En el Día de la Escritora y el Escritor del partido morenense, en homenaje a Hebe Uhart, escritora, docente y ciudadana ilustre de Moreno, desde Moreno Primero dialogamos con Nina Ferrari, quien expresó la importancia de escribir todos los días. También adelantó detalles de su nuevo libro “Suave Vorágine” y explicó que la segunda edición de uno de sus libros está situada en Moreno porque lo lleva en su corazón y “siempre lo voy a llevar conmigo hasta la raíz”.
Este 2 de diciembre, se celebra el Día de la Escritora y el Escritor en el partido morenense, en conmemoración por el natalicio de Hebe Uhart en el año 1936. Fue escritora, docente y declarada ciudadana ilustre de Moreno. Estudió en la Facultad de Filosofía y Letras y ejerció la docencia en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora. Fue reconocida a nivel local, nacional e internacional con diferentes premios, entre ellos, el Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas en 2016, y el Premio del Fondo Nacional de las Artes.
En el año 2018, se publicó su último libro: Animales, una colección de crónicas. En ese mismo año, un 11 de octubre, la escritora morenense pasó a la inmortalidad.
Con una pluma cálida y amena, ha vuelto a su infancia en más de una ocasión. En una nota a Página 12, ha resumido un poco esos “estímulos subterráneos” que se dieron en su infancia y que construyeron a la Hebe escritora y docente que conocimos:
“En mi casa no tenía acceso a la lectura, apenas unos libros de mi hermano, que eran muy teológicos. No fui estimulada a escribir, nadie me pidió ni me obligó a que escribiera. Pero, seguramente, debe haber habido un estímulo subterráneo, alguna cosa que hay en las casas porque, si no, ¿para qué mi mamá me contaba tantas historias? Hasta que un primo, más culto, me dijo: ‘Tenés que leer a Neruda, a Guillén y a Vallejo’. Y los leí. Después entré en la Facultad de Filosofía y empecé a vincularme con otra gente sabia con la cual hablábamos de libros”.
En el marco del Día de la Escritora y el Escritor morenense, Moreno Primero tuvo la oportunidad de conversar con Nina Ferrari, actriz, docente y escritora oriunda de Paso del Rey, Moreno. La autora de libros como “Sustancia”, “Los días se volvieron ceniza” y “Mariposas Negras” expresó que, para ella, la poesía “es un espacio de libertad” y sostuvo que lo asocia a “lo lúdico” porque “cualquier cosa puede pasar, ya que todo es posible, es más parecido a jugar”. Por otro lado, en cambio, describe a la prosa como a un tipo de escritura al que le tiene “más respeto” porque “tiene más reglas”.
Además, también se encuentra presentando su nuevo libro “Suave Vorágine” el cual contiene un estilo que apunta a la “poesía confesional” y forma parte de los poemas que más identifican a la autora. “Me di el permiso de desarrollar ciertos poemas más extensos a los que venía trabajando en otros libros, debido a cuestiones que fueron sucediendo ya no soy la misma de hace cuatro años y eso impacta en la forma en la que escribo y en los temas, el estilo”, explicó Nina.
La escritora, docente y actriz, reveló que la segunda edición de su libro “Mariposas Negras” está situado, intencionalmente, en Moreno, porque al ser una segunda edición, “hay gente de otras provincias y de otros países que lo va a leer”. Por ese motivo, eligió su lugar de origen para situar sus escritos para homenajear a su tierra y a “las personas que viven acá, que tanto me han dado y me han formado”.
“Moreno está presente porque tiene que ver con mi identidad, como soy, con el tono que tengo, no es que digamos que lo busque a propósito, sino que aparece y sale, porque una siempre escribe con lo que es y de lo que sabe, y yo soy morenense y de lo que se es del barrio, de la vida obrera, de la cuestión social, que toda mi vida ha sido atravesada por eso, es algo que surge naturalmente, y bueno, yo a Moreno lo llevo en mi corazón, siempre lo llevaré conmigo hasta la raíz”.
Nina Ferrari explicó que escribe todos los días y que no dejaría de hacerlo, aunque quizás sí de publicarlo, y destacó a la escritura como un hábito de vida: “Es como una necesidad cuasi biológica, la necesito para conectarme conmigo, para ordenarme lo que pasa, para entender por dónde ando, para acceder a ciertas verdades a las cuales, si no, no podría acceder, para mi es algo muy vital, sobre todo la poesía, más que la prosa. Voy a continuar escribiendo y creando toda mi vida”.




