Con 55 votos afirmativos, 1 negativo y 6 abstenciones en el Senado de la Nación, se aprobó en el congreso la Ley de Cupo laboral Trans y Travesti. Esta ley, que lleva el nombre de las activistas trans Diana Sacayán y Lohana Berkins se trata de una reparación histórica a un colectivo que siempre ha sido relegado a la marginalidad y se le han vulnerado los derechos por su identidad.
La dirigente transfeminista y directora de la Dirección Nacional de Políticas y Prácticas Contra la Discriminación del INADI, Ornella Infante, celebró “el cupo laboral tanto en municipios como Moreno, como en la Provincia de Buenos Aires y en varias provincias más” y aseguró que “esta Ley viene a reforzar la voluntad política de nuestro presidente y nuestra vicepresidenta. Es una de las tantas victorias que aún nos faltaba obtener”.
“Esta ley es para nosotras y nosotros muy importante dado que colaborará con las diversas incidencias, acciones y políticas públicas que venimos trabajando desde las organizaciones en conjunto con el estado”, aseguró Ornella Infante, dirigente política transfeminista.

Por su parte, Vane Cufré, integrante del Movimiento Evita y asesora en el Ministerio de Desarrollo de la Nacion, expresó que “Esto significa también una avance en el marco de la inclusión y derechos que el colectivo reclaman desde hace muchísimos años, pero por sobre todo es más que nada la cristalización de una necesidad que tiene la población travesti trans 9 años después de la aprobación de la Ley de Identidad de Género, tiene que ver con lo que la atraviesa como factores de discriminación y de violencia en el marco del acceso a los derechos laborales.”
Esta ley no sólo garantiza los derechos laborales a un trabajo digno con todo lo que esto significa: en blanco, con aportes, vacaciones, licencia, salarios dignos, etc. Sino que también intenta cerrar la brecha de desigualdades en torno a todas las artistas que el sistema toma para expulsar al colectivo, como el derecho a la educación, a la salud, a la vivienda, a la cultura, etc.
En esta sintonía, Ornella resaltó que el proyecto “ayudará a cerrar esta brecha espeluznante que tenemos con la población cis genero en materia de derechos universales, pero puntualmente en expectativa de vida” y especificó que “no debemos olvidarnos que la población trans tiene una expectativa de vida de 35 a 40 años por los diversos actos de discriminación que vivimos a lo largo de nuestras vidas, y el acceso al trabajo registrado es uno de ellos.”
Para finalizar, Cufré agregó que “Estamos muy entusiasmadas de que esta sanción signifique un camino para otra ley un poco más amplia, que nosotres queremos que tiene que ser sancionada, que es la Ley Integral Trans. Esta ley ya está como un proyecto en Diputados, y senadores y senadoras de distintos bloques lo apoyan. Esto daría respuesta a las franjas etarias que quedan por fuera de este cupo, que son las infancias, las adolescencias y juventudes, y también les adultes mayores, que realmente necesitan mucha atención en este momento para para poder decir que existe una representatividad de derechos hacia la población travesti trans.”
