“Merendero Ayni”, donde los pibes de Villa Escobar no van sólo a tomar la merienda

Ayni significa reciprocidad en lengua aimara. El nombre refleja la ayuda mutua de vecinos y vecinas que hicieron de un terreno baldío un lugar de uso comunitario, donde se practica el deporte y la cultura. 

En Villa Escobar, barrio de Francisco Álvarez, hay un espacio de ayuda muta que nace como respuesta de vecinos y vecinas ante las necesidades y postergaciones que atravesó el barrio durante años. 

Es un proyecto social y cultural que supo transformar un terreno baldío en un lugar de encuentro y recreación. Desde Moreno Primero tuvimos la oportunidad de conversar con Andrea Saldaña, referente del espacio, quien explicó que lo primero que realizaron fue un merendero hace ya cuatro años, donde se acercaron niños, niñas y jóvenes del barrio.  

Sin embargo, desde el colectivo consideran que “a los barrios no tienen que llegar sólo el merendero, tienen que llegar los talleres, la cultura, las oportunidades, porque si no, el que puede va un club, paga una cuota y listo”, pero el resto queda afuera. 

Es a partir de esa concepción y esa necesidad que fueron a un terreno baldío ubicado en la calle Lima entre Baradero y Lapacho, con mucha maleza, con basura, y lo limpiaron, lo desmalezaron, y lo comenzaron a convertir en ese lugar que pretendían construir. “Ahora es un lugar de encuentro y esparcimiento, de uso comunitario, al que le agregamos juegos y construimos una huerta, y ahora desde el IMDEL nos donaron árboles nativos y los pusimos” relata la vecina oriunda de Villa Escobar. 

Pero con la llegada de la pandemia no sólo no pudieron desarrollar las actividades pensadas, sino que la situación económica se complicó y “comenzó a escasear mucho el alimento en el barrio”, entonces desde el merendero comenzaron con las ollas populares donde se entregan 300 porciones por semana, a través del alimento que recibían de diferentes donaciones, de los alimentos secos que donan desde el municipio, y también con el aporte de ellos mismos.  

El merendero tiene un nombre que refleja el sentido de todo esto, tal como lo expresa Andrea, “le pusimos Ayni de nombre, que en Aimara significa reciprocidad y representa un poco el trabajo que realizamos porque hay que darse una mano en momentos difíciles, y acá está el barrio colaborando”, y en ese sentido asegura, “porque los vecinos cuando ven que uno hace cosas y que lo hace con amor, y ven los juegos, la huerta, los árboles, y que el espacio mejoró, nos apoyan, se suman, y se hacen parte”. 

Los vecinos cuando ven que uno hace cosas y que lo hace con amor, y ven los juegos, la huerta, los árboles, y que el espacio mejoró, nos apoyan, se suman, y se hacen parte

Con la progresiva apertura de las actividades, los vecinos y vecinas del Villa Escobar, en acuerdo con el municipio, llevaron a Ayni diferentes talleres totalmente gratuitos para desarrollar en la plaza, “tenemos boxeo y defensa personal, Vóley, Hockey, Futbol, y los sábados tenemos Folklore, y la idea es sumar más actividades culturales para complementar con el deporte”. 

Así, niños, niñas y jóvenes tienen un lugar para ir a tomar la merienda, pero, “la idea es ir más allá”, y por eso los talleres. “Acá hay un montón de pibes con muchas ganas, pero quizás no tienen la oportunidad, y, de hecho, los profes que vienen se dan cuenta que hay chicos que juegan muy bien al futbol, o tienen habilidades con ciertas cosas, y nunca habían podido ir a estudiar o entrenar en ningún lado”, ahora se encuentran con sus vecinos en Ayni. 

Alberto Fernández: “Tenemos todas las posibilidades de construir la Argentina que soñamos”

El Presidente Alberto Fernández encabezó un plenario del Frente de Todos en Tecnópolis, con la participación de gobernadores y precandidatos a diputados y senadores de las distintas provincias, bajo la consigna central de la campaña, «La Argentina que queremos».  

Como único orador, pidió a “la fuerza militante” salir a “generar una explosión de confianza en los argentinos” de cara a las PASO. En el encuentro, detalló cada una de las gestiones que se desarrollaron desde el inició de su mandato y destacó todo el trabajo realizado durante la pandemia, y marcó distancia con la oposición.

“En estas dos semanas salgamos con nuestra fuerza militante, sabemos que la política es el instrumento para cambiar la sociedad, no hablamos de libertades y nos sumamos a los golpes de turno. Salgan a generar una explosión de confianza en los argentinos porque tenemos todas las posibilidades de construir la Argentina que necesitamos. Ellos quieren una Argentina para pocos”, afirmó tajante.

En ese plano, sostuvo estar de acuerdo con los dichos de la oposición, especialmente de Juntos, que señalaron que hay dos modelos de país en juego. “Es la primera vez que estoy de acuerdo con ellos, tienen razón”, afirmó entre risas.

Fiel a la consigna central de la campaña, «La Argentina que queremos», refutó: «Hay un país que representamos nosotros, que cree en un Estado presente y igualador; y otro país que no cree en la justicia social, en el que cada uno se salva solo y que generó la mayor decadencia económica que recordamos».

Asimismo, resaltó que desde diciembre de 2019 el salario real había crecido 6 puntos, pero apareció la pandemia y eso se perdió. “Ahí también apareció el debate de los dos países: los que quisimos cuidar la vida y los que decían que cada uno se salve solo. Habían abandonado al hospital público, nosotros tratamos de nivelar esas caídas y logramos lo que logramos”, puntualizó.

Junto a intendentes y los precandidatos a legisladores y legisladoras por la provincia de Buenos Aires, Victoria Tolosa Paz y Daniel Gollán, y por la Ciudad de Buenos Aires, Leandro Santoro y Gisela Marziotta, el Presidente aseguró que hizo un análisis de todas las medidas que hizo el Gobierno nacional para dar respuesta a los desafíos que presentó la pandemia de coronavirus.

En cuanto a la economía, puntualizó en lo realizado para sostener a las pymes, como el ATP para abonar sueldos, y marcó que las políticas “no fueron casualidad, sino que fue lo que calculamos”.

“Por eso se ve que la actividad industrial, económica e inversiones crecen. Para poder enfrentar la pandemia sabíamos que la vacuna era importante y fuimos a buscarla. Nos acusaron de un montón de cosas, pero en diciembre estábamos entre los primeros países que vacunaban. No voy a parar hasta que el último argentino haya recibido las dosis que necesitan para no contagiarse”, aseguró.

Finalmente, puntualizó sobre los dichos de la oposición sobre él y marcó que “no me doblega la tapa de ningún diario”. “Dicen que soy un títere y un autoritario, no sé cómo se combinan las dos cosas. Lo cierto es que no llegue a la presidencia solo, sino acompañado de un conjunto de hombres y mujeres que creemos en el Estado presente. Sabemos que actuamos en defensa de los más necesitados”, marcó.

70 años del renunciamiento a la candidatura de Evita

El 22 de agosto de 1951, las masas trabajadoras y militantes se congregaron en la Avenida 9 de Julio y alrededores para pedir por “la fórmula de la Patria”, como había sido bautizada la dupla “Perón-Perón”.

Aquella histórica movilización del justicialismo de 1951 en apoyo a la fórmula presidencial Juan Domingo Perón y Eva Duarte de Perón sigue intacta, y hoy cumple 70 años. El amor y la lealtad del pueblo en aquella jornada siguen tan vigentes como el debate sobre el renunciamiento a la candidatura por parte de Evita., hasta estos días en que las mujeres protagonizan un creciente avance en términos de conquistas de derechos y protagonismo político.

Evita, tras un inolvidable discurso y con su destacable entereza y sensibilidad, intentaba disuadir a las y los presentes para no aceptar la candidatura a vicepresidenta, a través de los diálogos más memorables entre ella y el Pueblo que la reclamaba.

“Compañeros: Yo no renuncio a mi puesto de lucha, renuncio a los honores. (…) Se lanzó por el mundo que yo era una mujer egoísta y ambiciosa y saben ustedes muy bien que no es así. Pero también saben que todo lo que hice no fue nunca para ocupar ninguna posición política en mi país. Yo no quiero que mañana un trabajador de mi Patria se quede sin argumentos cuando los resentidos, los mediocres que no me comprendieron ni me comprenden, creyendo que todo lo que hago es por intereses mezquinos.”

Ante la insistencia de los trabajadores y trabajadoras que aclamaban por la candidatura de la abanderada de los humildes, Eva termina pidiendo unos días para pensar esta decisión. Pero el 31 de agosto de 1951, a las 20.30 horas, llegó la respuesta por cadena nacional de la propia Evita:

“Quiero comunicar al pueblo argentino mi decisión irrevocable y definitiva de renunciar al honor con que los trabajadores y el pueblo de mi patria quisieron honrarme en el histórico Cabildo Abierto del 22 de agosto. Ya en aquella misma tarde maravillosa que nunca olvidarán mis ojos y mi corazón, yo advertí que no debía cambiar mi puesto de lucha en el movimiento peronista por ningún otro puesto.(…) Yo sé que cada uno de los descamisados que me quiere de verdad, ha de querer también que nadie tenga el derecho a descreer de mis palabras y ahora, después de esto, nadie que no sea una malvado podrá dudar de la honradez, de la lealtad y de la sinceridad de mi conducta. Estoy segura que el Pueblo Argentino y el Movimiento Peronista que me lleva en su corazón, que me quiere y que me comprende, acepta mi decisión porque es irrevocable y nace de mi corazón. Por eso ella es inquebrantable, indeclinable y por eso me siento inmensamente feliz y a todos les dejo mi corazón.”

A 70 años, recordamos este evento que se lo conoce como el Renunciamiento Histórico de aquella mujer que dignificó a las y los Descamisados, los olvidados y humildes de la Patria, y que supo estar a la altura de la Historia.

Tenía tan solo 33 años y había entregado su vida en sacrificio por el Pueblo y por la Patria. “Sabía que ya no podía más, que me estaba matando, pero el camino de la redención de nuestro pueblo, el camino de la gloria de Perón es largo y no podía detenerme”. Su entrega fue total: “No me importan los sacrificios, no me importan los desvelos ni restar horas al sueño y al descanso, y si la vida fuera necesaria, la daría gustosa, por el pueblo de mi Patria”.

Evita renunció a los honores pero luchó hasta el último día por un país con soberanía política, independencia económica y justicia social. Amar es luchar, y Evita amó profundamente a su Patria hasta el final.