Hubo un nuevo récord de muertes y contagios en el país el 18 de mayo, día en que Moreno registró 340 casos confirmados de coronavirus y 6 nuevas muertes.
Al día jueves 18 de mayo, en Moreno hay 340 nuevos casos confirmados de coronavirus. En total, son 43.362 casos desde el comienzo de la pandemia. Además, son 259 los casos recuperados y suman 38.814 las personas que ya no portan el virus.
Por otro lado, con 6 nuevas defunciones registradas, son 975 las personas fallecidas desde el comienzo de la pandemia.
Por su parte, en la campaña de vacunación ya se aplicaron 95.930 dosis en total. Entre ellas, 76.978 corresponden a la primera dosis, mientras que 18.952 corresponden a la segunda dosis.
El peor día de la pandemia en Argentina
Un total de 745 personas murieron y 35.543 fueron reportadas con coronavirus en las últimas 24 horas en el país. En tanto, el presidente Alberto Fernández dijo que, en los «términos» en los que se presenta actualmente la evolución de la pandemia, «van a seguir las restricciones», aunque descartó de plano un regreso a Fase 1.
Con los fallecimientos y nuevos casos reportados por el Ministerio de Salud, son 71.771 los fallecidos a nivel nacional y 3.371.508 los contagiados desde el inicio de la pandemia.
Además, hay 5.813 internados en terapia intensiva, con un porcentaje de ocupación de camas de adultos de 72,2 % en el país y del 76,2 % en el Área Metropolitana Buenos Aires.
Según el Monitor Público de Vacunación, el total de inoculados es de 10.344.111, de los cuales 8.250.069 recibieron una dosis y 2.094.042 las dos, mientras que las vacunas distribuidas a las jurisdicciones llegan a 11.933.786.
La vicepresidenta de la nación publicó un comunicado donde detalla los procesos judiciales que sufrieron ella, su hijo Máximo, su hija Florencia y Héctor Timerman, y el acoso judicial a Gils Carbó. En clave comparativa, apunta contra el pedido la impunidad de «Pepín» Rodríguez Simón y la designación arbitraria de Eduardo Casal como Procurador.
La vicepresidenta, Cristina Kirchner, criticó al dirigente del PRO, Fabián «Pepín» Rodríguez Simón, por haber pedido asilo político en Uruguay y rechazó las críticas de Juntos por el Cambio al proyecto de ley para modificar la Procuración General de la Nación, tras cuestionar la «cantinela de que el kirchnerismo `busca impunidad ´».
«A partir del año 2016, durante el Gobierno macrista, se desató en la República Argentina una inédita persecución judicial en tiempos de democracia, con ribetes de cacería en algunos casos», explica Cristina.
Continúa: “Cientos de exfuncionarios y funcionarias de nuestros gobiernos fueron citados a prestar declaración indagatoria, decenas fueron procesados y otros encarcelados `preventivamente´. De esta manera, la institución de la prisión preventiva, conceptualmente prevista para evitar la fuga del acusado, se utilizaba para encarcelar opositores«, sostuvo la titular del Senado.
Cientos de ex funcionarios y funcionarias de nuestros gobiernos fueron citados a prestar declaración indagatoria, decenas fueron procesados y otros encarcelados `preventivamente´. De esta manera, la institución de la prisión preventiva, conceptualmente prevista para evitar la fuga del acusado, se utilizaba para encarcelar opositores«
De los exfuncionarios del Frente para la Victoria, “nunca”, ninguno, “hizo el más mínimo gesto de sustraerse a la acción, en muchos casos hasta ilegal, de ese Poder Judicial”, indica. Puso por caso a Máximo Kirchner, a su hija –que no fue funcionaria, aclara- y el caso de Héctor Timerman, que se realizaba un tratamiento para el cáncer en Estados Unidos y lo hicieron volver por cuestiones judiciales. Este último, ya se lo había señalado en una anterior oportunidad a Esteban Bullrich.
Como siempre, desde el Senado de la Nación ponemos a disposición todo lo que sea necesario para el ejercicio de su función.
En memoria de Héctor Timmerman creo firmemente que la confrontación política no puede ni debe deshumanizarnos.
También puso el ejemplo de Alejandra Gils Carbó, que «la obligaron a renunciar, pese a su absoluta legitimidad institucional», por un constante acoso judicial.
«Y pensar que son ellos, los y las de Juntos por el Cambio”
Así, la vicepresidenta apuntó contra “quienes hablan de respetar las instituciones de la República y dicen que somos nosotros los que `buscamos la impunidad´». En clave comparativa denunció dos cuestiones judiciales. Por un lado, la designación de Eduardo Casal, allá por el menemismo y, por el otro, el pedido de “asilo político” en Uruguay de Rodríguez Simón.
¿Quién es Eduardo Casal? Cristina señala que es “un procurador interino sin el acuerdo del Senado que prevé la ley vigente”, “designado sin concurso en el año 1992, durante el menemismo”, “el mismo que protege al Fiscal Stornelli -fiscal macrista si los hay- en la también inédita situación de tener procesamiento confirmado en segunda instancia por delitos cometidos en el ejercicio de su función y seguir ejerciendo el cargo de fiscal.»
Eduardo Casal.
Y la crítica más grande la dejó para Rodríguez Simón, definido como un «abogado de Mauricio Macri, apretador serial de jueces y empresarios» quien «solo había sido citado a prestar declaración indagatoria por una jueza y un fiscal, de los que podrá decirse cualquier cosa menos que sean kirchneristas». Por esto, el diputado del Parlasur por Cambiemos pidió asilo político en Uruguay por persecución y la exmandataria apunta: “Y dicen que somos nosotros los que “buscamos la impunidad».
«Pepín» Rodríguez Simón
Finalmente, la titular del Senado contó qué sintió al ver la noticia de que «Pepín» Rodríguez Simón pidió asilo político en Uruguay: «No sólo sentí estupor e indignación, sino la íntima convicción de que finalmente, más tarde o más temprano, las máscaras caen y aparece el verdadero rostro del macrismo: mentira, cinismo y la verdadera impunidad en Argentina, la de ellos».
El Gobierno nacional suspendió por 30 días las exportaciones de carne vacuna por el aumento de precios. El economista Leo Anzalone, explica a Moreno Primero cuál es el doble efecto que genera la medida y por qué sirve esta para bajar la inflación a largo plazo.
El Gobierno nacional suspendió por 30 días las exportaciones de carne vacuna, debido al exponencial aumento de precios de la misma en los últimos meses.
La medida fue confirmada este lunes por el Ministerio de Desarrollo Productivo y Alberto Fernández fue el encargado de comunicarlo a representantes del sector nucleados en el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC. Les aclaró, además, que la misma podría levantarse antes si se observan “resultados positivos” por la aplicación de esas y otras medidas.
La suspensión de las exportaciones por 30 días forma parte de «la instrumentación de un conjunto de medidas de emergencia», donde se busca ordenar el funcionamiento del sector, restringir prácticas especulativas, mejorar la trazabilidad de las exportaciones y evitar la evasión fiscal en el comercio exterior.
«Mientras se terminan de implementar tales medidas, las exportaciones de carne vacuna estarán limitadas durante un período de 30 días», se explicó oficialmente tras el encuentro que encabezó el presidente.
Además, en declaraciones a c5n, el presidente Alberto Fernández sostuvo: «Yo celebro que la Argentina exporte carne, lo que no celebro es el precio que le hacen pagar a los argentinos por la carne y tampoco celebro que a los argentinos les den una suerte de migajas de 8.000 toneladas de carne cuando en la Argentina se consumen 200.000. Tampoco estoy de acuerdo con lo que pasa con las industrias alimenticias, que han subido los precios de un modo incompresible cuando no han tenido ni paritarias que le exigieran mayores ingresos».
A través de sus redes sociales, Leo Anzalone, economista y director del CEPEC, comenta que “no puede analizarse los precios de la carne sin la irrupción de China, que fue el principal destino para la carne argentina durante los primeros dos meses del 2021, con 69,7 mil toneladas«.
Pero esto viene de antaño, según los datos expuestos por Leo Anzalone, en el año 2018, las exportaciones de carne a China fueron por 206.607 toneladas. Dieron un salto al año siguiente (2019) con 426.696 toneladas, un total de 106,5 % más y, en el año 2020, 462.269 toneladas, con un incremento del 8,3 %. «La exportación de carne congelada y procesada también aumentó en general: en el año 2018 fueron 368.765 toneladas, en 2019 567.780 toneladas y en 2020 616.248 toneladas», agrega.
Además, «mientras que la inflación abril 2020- abril 2021 fue del 46,3 % -explica el economista- los cortes de carne aumentaron entre un 63,88 % y un 95,68 %».
Se excusan, los exportadores de la carne, con el aumento del precio del maíz. Sin embargo, “un aumento del 94 % del maíz, debería equivaler a $11,75 de aumento en la carne”, indica Leo Anzalone y continúa: “Mientras que desde el sector exportador pretenden que en las góndolas se pague el kg en dólares o euros, la concentración en frigoríficos y en la comercialización pone presión sobre los precios.”
En definitiva, la suspensión es una buena medida para reordenar un mercado disparatado. Claramente es una medida que debe acompañarse de otras, pero pone las cartas sobre la mesa, poniendo como premisa la mesa de los argentinos y eso debe ser irrenunciable.
Leo Anzalone: Esa es la pregunta central. Prohibiendo la exportación, en este caso durante un mes, generas dos efectos. El primero es, en términos futbolísticos, parar la pelota, sentarse y explicar a los muchachos que esto no está funcionando. Eso es lo primero, es decir, sentarse a negociar devuelta algo que no funcionó.
Por otro lado, tiene que ver con un aspecto más económico. Al no exportar hay más carne en las góndolas de los supermercados y las carnicerías y eso baja el precio.
MP: Alberto Fernández dijo: “Tenemos que terminar con los exportadores que exportan carne como si exportaran camisas. Hay que tener ciertos requisitos». ¿Cuáles son esos requisitos?
LA: Hay que ver a que se refirió el presidente. Sin embargo, yo considero que lo que no se puede es que haya gente que vaya al mercado de Liniers –donde se compra la carne que consumimos nosotros- y compre el ganado ahí para después exportarlo. Ahí nos está sacando directamente a nosotros lo que consumimos cuando vamos al supermercado o a la carnicería. No estamos hablando de ganado para exportar a China o a Europa, ahí estamos convirtiendo lo que se debe vender en nuestras góndolas en lo que exportan algunos sectores.
MP: ¿Esperas nuevas medidas que acompañen a esta?
LA: Esta medida es únicamente por 30 días. A mi lo que me da la sensación es que por sí sola no va a tener los efectos que todos queremos que tenga. En primer lugar, toda política pública, esta y cualquiera, tiene que ir acompañada por control. Lo que ahora tenemos que empezar a ver es efectivamente los precios bajos.
Después, me parece que hay que reforzar precios cuidados. Para mí, precios cuidados es la herramienta que todavía no funciona como debería para acompañar el esfuerzo que se está haciendo desde el Ministerio de Economía, o desde el Banco Central, que vienen haciendo las cosas muy bien para que la inflación baje en el largo plazo.
Ahora, medidas como la restricción de las exportaciones son muy buenas e importantes y deben ser acompañadas por medidas, como dije recién, de precios cuidados, haciéndolas llegar a lugares que no llegan.
Al final de la entrevista, Leo se dirige a “algunos que dicen que estas medidas no sirven” y explica: “en mayo del 2006, Néstor Kirchner decidió suspender las exportaciones por seis meses y ese año el precio de la carne se derrumbó”.
ARCHIVO: En 2006, Néstor Kirchner suspendió las exportaciones de carne para bajar el precio en el mercado interno. pic.twitter.com/7DrKUnvlsY
“Tal es así -continúa categórico- que vos venías en el 2005 con una inflación del 12 % y termina el 2006 con una inflación del 8 %. Entonces, esta medida sirve para volver a charlar y tiene que ser acompañada por otras, porque no puede ser que en la mesa de los argentinos falte la carne, ni que en las góndolas argentinas paguemos la carne lo que la están pagando en Roma, Berlín o Beijing”.
No puede ser que en la mesa de los argentinos falte la carne, ni que en las góndolas argentinas paguemos la carne lo que la están pagando en Roma, Berlín, o Beijing