Moreno: comenzó el pago del Refuerzo de Ingresos de ANSES

Se trata de un bono de $18.000 para las y los trabajadores de entre 18 y 65 años en condiciones informales o de bajos ingresos y compatible con otras prestaciones sociales. Desde Moreno Primero dialogamos con Maximiliano Venegoni, responsable de Anses Moreno sobre el impacto que tiene esta medida en los vecinos y vecinas.

La medida contempla una inversión social de unos $206.000 millones y se suma a las implementadas para asistir a los sectores más vulnerables, como el aumento del 50% de la Tarjeta Alimentar, el incremento de las asignaciones, adelanto de paritarias y bono de $6.000 para jubilados, jubiladas y pensionados de abril.

Además, este bono es compatible con prestaciones sociales como las asignaciones Universal por Hijo (AUH) y por Embarazo (AUE), la prestación por Desempleo, el Potenciar Trabajo, la inscripción en el Registro Nacional de trabajadores de la Economía Popular y los planes alimentarios provinciales y municipales, como el Alimentar. Por lo que miles de morenenses podrán acceder a él sin quedarse o sobreponerse a otras ayudas sociales previamente obtenidas.

Con respecto a los y las beneficiarias de Moreno, el responsable de las oficinas de Anses Moreno, explicó: «En Moreno el primer bono fue de $6000 pesos durante el mes de abril, y durante el mes de mayo se van a pagar $12000, así que esto viene a paliar la suba de los precios, si bien la nueva fórmula de los jubilados y jubiladas les está permitiendo recuperar su poder adquisitivo, el bono que se pagó en abril puede fortalecer aún más el poder de compra y financiero de los jubilados y jubiladas».

Este bono requiere inscripción. Es muy importante aclarar que aunque se haya recibido el IFE durante la pandemia, para este bono hay que volver a anotarse. Desde ANSES, comunicaron que casi 12 millones de personas se anotaron para recibirlo, pero 1,6 millones fueron rechazadas automáticamente por ser trabajadores/as formales, tener jubilación y/o pensión, no cumplir la edad u otros motivos.

«Este es un refuerzo de ingresos particular para cada uno de los argentinos y argentinas que intentan desde la Anses equilibrar un poco sus ingresos, poder darle una asistencia, una ayuda ya sea por no tener ingresos, por ser parte de la economía informal, monotributista clase A y B, personal de casas particulares», manifestó el actual jefe de Anses Moreno.

Por último, el bono de $18.000 para 7,5 millones de trabajadores se suma a los 6,1 millones de jubilados y jubiladas que están recibiendo el bono de $12.000 en una única cuota junto con sus haberes de mayo, por lo que, en total, serán 13,6 millones de personas las que recibirán el Refuerzo de Ingresos entre mayo y junio.

Con respecto a esta situación, el jefe de Anses, informó: «Los jubilados y pensionados sí cobran automáticamente. Así que esto es una muestra de que desde el organismo y políticamente con un estado presente se ha intentando que este refuerzo les llegue a todas las familias», finalizó Maxi Venigoni.

Desde noviembre, la Tarjeta Alimentar se cobrará con la Asignación Universal por Hijo

El Gobierno integrará la tarjeta que permite comprar alimentos de la canasta básica con la Asignación Universal por Hijo (AUH) para que las familias puedan usar el dinero físico o electrónico y ampliar el sistema de compras.

Este lunes, el presidente anunció la integración de la Tarjeta Alimentar a la AUH, a partir del mes próximo, para que las beneficiarias/os puedan utilizar todo el monto acreditado a través de dinero físico o con débito.

Luego de mantener una reunión en la Casa Rosada con el ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta, y la directora Ejecutiva de Anses, Fernanda Raverta, el presidente anunció a través de Twitter que «a partir de noviembre, el monto de la Tarjeta Alimentar pasa a depositarse en la cuenta de la AUH».

El mandatario afirmó que, de este modo, «las familias van a poder organizar mejor sus compras y se amplían las posibilidades de consumo», ya que «podrán utilizar el dinero extrayéndolo del cajero o comprando con débito».

Por otro lado, la directora ejecutiva de la Anses, Fernanda Raverta, consideró que la medida busca solucionar «las dificultades que encuentran algunas familias que iban a comprar con la Tarjeta Alimentar, porque solo ciertos lugares tenían la posibilidad de vender, como los supermercados, y no aquellos que no tenían el posnet», y refirió que eso «complicaba la diaria», al manifestar que las familias adquieren productos «en comercios de proximidad».

Zabaleta dijo luego en conferencia de prensa, en la Casa de Gobierno, que la medida «tiene que ver con seguir garantizando las políticas alimentarias», que se inició en el caso de la Tarjeta Alimentar «a comienzos de 2020» y que distribuye 19.000 millones de pesos mensuales para 3,9 millones de beneficiarios.

Programa Qunita: el macrismo le puso fin a un comienzo de vida equitativo

Este programa nacional, que estaba dirigido a mujeres embarazadas titulares de la Asignación Universal por Embarazo, fue presentado en el 2015 por Cristina Fernández de Kirchner por iniciativa del Ministerio de Salud de la Nación.

Qunita preveía la entrega de un kit completamente de producción nacional y de máxima calidad con una cuna de madera; colchón con juegos de sábanas; ropa para el bebé y la madre; elementos para el desarrollo saludable del recién nacido; y un guía desarrollada por el Ministerio que brinda información sobre cuidados; entre otras cosas. 

Formó parte de una estrategia sanitaria integral que dio un paso más en la ampliación de derechos que apuntaba a reducir la mortalidad materna e infantil. Buscaba, a su vez, garantizar las mismas oportunidades desde el inicio de la vida para todos los argentinos y las argentinas. En los seis meses que funcionó el programa durante el gobierno de Cristina se distribuyeron 74.408 kits.

Fue un programa profundamente revolucionario que achicaba la brecha de desigualdad social y aseguraba el bienestar en la salud del recién nacido y de las madres, y lograba dignificar la situación de miles de familias por año. Sumando además, que apostaba por la industria nacional y a los trabajadores argentinos, ya que todos los productos del kit eran de excelente calidad y producción local y buscaba favorecer el funcionamiento en red del sistema de salud, actuando como herramienta que colabore en la estrategia de regionalización de la atención perinatal, de acuerdo a los niveles de complejidad.

A su vez, además del kit, proporcionaba el seguimiento de las madres durante el embarazo, en todas las acciones complementarias al cuidado de la gestación: desde los controles prenatales, el parto y controles posteriores. De esta manera, se buscaba garantizar no sólo el acceso equitativo a insumos y recursos necesarios para el cuidado del bebé, sino también un seguimiento adecuado durante el período de gestación.

Tanto los controles rutinarios de un embarazo, como los insumos que el bebé necesita, son un presupuesto monetario al que todas las familias deberían tener el derecho de acceder, a esto apuntaba Quinita. Esto da cuenta de un Estado presente que ante cada necesidad veía un derecho que necesitaba ser garantizado y que lo asumía como su responsabilidad. Un gobierno nacional con Cristina Fernández de Kirchner a la cabeza que tenía como prioridad cuidar a los y las argentinas, y que siempre proyectaba ir más allá de las conquistas ya adquiridas.

Portabebé, cuna, indumentaria para el bebé y la mamá, elementos de cuidado e higiene (termómetro digital, toalla y toallón, babero y cremas, entre otras cosas), ropa de cama, juguetes, una guía y el kit de viaje son algunos de los elementos que contenía el kit. Además, en el botiquín de medicamentos esenciales de Remediar se distribuye Ácido Fólico, una vitamina que ayuda a crear nuevas células y es esencial para el desarrollo del sistema nervioso del bebé, y que según estudios internacionales está demostrado que su administración a todas las mujeres en edad reproductiva, disminuye el número de casos con anomalías congénitas. 

Con la llegada de la Alianza Cambiemos al gobierno, este programa de equidad e inclusión fue congelado y desmantelado por “decisión política de Mauricio Macri” según los mismos voceros oficiales del partido. La entonces legisladora de la ciudad de Buenos Aires y actual Diputada Nacional de Juntos por el Cambio, Graciela Ocaña hizo una denuncia penal por presuntas irregularidades en la compra de los kits. El caso quedó a cargo del fallecido y polémico juez Claudio Bonadio y del fiscal Eduardo Taiano que procesaron y en noviembre de 2016 enviaron a 18 personas a juicio oral, entre ex funcionarios y particulares que integraban las empresas que vendieron los kits. Entre ellos a Gollan, quien había sido secretario de Salud Comunitaria del Ministerio, a Kreplak, subsecretario de Medicina Comunitaria, Maternidad e Infancia, a Aníbal Fernández, ex jefe de Gabinete. Una pericia oficial demolió las acusaciones.

Para sostener que hubo sobreprecios, el fallecido juez Bonadio se basó en un kit alternativo que presentó Ocaña. Desde el punto de vista del precio, los peritos señalaron que no se puede establecer un precio que sirva como referencia porque el kit no existía en el mercado. Sin embargo, la Sindicatura General de la Nación estableció un precio indicativo de 7.479 pesos, cerca de los 7.850 a los que licitó y dentro del 10% de margen que permiten las normas.

Es evidente que tampoco a partir de estos extremos se puede concluir existencia de sobreprecios, sostuvo la fiscal. Y continuó diciendo que “en la búsqueda de ese perjuicio potencial se irrogaron perjuicios reales a las arcas públicas, tales como que se haya omitido distribuir los kits según la finalidad pública que era perseguida, que se hayan vencido elementos perecederos que lo integraban y que se hayan afrontado los gastos derivados del depósito de todos esos kits durante un plazo innecesariamente prolongado”.

El día de ayer la actual fiscal de la causa pidió el sobreseimiento de todos los imputados por la causa del “Plan Qunita” ya que consideró que a lo largo de la investigación no se logró constatar que los acusados hayan incurrido en los delitos de fraude a la administración pública, ni el de abuso de autoridad.. Lo solicitaron el ministro y vice de Salud bonaerense, junto a Aníbal Fernández. Un peritaje de la Corte Suprema concluyó que no hubo perjuicio al Estado en la compra de elementos para embarazadas y madres de recién nacidos.

Esta es una más de las tantas causas que la oposición quiso hacerle a funcionarios del kirchnerismo y se caen a pedazos, como la causa del Dólar a futuro, la muerte de Nisman,  el Memorándum de Entendimiento con Irán, entre otras.