10 de noviembre: Día de la tradición

Se celebra en este día en conmemoración del nacimiento del escritor y periodista José Hernández, el 10 de noviembre de 1834. Fue autor de la emblemática obra lírica «El Gaucho Martín Fierro», considerada ejemplar del género gauchesco y un indispensable para todos y todas en Argentina.

Cada 10 de noviembre, se celebra en todo el territorio nacional el Día de la Tradición, en conmemoración del nacimiento de José Hernández, escritor y periodista que escribió “El Gaucho Martín Fierro”, un libro que pasa de generación en generación y que se da en todas las escuelas del país.

La idea de celebrar el Día de la Tradición se remonta al poeta, periodista y costumbrista Francisco Timpone, quien lo propuso un 13 de diciembre de 1937, cuando estaba en una reunión de la Agrupación Bases, lugar donde se festejaban y se homenajeaban las costumbres gauchescas en toda la Provincia de Buenos Aires.

Dos años más tardes de la propuesta hecha por Timpone, se hizo oficial cuando en el Congreso Nacional se aprobó la Ley N°4756, de la mano de Edgardo J. Míguenz y Atilio Roncoroni, quienes dieron lugar al pedido. 

En 1975, el Congreso decidió extender los festejos a todo el territorio nacional y que deje de ser una festividad provincial, así como se declaró a la Ciudad de San Martín de la Provincia de Buenos Aires como la Ciudad de la Tradición, por ser el lugar donde nació Hernández.

Macri aseguró que le dio el dinero del FMI a los bancos

Diferentes sectores del Frente de Todos aseguraron que el exmandatario “está confesando” que “le dieron la plata a los bancos, el canal mediante el cual sectores de poder compraron y fugaron miles de millones de dólares», y usar el dinero del FMI “para financiar salida de capitales es algo que está prohibido”.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, había asegurado a principio de año que los 45 mil millones de dólares que desembolsó el FMI podrían haberse usado para reconstruir la infraestructura durante el gobierno anterior, pero denunció que no quedó nada de ese préstamo y “ahora hay que resolver el problema”.

Hernán Lacunza salió a responder y dijo que el dinero “no se fugó”, sino que “se usó para pagar deudas anteriores”. Pero Mauricio Macri desmintió a su exministro de Economía, el pasado domingo 7 de noviembre, en una entrevista brindada a la CNN, donde reconoció que “la plata del Fondo Monetario Internacional la usamos para pagar a los bancos comerciales”, y se excusó: “Se querían ir porque temían que vuelva el kirchnerismo”. De esa forma, Macri se sinceraba en relación al préstamo de 44 millones de dólares, el más grande de la historia del organismo, que fue tomado por su gobierno entre 2018 y 2019.

¿Para qué le dieron la plata a los bancos?

El dinero fue utilizado para que aquellos grandes fondos que querían sacar sus dólares del país pudieran hacerlo sin problemas. Como el Estado no tenía dólares genuinos que provengan, por ejemplo, del superávit comercial, desde Cambiemos decidieron volver al FMI para conseguir las divisas necesarias para mantener el grifo abierto y seguir garantizándoles libre acceso al mercado de cambios a los grandes jugadores que le dieron forma a la corrida financiera aprovechando que el dólar se ofrecía a un precio subsidiado.

Recién después de la derrota en las PASO de agosto de 2019, el gobierno de Cambiemos decidió poner el cepo cambiario para frenar la sangría, pero para ese entonces ya habían rifado los 44 mil millones de dólares que les había girado el FMI.

El relato que armaron luego desde Cambiemos fue que la corrida empezó al día siguiente de las PASO por el triunfo del kirchnerismo, pero en ese momento ya no hubo dólares disponibles para la fuga porque se puso el cepo. Los dólares para financiar la corrida estuvieron disponibles mucho antes, desde comienzos de 2018, cuando se cerró el acceso al mercado internacional para seguir tomando deuda y la desconfianza de los inversores sobre la sustentabilidad del modelo macrista los llevó a emprender la retirada, temerosos de que el desastre económico que comenzaba a vislumbrarse por entonces terminara con el default de la deuda pública.

Lo que hizo el gobierno de Macri con la complicidad del FMI fue prolongar esa agonía un año y medio más. En ese momento, los inversores no le tenían miedo al kirchnerismo porque había perdido no solo en las elecciones presidenciales de 2015, sino también en las de 2017, y nadie pronosticaba su vuelta. El temor lo generaba la política económica del macrismo.

Distintos sectores del Frente de Todos salieron al cruce

Desde distintos sectores del Frente de Todos aseguraron a un medio nacional que “lo que está diciendo Macri es la confesión de un delito, o bien la instrumentación de una política económica totalmente desastrosa para el país mediante la cual, tanto el Gobierno anterior como los sectores concentrados de la economía, en este caso los bancos, fueron parte beneficiosa en términos monetarios”.

El canciller y exjefe de Gabinete, Santiago Cafiero, expresó a Página 12 que “Macri sigue mintiendo o perdido, ni siquiera se acuerda la cronología de los hechos. La salida de capitales empezó en abril de 2018 -Cambiemos venía de ganar las elecciones de octubre de 2017. Sin embargo, su modelo especulativo se agotaba. Ya en las PASO del 2019 se habían agotado los desembolsos del FMI y, para peor, está confesando que usaron el dinero del FMI para financiar salida de capitales, algo que está prohibido”.

Está confesando que usaron el dinero del FMI para financiar salida de capitales, algo que está prohibido.

Cerca de la vicepresidenta subrayan: “Nosotros venimos diciendo lo mismo hace tiempo y Macri decía que la plata que pidió prestada al Fondo Monetario Internacional la había usado para pagar una supuesta deuda que había generado Cristina Fernández de Kirchner. Pero, ahora hasta, él mismo confirma lo que decíamos nosotros: asegura que le dieron la plata del FMI a los bancos y los bancos son el canal mediante el cual sectores de poder compraron y fugaron miles de millones de dólares».

La operación de Cristina Fernández fue todo un éxito

A las 6:30 de la mañana partió rumbo al Sanatorio Otamendi donde se sometió a una histerectomía programada. Durante el proceso recibió miles de saludos, entre ellos, de la intendenta de Moreno, Mariel Fernández; el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof; y el presidente de la nación, Alberto Fernández.

Tal como estaba previsto, la vicepresidenta Cristina Kirchner, salió de su departamento camino al Sanatorio Otamendi a las 6:30 de la mañana. A las 6:42, ingresó al estacionamiento de la clínica donde le realizaron una histerectomía programada.

Luego de unas horas, se conoció el parte médico de la vicepresidenta. Dicho documento informó que “el procedimiento ha sido realizado por la vía de laparoscópica” y que ya “cursa un post operatorio normal, en buen estado general de salud”.  

Se espera que quede internada con una recuperación que puede extenderse de 48 horas a cinco días. Tras ese lapso, la vicepresidente podría comenzar a reincorporarse a sus actividades de manera gradual, hasta retomar plenamente su rutina a las tres semanas de la operación.

Antes y durante su operación, Cristina Kirchner recibió miles de mensajes de apoyo, entre ellos, el de la intendenta Mariel Fernández quién publicó una foto con la presidenta del senado en sus redes sociales, junto a un cálido saludo: “Querida compañera Cristina mis oraciones a la virgencita de Luján hoy son para vos, que Dios te guarde, todo va a salir bien.”

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, también se expresó a través de sus redes sociales con una foto de la vicepresidente y un hashtag, #FuerzaCristina.

El presidente, Alberto Fernández, adjunto una foto junto a Cristina Fernández junto a él, el día de su asunción como presidente y vicepresidenta. “Todo mi cariño. Te deseo una pronta recuperación. Nos vemos muy pronto. Besos.“ publicó el mandatario.  

Qué es una histerectomía

La histerectomía es una intervención quirúrgica mediante la cual se extirpa el útero y, eventualmente, también los ovarios y las trompas de Falopio. Las causas habituales por la cuales se suele hacer este tipo de cirugías pueden ser engrosamientos del endometrio, endometriosis, dolor pélvico crónico, presencia de fibromas o incluso la detección de cáncer en alguna de las zonas del útero o las trompas de Falopio.

En el caso de la vicepresidenta, no trascendieron los motivos médicos para la intervención.  La evolución posoperatoria depende de la envergadura de la cirugía, que está determinada por la enfermedad de base, el estado clínico de la paciente, la técnica utilizada en la cirugía y las eventuales complicaciones intra o posoperatorias.

Respecto de Cristina, en el Otamendi prevén una internación de entre tres y cinco días. La recuperación continuará en su domicilio, donde la vicepresidenta podrá ir reincorporándose gradualmente a sus actividades habituales, para alcanzar su rutina de trabajo dentro de unas tres semanas.