Cuatro años del acampe en Moreno: persecución, lucha y un nuevo gobierno 

Tres días después de la tragedia se realizó un acampe en el Consejo Escolar para asegurar que nadie se llevara papeles que puedan servir para investigar lo sucedido. En dialogo con Moreno Primero, la militante del Movimiento Evita, Zulma Gil; el referente del MTL, Gustavo Muñoz; y la referenta de la CCC, María González, cuentan cómo vieron aquellos más de 40 días de persecución, su mirada acerca de Sandra y Rubén como banderas de lucha y cómo, desde el cambio de gobierno en el año 2019, la inversión en las escuelas cambió radicalmente en cantidad y calidad. 

El pasado 2 de agosto se cumplieron cuatro años de la tragedia en la Escuela Primaria N.º 49 “Nicolás Avellaneda”. El 2 de agosto del año 2018, una pérdida de gas produjo la explosión que se llevó la vida de la vicedirectora, Sandra Calamano, y el auxiliar de portería, Rubén Rodríguez, conmocionando al país.  

La comunidad educativa denunció la inoperancia y el abandono por parte del gobierno de María Eugenia Vidal ya que, en los meses previos, el establecimiento había realizado reiterados reclamos por fugas de gas ante el Ministerio de Educación provincial, sin obtener respuesta de las autoridades. 

El dolor se convirtió en lucha y una multitud salió a las calles y se plantó al gobierno provincial. Toda la comunidad educativa salió en defensa de la educación pública y repudió las políticas de ajuste del gobierno provincial.  Ni las amenazas a las maestras ni las operaciones mediáticas lograron desarticular lo que se había consolidado: una lucha que aglomeraba a sindicatos, organizaciones sociales, vecinos y vecinas, maestros, profesores, estudiantes y docentes en formación. Nació el Morenazo.   

El acampe 

Luego de la tragedia, entre gallos y medianoche, vieron como retiraban papeles del Consejo Escolar de Moreno. Así, a los tres días de la explosión de la escuela N.º 49, se montó un acampe para evitar que se lleven cualquier tipo de material que pueda servir para la investigación de lo sucedido. 

Desde Moreno Primero nos comunicamos con la militante del Movimiento Evita, Zulma Gil; el referente del Movimiento Territorial de Liberación (MTL), Gustavo “el indio” Muñoz; y la referenta de la Corriente Clasista Combativa (CCC), María González. 

Los más de 40 días de acampe luego de la explosión de la Escuela N.º 49 fueron de gran importancia ya que fue la muestra de la lucha del pueblo de Moreno, la cual desencadenó el histórico Morenazo. Fue sostenido por las Organizaciones Sociales y Populares, con dignidad, unidad y lucha colectiva, haciéndole frente a la intervención del entonces gobierno de Vidal y Macri, responsables directos de las muertes de Sandra y Rubén”, consideró la referenta de la CCC. 

Zulma Gil, añade que las organizaciones sociales “acompañaron a los familiares de Sandra y Rubén en ese momento, a toda la comunidad educativa, y a toda la comunidad de Moreno, ya que sabemos que dichas organizaciones tienen a todos sus hijos e hijas en las escuelas”, además “garantizaron que nada se perdiera en el camino y lucharon en representación de lo que Moreno necesitaba en su momento”. 

El acampe, recordó Gustavo Muñoz, fue “esa lucha que marcó un antes y un después en el distrito de Moreno, fue como una columna política de ese proceso, importante porque se hacía colectivamente, sin mezquindades”. Además, resaltó que, a través de él, “hemos logrado uno de los objetivos, que era formar un Comité de Crisis o de seguimiento, el cual pudiera tener un control sobre las distintas obras que se estaban desarrollando en el distrito por esa intervención asesina de Vidal y Sánchez Zinny”. 

La persecución política, en plena democracia 

Por aquellos días, la lucha era también resistencia. La persecución política se materializó, no sólo en prácticas difamatorias, sino que hubo militantes violentados físicamente.  

El referente del MTL fue uno de ellos, quien recordó que “hubo persecución política en el acampe y fuera de él, de hecho, durante el gobierno de Macri y Vidal, me detienen y golpean duramente en una marcha en Capital Federal” el cual fue considerado “un claro apriete por la pelea que veníamos dando en Moreno. Sin embargo, a pesar de la persecución y del hostigamiento, de la represión sufrida por el gobierno neoliberal, continuamos la lucha porque creemos que es la única forma de transformar la realidad del colectivo, en este caso, la única forma de conseguir justicia, y en ese caso, a cuatro años de la tragedia, estamos convencidos que luchando vamos a lograr hacer justicia por nuestros compañeros y compañeras”. 

La militante del Movimiento Evita mencionó también que “hubo persecución política a la comunidad educativa, a los jóvenes que estaban en el acampe” y aseguró que “tenemos la denuncia hecha en la fiscalía”. En coincidencia con Gustavo Muñoz, Zulma Gil expresó que “nosotros no abandonamos la lucha, no tuvimos miedo, seguimos adelante, porque ya teníamos dos muertos encima y había que luchar por ellos, para que se vea el abandono que tenían las escuelas, y todo lo que estaba pasando en Moreno”. 

La referenta de la CCC recordó que “además de un compañero que fue golpeado a la salida del acampe” hubo otro caso, tal vez el más conocido: “Corina, una compañera que fue violentada, a quien le cortaron el estómago con la frase: -Ollas no-”.

Seguir, con las banderas de Sandra y Rubén en alto 

Siempre es válido recordar que Sandra había peleado para no vaciar el programa de coros y orquestas del Bicentenario, mientras que Rubén luchó por los centros de formación profesional porque no querían que pasen a la órbita del Ministerio de Trabajo; ambos lucharon contra el ajuste neoliberal.  

Eran personas tan comprometidas que el día anterior había sido movido para ambos, dado que Sandra y Rubén participaron de una de las tantas marchas que por esos días reclamaban la aparición con vida de Santiago Maldonado. Al día siguiente, ese 2 de agosto, fueron los primeros en llegar a la escuela para prepararle el mate cocido caliente a los estudiantes. 

Sandra y Rubén fueron excelentes profesionales, y excelentes personas. Su imagen representan el crimen social, la tragedia producida por la desidia estatal. María González expresó que “Sandra y Rubén representan nuestras banderas de lucha, para seguir luchando por escuelas dignas y seguras”. Así también, es necesario “llevarlos siempre como legado para que no vuelva a pasar, ni acá en Moreno, ni en otro distrito, ni en ningún lado”, tal como consideró Zulma Gil. 

Sin embargo, su imagen son banderas de lucha también por lo que representaron en vida: compromiso, de participación, de amor por el otro. La vicedirectora y el auxiliar de portería representan para Gustavo Muñoz “la lucha, la dignidad, y a nuestra clase”. El referente del MTL consideró que Sandra y Rubén son “una compañera y un compañero de esta hermosa clase trabajadora”. 

Su bandera, representa para el militante morenense “sobre todo, el compromiso de seguir peleando hasta que se haga justicia y hasta que los responsables políticos junto a los responsables materiales sean juzgados por este terrible asesinato”, y aclaró, “cuando hablamos de responsables políticos hablamos de Sánchez Zinny, Vidal, Nassif, Aseff, y podemos seguir nombrando una lista de aquellos responsables que nos dejaron la muerte de un compañero y una compañera en Moreno”. Así, invitó a “seguir peleando y exigiendo Justicia por Sandra y Rubén”. 

Elecciones de 2019, victoria del Frente de Todos, y otro rumbo 

El crimen social del 2 de agosto del año 2018 puso en jaque al gobierno de María Eugenia Vidal, y sus tres años de gestión con reclamos sin atender y obras paralizadas, a punto tal que, al volver a presentarse en elecciones en el año 2021, cambió su domicilio a Capital Federal.  

El Frente de Todos fue la alternativa al gobierno de Cambiemos que ganó por amplia mayoría en las tres esferas del estado, local, provincial y nacional. Una lista que integraba a todos quienes habían participado de “El Morenazo” y encabezada, luego de las elecciones de medio termino, por quien sería la intendenta electa Mariel Fernández. 

Las obras llegan, es algo concreto y palpable, y tanto Zulma Gil, como Gustavo Muñoz y María González, dan cuenta de ello.  

Desde que asumimos la gestión en el año 2019 invertimos todo lo que llegaba del presupuesto educativo en educación”, aseveró Zulma, y agregó, “se realizaron obras en muchísimas escuelas, aún hoy hay obras, y quedan por hacer”. Este cambio, representa una nueva concepción de la educación, “con la comunidad organizada, por escuelas dignas y seguras”, expresó.  

Los cambios, aseguró María González, “fueron muchos”. Esto se da porque “desde el Estado se tomó la decisión política de invertir en educación con programas como el PEED (Programa de Emergencia Edilicia), y parte de Escuelas a la Obra” lo cual, “fue una decisión política de utilizar el 100% del Fondo Educativo en obras y la ampliación de escuelas”. González, que ejerce funciones como consejera escolar de Moreno, detalló que “desde el 2019 a la fecha, se realizaron 2300 intervenciones menores y mayores”. 

Gustavo Muñoz ratificó que “los cambios del 2019 fueron notables”. Si bien son conscientes de que “falta muchísimo en Moreno” y esto se debe a “décadas de abandono”, el referente del MTL consideró que “no se puede negar los avances, las mejoras en los establecimientos, que se notan realmente, y no sólo por la cantidad, sino también por la calidad de las misma” y finalizó, “está claro que hubo un cambio desde lo político, un estado comprometido con nuestras necesidades, comprometido a poner el hombro no solo por las escuelas, sino por toda la comunidad de Moreno”. 

«A cuatro años del asesinato laboral de Sandra y Rubén seguimos exigiendo justicia»

Nuevamente a las 8:06, sonó la sirena en la escuela Nicolás Avellaneda, justo a la hora de la tragedia. Allí hablaron la intendenta Mariel Fernández, el hermano de Rubén, Diego Rodríguez, y el ministro de Educación bonaerense, Alberto Sileoni. Luego, se realizó una marcha desde la Ruta 23 hacia la fiscalía, pasando por la Plaza Fuentealba y finalizando en el Consejo Escolar, donde montaron un escenario el día anterior por la vigilia. Allí participaron varios artistas, se realizó una muestra fotográfica que recuerda los 40 días de acampe y se leyó el documento oficial.

Se cumplieron 4 años de la tragedia de la escuela Nº 49 “Nicolás Avellaneda” que se llevó la vida de la vicedirectora Sandra Calamano y el auxiliar de portería Rubén Rodríguez, y conmocionó al país entero; en particular, a la comunidad educativa y vecinos y vecinas de Moreno. 

Como cada 2 de agosto, se realizó un acto en la puerta de la escuela Nº 49. A las 8.06 hs, horario de la explosión, sonó fuerte la sirena en conmemoración de lo sucedido. Delante del mural de Sandra y Rubén hablaron la intendenta Mariel Fernández, el hermano de Rubén, Diego Rodríguez, y el ministro de Educación de la Provincia, Alberto Sileoni. 

La intendenta Mariel Fernández expresó que “Cuando pienso en Sandra y Rubén, pienso en dos trabajadores que no venían a entregar la vida, eran dos trabajadores que venían a trabajar a la escuela, a educar a sus estudiantes, a educarlos” y prosiguió, “nunca imaginamos que iban a perder la vida en su lugar de trabajo. Decimos que es un asesinato porque veníamos reclamando, porque hicimos tres movilizaciones antes de que esto suceda”. Respecto de esas movilizaciones detalló que la primera fue de los movimientos sociales, “porque no funcionaban los comedores escolares”, en la segunda, además de los movimientos sociales, “nos acompañaba SUTEBA”, y en la tercera, “se sumaron también el resto de los sindicatos”. 

Aseguró, además, que “es difícil para mí porque soy intendenta, pero también soy militante, , no puedo dejar de emocionarme, pero se está trabajando muchísimo en el mejoramiento de las escuelas, mucho esfuerzo, y a pesar de ello, sabemos que todavía falta”. 

Por último, manifestó la intendenta, “acompaño principalmente a las familias porque son los que realmente sienten su ausencia” y agradeció a las autoridades y los sindicatos que acompañaron, y a toda la comunidad educativa. 

El ministro de Educación de la Provincia de Buenos Aires, Alberto Sileoni, expresó: “venimos a ratificar la necesidad de Memoria y de Justicia, porque el que olvida repite. El 2 de agosto de 2018 cambió para siempre la Educación de nuestra Provincia. Sandra y Rubén nos dejan la obligación del Estado de ser cada vez más eficiente, y trabajar cada vez más en la dignidad del trabajo de docentes y auxiliares”. 

Además, reconoció que “hay escuelas que todavía están en condiciones de indignidad”, y subrayó, “estamos trabajando mucho para que eso no ocurra”. Por último, consideró que “hoy Sandra y Rubén están presentes, como los 400 mil educadores y 80 mil auxiliares, en cada desayuno que se prepara con amor, en cada abrazo, en cada alegría que felizmente vemos cada día en las escuelas de nuestra Provincia”. 

El hermano de Rubén, Diego Rodríguez, tomó la palabra para agradecer “por acompañarnos siempre, por seguir adelante con el pedido de justicia, por su presencia” e invitó “a que marchemos juntos para pedir justicia por Sandra y por Rubén”. 

Luego del acto en la puerta de la escuela, se concentraron en Ruta 23 y Las Catonas y de allí marcharon a la fiscalía. La marcha hizo una parada más en la Plaza Fuentealba y continuó poco después hacia la sede del Consejo Escolar, donde el lunes se había montado un escenario para la vigilia. 

Allí, en Av. Victorica 60, participaron varios artistas y hubo una muestra de fotos recordando lo que fue el acampe que se realizó durante más de 40 días, una decisión tomada luego de ver que, posteriormente a la explosión, se llevaron papeles del Consejo Escolar.  

El documento oficial 

En el escenario montado en la puerta del Consejo Escolar, se leyó un documento firmado por familiares de Sandra y Rubén, la comunidad educativa de la escuela 49, organizaciones sociales, políticas, sindicales, y de derechos humanos, centros de estudiantes, delegados de diferentes escuelas de Moreno y comunidades educativas. 

A cuatro años del asesinato laboral de Sandra y Rubén, seguimos exigiendo justicia 
Las distintas organizaciones protagonistas de la lucha por escuelas dignas y seguras, y defensoras de la escuela pública, laica, gratuita y de calidad expresamos, a cuatro años del ASESINATO LABORAL de Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, que la lucha sigue más vigente que nunca. 
Transitamos momentos de mucha tensión social en un contexto político complejo. Sin duda una de las cuestiones que puso de relieve la pandemia fue la necesidad de un Estado presente con fuerte intervención en la economía nacional, para de esta forma generar reparación de derechos en todas las políticas publicas que comprenden a las mayorías populares.  
Es necesaria esta distinción para no solo caracterizar este momento de la coyuntura política sino también para poder pensar como avanzamos en profundizar nuestros reclamos y reivindicar la memoria de nuestros compañeros, quienes sin lugar a dudas sufrieron en carne propia la desidia del estado. Un Estado conducido políticamente en ese momento por Mauricio Macri a nivel nacional y María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires. 
Decir y mencionar que fue producto del ajuste en las políticas públicas que ejecutaron Macri y Vidal para moldear estructuralmente un Estado gendarme del poder económico resulta un análisis vacío si no lo nutrimos de datos. Lejos de querer analizar la estructura macro, si podemos precisar el derrotero que llevó a uno de los momentos más oscuros en la educación publica en Moreno. 
Ni bien Juntos por el Cambio gana las elecciones de medio termino en 2017, en la provincia de Buenos Aires, decide intervenir el Consejo Escolar en nuestro distrito y nombra a Sebastián Nassif como avocador de la intervención vulnerando así la voluntad popular que había elegido a las y los consejeros que debían asumir en diciembre del mismo año. Cabe destacar que esta nefasta expresión política, en ese tiempo denominada Cambiemos, había perdido en las elecciones locales. De ahí la clara conducta antidemocrática, que se condice con lo que muchos de sus integrantes expresaban y expresan en términos públicos con total impunidad. Cabe recalcar que dicha Intervención no hubiera sido posible sin el accionar de sus representantes locales. Ellos tienen nombre y apellido. Aníbal Aseff reconoció públicamente que realizó todas las acciones necesarias para interrumpir el proceso democrático en el organismo en mención. 
Si recorremos la crónica de los distintos acontecimientos sucedidos desde el 27 de octubre del 2017 (fecha en que inició la Intervención) hasta el 2 de agosto, podemos afirmar que no solo no venían a solucionar los problemas estructurales que teníamos en nuestras escuelas, por el contrario, agravaron las condiciones al punto que ya todos conocemos. 
Nuestra resistencia previa se expresó en las calles y en el Consejo Escolar en al menos dos acciones multitudinarias y multisectoriales. A la vez que cada organización impulsaba medidas para visibilizar el tremendo ajuste que ejecutaron desde la intervención hasta el 2 de agosto de 2018. 
Esa articulación previa nos ayudó a no paralizarnos ante el horror. La acción unificada y el protagonismo de las comunidades educativas organizadas, la histórica suspensión de clases llevada adelante por los equipos directivos, docentes y auxiliares, la inmediata movilización de la comunidad educativa en su conjunto y las organizaciones sociales, el acompañamiento de los centros de estudiantes, y el acampé de 47 días en las puertas del Consejo Escolar fueron los pilares de la construcción del “Morenazo” que llevó luego a la concreción del Comité de Crisis. 
El Morenazo fue la expresión de una comunidad organizada y consciente de su deber ciudadano. Moreno fue y sigue siendo un ejemplo de construcción comunitaria, con la comunidad educativa, los espacios de derechos humanos, las organizaciones sociales y espacios sindicales como los principales pilares de resistencia en la calle. Cuarenta y siete días de acampe, de organización y de aguante día y noche a pesar de la persecución y el amedrentamiento recibidos por parte de los sectores responsables de lo sucedido. Esto fue fundamental para darle visibilidad al enorme vacío de políticas públicas y presupuesto que estaba sufriendo la educación pública en nuestro país. La pronta formación de un Comité de Crisis fue la expresión final de un proceso de articulación de distintos sectores en defensa del derecho a una educación y una vida digna. Además de una herramienta para exigir a quienes en ese entonces nos gobernaban, que dieran las respuestas y recursos para desplegar el plan de obras que nuestras escuelas necesitaban y volver al funcionamiento normal de las clases para las y los pibes de nuestro territorio. 
Si bien la acción colectiva puso contra las cuerdas a la Intervención que existía, a la vez que horadaba el consenso de la gobernadora, podemos decir que hoy a cuatro años, y ante otro escenario político, debemos seguir luchando y alzando bien en alto nuestras banderas. 
Gracias a la resistencia y la lucha organizada de nuestro pueblo se conquistó un gobierno popular, alejado del liberalismo responsable de la tragedia, que asumió públicamente la responsabilidad por parte del Estado en el sostenimiento de la Escuela Pública, en el reconocimiento de Sandra y Rubén como víctimas evitables de una política deliberada de desidia y ajuste en la educación pública. 
Sabemos que todavía falta mucho para que todas nuestras escuelas sean espacios de aprendizaje y trabajo dignos y seguros. Pero estamos convencidos de que debemos construir un Nunca más al neoliberalismo que mata. 
La continuidad de los sumarios aún no resueltos son uno de los pendientes que aún interpelan el proceso que marcó la lucha por escuelas dignas y que al igual que el reclamo de justicia merecen una inmediata respuesta. 
Respecto de la causa es más que evidente el poder corporativo de “la justicia” que por una parte mantiene encarcelados a luchadores populares, mientras en los cuatro años del asesinato de nuestros compañerxs, las y los responsables siguen sin mención. 
La unificación de las causas “del Consejo Escolar” en los tribunales de Mercedes es una maniobra que busca garantizar la impunidad de los responsables políticos y nos pone en alerta. No permitiremos que se diluya la responsabilidad de Sebastián Nassif –el interventor de Vidal- gracias al discurso que instaló la avocación auto justificando la intervención fundamentándose en el degradado funcionamiento del Consejo Escolar. 
Esta situación amerita que sigamos mencionándolos desde su máximo nivel de responsabilidad y en todos y cada uno de los roles y responsabilidades que les compete como partícipes del asesinato laboral de nuestros compañeros: Mauricio Macri, María Eugenia Vidal, Gabriel Sánchez Zinni, Sergio Siciliano, Aníbal Asseff, Sebastián Nassif, y la lista continua. Son muchos los funcionarios de la cartera de Educación involucrados. Es la exigencia de los familiares y el deber de este colectivo ejercer la memoria reparatoria y seguir reclamando justicia por Sandra y Rubén… 
La impunidad de la que creen gozar para sortear la responsabilidad política, penal y moral dependerá de nuestro accionar colectivo, de la responsabilidad y mirada transversal de la actual gestión municipal y provincial y de la incorporación del 2 de agosto, no sólo como una fecha de reclamo sino que, como ya nos enseña nuestra historia más reciente, nuestra lucha sea también para que no pase NUNCA MAS. 
Que la memoria colectiva y el Morenazo, no son solo el reclamo que acompaña a las familias de Sandra y Rubén, sino una expresión colectiva y plural que sigue reclamando por lo que debe ser y no vamos a dejar en el hecho en si o gestión en particular: ¡JUSTICIA POR SANDRA Y RUBÉN! 
¡ESCUELAS DIGNAS Y SEGURAS! 
¡SANDRA Y RUBÉN, PRESENTES! 
AHORA Y SIEMPRE. 

Sandra y Rubén presentes ayer, hoy y siempre

A cuatro años de la explosión de la Escuela Nº 49, la vicedirectora y el auxiliar de portería se convirtieron en un símbolo de lucha. Su imagen nos devuelve la tragedia producida por la desidia y desinversión de un Estado neoliberal, pero también marcan el camino de lucha por escuelas dignas y seguras. La subsecretaria de Educación, Cynthia Muñoz, y la presidenta del Consejo Escolar, Sonia Beltrán, dialogaron con Moreno Primero sobre las diferentes concepciones de la Educación Pública por parte de dos gestiones radicalmente diferentes, los hechos empíricos que expresan sus resultados y el camino a seguir.

Se cumplen cuatro años de la tragedia en la Escuela Primaria Nº 49 “Nicolás Avellaneda”. El 2 de agosto del año 2018, una pérdida de gas produjo la explosión que se llevó la vida de la vicedirectora y el auxiliar de portería, Sandra Calamano y Rubén Rodriguez, y conmociona al país. 

La comunidad educativa denunció la inoperancia y el abandono por parte del gobierno de María Eugenia Vidal ya que, en los meses previos, el establecimiento había realizado reiterados reclamos por fugas de gas ante el Ministerio de Educación provincial, sin obtener respuesta de las autoridades. 

Desde Moreno Primero nos comunicamos con la presidenta del Consejo Escolar, Sonia Beltrán, y la subsecretaria de Educación, Cynthia Muñoz, quienes dieron cuenta de una desidia de la educación pública notoria desde el año 2015, el cambio radical producido en el año 2019 con la victoria del Frente de Todos a nivel local, provincial y nacional, la nueva concepción del Estado de la Educación Pública, y el advenimiento de inversión, obras articulación entre diferentes esferas del Estado, y una progresiva mejora en materia educativa. 

Estado Neoliberal y desinversión en educación (2015-1019) 

Producto de una pérdida de gas, la escuela Nº49 “Nicolás avellaneda” explotó aquel 2 de agosto, y no por casualidad. La desidia del Estado provocó problemas de infraestructura enormes, que abarcaba a la gran mayoría, sino todas, las escuelas del distrito, y la comunidad educativa alzaba su voz, pero no eran escuhados.  

Debida cuenta da Sonia Beltrán, presidenta del Consejo Escolar, quien asegura que “cuando nosotros asumimos la gestión en Consejo Escolar, pudimos ver en el registro de cuentas bancarias que previo al 2 de agosto no había giro de dinero de ningún tipo de fondo para inversión o mantenimiento de edificios y los servicios necesarios para ellos, y eso habla de un Estado ausente, descomprometido, ponía a la educación en el último lugar, y creo que no es que no se podía, sino que había una decisión política de no hacerlo”, y agrega, “así como desaparecieron ministerios, estuvimos muy cerca que desaparezcan el de Educación también”. 

La presidenta del Consejo Escolar recuerdas las frases que se escuchaban en aquel entonces: “desde la pobreza no se llega a la universidad”, o “caer en la universidad pública», y considera que esas “eran frases que demostrabas las acciones: desinversión y falta de interés por todo lo que significa la educación pública, no sólo en cuestiones de infraestructura, de escuelas y equipamiento, sino en la cuestión de programas y planes pedagógicos, como fue en su momento también la reforma del diseño curricular, de los contenidos conceptuales y primordiales que se debían dictar en cada una de las modalidades”. 

Si la falta de inversión que se deja ver a simple vista en cada edificio educativo abandonado por la gestión anterior no es suficiente para dar cuenta de un Estado que decidió desinvertir y colocar en último a la educación pública, la subsecretaria de Educación recuerda “algo que le llamó la atención” al asumir la gestión: “Los equipos directivos nos agradecían que “atendíamos el teléfono o respondíamos los mensajes”, porque durante mucho tiempo se encontraban resolviendo todas las situaciones complejas de sus escuelas en completa soledad.” Beltrán, que fue directora de escuela en Moreno, ratifica lo dicho por Muñoz cuando habla “del maltrato recibido por otras gestiones que yo he vivido en carne propia”. 

Sandra y Rubén presentes, ahora y siempre 

Desde el 2 de agosto del 2018, Sandra y Rubén se convirtieron en banderas de lucha. La desidia del Estado se había llevado excelentes profesionales, pero sobre todo excelentes personas, incluso en términos políticos: Sandra había peleado para no vaciar el programa de coros y orquestas del Bicentenario, mientras que Rubén luchó por los centros de formación profesional porque no querían que pasen a la órbita del Ministerio de Trabajo; ambos lucharon contra el ajuste neoliberal. Estaban tan comprometidos con la educación, que fueron, ese 2 de agosto, los primeros en llegar a la escuela para prepararles el mate cocido caliente a los estudiantes.  

Es por eso que “la memoria se mantiene vigente”, explica Sonia Beltrán, quien asegura que “el fallecimiento de Sandra y Rubén es consecuencia de un Estado ausente, que decide desinvertir en educación, a pesar de los reclamos que se venían realizando en los años previos”. Por tanto, la tragedia de la escuela Nº 49 “fue y es un antes y un después para todos y todas porque dejemos de naturalizar lo que nosotros como comunidad educativa hacíamos, cuando la responsabilidad de hacer, siempre fue del Estado”. Así las cosas, “nada va a ser igual y nada es igual, y a su vez, nada da lo mismo, ni nada es lo mismo desde aquel día” expresa quien también fue directora suplente de la escuela Nº 57 cuando sufrió un incendio, y las obras durante la gestión de Vidal quedaron paralizadas. 

Por su parte, Cynthia Muñoz considera “es importante mantener viva la memoria de Sandra y Rubén porque tiene que haber justicia” ya que “han pasado cuatro años y los responsables del asesinato laboral de ellos aun no fueron juzgados”, y agrega, “sus muertes no fueron un accidente, fueron parte de un plan de ajuste que llevaron adelante desde el Estado Neoliberal desde el 2015 hasta el 2019”. Además, “mantener viva su memoria es seguir luchando, trabajando y organizándonos por escuelas dignas y seguras, por eso es tan importante la unidad en nuestro distrito, porque la lucha tiene que ser colectiva, porque de esa manera demostramos que se puede”, asevera Muñoz.  

Cambio de gobierno, cambio de concepción de la educación (2019 – actualidad) 

En el año 2019 el Frente de Todos gana las elecciones a nivel local, provincial y nacional. Militantes, vecinos y vecinas de Moreno, habían estado en Morenazo, en el acampe, pidiendo por escuelas dignas y seguras. Organizaciones sociales, políticas, gremiales, y sindicales, forman parte de la nueva gestión que deja ver a un Estado con una concepción diferente de la Educación Pública. 

Cynthia Muñoz es categórica: “Lo que cambio desde el 2019 en adelante es la decisión política de Mariel Fernández sobre la educación, ésta es una prioridad y no son solo palabras, lo vemos en los hechos de cada día, en la inversión que hacemos del fondo educativo desde el municipio, en las obras de ampliación, de refacción integral, la compra del mobiliario, las salidas educativas, etc. y todo el trabajo que se realiza junto a la Provincia de Buenos Aires a través de la Jefatura Distrital, Consejo Escolar, los gremios y toda la comunidad educativa. También con el acompañamiento de Nación, que garantizó la compra y entrega de libros, la continuidad del plan conectar igualdad y que se entreguen notebooks en las escuelas.» 

Sonia Beltrán también coincide en que “hay una decisión local, provincial y nacional donde la educación se ubica en primer lugar” y asegura que se puede comprobar, “con la cantidad de obras que se han ejecutado” 

Esa articulación se da de forma horizontal y vertical. “Puntualmente en lo local, hay una articulación muy importante con la Secretaría de Educación y de Obras Públicas y con las delegaciones de las zonas que hacen el mantenimiento de las escuelas”, indica Sonia, y esto se da porque “acá en Moreno a nuestra intendenta Mariel Fernández le interesa y pone todo su acento en el trabo en articulación y en el seguimiento de todo lo necesario para nuestras comunidades educativas”. 

También existen los espacios donde se consensuan las obras con la Secretaría de Infraestructura de la provincia, con la Dirección Provincial de Consejos Escolares, y territorialmente con Obras Públicas, con Educación, y con la intendenta. Por ello, Beltrán asegura que “hay una comunicación constante, y hay un conocimiento de territorio, de caminar y de escuchar los pedidos, las urgencias, y de qué es lo que nos falta; porque si bien falta mucho, hay un compromiso constante de acompañar y conocer”. Más aún, “nadie puede negar que en lo que se hace hay una transparencia de informar continuamente que es lo que se hace con cada fondo y de cuánto es la inversión”. 

El camino incluye la osadía, tal como lo indica la presidenta del Consejo Escolar, de “recuperar esos años de desinversión de otras gestiones, y recuperar la dignidad de la escuela pública, porque nos hemos cansado, como he dicho, del maltrato de otras gestiones”, y “hoy me toca estar en un lugar en que estamos haciendo todo lo posible para darle otra cara al Consejo Escolar y donde se estudia y se conversa y se escucha a los centros de estudiantes, a las familias, a los directivos, a los inspectores, y debe ser así, aunque por muchos años no lo fue”. Así, resalta que el trabajo en articulación, “es obviamente con convicciones políticas claras para seguir garantizando los derechos, lo que nos falta, y seguir cumpliendo con las deudas que hay con nuestras comunidades y atendiendo los derechos de nuestros pibes y pibas”.  

Esa articulación, planificación, concreción de obras “es el trabajo que vamos a continuar haciendo, de forma comprometida y felizmente” afirma Sonia Beltrán, “porque la verdad es que cuando uno tiene un conocimiento de todo lo que se va haciendo y de lo que falta, continúa proyectando con el otro en una mesa de trabajo con acompañamiento de provincia y nación, y con el interes de saber lo que falta y por donde vamos”.