Un nuevo caso de gatillo fácil casi le cuesta la vida a un joven en la ciudad de Buenos Aires

Gabriel Mastrangelo es un joven de 26 años, militante del Movimiento Evita, que entrena a los pibes del barrio en la Escuela de Fútbol Diego Armando Maradona. Cuando se dirigía a la casa de su tía, en el barrio de Balvanera, el oficial Garro le disparó tres tiros por la espalda. Uno le entró por la cintura, y los otros dos pegaron en la moto. Hoy lucha por su vida y continúa internado.

El día que le dispararon, no se detuvo frente a una voz de alto, porque como explican sus compañeros: “Ya sabemos cómo nos trata la policía acá”. Tuvo miedo, como la mayoría de los pibes en los barrios de la ciudad de Buenos Aires, que saben de la gran cantidad de casos de gatillo fácil y violencia policial que ocurre en la ciudad más rica del país.

El pedido de Justicia por Diego formó parte de las consignas y reclamos en la Marcha de la Gorra que se realizó hoy en CABA, Córdoba, y Mar del Plata, como todos los 29 de noviembre, es esta oportunidad bajo la consigna principal: “No somos descartables. Ni palos ni represión. Para les pibis, Trabajo, Salud y Educación”. De la misma participaron movimientos sociales, referentes de los Derechos Humanos, y organizaciones políticas.

Los datos arrojan que más de la mitad de las personas asesinadas por el aparato represivo del Estado son jóvenes de entre 15 y 25 años. Asimismo, en cuanto a la Ciudad de Buenos Aires, denuncian que entre el 1 de enero de 2017 y julio de 2022, la policía de la Ciudad cometió 121 crímenes de gatillo fácil, de los cuales 38 ocurrieron en el territorio de la Ciudad de Buenos Aires.

Según el comunicado de las organizaciones que se movilizaron hoy: “En lo que va de 2022, hubo 13 intervenciones letales de la policía de la Ciudad, 12 fueron en el Conurbano”, dice el comunicado. Y sigue: “La mayoría de los casos de gatillo fácil a manos de la policía de la Ciudad ocurren en la provincia de Buenos Aires, cuando lxs agentes están fuera de servicio. Esto responde al estado policial, es decir, que aún fuera de servicio, la policía tiene el deber de intervenir ante delitos y puede usar su arma reglamentaria. La mayoría de lxs agentes viven en la provincia y no en la Capital”.

Por este motivo una de las principales demandas de la marcha es la prohibición del uso del arma reglamentaria fuera de servicio o de civil.

Con respecto al caso de Diego, filmaciones de distintas cámaras de seguridad muestran cómo luego de dispararle, efectivos de la policía de la Ciudad golpearon al joven en el piso. Por otro lado, su familia denunció amenazas que recibieron por parte de policías de civil en el hospital donde se encuentra internado Diego, para evitar que denuncien el hecho.