Se cumple un año del Nuevo Sistema de Recolección de Residuos, una de las políticas más importantes de Moreno en los últimos 20 años

Ningún gobierno pudo, por incapacidad o por falta de voluntad política, poner fin al contrato con el consorcio El Trébol. Fue una de las promesas de campaña de Mariel Fernández, y hoy se cumple un año del proyecto que permitió aumentar las arcas del Estado municipal y cuidar la salud de todos los morenenses.

Luego de una dura interna en Moreno, Mariel Fernández arrasó en las elecciones generales del año 2019 con más del 60 % de los votos. La primera intendenta mujer de Moreno comenzó a preparar una serie de cambios estructurales y, a los 100 días, llegó la pandemia. A pesar de la problemática, los cambios se llevaron a cabo con firmeza y tuvieron un gran impacto en el distrito.

Una de sus promesas de campaña fue resolver el problema de recolección de residuos que estaba a cargo de una empresa privada que se llevaba el 50 % del presupuesto municipal, enquistada en la sociedad de hace más de veinte años, cuando se impuso un esquema privatista en la Argentina de los años 90, cuyo servicio era paupérrimo.

En declaraciones radiales, Mariel Fernández  había  sintetizado el problema: “En Moreno, la recolección de residuos hace 25 años que es privada, y nos encontramos con más de 400 basurales a cielo abierto. Era una recolección totalmente deficiente y el municipio lo único que hacía era pagar el salario a trabajadores municipales y el servicio y la recolección de residuos. No pagaba nada más, no podía arreglar ni una calle«. La intendenta lo recuerda bien porque, tal como lo dijo en más de una oportunidad, es nacida y criada en Cuartel V, una localidad muy humilde, donde el servicio de recolección de residuos pasaba una vez por mes.

Vecinos y vecinas morenenses reclamaron durante 20 años para que mejorara el servicio. Las respuestas oficiales del Municipio eran siempre por la negativa y parecía imposible: “Faltan camiones”, “No hay recursos”. Ningún gobierno pudo, por incapacidad o por falta de voluntad política, poner fin al contrato con el consorcio El Trébol

Pero a lo imposible le faltaba lo fundamental, la decisión política de resolver el problema. Se encontró la fórmula y se cumplió la promesa de campaña, respetando el voto de confianza de ese 60 % de morenenses que apoyaron a la actual jefa comunal y mejorando la calidad de vida de todos los vecinos y vecinas del distrito. “Todos decían que era imposible resolverlo, y se pudo hacer. Hoy tenemos una propuesta mixta, con una cooperativa de camioneros y ahora contamos con un servicio de recolección de seis días a la semana”, expresaba la intendenta en aquel entonces.

Paso por paso

En el mes de agosto del año 2020, se aprobó el fin del contrato para la compañía de recolección de residuos El Trébol. Comenzaba un proceso que implicaba salir del esquema de privatización tradicional y de 20 años de El Trébol en Moreno, desde su desembarco en el distrito.

Luego de una maratónica sesión, se aprueba el fin del contrato. El HCD aprobó, con 16 votos a favor y 7 votos en contra, la aprobación del pliego de bases y condiciones para la provisión de mano de obra en la recolección de residuos.

Un mes más tarde, en julio, la intendenta Mariel Fernández firmó un acuerdo con Provincia Leasing con el fin de adquirir camiones de recolección de residuos. Los camiones llegaron al municipio una semana antes de la finalización del contrato con el consorcio El Trébol.  A su vez, se trató en sesión extraordinaria la adjudicación de mano de obra a la cooperativa del gremio de camioneros “Gestionar LTDA” y, así, el nuevo servicio se constituyó en un sistema mixto entre el Municipio de Moreno y la cooperativa que respetó todos los puestos laborales.

De esta forma, se consuma la política pública de recolección de residuos que viró 180 grados, y dejó atrás un sistema privado, millonario e ineficiente, que le costaba al municipio el gasto del 20 % del presupuesto anual, casi el 50 % de la recaudación municipal. A su vez, se garantiza la continuidad de todos los puestos y las condiciones de trabajo.  El nuevo sistema quedó planteado: todos los bienes de capital son del municipio, incluso los camiones. Es decir, es un sistema nuevo donde el Estado va a ser propietario de todas las herramientas y las máquinas y todos los bienes de capital que se necesitan para llevar adelante el servicio. Lo único que se contrata es la fuerza de trabajo para respetar y cuidar el convenio colectivo de trabajo de los trabajadores y trabajadoras. 

El 9 de noviembre del año 2020, se puso en funcionamiento el Nuevo Sistema de Recolección de Residuos y los camiones adquiridos por el Municipio comenzaron a llegar a cada barrio de Moreno. Recibidos con alegría y sorpresa por parte de los vecinos, como Carlos Amaya, vecino de Francisco Álvarez, quien contó a Moreno Primero que “un buen día, a las 7 de la mañana, pasó el camión recolector por primera vez”, y agregó: “Era una alegría inmensa, yo no sabía todo lo que estaba haciendo el municipio con el proyecto, fue una sorpresa».

Del total de la flota de camiones,  9 de ellos fueron adquiridos por el Municipio a través de Leasing del Banco Provincia y el resto alquilados, mientras que este año llegaron tres adquiridos con crédito del Banco Nación y otros 27 que aportó el Ministerio de Medio Ambiente de Nación, en conjunto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Con esto, se logró que el servicio pase una vez por día, seis días a la semana, con un total de 39 camiones.

Los logros

El entonces subsecretario de Desarrollo Sostenible y Seguridad Alimentaria, Damián Falfán, en diálogo con Moreno Primero, había explicado que “la intendenta Mariel Fernández tomó una decisión concreta con respecto al sistema de recolección de residuos, y esto tiene que ver con dos aspectos fundamentales. Por un lado, la cuestión económica del municipio y, por el otro, el cuidado de la salud de todos los morenenses”. El nuevo sistema de recolección de residuos es más económico, eficiente y con mayor cobertura en barrios donde antes no llegaba. Además, esta política permite erradicar basurales, cuidar el ambiente y mejorar la calidad de vida de las y los morenenses.

El proyecto continúa

Comenzado el 2021, el municipio continúa el camino para hacer a la recolección de residuos en Moreno más eficiente. El nuevo proyecto es la creación de una planta de transferencia de residuos, donde los camiones recolectores depositan la basura en otros camiones que transportarán la basura al CEAMSE. 

Los camiones llegan a la planta de transferencia de residuos  y, desde la parte superior de un desnivel, realizan la descarga de la basura en el camión transportador. Al caer los residuos directamente en el vehículo de transferencia, sin tocar el suelo, se evita la contaminación del mismo.  

Una vez realizada la planta de transferencia, se espera que el servicio sea aún más eficiente y de menor costo, lo que generaría más eficiencia y mayor recaudación para las arcas del municipio. 

A esto se suma el proceso de estatización del estacionamiento medido y la gestión de cobro de la tasa municipal que, junto al nuevo sistema de recolección de residuos, forman parte del plan económico de la gestión actual. 

Así, a través del retorno a la órbita del Estado municipal de los servicios que reciben los vecinos y vecinas de Moreno, más el impulso al cooperativismo, la intendenta de Moreno continúa poniendo en praxis la doctrina que predica la agrupación en la que milita desde su juventud. 

Avanza la obra de la Escuela Nº 32, ejemplo clave de dos concepciones de la educación pública

¿Por qué se paraliza la obra de una escuela casi finalizada? ¿Por qué antes no se pudo?¿Por qué ahora sí? ¿Cuál es la fórmula? ¿Realmente no se pudo, o tiene que ver con concepciones ideológicas?  ¿Qué cambió con la gestión que llegó en diciembre del 2019 que, con una pandemia de por medio, que conllevó a una crisis económica mundial de la que Argentina no quedó exenta, se puede avanzar no solo en esta obra en particular, sino en la infraestructura general del sistema escolar?

El Municipio de Moreno, a través de la Secretaría de Cultura, Educación y Deportes y gracias a la inversión del Fondo de Financiamiento Educativo de la Provincia de Buenos Aires, continúa con obras en establecimientos educativos con el fin de garantizar el derecho a la educación pública a toda la comunidad.

Una de las importantes obras que están en marcha es la finalización del edificio de la Escuela Secundaria N°32, que funciona en el mismo edificio que la Escuela Primaria N° 8, en la planta alta. El edificio propio estaba en construcción, en una obra realizada en más de un 80 %, pero fue abandonada en el 2015 y nunca más se retomó.  

En agosto, se recuperó el edificio en construcción, luego de un reclamo histórico de la comunidad educativa del barrio Villanueva y gracias al trabajo en conjunto de la Dirección General de Educación, la Secretaría de Obras y Servicios Públicos, el Consejo Escolar y la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires.

De esta manera, se reactivó la obra de una escuela que contará con un espacio propio con 6 aulas nuevas, laboratorio, biblioteca y un Salón de Usos Múltiples. La obra es realizada por la cooperativa “Construyendo Vida”, quienes aportan un sereno que por las noches se queda custodiando el edificio.

El día de reinicio de la obra, Cyntia Muñoz, directora general de Educación, detalló a este medio el proceso que atravesaron hasta poder poner en marcha la obra: “Cuando se abandona la obra, entra en un proceso de judicialización, justamente por el abandono de la misma, y no podíamos retomarla hasta no rescindir el contrato, que sucedió recién en marzo”. Si bien trabajan desde el primer día, había que cumplir el paso necesario, y una vez hecho, “recién ahí pudimos entrar a la escuela para ver en qué condiciones estaba el edificio y armar el proyecto. En tan solo 5 meses, no solo lo armamos, sino que también adjudicamos la obra a la cooperativa”.  

Cyntia consideró importante resaltar que “la obra había sido abandonada por una decisión del Gobierno de María Eugenia Vidal de no apostar a la educación pública, de vaciarla”, y añadió: “Los dichos de la exgobernadora de que ningún pobre llega a la universidad pública marcaron el funcionamiento general en educación, como así también que no creen en la escuela pública y que no gestionaron para garantizar derechos, sino para un poder económico“.

Cambio de gestión y regreso de las obras

Moreno Primero tuvo la oportunidad de dialogar con Sonia Beltrán, presidenta del Consejo Escolar de Moreno, quien recuerda que “cuando fuimos a hacer el relevamiento de la institución, nos encontramos con mucho deterioro de la construcción, producto de robos de aberturas, chapas y otros elementos de la institución, sumado a un terreno a la deriva con mucha basura”. Sin embargo, “ahora tiene cámaras de seguridad en la vereda y dentro de la escuela, y ya están avanzando a pasos agigantados en la obra, desde la vereda hasta el techo”. Si todo marcha bien, en marzo la obra estará finalizada.

¿Por qué se paraliza la obra de una escuela casi finalizada? ¿Por qué antes no se pudo?¿Por qué ahora sí? ¿Cuál es la fórmula? ¿Realmente no se pudo, o tiene que ver con concepciones ideológicas?  ¿Qué cambió en el 2019 que, con una pandemia de por medio, que conllevó a una crisis económica mundial de la que Argentina no quedó exenta, se puede avanzar no sólo en esta obra en particular, sino, en la infraestructura general del sistema escolar?

Sonia Beltrán marca el punto de inflexión que permitió retomar el proceso de realización de obras en el cambio de gestión que hubo en el año 2019 con las que “hay diferencias desde que, a través de los programas de Emergencia Edilicia a través del Programa Escuelas a la Obra, se lleva invirtiendo a nivel provincial más de 180 millones –y creo que me quedo corta”, expresa la presidenta del Consejo Escolar, y continúa: “Todos los programas que llegan a través del Consejo, del Municipio, donde hay grandes obras para trabajar en los edificios, dan cuenta de que hay una necesidad que es atendida, y además un conocimiento, como así también la decisión política de realizar arreglos históricos, construir y aumentar la matrícula”.

Todos los programas que llegan a través del Consejo, del Municipio, donde hay grandes obras para trabajar en los edificios, dan cuenta de que hay una necesidad que es atendida, y además un conocimiento, como así también la decisión política de realizar arreglos históricos, construir y aumentar la matrícula.

Hay que tener en cuenta que, si bien las obras de infraestructura son, quizás, lo más visible de una gestión, Sonia entiende necesario resaltar que las diferencias son más profundas y detalla otros logros e inversiones que se realizaron, como la toma de cargos de auxiliares para garantizar la entrega del Servicio Alimentario Escolar que se incrementó en la pandemia, como así también la compra de elementos de sanitización a través de un fondo especial de 4.99 millones de pesos.

Pero, más aún, las diferencias son ideológicas: “Hay diferencias desde el momento en que un presidente habla de –caer en la escuela pública-, mientras que otro opta por aumentar el presupuesto en educación nacional y provincial”, expresa la presidenta del Consejo Escolar y deja marcada  las diferentes concepciones de la escuela pública.

Puede ser una imagen de una persona, de pie y al aire libre
Sonia Beltrán:

Hay diferencias desde el momento en que un presidente habla de –caer en la escuela pública-, mientras que otro opta por aumentar el presupuesto en educación nacional y provincial.

Nuevamente, sostiene sus argumentos con ejemplos: “La decisión de recuperar las notebooks que el gobierno anterior dejó tiradas en un galpón, sumadas a otras herramientas tecnológicas que impulso este Gobierno, (entre las que se destaca el garantizar el acceso a internet)” fue una política que en buena hora se retomó, en medio de la pandemia, para garantizar el acceso a la educación de muchas y muchos jóvenes, y “eso fue algo que Vidal no hizo en todo su Gobierno, nunca hubo entrega de celulares ni de tablets como había anunciado en su momento cuando estaba en campaña”.

Por último, rescata el trabajo constante que realizan desde el organismo colegiado que preside y cuenta que, desde el Fondo Compensador, administrado por el Consejo Escolar, “ya en octubre contábamos con 1000 obras, entre obras de gas –un trabajo muy delicado y serio con gasistas matriculados y supervisores, obras en cubiertas, de muros, galerías que hubo que restituir, rampas de acceso para personas que tengan alguna discapacidad, y muchas más”.

Macri aseguró que le dio el dinero del FMI a los bancos

Diferentes sectores del Frente de Todos aseguraron que el exmandatario “está confesando” que “le dieron la plata a los bancos, el canal mediante el cual sectores de poder compraron y fugaron miles de millones de dólares», y usar el dinero del FMI “para financiar salida de capitales es algo que está prohibido”.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, había asegurado a principio de año que los 45 mil millones de dólares que desembolsó el FMI podrían haberse usado para reconstruir la infraestructura durante el gobierno anterior, pero denunció que no quedó nada de ese préstamo y “ahora hay que resolver el problema”.

Hernán Lacunza salió a responder y dijo que el dinero “no se fugó”, sino que “se usó para pagar deudas anteriores”. Pero Mauricio Macri desmintió a su exministro de Economía, el pasado domingo 7 de noviembre, en una entrevista brindada a la CNN, donde reconoció que “la plata del Fondo Monetario Internacional la usamos para pagar a los bancos comerciales”, y se excusó: “Se querían ir porque temían que vuelva el kirchnerismo”. De esa forma, Macri se sinceraba en relación al préstamo de 44 millones de dólares, el más grande de la historia del organismo, que fue tomado por su gobierno entre 2018 y 2019.

¿Para qué le dieron la plata a los bancos?

El dinero fue utilizado para que aquellos grandes fondos que querían sacar sus dólares del país pudieran hacerlo sin problemas. Como el Estado no tenía dólares genuinos que provengan, por ejemplo, del superávit comercial, desde Cambiemos decidieron volver al FMI para conseguir las divisas necesarias para mantener el grifo abierto y seguir garantizándoles libre acceso al mercado de cambios a los grandes jugadores que le dieron forma a la corrida financiera aprovechando que el dólar se ofrecía a un precio subsidiado.

Recién después de la derrota en las PASO de agosto de 2019, el gobierno de Cambiemos decidió poner el cepo cambiario para frenar la sangría, pero para ese entonces ya habían rifado los 44 mil millones de dólares que les había girado el FMI.

El relato que armaron luego desde Cambiemos fue que la corrida empezó al día siguiente de las PASO por el triunfo del kirchnerismo, pero en ese momento ya no hubo dólares disponibles para la fuga porque se puso el cepo. Los dólares para financiar la corrida estuvieron disponibles mucho antes, desde comienzos de 2018, cuando se cerró el acceso al mercado internacional para seguir tomando deuda y la desconfianza de los inversores sobre la sustentabilidad del modelo macrista los llevó a emprender la retirada, temerosos de que el desastre económico que comenzaba a vislumbrarse por entonces terminara con el default de la deuda pública.

Lo que hizo el gobierno de Macri con la complicidad del FMI fue prolongar esa agonía un año y medio más. En ese momento, los inversores no le tenían miedo al kirchnerismo porque había perdido no solo en las elecciones presidenciales de 2015, sino también en las de 2017, y nadie pronosticaba su vuelta. El temor lo generaba la política económica del macrismo.

Distintos sectores del Frente de Todos salieron al cruce

Desde distintos sectores del Frente de Todos aseguraron a un medio nacional que “lo que está diciendo Macri es la confesión de un delito, o bien la instrumentación de una política económica totalmente desastrosa para el país mediante la cual, tanto el Gobierno anterior como los sectores concentrados de la economía, en este caso los bancos, fueron parte beneficiosa en términos monetarios”.

El canciller y exjefe de Gabinete, Santiago Cafiero, expresó a Página 12 que “Macri sigue mintiendo o perdido, ni siquiera se acuerda la cronología de los hechos. La salida de capitales empezó en abril de 2018 -Cambiemos venía de ganar las elecciones de octubre de 2017. Sin embargo, su modelo especulativo se agotaba. Ya en las PASO del 2019 se habían agotado los desembolsos del FMI y, para peor, está confesando que usaron el dinero del FMI para financiar salida de capitales, algo que está prohibido”.

Está confesando que usaron el dinero del FMI para financiar salida de capitales, algo que está prohibido.

Cerca de la vicepresidenta subrayan: “Nosotros venimos diciendo lo mismo hace tiempo y Macri decía que la plata que pidió prestada al Fondo Monetario Internacional la había usado para pagar una supuesta deuda que había generado Cristina Fernández de Kirchner. Pero, ahora hasta, él mismo confirma lo que decíamos nosotros: asegura que le dieron la plata del FMI a los bancos y los bancos son el canal mediante el cual sectores de poder compraron y fugaron miles de millones de dólares».