Se llevará a cabo la jornada de formación “Cultura Cooperativa” en Moreno

La jornada está organizada por el INAES, en articulación con el Municipio de Moreno, a través de la subsecretaría de Cultura. Se realizará el próximo martes 15 de noviembre a las 18 horas en el Teatro Marechal (Asconapé 85). “En contraste a la sociedad anónima que despersonaliza la producción, el asociativismo reconoce que es muy difícil crear sin personas. Por eso creemos que el cooperativismo es la forma lógica de organización del arte”, considera respecto de esta forma asociativa, Alexandre Roig, titular del INAES. 

La jornada de formación Cultura Cooperativa para emprendimientos culturales llega a Moreno en el marco de las actividades que el INAES lleva adelante para promocionar el asociativismo en las industrias culturales.  

Durante la jornada se brindarán herramientas a entidades y grupos precooperativos de Moreno, respecto de las posibilidades que ofrece la asociación cooperativa para el desarrollo de las actividades culturales. 

Con estos encuentros, el INAES acompaña el desarrollo de las industrias culturales, tanto locales como provinciales y nacionales, sumado a la creatividad de artistas morenenses y el potencial que surge del trabajo asociado en un emprendimiento cooperativo. 

El convenio para la promoción de las industrias culturales, los espacios y las artesanías 

En julio del corriente año se firmó un convenio en el Centro Cultural Kirchner, entre el INAES y el Ministerio de Cultura de la Nación en un acto realizado en el Centro Cultural Kirchner, del que participaron distintos exponentes dedicados a la producción artística y cultural mediante herramientas asociativas. 

A través de este convenio, los organismos podrán articular la gestión de programas, proyectos, actividades y acciones tendientes a la promoción, seguimiento y fortalecimiento de colectivos culturales independientes y autogestivos de la economía social. Asimismo, se busca impulsar la acción cooperativa en el marco de las industrias culturales a través de instrumentos normativos. 

“Hay un tesoro que algunos van descubriendo, que resuelve muchos problemas y que la industria del arte ha encontrado, pero todavía no es tan usado como debería, y tenemos grandes esperanzas en seguir abriendo oídos, ojos e imaginarios a la vida cooperativa”, expresó el titular del INAES, Alexandre Roig. “¿Por qué decimos que es un tesoro? Porque en contraste a la sociedad anónima que despersonaliza la producción, el asociativismo reconoce que es muy difícil crear sin personas. Por eso creemos que el cooperativismo es la forma lógica de organización del arte.” explicó. 

El otro eje en el que el presidente del Instituto puso énfasis fue la ventaja que ofrecen las empresas asociativas en función del derecho laboral de las y los trabajadores del arte y la cultura, remarcando que “la cooperativa le da una forma a la relación de trabajo, permite asumirse como trabajador y sujeto creativo al mismo tiempo y, por ende, permite la articulación de las agendas artísticas, populares y feministas en un concepto amplio de trabajo y producción”. 

El Mercado de Cooperativismo y culturas Autogestivas Argentinas 

Además, desde el INAES y el Ministerio de Cultura, llevan adelante el Mercado de Cooperativismo y Culturas Autogestivas Argentinas (MARCA) para promover el cooperativismo entre los proyectos de las industrias culturales, los espacios culturales y las artesanías. 

En relación a este proyecto, ya se entregaron cientos de matrículas de las Industrias Culturales. Emprendimientos culturales del sector de la música como La Bersuit, Los Espíritus, Nonpalidece, Kumbia Queers y La Fernández Fierro, entre otros, recibieron las matrículas por las que quedan formalmente constituidas como cooperativas. 

Además, a partir de la Resolución Renovar, el INAES facilita el trámite de obtención de matrículas de cooperativas de trabajo, que incluye la unificación de 3 objetos culturales: Industrias Culturales para 15 sectores, Gestión de Espacios Culturales y Artesanías. Centenares de organizaciones iniciaros su solicitud. 

Lupín, la cooperativa morenense que nació gracias al acompañamiento del Estado 

Tres mujeres conformaron una sociedad con una máquina de coser familiar y algunos conocimientos textiles. Gracias a la nueva ley de cooperativas pudieron conformarse como tal, legalmente. El IMDEL acompañó el proceso administrativo, el ministerio de Desarrollo Social les entregó cuatro máquinas industriales, y su formación continua en la Escuela Técnica “La Agraria”. La producción comenzó con toallitas sustentables, y se amplió a pecheras, delantales y pijamas. 

Un grupo de mujeres de la localidad de Trujui impulsaron la cooperativa “Lupin”, cuyo nombre hace alusión al apodo que el ex presidente Néstor Kirchner tenía en su ciudad natal. Desde Moreno Primero dialogamos con Andrea Zeballos, militante morenense que acompañó el proceso de conformación de la cooperativa, quién indicó que la misma “está conformada por tres grandes mujeres, muy luchadoras y con una gran historia de vida, con quienes la impulsamos y quienes integran el estatuto de la cooperativa” y agregó que “tiene el fin de ser inclusiva, y el día de mañana poder ser integrada por mujeres en situación de violencia de género”. 

Como experiencia previa a la conformación de esta sociedad de productoras morenenses, Andrea cuenta que se habían asociado para realizar elementos textiles. “La idea surge de unos talleres de salud y Gestión Menstrual. A las vecinas que se acercaban al taller le dábamos un kit de toallitas sustentables para concientizar sobre el cuidado de nuestro ambiente y el cuidado propio” contó la militante morenense, y agregó “también pusimos en discusión el tema económico relacionado al gasto de las mujeres en estos productos, porque no todas tenemos la misma condición económica, entonces se genera una desigualdad, y como siempre decimos, menstruar es política, por eso decimos confeccionar y promocionar este tipo de toallitas”. 

Lo que empezó con una máquina familiar se constituyó en una cooperativa con cuatro máquinas industriales. Tanto los trámites realizados, como la adquisición de las máquinas, “fueron posibles gracias al acompañamiento del Estado” subrayó Zeballos. 

En primer lugar, porque “la cooperativa nace a través de la nueva ley de miembros de cooperativas”. Allí, “son tres los integrantes necesarios para conformarla, lo que permite menos burocracia a la hora de su conformación”. Además, reciben apoyo y asesoramiento desde diferentes áreas del Estado.  

Desde el Programa de Formalización de Unidades Productivas, de la Coordinación General de Economía Popular, dependiente del IMDEL, recibimos mucho acompañamiento tanto para hacer los trámites y ser legalmente cooperativas”, indicó la joven en referencia al programa que acompaña a las vecinas y vecinos que ya sean parte de un grupo pre-cooperativo a realizar los trámites de consolidación y formalización de espacios socio productivos para fortalecer de este modo tanto las capacidades de autogestión, como el acceso al financiamiento y la participación en unidades productivas asociativas. 

También, recibimos el apoyo del programa Banco Nacional de Máquinas y Herramientas, perteneciente al ministerio de Desarrollo Social de la Nación, desde el cual pudimos coordinar para que nos entreguen máquinas, por ejemplo, las cuatro maquinas industriales que comenté previamente”, afirmó Zeballos. A través de este programa, productores y productoras morenenses accedieron a maquinaria, equipamiento e insumos con el objetivo de generar trabajo y potenciar la economía local y social. 

La cooperativa fue creciendo gracias a las distintas políticas que impulsan el desarrollo de productores y productoras locales, y hoy en día, “además de producir toallitas sustentables, incorporamos la producción de pecheras para organizaciones, delantales y pijamas” cuenta Andrea.  

Mientras, Margarita, la presidenta de la cooperativa, “ya tenía conocimientos en la actividad textil y está estudianto corte y confección en la Escuela «La Agraria”; otra compañera, «Marta, está estudiando marroquinería», y Delfina la tercera integrante de la cooperativa, “estudia diseño de indumentaria”. 

 Sus productos los venden a través de Instagram, o en los operativos municipales “Amor por el Barrio”. 

¿Por qué conformar una Cooperativa ?

Andrea Zeballos considera que “tenemos que volver a trabajo colectivo, a que el vecino y la vecina del barrio de Moreno quiera salir adelante, conforme una cooperativa y produzca trabajo genuino” y para eso, resalta nuevamente, “es fundamental el desarrollo de la cooperativa en los territorios, y por eso es fundamental el acompañamiento del Estado”

 Recuerda que, además de las políticas que acompañaron el surgimiento de “Lupin”, desde el Estado local lanzaron una convocatoria a emprendedores para la realización de tazas y bolsitos para el día del niño, y Lupin fue una de las cooperativas que pudimos realizar ese trabajo, que fue entregado al Municipio y ellos nos facturaron, y gracias a eso pudimos comprar máquinas de sublimar y la tela para la construcción de las bolsas” y subraya, “allí tuvimos mucho apoyo de la entonces jefa de Economía Popular, Miriam Robles”. 

La militante morenense resalta hacia el final de la entrevista que, junto a sus compañeras, “creemos en el trabajo a través de la cooperativa, en el trabajo colectivo, y para el día de mañana soñamos cosas más grandes, y eso es gracias a la presencia y acompañamiento del Estado”. 

En medio de la pandemia, un grupo de mujeres creó la cooperativa textil «Ovejas Negras» en Trujui

Gracias a la donación de equipamiento de trabajo a través del Programa Banco de Maquinarias, Herramientas y Materiales del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, y con apoyo del área de Economía Popular del Instituto Municipal de Desarrollo Económico Local (IMDEL), un grupo de seis mujeres impulsó una cooperativa textil con el fin de independizarse económicamente. En esta nota, la responsable de la cooperativa, Carolina Brites, expresó cómo surgió, cómo es trabajar en equipo y en una cooperativa.

El barrio “Villanueva” de Trujui cuenta con un grupo de mujeres que, en el marco de la crisis agudizada por la pandemia de coronavirus, creó la cooperativa textil “Ovejas Negras”. En la búsqueda de la independencia económica y de ayudar a otras mujeres que estaban atravesando el desempleo, formaron una cooperativa donde el objetivo es claro: aprender a trabajar en equipo, transmitir el conocimiento para que otras mujeres también puedan independizarse y así empoderarse para progresar y llevar el conocimiento a la comunidad morenense. 

Dos veces a la semana este grupo de mujeres trabajadoras asisten al centro cultural “Oveja Negra” donde realizan arreglos y confeccionan barbijos, entre otras prendas. “Tenemos como propósito también coordinar con otros espacios que lleven a cabo roperos comunitarios y ayuden a mejorar las prendas, como así lo hicimos nosotrxs en un momento, ya que contamos con las herramientas necesarias”, expresó Carolina, integrante de la cooperativa textil. 

En agosto de este año, la cooperativa recibió maquinarias a través del programa Banco de Maquinarias, Herramientas y Materiales del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Se donaron tres máquinas de coser industriales, una máquina de broche manual, un rollo de tela jersey, tijeras, corte hilacha, hilos y agujas. De esta manera, desde el área de Economía Popular del IMDEL, con el objetivo de impulsar la producción local, apoyaron a la cooperativa en el proceso de formalización y asistencia técnica para el desarrollo de la misma.  

Ese día fue un día de emoción, esperanza y agradecimiento para quienes forman parte de este proyecto”, expresó Carolina, militante de Descamisados e integrante de la cooperativa textil “Ovejas Negras” y agregó: “Esta cooperativa es el resultado de un trabajo exhaustivo por concretar un sueño, en este caso, trabajar y trabajar en algo que a las compañeras les apasiona, la costura”. 

Por otro lado, una de las trabajadoras de la cooperativa, Karina, explicó: “Trabajar en la cooperativa fue un gran cambio en mi vida. Yo me acerqué por curiosidad y me quedé manejando el taller. Me ayudó a asumir responsabilidades que, por miedo, antes no lo hacía” y agregó: “A la vez, también se enseña a otras chicas con el mismo entusiasmo, es una forma de independizarse. Ovejas Negras es un gran cambio y una oportunidad de crear”, concluyó una de las trabajadoras de la cooperativa textil “Ovejas Negras”.