Parque del Oeste: Generación de empleo y producción de alimentos sanos para los morenenses

Una de las políticas más ambiciosas de la gestión actual en relación a la tierra: Que genere trabajo, produzca alimento, y las familias se desarrollen en el espacio que habitan. Marisa Nallino, coordinadora del programa de Incentivo a la Producción alimentaria, que depende el IMDEL, explica los alcances del “Parque del Oeste”.

Moreno comenzó su camino para dejar de ser una “ciudad dormitorio”. Además de los Parques Industriales, se busca que el distrito no pierda y conviva con su ruralidad y con la producción de alimentos sanos a través de los Parques Agroecológicos.

En ese camino y a partir de un convenio entre el Obispado Merlo-Moreno, la CTEP- UTEP Rama Agraria y el Municipio, se puso en marcha el tercer parque agrario agroecológico del distrito en un predio de 3,6 hectáreas. Se trata de una unidad de producción agroalimentaria, que será gestionada por la Cooperativa “Mariano Moreno” conformada por productoras y productores locales. Allí se producen hortalizas, carne de pollo, y huevos a través de tres sistemas dotados de diferentes tecnologías, a fin de mejorar las condiciones productivas de la explotación.

En una entrevista brindada a Moreno Primero, la Coordinadora General del Programa de Incentivo a la Producción Agroalimentaria, Marisa Nallino, recuerda que desde los comienzos del proyecto, cuando se iba al predio “vi el basural donde no se podía entrar ni con el auto ni caminando, de hecho, un compañero nuestro se clavó una aguja y hoy está con tratamiento”.

Además, la inseguridad y la delincuencia también se sufrían en el predio, tal como lo cuenta Marisa, “allí hubo hechos de violencia, de los cuales uno terminó con la vida de una persona en medio de ese desmonte”.   Por tanto, para ella, “es un emoción profunda ver un Parque Agrario Agroecológico, los invernáculos construidos, y la gente entrando a dejar los currículum, y  cuando vi todo eso me generó una emoción profunda y esperanza, está buenísimo.”

Es un trabajo factible, y que se puede replicar en cualquier territorio. Para hacerlo, la coordinadora del programa de incentivo a la producción es contundente: “hace falta decisión política”. La gestión de Mariel Fernández la tuvo, y es “la decisión política de conservar las tierras rurales para la producción de alimentos para la población de Moreno, haciendo un ordenamiento territorial de todo el Municipio”

Tal como lo había expresado la intendenta en la inauguración: “No queremos perder la ruralidad de la zona porque Moreno es un Municipio que necesita de la producción de alimentos y por eso queremos conservar nuestra ruralidad por más que conviva con lo urbano y con los parques industriales”.

Ese ordenamiento territorial, agrega Marisa, “también implica ver que las urbanizaciones que avanzan sean de forma ordenada y controlada. Además de fomentar la llegada de industrias a través de los parques industriales I y II, y mantener las tierras rurales, también se destaca el ordenamiento de los barrios, y es un ejemplo clave son las familias de La Bibiana, que fueron ordenadas en Manantiales.” Así, concluye, “para mí,  Mariel tiene una visión superior que le permite llevar todos los procesos acabo, en detrimento de ninguno.”

Además, la trabajadora del IMDEL asegura que estas propuestas  “les cierran a todos” y lo explica:

Le cierra al privado que tenía una tierra ociosa y hoy tiene rentabilidad, y además, una tierra asegurada, bajo custodia del municipio, de que no va a sufrir tomas. Además, los productores tienen la garantía y tranquilidad de que tienen una relación formal con la tierra, que es una problemática muy común en la agricultura familiar, y son contratos a diez años, es decir, les da la tranquilidad no sólo de que nadie los va a sacar, sino que pueden realizar inversiones porque tienen el contrato firmado por diez años.

Como así también, considera importante aclara que “para todo eso hay un gran camino de fondo, muchas cuestiones que resolver, pero el resultado es muy satisfactorio.”

Ahora, Marisa Nallino mantiene sus expectativas al máximo respecto del parque agroecológico, y espera que “se encuentre en pleno proceso de producción y alcancen las metas de producción y comercialización” como así también, “que los compañeros y compañeras de la cooperativa Mariano Moreno que trabajaban allí entiendan ese modelo cooperativista de producción y ese modelo de trabajo, y lo puedan sostener en el tiempo, de forma independiente” y aclara,  “el estado siempre tiene que estar presente acompañando, pero ellos tienen que saber que eso tiene que estar funcionando en sus manos.”

El  SUM de la comunidad construido al lado del Parque del Oeste

El espacio estará destinado a una sede del IMDEL para fomentar las políticas de producción agroalimentarias en la zona y acompañar el desarrollo social del barrio.

Hace unos años, la oficina del IMDEL en Cuartel V estaba en un edificio donde iba a funcionar una escuela y se tuvo que devolver. Entonces el IMDEL comenzó a funcionar dentro del Parque Industrial de forma compartida con la UOCRA, en la Escuela de Educación Técnica. “El problema es que teníamos un espacio muy reducido, no solamente desde lo administrativo, sino para sus otras funciones de brindar charlas y capacitaciones al sector agrario, y otros ensayos y experimentos que el IMDEL llevaba a cabo”. Era urgente encontrar una solución al problema, y por eso se construyó un Salón de Usos Múltiples (SUM) “Parque del Oeste”, una instalación de 300 metros cuadrados.

Funcionando desde septiembre, ya se han hecho reuniones con productores, charlas y talles, como así también hay varias propuestas pensadas: una estación meteorológica, retomar el laboratorio de análisis del agua y del suelo que había anteriormente, reconstruir el centro de reproducción de aves, son algunos de ellos.

Marisa Nallino explica que “está pensado estratégicamente porque Cuartel V es el lugar donde se concentra toda la producción primaria de Moreno, y además, se encuentra al lado del Parque Agroalimentario “Parque del Oeste”, porque si bien es una unidad productiva gestionada por una cooperativa,  desde el IMDEL brindamos todo el apoyo técnico, capacitaciones y acompañamiento para que esa unidad productiva  comience a funcionar, sostenga su funcionamiento y que sea un éxito y un ejemplo a replicar en otros lugares.

La nueva localización del SUM no es un dato menor, porque a todo ello se suma que “ahora estamos insertos en el territorio, en la comunidad, en el barrio y me parece que de ahí es que se genera ese ida y vuelta que merecen los vecinos y vecinas con el Estado Municipal.” Explica Nallino, y cuenta que “muchos vecinos y vecinas se acercan, fundamentalmente a buscar trabajo,  pero también hemos hecho jornadas de limpieza alrededor del SUM, donde hay un espacio común para el barrio, marcamos la canchita, y queremos hacer una plaza”. Desde el IMDEL convocan al barrio, y los vecinos y vecinas, están presentes.

Puede ser una imagen de una o varias personas, personas de pie y al aire libre

Así, Marisa Nallino trabaja por, “poder retomar esa relación que siempre tuvo el IMDEL con el sector productivo primario, que sea un espacio donde los productores conozcan, se referencien, se puedan acercar y que sea un espacio de consulta, apoyo técnico, de formación, de talleres, no sólo para los productores, sino también para la familia, para el barrio, porque es volver al territorio”.

 En ese sentido, asegura, “Para mí salir a la puerta y que esté el barrio ahí, es lo mejor que nos puede pasar. Cuando estábamos funcionando en el Parque Industrial, no pasaba nadie caminando por ahí, entonces, ¿a quién le abría las puertas?