LA UNIVERSIDAD DE MORENO TRABAJARÁ EN CONJUNTO CON EL INTI

La Universidad Nacional de Moreno integrará el Consejo Asesor del INTI 

El Instituto Nacional de Tecnología Industrial INTI realizó el lanzamiento de un consejo asesor para potenciar la industria argentina. Estará integrado por representantes de los ámbitos público y privado, del sector empresario, de los trabajadores y del ámbito académico y científico. 

Por el sector académico, el CIN designó a los rectores Hugo Andrade (UNM), José García (Universidad Nacional de Tucuman) y Agustina Rodríguez Saá (Universidad Nacional de los Comechingones). 

La imagen puede contener: una persona, sentada

La UNM estuvo presente en al acto de lanzamiento de este Consejo Asesor, encabezado por el ministro de Desarrollo Productivo de la Nación Matías Kulfas junto al presidente del INTI Ruben Geneyro.  

Este Consejo actuará como interlocutor institucional para llevar adelante iniciativas de desarrollo tecnológico de interés para el entramado productivo. 

A LOS 66 AÑOS SE RECIBIÓ DE TRABAJADORA SOCIAL: «LO QUE ME DA PLACER ES ESTUDIAR»

Marta tiene 66 años y se recibió de trabajadora social. Su amiga, Stella, compartió la noticia en Facebook y se viralizó. Ahora es ejemplo para muchas personas de edad.

Marta Pernicone es una vecina de Merlo y una de las primeras estudiantes de la Universidad Nacional de Moreno (UNM). Por aquellos días en que ingresaba a la universidad tenía 58 años. Nada la frenó.

Ella quería estudiar una carrera relacionada con Humanidades, en su juventud no pudo, primero se lo negó la dictadura militar, y luego formó familia y tuvo otros impedimentos. Cuando nuevamente decidió estudiar, buscó y eligió Trabajo Social. Ocho años después recibe el título y es un ejemplo para jóvenes y adultos. 

 Moreno Primero: ¿Cuándo empezaste la carrera? 

 Marta: Cuando empezó a funcionar la universidad yo empecé junto con ella, fui una de las primeras, éramos muy poquitas.  Como hice cuatro materias por año, y algunos años cinco, tarde ocho años, me recibí en noviembre. 

MP: ¿Por qué elegiste Trabajo Social? 

 Marta: Yo terminé el secundario y quería seguir Psicología. En ese momento estaban los militares y cerraron todas las materias humanísticas porque decían que de ahí salían los guerrilleros, entonces no pude estudiar ninguna carrera de las que yo quería. 

  Después me puse de novia, me puse a hacer la casa, vinieron los hijos y eso quedó archivado. Cuando ya fui más grande y mis hijos se fueron de casa empecé a tener problemas de salud y los médicos me mandaron al psicólogo y él me dijo que tenía que hacer algo que me gustara como bordar, tejer, o hacer jardinería. Yo le dije que lo único que me hubiera gustado era estudiar, pero que ya no tenía edad, y me convencieron de hacerlo. 

  Justo se dio que mi hijo estaba haciendo el CBC de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en el mismo lugar donde funciona la universidad de Moreno, en el Riglos. Me dijo que empezaba la universidad al año siguiente y me anotó. Como no hay psicología en la UNM, busqué otra carrera y me interesó mucho Trabajo Social. Cuando cursé la carrera e hice las prácticas realmente me gustó y si pudiera volver el tiempo atrás estudiaría eso. 

MP: ¿Tuviste altibajos como estudiante? 

Marta: No porque yo estaba sola, mi marido trabaja 12 horas y yo tenía tiempo para dedicarme. Nunca recursé, ni siquiera fui a final, siempre promocioné las materias. La facultad me dio una beca que se llama “Beca de Mérito”, y la tuve todos los años. Con eso yo me pagaba el Remis –porque por problemas de salud tenía que ir en Remis- y las fotocopias. 

MP: ¿Cómo es estudiar una carrera a los 60 años de edad? 

 Marta: Yo no noté ninguna diferencia por la edad. Cuando empecé tenía mis prejuicios, así que me senté en el fondo, contra la pared y trataba de pasar desapercibida. Pero la mayoría no eran de 18 y 20 años, la mayoría eran de 30 y 40 años, porque era la gente que no había podido estudiar por estar lejos de la UBA, entonces aprovecharon, entre ellas mujeres con hijos, para poder estudiar. Entonces no era una distancia muy grande conmigo como lo podía tener una mujer de 18 años, sin estar casada, ni tener hijos. Ahí todos me hicieron enseguida lugar, para la ronda de mates, y me invitaban a sentarme con ellos. Nunca hubo ninguna diferencia. 

Cuando empecé tenía mis prejuicios, así que me senté en el fondo, contra la pared y trataba de pasar desapercibida. Pero la mayoría no eran de 18 y 20 años, la mayoría eran de 30 y 40 años, porque era la gente que no había podido estudiar por estar lejos de la UBA, entonces aprovecharon, entre ellas mujeres con hijos, para poder estudiar.

MP¿Qué le decís a esas personas mayores que sienten que ya no pueden estudiar? 

 Marta: Lo mío fue un sueño que había quedado archivado y gracias a dios pude realizar. Eso me pone muy contenta y muy emocionada por toda la repercusión que tuvo, porque, por la pandemia yo no tuve ceremonia de graduación y ni siquiera pude hacer una celebración en mi casa, pero toda la repercusión que tuvo, para mí fue muy emocionante. Mi amiga Stella me preguntó si podía compartir la foto y yo no tuve problema, ahí es cuando se viralizó. La verdad es que de todas las personas que me escriben son personas de edad que me agradecen por el ejemplo, me dicen que no sabían que hacer y ahora se van a animar. Eso es muy lindo. 

MP: ¿Ahora qué sigue? ¿Cuál es el próximo paso? 

 Marta: Yo tengo la gran contra que es un problema de salud. Tengo artrosis avanzada y eso me genera poca movilidad y por eso es que tenía que ir en Remis. Como yo soy jubilada con la mínima y mi marido también, es todo un costo. Por eso tarde tanto en recibirme, porque yo tenía que conseguir, como mínimo, un ocho en las notas, para conseguir la beca. Esa es una traba muy grande que tengo. 

Como yo soy jubilada con la mínima y mi marido también, es todo un costo. Por eso tarde tanto en recibirme, porque yo tenía que conseguir, como mínimo, un ocho en las notas, para conseguir la beca. Esa es una traba muy grande que tengo.

  Cuando terminé el año pasado estuve mirando otras carreras, siempre de humanística porque no me gusta eso de contador o arquitecto. Hay una materia en la UNM que es de educación, pero educar no es lo mío tampoco. Después hay posgrados, pero el posgrado es pago, y eso es otra contra.  También estuve mirando que hay carreras para hacer online y yo no tendría que viajar.  

  Estaba viendo todo eso, pero está la pandemia desde marzo. Yo tengo 66 años y soy hipertensa también, por eso me tuve que quedar adentro de mi casa, y me trastorno mucho la pandemia tanto tiempo, una se siente afectada psicológicamente. Pero si no es una carrera voy a hacer un curso de algo, lo que me da placer es estudiar. 

ESCUELA 37: YA TIENEN LA LLAVE, DESPUÉS, EL EDIFICIO

Se entregó la llave del edificio de Corvalán y Merlo al director de la Escuela Secundaria N° 37. Ahora, esperan por el nuevo edificio.

El mes de diciembre comenzó con una buena noticia para la comunidad de la escuela N° 37. Se logró que se les garantice el edificio de Corvalán y Merlo –en concepto de custodia-, hasta la realización de un edificio propio. 

   Este lunes, 14 de diciembre se hizo efectiva la posesión legal del edificio a través de la entrega de llaves al director de la institución, Gustavo García, en un acto donde estuvieron presentes el Inspector de Educación, Fabián Scotti; el jefe Regional, Gustavo Copes; la Concejera Escolar, María González; la presidenta del Consejo Escolar, Sonia Beltrán; el Coordinador General de Programas Educativos, Hernán Borghi y las madres de estudiantes de la escuela. 

  Desde Moreno Primero nos contactamos con Norma Córdoba, madre de una estudiante, con quien dialogamos sobre los objetivos propuestos este año, la comunidad de la escuela 37 y los pasos a seguir de ahora en más. 

Moreno Primero: En primer lugar, son un ejemplo de lucha. Se hicieron escuchar sin inconvenientes de por medio. Parece que los resultados son favorables, y, si bien la lucha sigue, ¿van alcanzando los objetivos? 

 Norma: En un principio teníamos una meta que era tener un lugar digno donde los pibes y las pibas de la escuela 37 accedan al derecho a la educación. Ese lugar lo luchamos y lo peleamos las familias y logramos que se nos otorgue en custodia el edificio de Corvalán y Merlo. Vale destacar también que es -en custodia-, antes compartíamos la escuela con el edificio de la escuela 24 y ahora tenemos un edificio en custodia. 

 Nunca me hubiera imaginado que esa iba a ser la propuesta, es decir, que nos van a construir  un edificio nuevo. 

  Más allá de todo eso, lo importante es lo que logramos: que se va a construir en el territorio del Barrio Asunción una escuela secundaria para la comunidad educativa de la escuela 37, no es un detalle menor. Nunca me hubiera imaginado que esa iba a ser la propuesta, es decir, que nos van a construir  un edificio nuevo. 

MP: El lunes fue un día de sonrisas y festejos. Cuando uno dice “la comunidad de la escuela 37” realmente son comunidad. Se puede ver compañerismo, acompañamiento, y cariño ¿Esto es un logro de la comunidad? 

«No nos encontrábamos con una pared, nos encontrábamos con puertas que se abrían y nos escuchaban, hasta que logramos destrabar este conflicto.»

Norma:  Esto es un logro de la comunidad, más allá de lo que se esté diciendo por parte de quienes tengan inclinamientos políticos partidarios. Acá eso no hubo, fuimos 15 madres que, en un principio nos ningunearon, nos avasallaron, y sostuvimos la lucha. Entre nosotras, te puedo asegurar que fue bastante difícil sostener esta lucha respetuosa y tranquila. Pero, como siempre dije, no nos encontrábamos con una pared, nos encontrábamos con puertas que se abrían y nos escuchaban, hasta que logramos destrabar este conflicto. 

MP: ¿cuál es el siguiente paso? Como siguen ahora, qué esperan.. 

Norma:  El miércoles se comenzó a marcar la posesión, comenzó la entrega de mercadería en el edificio nuevo de Corbalán y Merlo. El paso siguiente es la elección del espacio físico y geográfico donde se va a construir el nuevo edificio, donde tendremos alguna injerencia, pero lo va a decidir la Provincia de Buenos Aires. Hay posibilidades de algunos lugares que todavía no están en concreto ninguno, pero tienen un plazo de 4, 5 meses para definir el espacio y comenzar el nuevo sueño de tener un edificio propio, una secundaria en el Barrio Asunción.  

«Nuestra meta era esta, que los chicos tengan este lugar digno, ya no podían seguir compartiendo el edificio con la escuela 24. Era una etapa que ya había pasado.»

 Estamos felices y expectantes, no nos vamos a dormir. Nuestra meta era esta, que los chicos tengan este lugar digno, ya no podían seguir compartiendo el edificio con la escuela 24. Era una etapa que ya había pasado. No vamos a bajar la guardia, pero sabemos que, a partir de ahora, los actores que tienen que realizar estas nuevas formas no necesariamente somos nosotras solas. Acá hay definiciones políticas muy importantes que la van a tomar otras autoridades. Vamos a seguir luchando, pero felices, más relajadas.