El Gobierno reforzó la acusación a Macri por el envío de material represivo a Bolivia

Mediante un escrito firmado por los ministros de Seguridad y de Justicia y la titular de la AFIP se sumaron pruebas de que el contrabando de armas fue «decidido y coordinado» por el expresidente. Se agrava la situación de Patricia Bullrich, Oscar Aguad y Gerardo Otero y se incorporaron imputaciones contra Marcos Peña, Jorge Faurie y Fulvio Pompeo.

El Gobierno nacional amplió la denuncia por el supuesto «envío ilegal de material represivo a las fuerzas golpistas de Bolivia» en noviembre de 2019 y consideró probado que el expresidente Mauricio Macri «ordenó y organizó en forma directa» la maniobra de contrabando.

«Los documentos oficiales encontrados en las últimas semanas dan cuenta de hechos que refuerzan lo oportunamente denunciado: fue Mauricio Macri, el expresidente de la Nación, quien ordenó y organizó en forma directa la maniobra de contrabando», sostuvo el escrito firmado por la ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic; la titular de la AFIP Mercedes Marcó del Pont y el Ministro de Justicia, Martín Soria.

Además, los denunciantes sostuvieron que, a las iniciales imputaciones en la causa, «se agregan tres funcionarios cuya situación se agrava a partir de la nueva información aquí aportada: el ex jefe de Gabinete, Marcos Peña; el excanciller Jorge Faurie; y el ex secretario de Asuntos Estratégicos de la Nación, Fulvio Pompeo«.

Peña y Pompeo «hasta el momento no habían sido denunciados en la presente causa. El Ministro coordinador y su secretario de confianza, especialista en política internacional, no sólo participaron en reuniones que evidencian su rol central en la organización del contrabando, sino que también intervinieron directamente en el trámite mediante el cual se gestionó el traslado de los gendarmes a Bolivia, ocultando la verdadera finalidad de ese viaje».

«Lo que hasta hoy eran inferencias prácticamente irrefutables, ahora se confirma con pruebas directas: el contrabando de armas a Bolivia fue decidido y coordinado por Mauricio Macri, quien utilizó la Casa Rosada para organizar esta maniobra en apoyo al golpe de estado en Bolivia», agregó la presentación.

Las nuevas pruebas

Los denunciantes aseguraron que, con las nuevas pruebas entregadas a la Justicia, «se profundiza el caudal probatorio que pesa sobre Patricia Bullrich, Oscar Aguad y Gerardo Otero», ya imputados en el expediente, al igual que Macri.

«A partir de hoy, podemos saber casi al detalle cómo fue el paso a paso de la decisión y los trámites que derivaron en el envío de material represivo a las fuerzas golpistas de un país hermano», se sostuvo.

En el escrito se acompañó un detalle cronológico de los hechos y se pidieron nuevas medidas de prueba.

Por su parte, en un comunicado, el Ministerio de Justicia consideró que «con la inclusión del nuevo material probatorio, se demuestra que las más altas autoridades políticas del Gobierno macrista sostuvieron encuentros con los funcionarios de menor rango que instrumentalizaron el contrabando ilegal, horas antes de que despegue el avión militar con el cargamento ilegal con destino a Bolivia«

En la ampliación de denuncia se incorporaron registros de ingresos a la Casa Rosada el 12 de noviembre de 2019, horas antes de la partida del vuelo con el cargamento de más de 600 granadas y 70.000 municiones a Bolivia.

«Ese fue un día fundamental para los que diseñaron la maniobra ilícita, objeto de esta investigación», remarcaron los denunciantes.

Durante esa mañana, Gendarmería «hizo los trámites para ampliar las autorizaciones de salida del país otorgadas por la ANMaC el día anterior para proteger la Embajada Argentina en Bolivia.

El nuevo material incorporado el día 12 consistía en 70.000 municiones 12/70 AT y en centenares de granadas de gas HC, 2CN y CS; es decir, el mismo material que luego fue entregado a la Policía y a la Fuerza Aérea Boliviana», se detalló

«A última hora de la noche, por su parte, partió rumbo a Bolivia el Hércules C-130 que trasladó a los gendarmes y al material represivo» consignó la presentación.

Ese 12 de noviembre, Macri tuvo dos reuniones que los denunciantes consideraron «trascendentales» para la maniobra de contrabando agravado que se investiga.

Una de ellas fue con Peña, Bullrich, el entonces director de Gendarmería Gerardo Otero y su secretario privado y directores de todas las fuerzas de seguridad.

Poco antes, Macri se había reunido con el entonces canciller Faurie, quien luego solicitó por nota el envío de gendarmes a Bolivia con el supuesto fin de dar protección a la Embajada argentina.

«Faurie no sólo se reunió en privado con Macri, sino que además firmó –de puño y letra– una sospechosa nota, hasta ahora desconocida. Omitiendo utilizar el sistema electrónico y obligatorio de comunicaciones oficiales», se puntualizó.

El entonces Canciller «envió a Bullrich y Aguad una “solicitud” de envío de gendarmes a Bolivia, con el supuesto fin de proteger la Embajada. Sin embargo, el verdadero objetivo de la nota fue formalizar la coartada que los imputados utilizaron para ocultar la verdadera finalidad de una parte del material enviado: entregarlo a las fuerzas golpistas del vecino país» que derrocaron a Evo Morales.

«Con la inclusión del nuevo material probatorio, se demuestra que las más altas autoridades políticas –el Presidente, el jefe de Gabinete, el Canciller y la Ministra de Seguridad– sostuvieron encuentros con los funcionarios de menor rango que instrumentalizaron el contrabando ilegal», se sostuvo por otra parte en el comunicado del Ministerio de Justicia.

La causa es investigada en el fuero penal económico e interviene el fiscal Claudio Navas Rial, quien ante la ampliación de la denuncia deberá resolver si formula nuevas imputaciones.

La ampliación de la denuncia se presentó ante el juez en lo penal económico Alejandro Catania, quien por el momento está a cargo del caso, aunque debe resolverse un conflicto de competencia con su par Javier López Biscayart.

Argentina tiene asegurado el pago de sus compromisos con el FMI para este año

Se trata de la deuda y los acuerdos contraídos por Mauricio Macri durante su gestión. La meta se logra tras la nueva asignación de reservas a los países por 650.000 millones de dólares, a través de la ampliación de los derechos de giro, lo que al país le permitirá recibir alrededor de 4.355 millones de dólares el 23 de agosto.

Este lunes, la titular del FMI, Kiristalina Georgieva, celebró la decisión histórica del organismo que consiste en «la mayor asignación de DEG en la historia del FMI y una inyección de ánimo para la economía mundial en medio de una crisis sin precedentes» a causa de la pandemia de coronavirus.

Georgieva precisó que la asignación general de DEG entrará en vigor el 23 de agosto próximo y que los nuevos recursos serán acreditados a los países miembros en proporción con sus actuales cuotas en la institución, donde la Argentina cuenta con el 0,67% del total.

De esta forma, el Gobierno argentino podrá continuar con los pagos comprometidos con el FMI, mientras negocia un nuevo programa financiero con el organismo por la deuda de 44.000 millones de dólares contraída por la administración de Mauricio Macri.

Despejado un pago de intereses al FMI que se concretó este lunes, queda por pagar al organismo alrededor de 4.380 millones de dólares en lo que resta del año. El primero de los vencimientos será en septiembre, por un monto de 1.870 millones de dólares en concepto de pagos de deuda de capital.

Para el 22 de noviembre hay pautado un pago por intereses y recargos, que totalizan 640 millones de dólares. El último vencimiento fuerte del año está previsto para el 22 de diciembre, correspondiente a otro pago de capital, por 1.870 millones de dólares.

De esta forma, el pago de compromisos al FMI durante 2021 quedaría prácticamente saldado con los nuevos recursos en DEG, la moneda del organismo multilateral, que pasarán a incrementar las reservas internacionales en poder del Banco Central a fines de agosto.

En declaraciones a la prensa formuladas el domingo, el ministro de Economía, Martín Guzmán, expresó que el Gobierno necesita tiempo para negociar un acuerdo y para la acumulación de reservas. «Lo importante es que el acuerdo sea bueno en lugar de rápido y para eso hay que generar las condiciones adecuadas», explicó Guzmán.

«Pedimos al FMI que concluya su acercamiento en relación a la revisión de las políticas de límites de acceso y sobrecargos y que nos informe de sus resultados», sostuvo el G20 en su comunicado oficial emitido en julio.

Las reuniones secretas de Patricia Bullrich con el agente de la AFI a cargo del espionaje ilegal

Mientras estuvo a cargo del Ministerio de Seguridad, Patricia Bullrich recibió 11 veces a Carlos Alberto Tonelli Banfi, miembro de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) que estaba a cargo de la Dirección de Eventos Especiales. Es el responsable del espionaje masivo a 403 periodistas y un centenar de académicos, empresarios y miembros de ONGs que participaron en las cumbres de la OMC y el G-20 que se realizaron durante el gobierno de Mauricio Macri. En total, este espía que es investigado en la Justicia ingresó en 57 oportunidades a la ministerio que dirigía Bullrich.

Tonelli Banfi, excuñado de la por entonces vicepresidenta de la Nación Gabriela Michetti, ingresó en total 57 veces a la cartera que condujo la actual presidenta del PRO. Sin embargo, solo una entrada figura en el Registro Público de Audiencias. Está comprometido en la causa en que se investiga el espionaje masivo a trabajadores de prensa, académicos y activistas. Desde su área se confeccionaron las fichas ilegales de los participantes por lo que la fiscal Paloma Ochoa y querellantes pidieron su indagatoria en esa causa que tramita en Comodoro Py. 

A las víctimas del espionaje no solo les revisaron las redes sociales y bucearon en Google sobre sus antecedentes, sino que en las fichas se incluyeron referencias a sus ideas políticas y vínculos. En muchos casos se destaca si eran más o menos cercanos al gobierno de Macri o al kirchnerismo. El espionaje fue masivo y para todos, tanto de medios y periodistas alineados con Macri como de críticos.

Cabe destacar que esto viola la Ley de Inteligencia Nacional, la cual establece que está prohibido “obtener información, producir inteligencia o almacenar datos sobre personas, por el solo hecho de su raza, fe religiosa, acciones privadas, u opinión política, o de adhesión o pertenencia a organizaciones partidarias, sociales, sindicales, comunitarias, cooperativas, asistenciales, culturales o laborales, así como por la actividad lícita que desarrollen en cualquier esfera de acción”. 

El Equipo de Seguridad a cargo de la 11° Cumbre de la OMC, que se realizó entre 10 y el 13 de diciembre de 2017, y de la del G-20, que se hizo entre el 30 de noviembre y el 1º de diciembre de 2018, estuvo conformado por la AFI y el ministerio a cargo de Bullrich.

La denuncia que originó esta causa la presentó la actual interventora de la AFI. En la denuncia, la interventora Caamaño subrayó que “si un periodista es o no opositor del gobierno de turno no influye en lo más mínimo respecto a las condiciones de seguridad que debían brindarse desde el Estado nacional para llevar a cabo un evento internacional de la envergadura del G-20. Lo mismo respecto a si el periodista publica o no fotos de sus viajes en Instagram o a quien sigue en Twitter, o si milita en el movimiento social ‘Ni Una Menos’”.Se trata de una causa que se abrió en los tribunales de Lomas de Zamora, enmarcada en hechos vinculados al evento internacional, donde se realizaron tareas de inteligencia ilegal sobre Cristina Fernández de Kirchner y el Instituto Patria.