En el día de la Pachamama, madre tierra, encontramos la costumbre de tomar caña con ruda. Siempre en ayunas, se puede beber en un trago largo, en tres sorbos, o en siete sorbos.
La celebración de la Pachamama se realiza cada primero de agosto y continúa a lo largo de todo el mes. Además de las celebraciones que realizan las comunidades, y de las ofrendas a la Pachamama, la tradición cuenta que tomar caña con ruda en ayunas trae muchos beneficios.
Es una costumbre que se enraiza en el norte argentino y se extiende cada vez más. Es una tradición milenaria, de pueblos originarios de América que reconocían en el brebaje múltiples propiedades medicinales contra parásitos y malestares gastrointestinales, solía usarse para calmar el ardor y la irritación por picaduras, y también atraía la salud y la suerte, alejando la envidia y los maleficios.
Originalmente se utilizaban licores fabricados con chañar, patay, tunas o algarroba, a los que se les agregaba la contrayerba o hierbas medicinales. Con la llegada de los europeos y la conquista de América, se introdujo el cultivo de caña para la fabricación de azúcar, y a la vez se comenzó a producir el aguardiente de caña. Por otro lado, también trajeron la ruda. Con el correr de los años, el imaginario Guaraní le fue adjudicado beneficios y virtudes a esta combinación de caña y ruda.
Con respecto a la caña con ruda entendida como medicina, es importante destacar que, según la opinión de médicos tradicionales, un sistema terapéutico es válido si resuelve o ayuda a resolver problemas de salud. Las medicinas tradicionales, por lo general, miran más allá del cuerpo, intentando equilibrar tanto los aspectos observables afectados como los de índole espiritual, vivencial y anímica.
En este sentido, resulta interesante la invitación a tomar caña con ruda en un mundo culturalmente occidentalizado, con industrias farmacéuticas tecnológico-científicas que buscan calmar el dolor corporal, sin prestar atención a los desequilibrios a nivel espiritual.