Micaela García cumpliría 26 años: la lucha que no descansa

Hoy Micaela García cumpliría 26 años. A partir de su femicidio se dio lugar a la Ley N° 27.499, que establece la capacitación obligatoria en género y violencia de género para todas las personas que se desempeñan en la función pública.

Micaela García tenía 21 años de edad, una vida comprometida a los derechos humanos y al feminismo. Era militante del Movimiento Evita y del movimiento “Ni Una Menos”. Su femicida estaba condenado con una pena de 9 años por la violación de dos mujeres, ocurrido anteriormente a la violación seguida de femicidio de Micaela, mientras que se encontraba en libertad condicional.

La conmoción social del hecho y la violencia institucional que develó, en el marco de las movilizaciones del “Ni Una Menos” y debates emergentes como producto de las luchas sociales y cambios socioculturales, dieron fuerza a demandas históricas que exigían reconfiguraciones con fuerte dimensión institucional, que pusieran en primer plano la necesidad de capacitación en perspectiva de género a los organismos del Estado y a todos los agentes que lo conforman en sus distintos niveles y jerarquías.

Su nombre es símbolo y bandera de lucha en pos de la igualdad y la eliminación de las violencias de género en Argentina. Reivindicar su nombre significa recordar que la lucha sigue, y que no va a claudicar hasta que nunca más haya femicidios y travesticidios en nuestra región. 

La recordamos y decimos #NiUnaMenos 

Promotora de género: «Hoy quiero ser todo eso que a mi mamá le faltó»

Camila es promotora de género «Micaela García» y en esta nota nos cuenta cuál es el rol que cumplen las promotoras y qué significa para ella ayudar a otras personas en situaciones de violencia.

Camila Díaz participa del punto violeta como promotora de género Micaela García en Paso del Rey, donde se encuentra el Centro Cultural «El viejo Matías» los lunes de 13 a 17hs y jueves de10 a 14hs. Los miércoles colocan un gazebo con una mesa de atención donde «salimos a volantear sobre las manzanas cercanas para dar a conocer nuestro trabajo» expresó Camila, y agregó que la primera vez que probaron esta modalidad encontraron a dos mujeres que necesitaban ayuda y no sabían en donde buscarlas.

Lllegó a ser promotora gracias a la capacitación que dictó la secretaría municipal de mujeres, géneros y diversidades y hoy es parte de las promotoras «Micaela García» y cuando este medio le preguntó qué significa para ella ser promotora resaltó que «significa mucho para mi ser yo quien brinde esa ayuda que tanto necesita una mujer en esa situación de violencia«.

Además, Cami, sostuvo que cuando era pequeña vivió dentro de un círculo de violencia y describió que:

«Mi papá ejercía violencia hacia mi mamá y no había quien contenga a mi mami, ni le de una mano para ir hacer una denuncia cuando estaba muerta de miedo. A donde iba no tenía respuestas y nadie la ayudó, hoy quiero ser todo eso que a mi mamá le falto».

En Moreno los puntos violetas se crearon como un espacio «de primera escucha para que las vecinas se acerquen y puedan sacarse dudas por situaciones de violencia» mencionó a este medio Florencia Dupont , subsecretaria de Políticas de Prevención de la Violencia de Género y agregó que allí se asesora también sobre las campañas que se hacen, cuáles son los derechos de las mujeres y agregó que «estos espacios se ubican en los barrios para que las vecinas tengan la información y los recursos a su alcance«.

MARIEL FERNÁNDEZ SE REUNIÓ CON LA SECRETARIA DE MUJERES, GÉNEROS Y DIVERSIDAD JUNTO A PROMOTORAS TERRITORIALES DE GÉNERO

La reunión se realizó en el marco de pedido de justicia por Úrsula Bahillo. Además, estuvieron presentes Mónica, mamá de Anabella Olmos, Claudia, mamá de Camila Tarocco, y Daiana, mamá de Ludmila Pretti, todas mujeres víctimas de femicidio en Moreno.

El Miércoles 17 de febrero, la intendenta Mariel Fernández junto a la secretaria de Mujeres, Diversidades y Géneros, Lis Díaz y las promotoras territoriales contra las violencias de género del Programa Micaela García se reunieron en el marco del pedido de justicia por Úrsula Bahillo, la joven víctima de femicidio.

Además, estuvieron presentes Mónica, mamá de Anabella Olmos, Claudia, mamá de Camila Tarocco, y Daiana, mamá de Ludmila Pretti, todas mujeres víctimas de femicidio en Moreno.

Comentamos un poco acerca de cómo venimos trabajando en territorio, se habló de algunos femicidios, sobre cómo abordamos estos casos, mencionó Alejandra Mendoza, promotora territorial de Cuartel V en un vídeo que publicó el municipio.

Por otro lado, Lis Díz, secretaria de Mujeres, Géneros y diversidades, comentó que, es entre todas las instituciones que tenemos que hacer una gran transformación para erradicar la violencia y desde Moreno reafirmando el compromiso de una gestión que también piensa en clave feminista y sobre todo haciendo todos los esfuerzos necesarios para poder constituir un Moreno sin violencias.

Algunas de las reflexiones a las que se llegaron en la reunión son:

  • El femicidio de Úrsula Bahillo, como tantos otros, se podría haber evitado; había denuncias previas, pedidos de ayuda y reclamos. La fiscalía que tomó el caso de Úrsula tenía todos los indicadores de riesgo y peligrosidad, sin embargo sólo otorgó una medida perimetral. El femicidio de Úrsula visibiliza una vez más la falta de perspectiva de género en el Poder Judicial y en las fuerzas de seguridad al abordar situaciones de violencia machista y prevenir los femicidios y travesticidios.
  • Desde el Estado tenemos la responsabilidad de trabajar incansablemente para terminar con este flagelo que hoy se lleva la vida de miles de mujeres, lesbianas, travestis y trans. Debemos profundizar en el largo camino de transformación social que implica terminar de forma estructural con la violencia por motivos de género. Para eso necesitamos no solo fortalecer las políticas del Ministerio Nacional y Provincial de las Mujeres, Géneros y Diversidad, sino también avanzar en profundos cambios en las instituciones, principalmente en aquellas que deben estar presentes garantizando los derechos de mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales y no binaries.
  • No hay NI UNA MENOS sin una urgente reforma judicial feminista que pueda transformar las lógicas de un poder que reproduce la violencia y la perpetua en lugar de combatirla; no hay ni una menos sin una transformación estructural y democratización de las fuerzas de seguridad. Necesitamos una justicia a favor de nuestro pueblo, con perspectiva de género y con la responsabilidad de entender que el abordaje y erradicación de la violencia machista es una prioridad de nuestra sociedad que ya no puede esperar más.
  • Desde el Municipio de Moreno asumimos la responsabilidad de seguir trabajando en conjunto con la comunidad organizada y con las organizaciones sociales, comunitarias y políticas que construyen en el territorio, fortaleciendo las redes feministas y territoriales para que el Estado llegue a cada uno de los barrios de Moreno, con unidad prioridad y compromiso para construir un Moreno sin violencias.