Cristina, sobre el cinismo y la impunidad de Juntos por el Cambio

La vicepresidenta de la nación publicó un comunicado donde detalla los procesos judiciales que sufrieron ella, su hijo Máximo, su hija Florencia y Héctor Timerman, y el acoso judicial a Gils Carbó. En clave comparativa, apunta contra el pedido la impunidad de «Pepín» Rodríguez Simón y la designación arbitraria de Eduardo Casal como Procurador.

La vicepresidenta, Cristina Kirchner, criticó al dirigente del PRO, Fabián «Pepín» Rodríguez Simón, por haber pedido asilo político en Uruguay y rechazó las críticas de Juntos por el Cambio al proyecto de ley para modificar la Procuración General de la Nación, tras cuestionar la «cantinela de que el kirchnerismo `busca impunidad ´».

«A partir del año 2016, durante el Gobierno macrista, se desató en la República Argentina una inédita persecución judicial en tiempos de democracia, con ribetes de cacería en algunos casos», explica Cristina. 

Continúa: “Cientos de exfuncionarios y funcionarias de nuestros gobiernos fueron citados a prestar declaración indagatoria, decenas fueron procesados y otros encarcelados `preventivamente´. De esta manera, la institución de la prisión preventiva, conceptualmente prevista para evitar la fuga del acusado, se utilizaba para encarcelar opositores«, sostuvo la titular del Senado. 

Cientos de ex funcionarios y funcionarias de nuestros gobiernos fueron citados a prestar declaración indagatoria, decenas fueron procesados y otros encarcelados `preventivamente´. De esta manera, la institución de la prisión preventiva, conceptualmente prevista para evitar la fuga del acusado, se utilizaba para encarcelar opositores«

De los exfuncionarios del Frente para la Victoria, “nunca”, ninguno, “hizo el más mínimo gesto de sustraerse a la acción, en muchos casos hasta ilegal, de ese Poder Judicial”, indica. Puso por caso a Máximo Kirchner, a su hija –que no fue funcionaria, aclara- y el caso de Héctor Timerman, que se realizaba un tratamiento para el cáncer en Estados Unidos y lo hicieron volver por cuestiones judiciales. Este último, ya se lo había señalado en una anterior oportunidad a Esteban Bullrich. 

Cristina a Esteban Bullrich, sobre su enfermedad.

También puso el ejemplo de Alejandra Gils Carbó, que «la obligaron a renunciar, pese a su absoluta legitimidad institucional», por un constante acoso judicial. 

«Y pensar que son ellos, los y las de Juntos por el Cambio” 

 Así, la vicepresidenta apuntó contra “quienes hablan de respetar las instituciones de la República y dicen que somos nosotros los que `buscamos la impunidad´». En clave comparativa denunció dos cuestiones judiciales. Por un lado, la designación de Eduardo Casal, allá por el menemismo y, por el otro, el pedido de “asilo político” en Uruguay de Rodríguez Simón. 

¿Quién es Eduardo Casal? Cristina señala que es “un procurador interino sin el acuerdo del Senado que prevé la ley vigente”,  “designado sin concurso en el año 1992, durante el menemismo”, “el mismo que protege al Fiscal Stornelli -fiscal macrista si los hay- en la también inédita situación de tener procesamiento confirmado en segunda instancia por delitos cometidos en el ejercicio de su función y seguir ejerciendo el cargo de fiscal.» 

Pese a que el kirchnerismo aceleró con la reforma del Ministerio Público,  el procurador Eduardo Casal no renuncia - Infobae
Eduardo Casal.

Y la crítica más grande la dejó para Rodríguez Simón, definido como un «abogado de Mauricio Macri, apretador serial de jueces y empresarios» quien «solo había sido citado a prestar declaración indagatoria por una jueza y un fiscal, de los que podrá decirse cualquier cosa menos que sean kirchneristas». Por esto, el diputado del Parlasur por Cambiemos pidió asilo político en Uruguay por persecución y la exmandataria apunta: “Y dicen que somos nosotros los que “buscamos la impunidad».

Pepín Rodríguez Simón, el armador de causas de Macri va al banquillo de los  acusados | Tiempo Argentino | Tiempo Argentino
«Pepín» Rodríguez Simón

Finalmente, la titular del Senado contó qué sintió al ver la noticia de que «Pepín» Rodríguez Simón pidió asilo político en Uruguay: «No sólo sentí estupor e indignación, sino la íntima convicción de que finalmente, más tarde o más temprano, las máscaras caen y aparece el verdadero rostro del macrismo: mentira, cinismo y la verdadera impunidad en Argentina, la de ellos». 

En Moreno no hay lugar para la corrupción: “La gestión de Mariel Fernández es de anticorrupción”

El día de hoy, un vecino y comerciante dueño de una carnicería de Moreno Sur denunció a un trabajador municipal del área de Defensa Civil por intentar cobrar dinero a cambio de evitar una inspección en su lugar de trabajo.

De forma inmediata, el Municipio procedió a investigar lo ocurrido, y dado que las pruebas son contundentes, se inició un sumario y se lo desafectó del Municipio. Esta gestión municipal no permite ningún hecho delictivo bajo ningún punto de vista, hay tolerancia cero a la corrupción.  

La secretaria de Protección Civil del Municipio, área de la que depende el trabajador denunciado, aseguró que “La línea de la gestión de Mariel Fernández es de anticorrupción, empezando por los actos más graves y la garantizamos en todos los estamentos del municipio. Así lo hicimos cuando tomamos conocimiento de este hecho”, y destacó que “Desde el Municipio quedamos a disposición de la justicia para aportar a la investigación y sobre todo para cuidar a la población de este tipo de estafas.”

Se cumplen dos años desde que Cristina anunció la fórmula con Alberto Fernández

Un día como hoy, pero en el 2019 Cristina Fernández de Kirchner anunciaba la decisión de ser candidata a vicepresidenta de una fórmula encabezada por Alberto Fernández.

Esta estrategia política supo reunir a todos los sectores del peronismo y el arco nacional y popular en una misma lista de unidad para poner fin al gobierno de Mauricio Macri.

El anuncio fue a través de un video de varios minutos donde se escuchaba en voz en off  a la ex presidenta, líder política y mayor opositora de la alianza cambiemos: «Le he pedido a Alberto Fernández que encabece la fórmula que integraremos juntos: él como candidato a presidente y yo como candidata a vice, para participar en las próximas elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias». Fue la frase cúlmine que cambió los destinos del país.

El anuncio fue sorpresivo para todo el país, en especial para el sector opositor al peronismo que esperaban que la ex mandataria sea candidata a presidenta. Nunca me desvelaron los cargos políticos, ni tampoco fueron mi principal motivación. Tal vez, porque pertenezco a una generación que no buscaba un lugar en las listas, sino un lugar en la historia. Sin embargo, también esa misma y por momentos trágica historia, me hizo comprender que los cargos también son herramientas para llevar adelante los ideales, las convicciones, las utopías. Es cierto que no las únicas, pero después de todo, son herramientas al fin, siempre.” Comenzó afirmando la conductora política, para derribar aquellos discursos que la señalan de adicta desmedida al poder. 

Además, admitiendo haber tenido diferencias con su compañero de fórmula, quien había sido jefe de gabinete de Néstor Kirchner, ambos se ocuparon de dejar en claro que esas disparidades eran parte del pasado y que ambos tienen la voluntad de volver a poner el país de pie tras los duros cuatro años de neoliberalismo. Comprendiendo la importancia de unir a todo el peronismo para el crecimiento y recuperación de la nación.

No se equivocaron: pocas horas después, los mandatarios de 23 de las 24 provincias, en las que no se encuentra Córdoba, ya se habían puesto en contacto con Alberto Fernández. Como también lo hicieron la gran mayoría de los intendentes, sindicalistas y dirigentes políticos, se ordenaron y encolumnaron en el nuevo proyecto político conducido por Cristina que nacía ese día y pronto sería conocido como lo que hoy conocemos el Frente de Todos.

En ese video, además de hacer una amplia convocatoria de unidad, también se esbozaron duras críticas al por entonces gobierno oficial. Se marcaron de forma clara cuáles debían ser los próximos objetivos de quien gobierne la próxima gestión, y la urgencia de cambiar de camino en la política argentina que hacía casi cuatro años marcaba un retroceso en materia económica, productiva, social, educativa y sanitaria mucho antes de la pandemia por el coronavirus.