El culto a la Pachamama no pudo nunca ser acallado, ni con la conquista española ni con la modernización. Durante todo el mes de agosto sigue siendo la tradición andina que más gente reúne, incluyendo a los que profesan la fe católica.
El primero de agosto se celebra el día de la Pachamama, una tradición ancestral que persistió después de la conquista europea. La celebración se realiza con el fin de agradecer y bendecir a la Madre Tierra (“Pacha” significa universo, mundo, tiempo, lugar, y “Mama” es madre). Esta celebración incluye una serie de rituales que vinculan el mundo del “más allá” con el “más acá”, o, es decir, el mundo espiritual con el mundo terrenal. El culto, los rituales, entienden al hombre y la naturaleza como parte de un conjunto, son lo mismo, y deben convivir con amor y respeto.
La cosmovisión andina considera que la naturaleza, el hombre y la Pachamama son una totalidad de un organismo vivo y consciente. Ambos piensan y sienten, pero la naturaleza no domina, ni pretende dominar, sino que responde a un orden mayor y universal. El hombre, debe aprender a amar y respetar a la naturaleza hasta su muerte, momento en el cual vuelve a formar parte de su matriz.
En tiempos de grandes problemas ecológicos mundiales, producto de la contaminación, la deforestación, la ganadería industrial, entre otros, es importante observar que tienen para decirnos estas sociedades que, lejos de haber desaparecido, están más presente que nunca. Así las cosas, desde las comunidades originarias explican que el hombre debe ser responsable de sus actos porque lo que le hace a la Tierra se lo hace a sí mismo y a todas las criaturas hermanas.
El filósofo argentino, Enrique Dussel, lo explica de forma muy clara:
La naturaleza para las culturas originarias es viviente, es interpelante. Las plantas, los animales y el ser humano se reconocen como de un mismo mundo. Y hay que pensar que eso es efectivamente real. El ser humano es un fruto de la evolución de esa naturaleza, del cual somos fruto. (…) somos naturaleza. Entonces, la naturaleza no es un objeto, sino que es el todo dentro del cual vivimos y somos parte. Esta concepción de la Pachamama de los pueblos quechuas y aimara no es una metáfora, es algo más que eso. Realmente es nuestra madre porque nos ha producido y nosotros somos efecto de esa naturaleza. Si la naturaleza sufre, los efectos negativos los vamos a sufrir de inmediato.
Enrique Dussel
En Argentina se declaró a la provincia de Jujuy como Capital Nacional de la Pachamama. El gobierno local de dicha provincia decretó asueto escolar y administrativo. La Quebrada de Humahuaca reúne gran cantidad de turistas para estas fechas, donde participan de las celebraciones, oraciones y cultos a la Madre Tierra.