A 73 años de la creación del Partido Peronista Femenino

Un 26 de julio de 1949, Eva Perón anuncia, mediante una asamblea, la creación del Partido Peronista Femenino (PPF). La fecha coincide con el día que, solo tres años después, la abanderada de los humildes abandonara terrenalmente este mundo para convertirse, para gran parte del pueblo argentino, en Santa Evita.

La organización del partido sería de carácter independiente de las ramas masculina y gremial que también integraban el movimiento. Se trató de una experiencia inédita en el mundo. “El partido femenino que yo dirijo en mi país está vinculado lógicamente al movimiento peronista, pero es independiente como partido del que integran los hombres”, mencionará Eva Perón en el capítulo 3 de su libro La Razón de mi vida, capítulo dedicado a hablar íntegramente de su misión con respecto a la causa femenina.

La discusión sobre la emancipación de las mujeres, y la conquista de derechos por aquel entonces estaba totalmente atravesada por una fuerte cuestión de clase, los prejuicios que caigan sobre la figura de Eva intentaron restarle mérito y desvalorizarla como figura representativa del feminismo. Los sectores ilustrados antiperonistas intentaban instalar en la opinión pública que el interés de Eva por integrar a las mujeres en la escena pública era solo un acto de demagogia electoralista. Sectores que cuestionaban, claro, desde su odio de clase, cualquier anuncio o proyecto que naciera del seno del peronismo, independientemente de su carácter.

La creación de la nueva rama implicó para Eva toda una suerte de estrategia de carácter político. Era importante que las mujeres que lo integran no replicarán o se vieran contaminadas por prácticas que ella observaba a menudo en los varones que ocupaban espacios en el partido.

Se designaron veintitrés delegadas censistas, que tenían como objetivo destinos que no eran los de su residencia. Lo importante no era crear liderazgos sino regar de unidades básicas de la rama femenina todo el país, y saber dónde y cuantas eran las mujeres peronistas dispuestas a participar. El feminismo de Evita, a diferencia de las corrientes feministas ilustradas, europeizadas, de clase alta, era un feminismo profundamente práctico, empírico, concreto y popular, que buscaba la realización y concreción de políticas públicas y leyes, que hasta el día de hoy han modificado la vida de todas las mujeres de este suelo, como el voto femenino, la ley de divorcio vincular, el Régimen de Trabajo para el Personal de Casas de Familia , entre muchas otras.

La misión de Eva fue sin duda lograda con éxito, no solo por la inmensa participación de las mujeres peronistas en la rama, sino porque a sólo dos años de su fundación, el PPF contaba con tres mil seiscientas UBF en todo el país.

Sin dudas, la realidad política y social de las mujeres de nuestro país no sería la misma sin el rumbo que Eva Perón supo marcar, como menciono en sus redes la intendenta de Moreno, Mariel Fernández: “Hace 73 años nuestra querida Evita creaba el Partido Peronista Femenino, la herramienta que nos abrió las puertas a las mujeres para participar en política. Como fue entonces y como es ahora, trabajamos juntas porque sin equidad de géneros no hay comunidad organizada ni justicia social posible. Seguimos construyendo y haciendo política con la hermandad que Eva le pidió a las mujeres cuando creó el Partido, por la felicidad de todas las mujeres peronistas y de cada habitante de nuestro país”.

Mariel Fernández: “Nuestro pueblo necesita lo mejor de nuestra dirigencia por eso es tan importante recordar a Eva, porque tenía los valores más altruistas”

Mariel Fernández, intendenta de Moreno y vicepresidenta segunda del Partido Justicialista de Buenos Aires, encabezó el acto central del PJ bonaerense en homenaje a Eva Perón en Moreno, donde estuvieron presentes Cristina Álvarez Rodríguez, Mayra Mendoza, Estela Díaz, Teresa García, Karina Menéndez, Florencia Saintout, Federico Achával, Beto Ramil, Araceli Bellota y Leo Grosso.

Junto a una multitud de militantes de organizaciones políticas y sociales peronistas, la jornada comenzó con una misa en la Catedral de Moreno y luego continuó con una marcha de antorchas desde el Palacio Municipal hasta el Boulevard Evita, donde se desarrolló el acto. Allí hubo una intervención artística a cargo del Comando Evita y Mariel fue la única oradora. La jornada finalizó con una cena en la renovada sede del PJ de Moreno, de la que participó Victoria Tolosa Paz junto a integrantes de la dirigencia peronista local y provincial.

“Es muy emocionante ver a todas nuestras compañeras, a nuestras Evitas, que son la expresión de cientas de mujeres que trabajan incasablemente en cada barrio para construir una casa, como decía la compañera Evita; mientras el general construía la gran casa para acobijarnos a todos, ella se encargaba de los que todavía no podían entrar” expresó Mariel durante el acto, donde también brindó un homenaje a Boni Galeano, concejal peronista de Moreno que falleció días atrás.

En relación al contexto social y político de la Argentina, la vicepresidenta segunda del PJ bonaerense destacó: “Moreno es un ejemplo de unidad, de caminar codo a codo para resolver los problemas, y nuestro pueblo que está muy cansado de tantos problemas, cansado de lamerse las heridas, necesita lo mejor de cada uno de nosotros. Nuestro pueblo necesita lo mejor de nuestra dirigencia por eso es tan importante recordar a Eva, porque Eva tenía los valores más altruistas«.

A lo que también resaltó: “Eva dio su vida por todos nosotros, a sus 33 años. Como lo hizo Néstor Kirchner. Entregaron su vida incansablemente, su salud, cuerpo y alma para que el pueblo argentino pueda vivir con más felicidad y con más dignidad”.

“Yo no quiero algunos momentos felices para nuestros pueblos, yo quiero un pueblo que viva con dignidad porque tenemos una argentina rica, porque tenemos una de las tierras más fértiles del mundo. Por eso en nuestro país no puedo haber ni una sola persona con hambre, no puede haber infancias que no tengan buena alimentación, porque lo tenemos todo” señaló y enfatizó: “Necesitamos que todas las personas que tenemos en nuestras manos el destino de nuestra nación nos pongamos a trabajar en unidad para desafiar al enemigo principal que no está del lado de la vereda del pueblo, no está en el Frente de Todos, lo tenemos ahí en frente, son las multinacionales, son los que se llevan nuestros alimentos.”

“Hoy en este día, en ejemplo de unidad, agradezco este escenario de unidad, agradezco a cada uno y cada una que hoy está bajo la lluvia. Agradezco a las Evitas que homenajean a nuestra santa Evita, a la abanderada de los humildes. No renunciemos a la unidad, hay 2023 porque estamos obligados por la dignidad de nuestro pueblo, por la santa Evita, por la memoria del General Perón a llevar dignidad para siempre al pueblo argentino” concluyó Mariel Fernández.

Para acceder al acto completo, visualice el video a continuación:

70 años del renunciamiento a la candidatura de Evita

El 22 de agosto de 1951, las masas trabajadoras y militantes se congregaron en la Avenida 9 de Julio y alrededores para pedir por “la fórmula de la Patria”, como había sido bautizada la dupla “Perón-Perón”.

Aquella histórica movilización del justicialismo de 1951 en apoyo a la fórmula presidencial Juan Domingo Perón y Eva Duarte de Perón sigue intacta, y hoy cumple 70 años. El amor y la lealtad del pueblo en aquella jornada siguen tan vigentes como el debate sobre el renunciamiento a la candidatura por parte de Evita., hasta estos días en que las mujeres protagonizan un creciente avance en términos de conquistas de derechos y protagonismo político.

Evita, tras un inolvidable discurso y con su destacable entereza y sensibilidad, intentaba disuadir a las y los presentes para no aceptar la candidatura a vicepresidenta, a través de los diálogos más memorables entre ella y el Pueblo que la reclamaba.

“Compañeros: Yo no renuncio a mi puesto de lucha, renuncio a los honores. (…) Se lanzó por el mundo que yo era una mujer egoísta y ambiciosa y saben ustedes muy bien que no es así. Pero también saben que todo lo que hice no fue nunca para ocupar ninguna posición política en mi país. Yo no quiero que mañana un trabajador de mi Patria se quede sin argumentos cuando los resentidos, los mediocres que no me comprendieron ni me comprenden, creyendo que todo lo que hago es por intereses mezquinos.”

Ante la insistencia de los trabajadores y trabajadoras que aclamaban por la candidatura de la abanderada de los humildes, Eva termina pidiendo unos días para pensar esta decisión. Pero el 31 de agosto de 1951, a las 20.30 horas, llegó la respuesta por cadena nacional de la propia Evita:

“Quiero comunicar al pueblo argentino mi decisión irrevocable y definitiva de renunciar al honor con que los trabajadores y el pueblo de mi patria quisieron honrarme en el histórico Cabildo Abierto del 22 de agosto. Ya en aquella misma tarde maravillosa que nunca olvidarán mis ojos y mi corazón, yo advertí que no debía cambiar mi puesto de lucha en el movimiento peronista por ningún otro puesto.(…) Yo sé que cada uno de los descamisados que me quiere de verdad, ha de querer también que nadie tenga el derecho a descreer de mis palabras y ahora, después de esto, nadie que no sea una malvado podrá dudar de la honradez, de la lealtad y de la sinceridad de mi conducta. Estoy segura que el Pueblo Argentino y el Movimiento Peronista que me lleva en su corazón, que me quiere y que me comprende, acepta mi decisión porque es irrevocable y nace de mi corazón. Por eso ella es inquebrantable, indeclinable y por eso me siento inmensamente feliz y a todos les dejo mi corazón.”

A 70 años, recordamos este evento que se lo conoce como el Renunciamiento Histórico de aquella mujer que dignificó a las y los Descamisados, los olvidados y humildes de la Patria, y que supo estar a la altura de la Historia.

Tenía tan solo 33 años y había entregado su vida en sacrificio por el Pueblo y por la Patria. “Sabía que ya no podía más, que me estaba matando, pero el camino de la redención de nuestro pueblo, el camino de la gloria de Perón es largo y no podía detenerme”. Su entrega fue total: “No me importan los sacrificios, no me importan los desvelos ni restar horas al sueño y al descanso, y si la vida fuera necesaria, la daría gustosa, por el pueblo de mi Patria”.

Evita renunció a los honores pero luchó hasta el último día por un país con soberanía política, independencia económica y justicia social. Amar es luchar, y Evita amó profundamente a su Patria hasta el final.