¿Por qué se paraliza la obra de una escuela casi finalizada? ¿Por qué antes no se pudo?¿Por qué ahora sí? ¿Cuál es la fórmula? ¿Realmente no se pudo, o tiene que ver con concepciones ideológicas? ¿Qué cambió con la gestión que llegó en diciembre del 2019 que, con una pandemia de por medio, que conllevó a una crisis económica mundial de la que Argentina no quedó exenta, se puede avanzar no solo en esta obra en particular, sino en la infraestructura general del sistema escolar?
El Municipio de Moreno, a través de la Secretaría de Cultura, Educación y Deportes y gracias a la inversión del Fondo de Financiamiento Educativo de la Provincia de Buenos Aires, continúa con obras en establecimientos educativos con el fin de garantizar el derecho a la educación pública a toda la comunidad.
Una de las importantes obras que están en marcha es la finalización del edificio de la Escuela Secundaria N°32, que funciona en el mismo edificio que la Escuela Primaria N° 8, en la planta alta. El edificio propio estaba en construcción, en una obra realizada en más de un 80 %, pero fue abandonada en el 2015 y nunca más se retomó.
En agosto, se recuperó el edificio en construcción, luego de un reclamo histórico de la comunidad educativa del barrio Villanueva y gracias al trabajo en conjunto de la Dirección General de Educación, la Secretaría de Obras y Servicios Públicos, el Consejo Escolar y la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires.

De esta manera, se reactivó la obra de una escuela que contará con un espacio propio con 6 aulas nuevas, laboratorio, biblioteca y un Salón de Usos Múltiples. La obra es realizada por la cooperativa “Construyendo Vida”, quienes aportan un sereno que por las noches se queda custodiando el edificio.
El día de reinicio de la obra, Cyntia Muñoz, directora general de Educación, detalló a este medio el proceso que atravesaron hasta poder poner en marcha la obra: “Cuando se abandona la obra, entra en un proceso de judicialización, justamente por el abandono de la misma, y no podíamos retomarla hasta no rescindir el contrato, que sucedió recién en marzo”. Si bien trabajan desde el primer día, había que cumplir el paso necesario, y una vez hecho, “recién ahí pudimos entrar a la escuela para ver en qué condiciones estaba el edificio y armar el proyecto. En tan solo 5 meses, no solo lo armamos, sino que también adjudicamos la obra a la cooperativa”.

Cyntia consideró importante resaltar que “la obra había sido abandonada por una decisión del Gobierno de María Eugenia Vidal de no apostar a la educación pública, de vaciarla”, y añadió: “Los dichos de la exgobernadora de que ningún pobre llega a la universidad pública marcaron el funcionamiento general en educación, como así también que no creen en la escuela pública y que no gestionaron para garantizar derechos, sino para un poder económico“.
Cambio de gestión y regreso de las obras
Moreno Primero tuvo la oportunidad de dialogar con Sonia Beltrán, presidenta del Consejo Escolar de Moreno, quien recuerda que “cuando fuimos a hacer el relevamiento de la institución, nos encontramos con mucho deterioro de la construcción, producto de robos de aberturas, chapas y otros elementos de la institución, sumado a un terreno a la deriva con mucha basura”. Sin embargo, “ahora tiene cámaras de seguridad en la vereda y dentro de la escuela, y ya están avanzando a pasos agigantados en la obra, desde la vereda hasta el techo”. Si todo marcha bien, en marzo la obra estará finalizada.
¿Por qué se paraliza la obra de una escuela casi finalizada? ¿Por qué antes no se pudo?¿Por qué ahora sí? ¿Cuál es la fórmula? ¿Realmente no se pudo, o tiene que ver con concepciones ideológicas? ¿Qué cambió en el 2019 que, con una pandemia de por medio, que conllevó a una crisis económica mundial de la que Argentina no quedó exenta, se puede avanzar no sólo en esta obra en particular, sino, en la infraestructura general del sistema escolar?
Sonia Beltrán marca el punto de inflexión que permitió retomar el proceso de realización de obras en el cambio de gestión que hubo en el año 2019 con las que “hay diferencias desde que, a través de los programas de Emergencia Edilicia a través del Programa Escuelas a la Obra, se lleva invirtiendo a nivel provincial más de 180 millones –y creo que me quedo corta”, expresa la presidenta del Consejo Escolar, y continúa: “Todos los programas que llegan a través del Consejo, del Municipio, donde hay grandes obras para trabajar en los edificios, dan cuenta de que hay una necesidad que es atendida, y además un conocimiento, como así también la decisión política de realizar arreglos históricos, construir y aumentar la matrícula”.
Todos los programas que llegan a través del Consejo, del Municipio, donde hay grandes obras para trabajar en los edificios, dan cuenta de que hay una necesidad que es atendida, y además un conocimiento, como así también la decisión política de realizar arreglos históricos, construir y aumentar la matrícula.
Hay que tener en cuenta que, si bien las obras de infraestructura son, quizás, lo más visible de una gestión, Sonia entiende necesario resaltar que las diferencias son más profundas y detalla otros logros e inversiones que se realizaron, como la toma de cargos de auxiliares para garantizar la entrega del Servicio Alimentario Escolar que se incrementó en la pandemia, como así también la compra de elementos de sanitización a través de un fondo especial de 4.99 millones de pesos.
Pero, más aún, las diferencias son ideológicas: “Hay diferencias desde el momento en que un presidente habla de –caer en la escuela pública-, mientras que otro opta por aumentar el presupuesto en educación nacional y provincial”, expresa la presidenta del Consejo Escolar y deja marcada las diferentes concepciones de la escuela pública.

Hay diferencias desde el momento en que un presidente habla de –caer en la escuela pública-, mientras que otro opta por aumentar el presupuesto en educación nacional y provincial.
Nuevamente, sostiene sus argumentos con ejemplos: “La decisión de recuperar las notebooks que el gobierno anterior dejó tiradas en un galpón, sumadas a otras herramientas tecnológicas que impulso este Gobierno, (entre las que se destaca el garantizar el acceso a internet)” fue una política que en buena hora se retomó, en medio de la pandemia, para garantizar el acceso a la educación de muchas y muchos jóvenes, y “eso fue algo que Vidal no hizo en todo su Gobierno, nunca hubo entrega de celulares ni de tablets como había anunciado en su momento cuando estaba en campaña”.
Por último, rescata el trabajo constante que realizan desde el organismo colegiado que preside y cuenta que, desde el Fondo Compensador, administrado por el Consejo Escolar, “ya en octubre contábamos con 1000 obras, entre obras de gas –un trabajo muy delicado y serio con gasistas matriculados y supervisores, obras en cubiertas, de muros, galerías que hubo que restituir, rampas de acceso para personas que tengan alguna discapacidad, y muchas más”.



