevarlo adelante nosotros”. Muchas y muchos de ellos se encontraban previamente en el Centro Cultural Marina Vilte, y es por eso que las actividades de la UES se centralizan desde ahí.  

Quienes la integran entienden a la educación pública como “una historia de mucha lucha, donde la mayoría de los compañeros y compañeras de la UES van a la escuela pública y siempre la llevan como bandera”. Por eso, explicó la joven, “mientras Vidal decía que en la escuela pública caímos, nosotros vemos a la escuela pública con amor, con lucha y con ojos de resistencia«.

Sabemos que un cambio en la educación va a llevar un tiempo, pero pienso que ahora tenemos un respaldo que hace 3 o 4 años atrás no lo teníamos”, considera Aldana y continúa: “Mientras hace dos o tres años nos veían como gente que viene a reclamar, pero con desprecio, ahora podemos ir tranquilos a las manifestaciones sin que la policía nos quiera pegar.”  

Mientras hace dos o tres años nos veían como gente que viene a reclamar, pero con desprecio, ahora podemos ir tranquilos a las manifestaciones sin que la policía nos quiera pegar.

Más aún, en el municipio no solo se ve el trabajo en educación desde el Voto Joven, por ejemplo, sino también “en materia de infraestructura vemos un montón de avances, y dan cuenta de un municipio que está presente”, y pone el ejemplo: “En mi escuela, después de tantos reclamos ya están poniendo el gas”. 

La joven estudiante asegura que “ahora estamos a full en el centro de estudiantes y, por el poco tiempo que vamos, estamos activando y laburando un montón, y siempre nos pasa que a los pibes de Moreno nos estigmatizan, pero yo creo que está claro el ejemplo, que en Moreno está la verdadera lucha estudiantil.” 

Siempre nos pasa que a los pibes de Moreno nos estigmatizan, pero yo creo que está claro el ejemplo, que en Moreno está la verdadera lucha estudiantil.

En ese marco, resalta que “ahora los pibes tomamos el control”, y explica que es una frase a la que recurren constantemente “porque es la realidad, porque es el momento de que se le dé lugar a los pibes y dejen de venir los adultos a decirnos lo que tenemos que hacer y nos traten como si valiéramos menos, porque somos nosotros los que venimos laburando desde abajo en las escuelas y, como dijo nuestra intendenta, el puesto lo tienen los y las que más laburan”. 

Con respecto a las actividades que realizan, Aldana explica que “septiembre es el mes de la lucha estudiantil, por la noche de los lápices del 16 de septiembre, y estamos laburando un montón en las escuelas, desde todos los Centros de Estudiantes que conforman la UES«. 

Pero, además, es el mes de las elecciones en los Centros de Estudiantes, y “como los chicos están a full con las elecciones, armando listas, y demás, comenzamos a organizar la jornada del 16 con anticipación”. Por otro lado, también “estamos laburando mucho el Voto Joven, para concientizar a los pibes de que vayan a votar, que lo hacen en las Casas Joven, en el Centro Cultural, y ahora lo queremos llevar también a las escuelas«.

La Escuela N° 37, una tradición de lucha, ahora con Centro de Estudiantes

El año pasado, la escuela obtuvo la posesión del edificio en concepto de custodia. Este año, las y los jóvenes armaron el Centro de Estudiantes. Abril, integrante del mismo, lo resume: «Somos un Centro de Estudiantes nuevo, en una escuela nueva».

La Escuela N° 37 no solo fue ejemplo de lucha para conseguir, finalmente, la posesión del edificio en concepto de custodia desde diciembre del año pasado y la posterior construcción de un edificio nuevo. Ahora, sus estudiantes también lo son porque se comprometen con la educación pública y forman el Centro de Estudiantes. 

Desde Moreno Primero, nos comunicamos con Abril, una de las estudiantes que impulso la creación del centro y trabaja por él desde el primer día. Cuenta que le encanta vivir en Moreno, como así también es consciente de que faltan muchas cosas por hacer. Si bien en su casa no se habló mucho de política, fue “conociendo este mundo nuevo por mi cuenta”. 

Por un lado, ayuda en el barrio y forma parte de las y los jóvenes que impulsaron el Centro Cultural Marina Vilte. Por el otro, desde que llegó a la Escuela 37, pensó en armar el Centro de Estudiantes y conoció a varios compañeros con la misma intención.  

Al respecto, Abril explica que “mucho no conocía a mis compañeros porque recién llegaba a la escuela, y encima en época de pandemia. Sacaba los números de ellos desde los grupos de WhatsApp de la escuela y, de a poco, se fueron sumando. Hoy somos alrededor de 30 estudiantes participando”. 

La participación y el compromiso de cada una y cada uno de ellos radica en la importancia que le dan al asunto, ya que consideran que “el Centro de Estudiantes es importante para reclamar los derechos de los compañeros que, a veces ,no se cumplen. Porque a veces faltan muchas cosas, y desde nuestro lugar, lo que hacemos es reclamar por esas necesidades.”  

El Centro de Estudiantes es importante para reclamar los derechos de los compañeros que, a veces, no se cumplen. Porque a veces faltan muchas cosas, y desde nuestro lugar, lo que hacemos es reclamar por esas necesidades.

No están solos en la tarea. Desde el comienzo hablaron con los directivos y con los profesores, quienes los acompañan, y su intención es ir a elecciones en septiembre, “porque el centro recién se está armando, empezamos hace un mes.” 

Es por eso que “recién comenzamos con las actividades, teniendo en cuenta que tuvimos las vacaciones de invierno en el medio”, pero en poco tiempo “hicimos una jornada de reciclaje, pusimos una cartuchera comunitaria para que los estudiantes que no pueden acceder a los útiles puedan tenerlos, y también participamos del reclamo de justicia por Sandra y Rubén”. 

La estudiante de la Escuela N° 37 cuenta que ya tienen varios proyectos en mente para llevar a cabo: “Queremos hacer murales para pintar las paredes de la escuela. También estamos buscando poner trabas en la puerta de los baños y agrandar la biblioteca; además de la jornada de reciclaje, queremos poner un punto verde en el colegio para agrandar el reciclaje y promover el cuidado del medio ambiente”. 

Por último, Abril concluye:  “Somos un Centro de Estudiantes nuevo, en una escuela nueva, estamos comenzando”.