Avanza la vacunación en el Club «Los indios» de Moreno Centro

Durante los últimos días, el Gobierno nacional entregó más de 4 millones de dosis de vacunas contra el covid-19 y se encuentra distribuyendo más de 1 millón de la vacuna Sinopharm. Actualmente, el distrito de Moreno lleva inoculando a más de 100 mil personas en diferentes clubes sociales y barrios morenenses. En Moreno Primero, te contamos cuál es la opinión de las vecinas y los vecinos morenenses que recibieron su primera dosis en uno de los centros vacunatorios de Moreno Centro.


La jornada comienza temprano, cuando los promotores y promotoras de la salud organizan la larga cola de morenenses que se dirigían al Club Los indios en Moreno Centro, al costado de las vías sobre la avenida Francisco Piovano. Allí, las vecinas y los vecinos esperan ansiosos por la vacuna contra el coronavirus.

Agostina Nuremberg de Las Flores, Trujui, una joven de 28 años, en diálogo con Moreno Primero contó que hace cuatro días recibió la notificación del turno. Ella se inscribió hace dos semanas y se encuentra entre la población de riesgo por ser asmática. «Tenía turno a las 15 y a las 15:30 ya me habían puesto la vacuna».

Por otro lado, Rubén, de 41 años, morenense del barrio «El Milenio» en Cuartel V, quien descansaba en una de las sillas plásticas que entregaban las y los promotores que asistían a la gente, mientras esperaba por sus familiares que estaban siendo inoculados en el Club, expresó a este medio que hacía dos horas se había inoculado con la primera dosis en el barrio «La bibiana» y que, por suerte, no tenía ningún síntoma aún. «Estoy feliz, llegó mi vacuna. Vine nervioso por todo lo que dicen en los medios, pero la gente del vacunatorio se portó de diez, en todo momento a disposición. La verdad que no me alcanzan las palabras para agradecerles a todos por como nos tratan. Llegue y a la media hora ya estaba vacunado y con mi certificado en la mano», nos contó Rubén mientras se iba de la mano de su hijo con una sonrisa que traspasaba el barbijo.

Por último, Luciana y Cesar,una pareja joven que llevan 5 años juntos, explicaron que la vacunación avanzaba con rapidez y que era agradable el trato que le daban a las y los morenenses. También agregaron que, incluso, habían notado que la gente se acercaba a preguntar sobre otras cuestiones relacionadas con los turnos de vacunación y que, tanto los promotores como las promotoras de salud, contestaban sin ningún problema y brindaban soluciones. «Da gusto que el proceso sea rápido, organizado y respetando los protocolos», celebró la pareja morenense.

Viviana Vallejos: «Tengo el orgullo de ser emprendedora»

Como tantas otras vecinas y vecinos morenenses, Viviana Vallejos, es una de las emprendedoras que participa de la feria de la Economía Popular del IMDEL. En conversación con Moreno Primero, nos contó por qué decidió emprender en la gastronomía y en qué la benefició trabajar de manera autogestiva.

Viviana Vallejos tiene 35 años, es de Malaver, Trujui. Es madre de un niño de 12 años, actualmente emprendedora de la feria de la Economía Popular que organiza el IMDEL, y está estudiando enfermería en un instituto privado de Moreno Centro. Cuando finalizó el secundario, no tuvo la posibilidad de estudiar porque debió salir a trabajar para poder colaborar con sus padres, que son caseros hace mas de 15 años en una quinta de Moreno.

Cuando trabajaba 12 horas en un comercio de indumentaria femenina en San Miguel, Vivi solo tenía 2 horas para poder salir a almorzar algo. «Me acuerdo que un día salí muy temprano de mi casa, estaba muy cansada del día anterior y dije: ‘tengo que hacer algo para salir de esta situación'». Fue allí cuando decidió estudiar gastronomía. Viviana cuenta que la dueña del local le cedió dos horas más para poder estudiar. De esta manera, iba a trabajar y, al mismo tiempo, se formaba para poder pasar más tiempo con su hijo y no viajar todos los días a San Miguel.

En el 2017, se recibió de maestra pastelera, formó su familia y, por la crianza de su hijo, decidió emprender para poder estar junto a él.

«Ser emprendedora es algo que no tiene precio, me quedo en casa con mi hijo y manejo mis horarios».

Viviana conoció la feria de la Economía Popular gracias a unas compañeras cuando estudiaba Trabajo Social en la Universidad Nacional de Moreno. Ellas le comentaron que se estaban realizando mercados populares en diferentes distritos, y allí fue que se acercó al IMDEL. Desde hace más de cuatro años, forma parte del Instituto Municipal de Desarrollo Económico Local. Además, actualmente es monotributista social, lo que le permite contar con una obra social y poder generar las facturas en cada compra que la comunidad le hace.

Algunos me preguntan: «¿Por qué no estudias otra cosa? o ¿Por qué no buscas otro laburo?» Y yo tengo el orgullo de ser emprendedora. De esta manera, puedo manejar mi vida y estoy con mi hijo que es lo mas importante. Si trabajara en una empresa, debería dejar 8 horas a mi hijo con otra persona y no es lo que ando buscando».

La emprendedora explicó que, en el IMDEL, hay que manejarse con precios populares y que hace unos meses consiguieron un precio accesible para adquirir harinas. Esto no solo beneficia al emprendedor o emprendedora, sino que también se vuelve más accesible para las vecinas y vecinos de Moreno. Además, destacó que, debido a que se vende todo, los días que se lleva a cabo la feria los productos que brindan son frescos, porque están hechos en el día y no es necesario utilizar conservantes.

¿Dónde se pueden encontrar los productos locales gastronómicos?

Viviana ofrece diferentes alimentos en su puesto ubicado en la Plaza San Martín. Desde prepizzas, pastafrolas, pan casero, hasta budines y bizcochuelos, entre otros. Se encuentran los días miércoles y viernes de 8 a 17 horas, junto a muchos más emprendedores y emprendedoras locales.

«Es importante que la gente comprenda la importancia de comprar productos locales y artesanales porque, de esta forma, las y los morenenses se ayudan entre sí y se come rico y saludable», concluyó Viviana.

Hoy somos un país más libre e igualitario: se aprobó el Cupo Laboral Trans y Travesti

Con 55 votos afirmativos, 1 negativo y 6 abstenciones en el Senado de la Nación, se aprobó en el congreso la Ley de Cupo laboral Trans y Travesti. Esta ley, que lleva el nombre de las activistas trans Diana Sacayán y Lohana Berkins se trata de una reparación histórica a un colectivo que siempre ha sido relegado a la marginalidad y se le han vulnerado los derechos por su identidad. 

La dirigente transfeminista y directora de la Dirección Nacional de Políticas y Prácticas Contra la Discriminación del INADI, Ornella Infante, celebró “el cupo laboral tanto en municipios como Moreno, como en la Provincia de Buenos Aires y en varias provincias más” y aseguró que “esta Ley viene a reforzar la voluntad política de nuestro presidente y nuestra vicepresidenta. Es una de las tantas victorias que aún nos faltaba obtener”.

“Esta ley es para nosotras y nosotros muy importante dado que colaborará con las diversas incidencias, acciones y políticas públicas que venimos trabajando desde las organizaciones en conjunto con el estado”, aseguró Ornella Infante, dirigente política transfeminista.

Por su parte, Vane Cufré, integrante del Movimiento Evita y asesora en el Ministerio de Desarrollo de la Nacion, expresó que “Esto significa también una avance en el marco de la inclusión y derechos que el colectivo reclaman desde hace muchísimos años, pero por sobre todo es más que nada la cristalización de una necesidad que tiene la población travesti trans 9 años después de la aprobación de la Ley de Identidad de Género, tiene que ver con lo que la atraviesa como factores de discriminación y de violencia en el marco del acceso a los derechos laborales.”

Esta ley no sólo garantiza los derechos laborales a un trabajo digno con todo lo que esto significa: en blanco, con aportes, vacaciones, licencia, salarios dignos, etc. Sino que también intenta cerrar la brecha de desigualdades en torno a todas las artistas que el sistema toma para expulsar al colectivo, como el derecho a la educación, a la salud, a la vivienda, a la cultura, etc. 

En esta sintonía, Ornella resaltó que el proyecto “ayudará a cerrar esta brecha espeluznante que tenemos con la población cis genero en materia de derechos universales, pero puntualmente en expectativa de vida” y especificó que “no debemos olvidarnos que la población trans tiene una expectativa de vida de 35 a 40 años por los diversos actos de discriminación que vivimos a lo largo de nuestras vidas, y el acceso al trabajo registrado es uno de ellos.”

Para finalizar, Cufré agregó que “Estamos muy entusiasmadas de que esta sanción signifique un camino para otra ley un poco más amplia, que nosotres queremos que tiene que ser sancionada, que es la Ley Integral Trans. Esta ley ya está como un proyecto en Diputados, y   senadores y senadoras de distintos bloques lo apoyan. Esto daría respuesta a las franjas etarias que quedan por fuera de este cupo, que son las infancias, las adolescencias y juventudes, y también les adultes mayores, que realmente necesitan mucha atención en este momento para para poder decir que existe una representatividad de derechos hacia la población travesti trans.”