Silvina Sánchez: «Los jardines comunitarios nunca recibieron nada de nadie, hoy el Estado municipal está presente»

En Moreno hay 34 jardines comunitarios con 4500 niños y niñas. Entre ellos, 5 fueron impulsados por el Movimiento Evita. Silvina Sánchez fue educadora popular y coordinadora de uno de ellos. Con la gestión municipal de Mariel Fernández, la experiencia comunitaria se transforma en política pública, y Sánchez, como directora de Educación Comunitaria y Popular acompaña su crecimiento y puesta en valor. “Siempre fueron bancados a pulmón, hoy el Estado Local está presente”, expresa. Además, reflexiona sobre la importancia de las educadoras populares y el reconocimiento de sus derechos.  

Los jardines comunitarios nacen al calor de la problemática social y los conflictos que caracterizaron a la Argentina de los años 90. Por aquellos años, las protestas sociales coexistieron con el surgimiento de nuevas experiencias colectivas y con impronta propia que perduraron en el tiempo. 

La autogestión da cuenta del esfuerzo comunitario para construir y llevar adelante estos espacios de la primera infancia “a pulmón”, y a veces atraviesan serias dificultades, como la necesidad de mejoras edilicias, o artefactos que permitan acceder a necesidades básicas.  

En Moreno, la gestión de Mariel Fernández transformó varias experiencias comunitarias de gran importancia en políticas públicas, y los jardines comunitarios es un ejemplo de ello.  

Desde Moreno Primero nos comunicamos con Silvina Sánchez, directora de Educación Comunitaria y Popular del Municipio de Moreno, cuya función es llevada adelante con una larga experiencia en estos espacios como educadora popular, llegando a coordinar también un jardín comunitario.  

Sánchez explica que “los jardines comunitarios nacieron como respuesta ante un estado que no daba abasto”. Y, fueron “las mujeres de los barrios” quienes “abrieron las puertas de sus casas para recibir a esos niños y niñas que no ingresaron en el sistema educativo”. 

La directora de Educación Comunitaria y Popular remarcó que “siempre fueron mujeres las que estuvieron al frente de estos espacios educativos, de entre 21 y 50 años”, además, hizo hincapié en que “muchas compañeras han hecho el profesorado de Educación Inicial y siguen trabajando en estos espacios, y a su vez en el Estado”.  

Sin embargo, los jardines del Estado están bajo la órbita de la Dirección General de Escuela mientras que “los jardines comunitarios no están reconocidos por el Estado, y las compañeras que laburan en ellos no están reconocidas como docentes”, aunque “hay organismos que acompañan la niñez en su desarrollo”. 

El Movimiento Evita cuenta con diferentes jardines comunitarios en Moreno: Jardín Poyi Cardenas , EPI Villa Mandarina, Mi Pequeño Arcoíris y Los Horneritos. Silvina Sánchez, militante dentro de la organización social, tiene experiencia en jardines comunitarios, como educadora popular y como coordinadora en uno de ellos, y puede dar cuenta de la complejidad que conlleva ejercer la función.  

Los jardines comunitarios siempre fueron bancados a pulmón, por la comunidad, por las familias que participan y colaboran mucho en los espacios, por lo que se genera una muy buena relación”, explica.  

Silvina Sánchez, que se encuentra estudiando el profesorado de Educación Inicial, asegura que “se nota mucho la diferencia de trabajo entre las educadoras comunitarias y las educadoras del Estado, en cuanto al vínculo con las familias”, y recuerda que “como educadora, venía una familia con una situación problemática, y me sentaba y hablaba con ella para poder resolverla en conjunto, es decir, el vínculo que se va generando es muy rico y se puede ayudar”. “Es algo que siempre hizo el Movimiento Evita, y hoy somos Estado, y nos permite colaborar de otra forma”, asevera la militante de la organización social.  

El Municipio de Moreno, bajo la gestión de Mariel Fernández, transformó experiencias comunitarias que fueron enriquecedoras, en políticas públicas. Tal es el caso de las orquestas de música popular Raíces, o del abordaje integral y comunitario para personas que atraviesan consumo problemático, Casa Pueblo. Los jardines comunitarios son otro ejemplo concreto.  

En la actualidad, “en Moreno contamos con 34 jardines comunitarios, distribuidos en distintos territorios, donde asisten más de 4500 niños y niñas, desde los 45 días a los 5 años”, indicó Sánchez, y prosiguió, “desde el Municipio acompañamos a estos espacios, en articulación con diferentes secretarías y organismos: la Dirección de Experiencias de Educación Cooperativa y Comunitaria del Ministerio de Educación de la Nación; la Dirección de Unidades de Desarrollo Infantil, del Ministerio de Desarrollo de la comunidad de la Provincia de Buenos Aires, la Secretaria Nacional de Niñez , adolescencia y familia (SENAF), la Secretaria de Educación del Movimiento Evita y distintas áreas municipales. 

Desde el Municipio podemos acceder a diferentes recursos que nos permiten acompañar a los jardines comunitarios, por ejemplo, el acompañamiento en la conformación de estos en Asociaciones Civiles, que les garantiza poder acceder a programas provinciales o nacionales”, contó la funcionaria municipal.  

Más aún, “hace aproximadamente un año pudimos articular con el Ministerio de Desarrollo de la comunidad. Con los programas UDI, que otorgan recursos para poder comprar alimentos para los espacios, para que las compañeras tengan un incentivo, para poder comprar material para llevar adelante actividades que llevan las educadoras, poder arreglar la infraestructura de estos lugares, y poder equiparlos con electrodomésticos que les permitan cosas básicas como cocinar, o tener agua fresca los días de mucho calor”, detalló.  

Allí radica la importancia de constituir los jardines comunitarios en una política pública, que les permitió “acompañar y darles todas las herramientas que ellos necesitan para poder llevar adelante sus actividades, todo lo que necesiten” y frente a un pasado donde “los jardines comunitarios nunca recibieron nada de nadie”, la directora de Educación Popular y Comunitaria asegura que “hoy el Estado Municipal está presente acompañando esos espacios”. 

Además, indica: “Nosotros como equipo hacemos mucho territorio, estamos acostumbrados a esto, vamos siempre, y el recibimiento de los jardines comunitarios hacia nosotros como Estado es excelente, justamente por eso, porque luego de una ausencia de muchos años, hay un nivel de respuesta rápido por parte de un Estado Municipal que asesora, que acompaña, y esa presencia es agradecida”. En este sentido, Silvina afirma, “nosotros estuvimos del otro lado, y no queremos que a ningún pibe le falte algo”.  

Para finalizar, la militante social expresa: “Sabemos que falta, y queremos solucionar todos los problemas”, es por eso que ya proyectan su trabajo para el año 2023: 

Con respecto al año próximo, queremos continuar acompañando la formación de las educadoras, y también, tenemos en cuenta algo que hace mucho tiempo piden y necesitan, que es el reconocimiento de sus derechos laborales, porque no tienen un sueldo como docentes, sino que tienen un incentivo, o el salario complementario, que es lo más básico de todo” explica Sánchez, y asegura que “esto pondría en valor este compromiso que tienen ellas hace tantos años”. En ese camino, también se proponen “lograr la regularización de los espacios comunitarios, y a su vez, fortalecer y potenciar las experiencias educativas comunitarias”.  

Un nuevo caso de gatillo fácil casi le cuesta la vida a un joven en la ciudad de Buenos Aires

Gabriel Mastrangelo es un joven de 26 años, militante del Movimiento Evita, que entrena a los pibes del barrio en la Escuela de Fútbol Diego Armando Maradona. Cuando se dirigía a la casa de su tía, en el barrio de Balvanera, el oficial Garro le disparó tres tiros por la espalda. Uno le entró por la cintura, y los otros dos pegaron en la moto. Hoy lucha por su vida y continúa internado.

El día que le dispararon, no se detuvo frente a una voz de alto, porque como explican sus compañeros: “Ya sabemos cómo nos trata la policía acá”. Tuvo miedo, como la mayoría de los pibes en los barrios de la ciudad de Buenos Aires, que saben de la gran cantidad de casos de gatillo fácil y violencia policial que ocurre en la ciudad más rica del país.

El pedido de Justicia por Diego formó parte de las consignas y reclamos en la Marcha de la Gorra que se realizó hoy en CABA, Córdoba, y Mar del Plata, como todos los 29 de noviembre, es esta oportunidad bajo la consigna principal: “No somos descartables. Ni palos ni represión. Para les pibis, Trabajo, Salud y Educación”. De la misma participaron movimientos sociales, referentes de los Derechos Humanos, y organizaciones políticas.

Los datos arrojan que más de la mitad de las personas asesinadas por el aparato represivo del Estado son jóvenes de entre 15 y 25 años. Asimismo, en cuanto a la Ciudad de Buenos Aires, denuncian que entre el 1 de enero de 2017 y julio de 2022, la policía de la Ciudad cometió 121 crímenes de gatillo fácil, de los cuales 38 ocurrieron en el territorio de la Ciudad de Buenos Aires.

Según el comunicado de las organizaciones que se movilizaron hoy: “En lo que va de 2022, hubo 13 intervenciones letales de la policía de la Ciudad, 12 fueron en el Conurbano”, dice el comunicado. Y sigue: “La mayoría de los casos de gatillo fácil a manos de la policía de la Ciudad ocurren en la provincia de Buenos Aires, cuando lxs agentes están fuera de servicio. Esto responde al estado policial, es decir, que aún fuera de servicio, la policía tiene el deber de intervenir ante delitos y puede usar su arma reglamentaria. La mayoría de lxs agentes viven en la provincia y no en la Capital”.

Por este motivo una de las principales demandas de la marcha es la prohibición del uso del arma reglamentaria fuera de servicio o de civil.

Con respecto al caso de Diego, filmaciones de distintas cámaras de seguridad muestran cómo luego de dispararle, efectivos de la policía de la Ciudad golpearon al joven en el piso. Por otro lado, su familia denunció amenazas que recibieron por parte de policías de civil en el hospital donde se encuentra internado Diego, para evitar que denuncien el hecho.

Militantes del Movimiento Evita fueron golpeados y amenazados con armas por una patota

Militantes del Movimiento Evita de La Matanza denunciaron que fueron agredidos por una “patota armada y cobarde”. Según la denuncia, mientras pintaban una pared en Isidro Casanova, 3 vehículos llegaron con 30 personas encapuchadas y les pegaron, mientras que uno de ellos efectuó disparos a un auto de los militantes. La referenta del Movimiento Evita de La Matanza, Patricia Cubria, exclamó que “los violentos no podrán detener el corazón militante de nuestro pueblo”. La intendenta de Moreno y referente del Movimiento Evita, Mariel Fernández, consideró que «las diferencias políticas no se pueden dirimir con violencia” y llamó a “dejar atrás etapas oscuras de violencia política”. El viernes 2 de diciembre se realizará una misa «por la paz y la convivencia democrática» en la Catedral de San Justo (Dr. Ignacio Arieta 3055).

Tal como precisa la denuncia policial realizada ante la Comisaría 5ta —ubicada en San Carlos, localidad de Isidro Casanova, La Matanza— alrededor de las 00.30 un grupo de ocho militantes del Evita realizaban pintadas a favor de la diputada provincial Patricia “La Colo” Cubría. Según los denunciantes —quienes realizaban la actividad política en el cruce de las calles Carlos Casares y Lavadero— una camioneta Ford Ranger color negra se detuvo en la esquina y desde el interior los ocupantes comienzan a tomar fotografías con celulares. A continuación, alguien gritó desde el vehículo: “Soy de la barra del (Almirante) Brown, ahora volvemos y me vas a conocer, yo soy de la banda de ‘Los Búhos’, estás pintando mi paredón”. 

La camioneta negra se retiró, y una hora más tarde regresó junto a dos vehículos más, un Chevrolet Meriva oscuro, y una camioneta Ford F – 100 blanca. Según la denuncia, estiman un total de 30 personas encapuchadas en el interior de los vehículos, algunos de ellos descendieron y agredieron a los militantes con golpes de puño. Uno de los agresores efectuó varios disparos en un Citroën C4 color gris donde se trasladaban los militantes. Se registraron tres perforaciones sobre el capot y cuatro en el parabrisas, puerta delantera derecha, además de la rueda delantera izquierda. Los vidrios y la chapa de los vehículos también registraron daños por medio de golpes con “caños de gas”

Desde el Movimiento Evita – La Matanza compartieron un comunicado denunciando que “compañeros militando pacíficamente fueron violentados bestialmente para correrlos del lugar por una patota armada y COBARDE”. Indicaron que “los compañeros, se encuentran en buen estado de salud, pero shokeados”. 

Además, en el comunicado expresaron que “Esto es más que un ataque a nuestros compañerxs, es un ataque a nuestra democracia,a nuestros vecinos, a nuestra militancia y a la militancia de todas las fuerzas vivas en La Matanza y no hay que dejarlo pasar por alto” y finalizaron “Nunca en la historia los violentos pudieron contra el corazón militante de nuestro pueblo, nadie nos va a detener. EL AMOR VENCE AL ODIO” 

Mariel Fernández: “Las diferencias políticas no se pueden dirimir con violencia” 

El comunicado que también invita a una misa por la paz y la democracia, fue compartido por la referenta local del Movimiento Evita, Patricia Cubria, quien manifestó “Los violentos no podrán detener el corazón militante de nuestro pueblo” y reiteró, como en el comunicado, que “el amor vence al odio.” 

La “Misa por la Paz y la Democracia” se realizará el próximo viernes 2 de diciembre en la Catedral Santos Justo y Pastor, en San Justo, donde se espera la participación de amplios sectores políticos y diferentes confesiones religiosas.