Pavimentación de la calle Lisandro de la Torre: “Lo que ayer fue un sueño, hoy es realidad”

Continúa la obra histórica de la calle Lisandro de la torre, que consiste en la pavimentación de 2300 metros la misma y que no contaba con remodelaciones desde 1963. “Poder hacer realidad estas obras nos genera mucha alegría y emoción porque transforman los barrios y mejoran la calidad de vida de nuestras vecinas y vecinos”, expresó la intendenta de Moreno. 

A mediados de septiembre, comenzó la pavimentación de 2300 metros de la calle Lisandro de la Torre, en Moreno Norte. La misma no había sido remodelada desde el año 1963. Asimismo, se trata de una obra histórica que responde al reclamo de años de vecinas y vecinos morenenses. 

La obra se realiza en el marco del Plan Integral de Obras, en el cual participa el Municipio de Moreno junto al Ministerio de Obras y Servicios Públicos de la Nación. La misma será pavimentada desde la Ruta 23 hasta Belisario Roldán, una de las principales calles de la localidad de Moreno Norte. 

Mariel Fernández junto a Noelia Saavedra y Homero Salinas.

Homero Salinas, delegado de Moreno Norte, expresó: “Lo que antes era un sueño, hoy es realidad” y agregó que, desde el municipio, “trabajamos todos los días para resolver las demandas históricas de nuestros barrios”.  

De esta forma, la gestión de Mariel Fernández, con el acompañamiento del Gobierno nacional, brinda soluciones a reclamos históricos, como la pavimentación de una calle que no se pavimentaba desde 1963. 

El sistema de salud de Moreno en su mejor momento

La secretaria de Salud del Municipio, Bárbara Cortés, habló con Moreno Primero y contó que “mientras que otros cerraban los centros de salud, en Moreno ampliamos la capacidad territorial”. Así se resume todo el trabajo que se está haciendo en la localidad para que todos y todas en Moreno accedan a una salud pública de calidad.

Bárbara Cortés es la secretaria de Salud del Municipio y contó a Moreno Primero todos los avances que se hicieron en Moreno durante toda la gestión de Mariel Fernández. Desde la construcción de CAPS, el abastecimiento de insumos para una atención adecuada, tanto dentro de los hospitales como en las ambulancias, la creación del centro de salud “Atalaya” en Moreno Sur, la nueva guardia del hospital, la campaña de vacunación más grande en la historia del municipio contra el sarampión y el COVID-19, la implementación de los operativos detectar y, sobre todo, que todo morenense tenga acceso a la salud garantizado y que el mismo sea de calidad.

“No teníamos insumos básicos, insumos para la higiene, insumos para la atención, etc. En el transcurso de esta gestión, pudimos ir abasteciéndonos, sumado a que aumentó un montón la demanda de los insumos necesarios por lo que la pandemia produjo, que eran insumos que no teníamos: la cantidad de alcohol, los barbijos, los mamelucos, la cantidad de guantes aumentó exponencialmente. Sumado, además, a todos los insumos que son necesarios para cualquier atención en todos los centros de salud”, mencionó la secretaria de Salud sobre las problemáticas con las que se encontró la gestión actual antes de asumir y cómo se trabajó para que ningún morenense sufriera de un Estado ausente.

Tener una salud pública de nivel se consigue mediante políticas inclusivas, que abarquen a cada una y a cada uno de los morenenses y a todos los barrios de la localidad. Al respecto, la gestión reforzó su sistema de salud concretando el pase a planta permanente de 106 trabajadoras y trabajadores, y con el aumento de salarios a profesionales de salud. Sobre esto, Cortés comentó que “las cargas horarias con mayor compromiso, de 18 y 24 horas, ganaban mucho menos que las personas que hacían 12 horas“. El aumento que se brindó estuvo dirigido a los cargos temporales y cuenta con una diferencia de hasta 20 mil pesos entre los cargos de 24 horas a los de 18.

También se inauguró el centro de salud “Atalaya”, en Moreno Sur, como parte del Plan Sanitario Provincial que se lleva adelante para fortalecer el sistema de salud y para garantizar una atención médica pública cercana y de calidad para las y los habitantes de Moreno y de toda la provincia. Este nuevo centro atiende a más de 11 mil vecinas y vecinos de los barrios Atalaya y Manantiales, y cuenta con servicios de enfermería, medicina general, psicología y obstetricia, entre otros.

Sobre las nuevas unidades que adquirió esta gestión para atender a las emergencias médicas de manera más urgente y, de esta forma, llegar a cada una y a cada uno de los morenenses, Bárbara Cortés destacó: “El fortalecimiento también de la red de emergencias médicas, estamos adquiriendo prontamente dos unidades de baja complejidad para traslados y dos unidades dos ambulancias 4×4 para poder ampliar la flota de ambulancias y para poder llegar más rápido a los terrenos más alejados del centro. Hemos ampliado también la planta de médicos y médicas del sistema de emergencia, pudimos mejorar las condiciones económicas para el sistema de emergencias, y eso está haciendo que podamos contratar más profesionales. Y también, por supuesto, siempre tratando de mejorar y ampliar la oferta profesional que tenemos en los centros de salud«.

Parque del Oeste: Generación de empleo y producción de alimentos sanos para los morenenses

Una de las políticas más ambiciosas de la gestión actual en relación a la tierra: Que genere trabajo, produzca alimento, y las familias se desarrollen en el espacio que habitan. Marisa Nallino, coordinadora del programa de Incentivo a la Producción alimentaria, que depende el IMDEL, explica los alcances del “Parque del Oeste”.

Moreno comenzó su camino para dejar de ser una “ciudad dormitorio”. Además de los Parques Industriales, se busca que el distrito no pierda y conviva con su ruralidad y con la producción de alimentos sanos a través de los Parques Agroecológicos.

En ese camino y a partir de un convenio entre el Obispado Merlo-Moreno, la CTEP- UTEP Rama Agraria y el Municipio, se puso en marcha el tercer parque agrario agroecológico del distrito en un predio de 3,6 hectáreas. Se trata de una unidad de producción agroalimentaria, que será gestionada por la Cooperativa “Mariano Moreno” conformada por productoras y productores locales. Allí se producen hortalizas, carne de pollo, y huevos a través de tres sistemas dotados de diferentes tecnologías, a fin de mejorar las condiciones productivas de la explotación.

En una entrevista brindada a Moreno Primero, la Coordinadora General del Programa de Incentivo a la Producción Agroalimentaria, Marisa Nallino, recuerda que desde los comienzos del proyecto, cuando se iba al predio “vi el basural donde no se podía entrar ni con el auto ni caminando, de hecho, un compañero nuestro se clavó una aguja y hoy está con tratamiento”.

Además, la inseguridad y la delincuencia también se sufrían en el predio, tal como lo cuenta Marisa, “allí hubo hechos de violencia, de los cuales uno terminó con la vida de una persona en medio de ese desmonte”.   Por tanto, para ella, “es un emoción profunda ver un Parque Agrario Agroecológico, los invernáculos construidos, y la gente entrando a dejar los currículum, y  cuando vi todo eso me generó una emoción profunda y esperanza, está buenísimo.”

Es un trabajo factible, y que se puede replicar en cualquier territorio. Para hacerlo, la coordinadora del programa de incentivo a la producción es contundente: “hace falta decisión política”. La gestión de Mariel Fernández la tuvo, y es “la decisión política de conservar las tierras rurales para la producción de alimentos para la población de Moreno, haciendo un ordenamiento territorial de todo el Municipio”

Tal como lo había expresado la intendenta en la inauguración: “No queremos perder la ruralidad de la zona porque Moreno es un Municipio que necesita de la producción de alimentos y por eso queremos conservar nuestra ruralidad por más que conviva con lo urbano y con los parques industriales”.

Ese ordenamiento territorial, agrega Marisa, “también implica ver que las urbanizaciones que avanzan sean de forma ordenada y controlada. Además de fomentar la llegada de industrias a través de los parques industriales I y II, y mantener las tierras rurales, también se destaca el ordenamiento de los barrios, y es un ejemplo clave son las familias de La Bibiana, que fueron ordenadas en Manantiales.” Así, concluye, “para mí,  Mariel tiene una visión superior que le permite llevar todos los procesos acabo, en detrimento de ninguno.”

Además, la trabajadora del IMDEL asegura que estas propuestas  “les cierran a todos” y lo explica:

Le cierra al privado que tenía una tierra ociosa y hoy tiene rentabilidad, y además, una tierra asegurada, bajo custodia del municipio, de que no va a sufrir tomas. Además, los productores tienen la garantía y tranquilidad de que tienen una relación formal con la tierra, que es una problemática muy común en la agricultura familiar, y son contratos a diez años, es decir, les da la tranquilidad no sólo de que nadie los va a sacar, sino que pueden realizar inversiones porque tienen el contrato firmado por diez años.

Como así también, considera importante aclara que “para todo eso hay un gran camino de fondo, muchas cuestiones que resolver, pero el resultado es muy satisfactorio.”

Ahora, Marisa Nallino mantiene sus expectativas al máximo respecto del parque agroecológico, y espera que “se encuentre en pleno proceso de producción y alcancen las metas de producción y comercialización” como así también, “que los compañeros y compañeras de la cooperativa Mariano Moreno que trabajaban allí entiendan ese modelo cooperativista de producción y ese modelo de trabajo, y lo puedan sostener en el tiempo, de forma independiente” y aclara,  “el estado siempre tiene que estar presente acompañando, pero ellos tienen que saber que eso tiene que estar funcionando en sus manos.”

El  SUM de la comunidad construido al lado del Parque del Oeste

El espacio estará destinado a una sede del IMDEL para fomentar las políticas de producción agroalimentarias en la zona y acompañar el desarrollo social del barrio.

Hace unos años, la oficina del IMDEL en Cuartel V estaba en un edificio donde iba a funcionar una escuela y se tuvo que devolver. Entonces el IMDEL comenzó a funcionar dentro del Parque Industrial de forma compartida con la UOCRA, en la Escuela de Educación Técnica. “El problema es que teníamos un espacio muy reducido, no solamente desde lo administrativo, sino para sus otras funciones de brindar charlas y capacitaciones al sector agrario, y otros ensayos y experimentos que el IMDEL llevaba a cabo”. Era urgente encontrar una solución al problema, y por eso se construyó un Salón de Usos Múltiples (SUM) “Parque del Oeste”, una instalación de 300 metros cuadrados.

Funcionando desde septiembre, ya se han hecho reuniones con productores, charlas y talles, como así también hay varias propuestas pensadas: una estación meteorológica, retomar el laboratorio de análisis del agua y del suelo que había anteriormente, reconstruir el centro de reproducción de aves, son algunos de ellos.

Marisa Nallino explica que “está pensado estratégicamente porque Cuartel V es el lugar donde se concentra toda la producción primaria de Moreno, y además, se encuentra al lado del Parque Agroalimentario “Parque del Oeste”, porque si bien es una unidad productiva gestionada por una cooperativa,  desde el IMDEL brindamos todo el apoyo técnico, capacitaciones y acompañamiento para que esa unidad productiva  comience a funcionar, sostenga su funcionamiento y que sea un éxito y un ejemplo a replicar en otros lugares.

La nueva localización del SUM no es un dato menor, porque a todo ello se suma que “ahora estamos insertos en el territorio, en la comunidad, en el barrio y me parece que de ahí es que se genera ese ida y vuelta que merecen los vecinos y vecinas con el Estado Municipal.” Explica Nallino, y cuenta que “muchos vecinos y vecinas se acercan, fundamentalmente a buscar trabajo,  pero también hemos hecho jornadas de limpieza alrededor del SUM, donde hay un espacio común para el barrio, marcamos la canchita, y queremos hacer una plaza”. Desde el IMDEL convocan al barrio, y los vecinos y vecinas, están presentes.

Puede ser una imagen de una o varias personas, personas de pie y al aire libre

Así, Marisa Nallino trabaja por, “poder retomar esa relación que siempre tuvo el IMDEL con el sector productivo primario, que sea un espacio donde los productores conozcan, se referencien, se puedan acercar y que sea un espacio de consulta, apoyo técnico, de formación, de talleres, no sólo para los productores, sino también para la familia, para el barrio, porque es volver al territorio”.

 En ese sentido, asegura, “Para mí salir a la puerta y que esté el barrio ahí, es lo mejor que nos puede pasar. Cuando estábamos funcionando en el Parque Industrial, no pasaba nadie caminando por ahí, entonces, ¿a quién le abría las puertas?