Lupín, la cooperativa morenense que nació gracias al acompañamiento del Estado 

Tres mujeres conformaron una sociedad con una máquina de coser familiar y algunos conocimientos textiles. Gracias a la nueva ley de cooperativas pudieron conformarse como tal, legalmente. El IMDEL acompañó el proceso administrativo, el ministerio de Desarrollo Social les entregó cuatro máquinas industriales, y su formación continua en la Escuela Técnica “La Agraria”. La producción comenzó con toallitas sustentables, y se amplió a pecheras, delantales y pijamas. 

Un grupo de mujeres de la localidad de Trujui impulsaron la cooperativa “Lupin”, cuyo nombre hace alusión al apodo que el ex presidente Néstor Kirchner tenía en su ciudad natal. Desde Moreno Primero dialogamos con Andrea Zeballos, militante morenense que acompañó el proceso de conformación de la cooperativa, quién indicó que la misma “está conformada por tres grandes mujeres, muy luchadoras y con una gran historia de vida, con quienes la impulsamos y quienes integran el estatuto de la cooperativa” y agregó que “tiene el fin de ser inclusiva, y el día de mañana poder ser integrada por mujeres en situación de violencia de género”. 

Como experiencia previa a la conformación de esta sociedad de productoras morenenses, Andrea cuenta que se habían asociado para realizar elementos textiles. “La idea surge de unos talleres de salud y Gestión Menstrual. A las vecinas que se acercaban al taller le dábamos un kit de toallitas sustentables para concientizar sobre el cuidado de nuestro ambiente y el cuidado propio” contó la militante morenense, y agregó “también pusimos en discusión el tema económico relacionado al gasto de las mujeres en estos productos, porque no todas tenemos la misma condición económica, entonces se genera una desigualdad, y como siempre decimos, menstruar es política, por eso decimos confeccionar y promocionar este tipo de toallitas”. 

Lo que empezó con una máquina familiar se constituyó en una cooperativa con cuatro máquinas industriales. Tanto los trámites realizados, como la adquisición de las máquinas, “fueron posibles gracias al acompañamiento del Estado” subrayó Zeballos. 

En primer lugar, porque “la cooperativa nace a través de la nueva ley de miembros de cooperativas”. Allí, “son tres los integrantes necesarios para conformarla, lo que permite menos burocracia a la hora de su conformación”. Además, reciben apoyo y asesoramiento desde diferentes áreas del Estado.  

Desde el Programa de Formalización de Unidades Productivas, de la Coordinación General de Economía Popular, dependiente del IMDEL, recibimos mucho acompañamiento tanto para hacer los trámites y ser legalmente cooperativas”, indicó la joven en referencia al programa que acompaña a las vecinas y vecinos que ya sean parte de un grupo pre-cooperativo a realizar los trámites de consolidación y formalización de espacios socio productivos para fortalecer de este modo tanto las capacidades de autogestión, como el acceso al financiamiento y la participación en unidades productivas asociativas. 

También, recibimos el apoyo del programa Banco Nacional de Máquinas y Herramientas, perteneciente al ministerio de Desarrollo Social de la Nación, desde el cual pudimos coordinar para que nos entreguen máquinas, por ejemplo, las cuatro maquinas industriales que comenté previamente”, afirmó Zeballos. A través de este programa, productores y productoras morenenses accedieron a maquinaria, equipamiento e insumos con el objetivo de generar trabajo y potenciar la economía local y social. 

La cooperativa fue creciendo gracias a las distintas políticas que impulsan el desarrollo de productores y productoras locales, y hoy en día, “además de producir toallitas sustentables, incorporamos la producción de pecheras para organizaciones, delantales y pijamas” cuenta Andrea.  

Mientras, Margarita, la presidenta de la cooperativa, “ya tenía conocimientos en la actividad textil y está estudianto corte y confección en la Escuela «La Agraria”; otra compañera, «Marta, está estudiando marroquinería», y Delfina la tercera integrante de la cooperativa, “estudia diseño de indumentaria”. 

 Sus productos los venden a través de Instagram, o en los operativos municipales “Amor por el Barrio”. 

¿Por qué conformar una Cooperativa ?

Andrea Zeballos considera que “tenemos que volver a trabajo colectivo, a que el vecino y la vecina del barrio de Moreno quiera salir adelante, conforme una cooperativa y produzca trabajo genuino” y para eso, resalta nuevamente, “es fundamental el desarrollo de la cooperativa en los territorios, y por eso es fundamental el acompañamiento del Estado”

 Recuerda que, además de las políticas que acompañaron el surgimiento de “Lupin”, desde el Estado local lanzaron una convocatoria a emprendedores para la realización de tazas y bolsitos para el día del niño, y Lupin fue una de las cooperativas que pudimos realizar ese trabajo, que fue entregado al Municipio y ellos nos facturaron, y gracias a eso pudimos comprar máquinas de sublimar y la tela para la construcción de las bolsas” y subraya, “allí tuvimos mucho apoyo de la entonces jefa de Economía Popular, Miriam Robles”. 

La militante morenense resalta hacia el final de la entrevista que, junto a sus compañeras, “creemos en el trabajo a través de la cooperativa, en el trabajo colectivo, y para el día de mañana soñamos cosas más grandes, y eso es gracias a la presencia y acompañamiento del Estado”. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *