Cuatro años del acampe en Moreno: persecución, lucha y un nuevo gobierno 

Tres días después de la tragedia se realizó un acampe en el Consejo Escolar para asegurar que nadie se llevara papeles que puedan servir para investigar lo sucedido. En dialogo con Moreno Primero, la militante del Movimiento Evita, Zulma Gil; el referente del MTL, Gustavo Muñoz; y la referenta de la CCC, María González, cuentan cómo vieron aquellos más de 40 días de persecución, su mirada acerca de Sandra y Rubén como banderas de lucha y cómo, desde el cambio de gobierno en el año 2019, la inversión en las escuelas cambió radicalmente en cantidad y calidad. 

El pasado 2 de agosto se cumplieron cuatro años de la tragedia en la Escuela Primaria N.º 49 “Nicolás Avellaneda”. El 2 de agosto del año 2018, una pérdida de gas produjo la explosión que se llevó la vida de la vicedirectora, Sandra Calamano, y el auxiliar de portería, Rubén Rodríguez, conmocionando al país.  

La comunidad educativa denunció la inoperancia y el abandono por parte del gobierno de María Eugenia Vidal ya que, en los meses previos, el establecimiento había realizado reiterados reclamos por fugas de gas ante el Ministerio de Educación provincial, sin obtener respuesta de las autoridades. 

El dolor se convirtió en lucha y una multitud salió a las calles y se plantó al gobierno provincial. Toda la comunidad educativa salió en defensa de la educación pública y repudió las políticas de ajuste del gobierno provincial.  Ni las amenazas a las maestras ni las operaciones mediáticas lograron desarticular lo que se había consolidado: una lucha que aglomeraba a sindicatos, organizaciones sociales, vecinos y vecinas, maestros, profesores, estudiantes y docentes en formación. Nació el Morenazo.   

El acampe 

Luego de la tragedia, entre gallos y medianoche, vieron como retiraban papeles del Consejo Escolar de Moreno. Así, a los tres días de la explosión de la escuela N.º 49, se montó un acampe para evitar que se lleven cualquier tipo de material que pueda servir para la investigación de lo sucedido. 

Desde Moreno Primero nos comunicamos con la militante del Movimiento Evita, Zulma Gil; el referente del Movimiento Territorial de Liberación (MTL), Gustavo “el indio” Muñoz; y la referenta de la Corriente Clasista Combativa (CCC), María González. 

Los más de 40 días de acampe luego de la explosión de la Escuela N.º 49 fueron de gran importancia ya que fue la muestra de la lucha del pueblo de Moreno, la cual desencadenó el histórico Morenazo. Fue sostenido por las Organizaciones Sociales y Populares, con dignidad, unidad y lucha colectiva, haciéndole frente a la intervención del entonces gobierno de Vidal y Macri, responsables directos de las muertes de Sandra y Rubén”, consideró la referenta de la CCC. 

Zulma Gil, añade que las organizaciones sociales “acompañaron a los familiares de Sandra y Rubén en ese momento, a toda la comunidad educativa, y a toda la comunidad de Moreno, ya que sabemos que dichas organizaciones tienen a todos sus hijos e hijas en las escuelas”, además “garantizaron que nada se perdiera en el camino y lucharon en representación de lo que Moreno necesitaba en su momento”. 

El acampe, recordó Gustavo Muñoz, fue “esa lucha que marcó un antes y un después en el distrito de Moreno, fue como una columna política de ese proceso, importante porque se hacía colectivamente, sin mezquindades”. Además, resaltó que, a través de él, “hemos logrado uno de los objetivos, que era formar un Comité de Crisis o de seguimiento, el cual pudiera tener un control sobre las distintas obras que se estaban desarrollando en el distrito por esa intervención asesina de Vidal y Sánchez Zinny”. 

La persecución política, en plena democracia 

Por aquellos días, la lucha era también resistencia. La persecución política se materializó, no sólo en prácticas difamatorias, sino que hubo militantes violentados físicamente.  

El referente del MTL fue uno de ellos, quien recordó que “hubo persecución política en el acampe y fuera de él, de hecho, durante el gobierno de Macri y Vidal, me detienen y golpean duramente en una marcha en Capital Federal” el cual fue considerado “un claro apriete por la pelea que veníamos dando en Moreno. Sin embargo, a pesar de la persecución y del hostigamiento, de la represión sufrida por el gobierno neoliberal, continuamos la lucha porque creemos que es la única forma de transformar la realidad del colectivo, en este caso, la única forma de conseguir justicia, y en ese caso, a cuatro años de la tragedia, estamos convencidos que luchando vamos a lograr hacer justicia por nuestros compañeros y compañeras”. 

La militante del Movimiento Evita mencionó también que “hubo persecución política a la comunidad educativa, a los jóvenes que estaban en el acampe” y aseguró que “tenemos la denuncia hecha en la fiscalía”. En coincidencia con Gustavo Muñoz, Zulma Gil expresó que “nosotros no abandonamos la lucha, no tuvimos miedo, seguimos adelante, porque ya teníamos dos muertos encima y había que luchar por ellos, para que se vea el abandono que tenían las escuelas, y todo lo que estaba pasando en Moreno”. 

La referenta de la CCC recordó que “además de un compañero que fue golpeado a la salida del acampe” hubo otro caso, tal vez el más conocido: “Corina, una compañera que fue violentada, a quien le cortaron el estómago con la frase: -Ollas no-”.

Seguir, con las banderas de Sandra y Rubén en alto 

Siempre es válido recordar que Sandra había peleado para no vaciar el programa de coros y orquestas del Bicentenario, mientras que Rubén luchó por los centros de formación profesional porque no querían que pasen a la órbita del Ministerio de Trabajo; ambos lucharon contra el ajuste neoliberal.  

Eran personas tan comprometidas que el día anterior había sido movido para ambos, dado que Sandra y Rubén participaron de una de las tantas marchas que por esos días reclamaban la aparición con vida de Santiago Maldonado. Al día siguiente, ese 2 de agosto, fueron los primeros en llegar a la escuela para prepararle el mate cocido caliente a los estudiantes. 

Sandra y Rubén fueron excelentes profesionales, y excelentes personas. Su imagen representan el crimen social, la tragedia producida por la desidia estatal. María González expresó que “Sandra y Rubén representan nuestras banderas de lucha, para seguir luchando por escuelas dignas y seguras”. Así también, es necesario “llevarlos siempre como legado para que no vuelva a pasar, ni acá en Moreno, ni en otro distrito, ni en ningún lado”, tal como consideró Zulma Gil. 

Sin embargo, su imagen son banderas de lucha también por lo que representaron en vida: compromiso, de participación, de amor por el otro. La vicedirectora y el auxiliar de portería representan para Gustavo Muñoz “la lucha, la dignidad, y a nuestra clase”. El referente del MTL consideró que Sandra y Rubén son “una compañera y un compañero de esta hermosa clase trabajadora”. 

Su bandera, representa para el militante morenense “sobre todo, el compromiso de seguir peleando hasta que se haga justicia y hasta que los responsables políticos junto a los responsables materiales sean juzgados por este terrible asesinato”, y aclaró, “cuando hablamos de responsables políticos hablamos de Sánchez Zinny, Vidal, Nassif, Aseff, y podemos seguir nombrando una lista de aquellos responsables que nos dejaron la muerte de un compañero y una compañera en Moreno”. Así, invitó a “seguir peleando y exigiendo Justicia por Sandra y Rubén”. 

Elecciones de 2019, victoria del Frente de Todos, y otro rumbo 

El crimen social del 2 de agosto del año 2018 puso en jaque al gobierno de María Eugenia Vidal, y sus tres años de gestión con reclamos sin atender y obras paralizadas, a punto tal que, al volver a presentarse en elecciones en el año 2021, cambió su domicilio a Capital Federal.  

El Frente de Todos fue la alternativa al gobierno de Cambiemos que ganó por amplia mayoría en las tres esferas del estado, local, provincial y nacional. Una lista que integraba a todos quienes habían participado de “El Morenazo” y encabezada, luego de las elecciones de medio termino, por quien sería la intendenta electa Mariel Fernández. 

Las obras llegan, es algo concreto y palpable, y tanto Zulma Gil, como Gustavo Muñoz y María González, dan cuenta de ello.  

Desde que asumimos la gestión en el año 2019 invertimos todo lo que llegaba del presupuesto educativo en educación”, aseveró Zulma, y agregó, “se realizaron obras en muchísimas escuelas, aún hoy hay obras, y quedan por hacer”. Este cambio, representa una nueva concepción de la educación, “con la comunidad organizada, por escuelas dignas y seguras”, expresó.  

Los cambios, aseguró María González, “fueron muchos”. Esto se da porque “desde el Estado se tomó la decisión política de invertir en educación con programas como el PEED (Programa de Emergencia Edilicia), y parte de Escuelas a la Obra” lo cual, “fue una decisión política de utilizar el 100% del Fondo Educativo en obras y la ampliación de escuelas”. González, que ejerce funciones como consejera escolar de Moreno, detalló que “desde el 2019 a la fecha, se realizaron 2300 intervenciones menores y mayores”. 

Gustavo Muñoz ratificó que “los cambios del 2019 fueron notables”. Si bien son conscientes de que “falta muchísimo en Moreno” y esto se debe a “décadas de abandono”, el referente del MTL consideró que “no se puede negar los avances, las mejoras en los establecimientos, que se notan realmente, y no sólo por la cantidad, sino también por la calidad de las misma” y finalizó, “está claro que hubo un cambio desde lo político, un estado comprometido con nuestras necesidades, comprometido a poner el hombro no solo por las escuelas, sino por toda la comunidad de Moreno”. 

María González: “Queremos transformar Moreno, queremos un pueblo que viva en mejores condiciones”

Desde Moreno Primero, dialogamos con la militante de la Corriente Clasista y Combativa, María González, quien hoy forma parte de la lista del Frente de Todos como precandidata a 7° concejal.

Desde cómo fueron sus primeros pasos en la política, el rol de la mujer, su actual candidatura, hasta cuáles van a ser sus propuestas.

Moreno Primero: ¿Qué es Moreno para vos?

Como digo, yo soy adoptada por Moreno. Es un distrito que aprendí a querer, a pelear por él, porque queremos tener el Moreno que nos merecemos. Gran parte de mi vida, de mi militancia, está dentro el distrito. Conozco el territorio. Moreno es mi casa y, por eso, creo que queremos transformarlo.

MP: ¿Qué es la política y para qué sirve?

 Para mí, la política es la herramienta que sirve para la transformación

MP: ¿En qué momento sentiste que la política era un lugar para vos? ¿Cómo iniciaste y por qué?

En mi vida anterior, esa que tuvo que cambiar drásticamente en el 2001, durante la tremenda crisis neoliberal. Yo no lo percibía así en ese momento, creía que era solo una crisis económica que me había afectado, y mucho. En principio, eso fue lo que me sacó a la calle y, desde ahí, entendí que hay que involucrarse. Creo que es esencial cómo uno aborda e incorpora la política a la vida diaria porque, a veces, parece que disocian, como si la política fuera para un lado y las personas para otro, pero no debe ser así. Esto es un pensamiento que trato de transmitirlo para que se haga carne en cada uno de nosotros, por la importancia que la política tiene.

Yo empecé en el 2001, militando en una organización. Soy de la Corriente Clasista y Combativa, del partido Comunista Revolucionario. Comienzo en La Matanza y luego me traslado más para acá, a la zona oeste. En el 2018, conformamos, desde los tres sectores que venimos de la militancia de las organizaciones sociales, el Frente entre la Corriente, el Movimiento Evita y la UTEP.

MP: ¿Cuál es el rol de las mujeres en la política hoy?

El rol de la mujer, esencialmente con las nuevas generaciones, es un aporte extraordinario porque podemos aportarle a la política un montón de cosas interesantes y con una mirada diferente desde nuestro género. Me parece primordial que hoy las mujeres estemos en el centro del poder y dejemos de lado ese rol que antes solo era para acompañar en los lugares de los debates. Si bien todavía nos queda camino por recorrer, de a poco estamos alcanzando la paridad después de tanta lucha.

MP: Esta lista muestra un trasvasamiento generacional y da protagonismo a la juventud. ¿Qué significa ver a la juventud en espacios de representatividad? ¿Por qué es importante que existan esos lugares? ¿Cuál es el rol de la juventud en la política morenense hoy?

Me parece fundamental que los jóvenes formen parte, tienen mucho talento, mucha brillantez, y tienen muchas cuestiones para volcar. Me parece extraordinario ese mix que se genera entre los más experimentados y los más jóvenes en la política, no solo en Argentina, sino también en otros lugares. Ya vimos que cuando los jóvenes se levantan ante cualquier cuestión que hoy no les cierra, manejan las redes, se organizan y siempre algo sucede.  El aporte de la juventud a la política me parece esencial.

MP: ¿Qué significa que las organizaciones sociales y actores y actrices territoriales tengan un lugar tan importante en la conformación de esta lista? ¿Cuál es su rol hoy? ¿A quiénes representan?

La representatividad es fundamental por el aporte que se logra, para transformar viejas mañas.

Se habla de organizaciones sociales como si la política no estuviera dentro de las mismas, pero muchos actores que participan ahí son de espacios políticos. Por eso digo que primero son organizaciones políticas que se dedican a lo social, porque sino también se hace una disociación de esas cosas. Por suerte hoy, en esta lista, que viene de organizaciones sociales, vamos derribando esas creencias de que si sos de una organización, no podés hacer política. Creo que esta lista es la más representativa de todos los habitantes que están en los barrios.

MP: A título personal ¿Cómo resumís tu experiencia en la militancia hasta el día en que firmaste como precandidata? ¿Qué crees que podés aportar?

Actualmente, estoy dentro del Consejo Escolar, soy secretaria y responsable de infraestructura. Así, cuando nos convocó Mariel nuevamente para acompañarla en este nuevo proceso, estuvimos dispuestas a trabajar por lo que quiere no solo Mariel, sino todos los que vivimos en Moreno. Para mí, es un orgullo estar como precandidata en este proceso que ya ha iniciado, pero al que todavía le queda mucho por hacer y recorrer.

Como consejera, creo que es fundamental. Para nosotros que venimos de una lucha importante, del acampe, del Morenazo, trabajar duro para dar vuelta situaciones como estas, y en el rol que a mí me compete, el aporte que podemos dar, son intervenciones en distintas magnitudes en todas las escuelas de Moreno. Nosotros tenemos 197 establecimientos y hemos llegado a todos en estos casi dos años de gestión, pudimos hacer obras. Recorremos las escuelas, hacemos obras, hacemos lo que tenemos que hacer. Para eso el pueblo de Moreno nos dio un lugar, para poder terminar con la desidia que terminó con la vida de dos trabajadores de la educación.

MP: ¿Qué hizo el Frente de Todos en el año y medio de gestión y qué consideras que falta por hacer?

Creo que el Frente de Todos acertó en ese mix que tenemos, en donde no todos somos del mismo partido. En esta mixtura, hemos logrado interrelacionar experiencias diferentes desde la militancia, para aportar a lo que es fundamental: la relación para poder mejorar la situación de todos los habitantes de Moreno. El Frente fue excepcional al haber integrado sectores que venían de ideologías muy diferentes, pero con toda la convicción de transformar la política. Creo que si seguimos todos en unidad, en la lucha, vamos a lograr lo que nos proponemos.

MP: Como morenense que se propone representar a su pueblo, ¿por qué es importante para vos transformar Moreno? 

Transformar Moreno significa tener un pueblo que viva en mejores condiciones, que recuperemos la alegría, que pase esa desazón que vive no solo Moreno, sino en gran parte del pueblo argentino, y ahí la política tiene una responsabilidad enorme. Acá en Moreno, particularmente, hacemos todo lo posible para el mejoramiento y el bienestar de los morenenses.

¿Qué nos enseñaron Sandra y Rubén?

Primero, que no cesaron nunca en los reclamos y que hoy son bandera para no olvidar por qué debemos cuidar  la educación pública, y que nadie debe morir en su laburo, habiendo pedido infinidad de veces que se hiciera lo que se tenía que hacer. Pero no solamente la educación, sino también la salud y un montón de otras cuestiones. No se puede hacer a un lado el reclamo del pueblo y, si estás en un lugar de poder, te tenés que abocar intensamente para que eso no vuelva a suceder.

Cuando llegas al Consejo Escolar, hay un mural en donde están Sandra y Rubén. Eso para mí no es solamente un mural, eso nos recuerda que todos los que estamos en el Consejo no tenemos que olvidar por qué y para qué estamos ahí.

¿Qué entendés por cultura y educación?

La cultura es lo que uno va incorporando a través de su propia vivencia y la educación reafirma, a veces, la cultura. Me parece que son esenciales, una cosa va unida a la otra. Cómo se aborda eso también es cuestión de la política para no olvidar, desde la cultura que tenemos, qué podemos aportar para seguir creciendo y no olvidar de dónde uno viene y hacia dónde uno va.

MP: ¿Cuáles son tus propuestas?

Quiero seguir vinculada a la educación. Creo que estos dos últimos años me sirvieron como experiencia para poder volcarnos a cuestiones que tienen que ver con la infraestructura, con el mejoramiento. Este tiempo me ha dado experiencia para continuar con la tarea.