Gómez Alcorta: “Demostramos que, pese a la pandemia, es posible ampliar derechos”

Elizabeth Gómez Alcorta y Victoria Tolosa Paz participaron del encuentro “La Perspectiva de Géneros y Diversidades en la Adaptación al Contexto y Prioridades de la Política Argentina a partir de 2020”, realizado en el marco del Foro Político de Alto Nivel Sobre el Desarrollo Sostenible (FPAN).

En el evento, que se llevó a cabo desde el Salón Norte de Casa Rosada, la ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad presentó el documento “La perspectiva de género y diversidad en el marco de la Agenda 2030, para el cumplimiento de los objetivos para el desarrollo sostenible que Argentina se ha comprometido”.

“Argentina está trabajando para atacar las bases de la desigualdad y las medidas adoptadas para amortiguar los efectos de la pandemia tuvieron siempre un enfoque de derechos humanos y de género. Esto fue reconocido por las Naciones Unidas que destacó, en el rastreador global de respuestas de género, que Argentina ha estado a la vanguardia en la inclusión de esas medidas. Este indicador no es casual, porque el Estado argentino priorizó la agenda de género desde que asumió este gobierno«, señaló Gómez Alcorta.

La ministra destacó también el compromiso del Estado argentino con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y que desde el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad junto al Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales han estado trabajando para fortalecer el ODS 5, el cual refiere a la igualdad de género.

“En los 18 meses de gestión, 15 de los cuales transcurrieron en pandemia, demostramos que también se pueden ampliar derechos”, afirmó la ministra. Gómez Alcorta repasó algunas de las medidas adoptadas desde el inicio de la gestión de gobierno: el impulso a la ley de interrupción voluntaria del embarazo, de cupo laboral travesti trans y la creación del Gabinete Nacional para la Transversalización de Políticas de Género y la Mesa Interministerial de Políticas del Cuidado, entre otras.

Durante el encuentro, las y los presentes compartieron los desafíos que existen en materia de derechos humanos con perspectiva de géneros. Desde las organizaciones de la sociedad civil resaltaron como medidas de acción positiva el trabajo con las organizaciones y también señalaron la importancia de visibilizar a la comunidad LGBTI+ en la sistematización de los datos y la información.

En tanto, las y los representantes de la ONU, ONU Mujeres y CEPAL destacaron la articulación bilateral México-Argentina, el liderazgo de Argentina en América Latina para incidir en cada uno de los países y llamaron a ambos países a afianzar la cooperación sur-sur en esta materia.

El FPAN es la principal plataforma de las Naciones Unidas para el seguimiento y el análisis de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y la hoja de ruta para todos los países pautada se encuentra en la Resolución de la ONU “Transformar nuestro mundo: Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”.

El evento estuvo moderado por Fernando Quiroga Ronda, director General de Relaciones Internacionales y Comunicación Institucional del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales. También participaron de la actividad Andrea Rivas, presidenta de la Asociación de Familias Diversas de la Argentina; Roberto Valent, coordinador Residente del Sistema de la ONU en la Argentina; Cristopher Ballinas Valdés, director General de Derechos Humanos y Democracia de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México; Ana Güemes, directora de la División de Asuntos de Género de la CEPAL; y Cecilia Alemany Billorou, directora Regional Adjunta de ONU Mujeres para América Latina y el Caribe y representante en la Argentina.

A LOS 66 AÑOS SE RECIBIÓ DE TRABAJADORA SOCIAL: «LO QUE ME DA PLACER ES ESTUDIAR»

Marta tiene 66 años y se recibió de trabajadora social. Su amiga, Stella, compartió la noticia en Facebook y se viralizó. Ahora es ejemplo para muchas personas de edad.

Marta Pernicone es una vecina de Merlo y una de las primeras estudiantes de la Universidad Nacional de Moreno (UNM). Por aquellos días en que ingresaba a la universidad tenía 58 años. Nada la frenó.

Ella quería estudiar una carrera relacionada con Humanidades, en su juventud no pudo, primero se lo negó la dictadura militar, y luego formó familia y tuvo otros impedimentos. Cuando nuevamente decidió estudiar, buscó y eligió Trabajo Social. Ocho años después recibe el título y es un ejemplo para jóvenes y adultos. 

 Moreno Primero: ¿Cuándo empezaste la carrera? 

 Marta: Cuando empezó a funcionar la universidad yo empecé junto con ella, fui una de las primeras, éramos muy poquitas.  Como hice cuatro materias por año, y algunos años cinco, tarde ocho años, me recibí en noviembre. 

MP: ¿Por qué elegiste Trabajo Social? 

 Marta: Yo terminé el secundario y quería seguir Psicología. En ese momento estaban los militares y cerraron todas las materias humanísticas porque decían que de ahí salían los guerrilleros, entonces no pude estudiar ninguna carrera de las que yo quería. 

  Después me puse de novia, me puse a hacer la casa, vinieron los hijos y eso quedó archivado. Cuando ya fui más grande y mis hijos se fueron de casa empecé a tener problemas de salud y los médicos me mandaron al psicólogo y él me dijo que tenía que hacer algo que me gustara como bordar, tejer, o hacer jardinería. Yo le dije que lo único que me hubiera gustado era estudiar, pero que ya no tenía edad, y me convencieron de hacerlo. 

  Justo se dio que mi hijo estaba haciendo el CBC de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en el mismo lugar donde funciona la universidad de Moreno, en el Riglos. Me dijo que empezaba la universidad al año siguiente y me anotó. Como no hay psicología en la UNM, busqué otra carrera y me interesó mucho Trabajo Social. Cuando cursé la carrera e hice las prácticas realmente me gustó y si pudiera volver el tiempo atrás estudiaría eso. 

MP: ¿Tuviste altibajos como estudiante? 

Marta: No porque yo estaba sola, mi marido trabaja 12 horas y yo tenía tiempo para dedicarme. Nunca recursé, ni siquiera fui a final, siempre promocioné las materias. La facultad me dio una beca que se llama “Beca de Mérito”, y la tuve todos los años. Con eso yo me pagaba el Remis –porque por problemas de salud tenía que ir en Remis- y las fotocopias. 

MP: ¿Cómo es estudiar una carrera a los 60 años de edad? 

 Marta: Yo no noté ninguna diferencia por la edad. Cuando empecé tenía mis prejuicios, así que me senté en el fondo, contra la pared y trataba de pasar desapercibida. Pero la mayoría no eran de 18 y 20 años, la mayoría eran de 30 y 40 años, porque era la gente que no había podido estudiar por estar lejos de la UBA, entonces aprovecharon, entre ellas mujeres con hijos, para poder estudiar. Entonces no era una distancia muy grande conmigo como lo podía tener una mujer de 18 años, sin estar casada, ni tener hijos. Ahí todos me hicieron enseguida lugar, para la ronda de mates, y me invitaban a sentarme con ellos. Nunca hubo ninguna diferencia. 

Cuando empecé tenía mis prejuicios, así que me senté en el fondo, contra la pared y trataba de pasar desapercibida. Pero la mayoría no eran de 18 y 20 años, la mayoría eran de 30 y 40 años, porque era la gente que no había podido estudiar por estar lejos de la UBA, entonces aprovecharon, entre ellas mujeres con hijos, para poder estudiar.

MP¿Qué le decís a esas personas mayores que sienten que ya no pueden estudiar? 

 Marta: Lo mío fue un sueño que había quedado archivado y gracias a dios pude realizar. Eso me pone muy contenta y muy emocionada por toda la repercusión que tuvo, porque, por la pandemia yo no tuve ceremonia de graduación y ni siquiera pude hacer una celebración en mi casa, pero toda la repercusión que tuvo, para mí fue muy emocionante. Mi amiga Stella me preguntó si podía compartir la foto y yo no tuve problema, ahí es cuando se viralizó. La verdad es que de todas las personas que me escriben son personas de edad que me agradecen por el ejemplo, me dicen que no sabían que hacer y ahora se van a animar. Eso es muy lindo. 

MP: ¿Ahora qué sigue? ¿Cuál es el próximo paso? 

 Marta: Yo tengo la gran contra que es un problema de salud. Tengo artrosis avanzada y eso me genera poca movilidad y por eso es que tenía que ir en Remis. Como yo soy jubilada con la mínima y mi marido también, es todo un costo. Por eso tarde tanto en recibirme, porque yo tenía que conseguir, como mínimo, un ocho en las notas, para conseguir la beca. Esa es una traba muy grande que tengo. 

Como yo soy jubilada con la mínima y mi marido también, es todo un costo. Por eso tarde tanto en recibirme, porque yo tenía que conseguir, como mínimo, un ocho en las notas, para conseguir la beca. Esa es una traba muy grande que tengo.

  Cuando terminé el año pasado estuve mirando otras carreras, siempre de humanística porque no me gusta eso de contador o arquitecto. Hay una materia en la UNM que es de educación, pero educar no es lo mío tampoco. Después hay posgrados, pero el posgrado es pago, y eso es otra contra.  También estuve mirando que hay carreras para hacer online y yo no tendría que viajar.  

  Estaba viendo todo eso, pero está la pandemia desde marzo. Yo tengo 66 años y soy hipertensa también, por eso me tuve que quedar adentro de mi casa, y me trastorno mucho la pandemia tanto tiempo, una se siente afectada psicológicamente. Pero si no es una carrera voy a hacer un curso de algo, lo que me da placer es estudiar. 

LA ROTONDA DE ZEBALLOS, UN JARDÍN COMUNITARIO EN EL CENTRO DE MORENO

Vecinas y vecinos de Moreno invitan a sumarse al jardín vecinal con una consigna clara: “Habitemos el espacio público”. 

Un grupo de entre 15 y 20 vecinos y vecinas de Moreno llegaron a la rotonda de Zeballos y colocaron allí las primeras plantas con la intención de hacer una huerta comunitaria. Dos años después, la rotonda es un jardín comunitario con plantas medicinales, nativas, y hortalizas que realiza variedad de actividades y encuentros donde llegaron a participar 150 personas. Desde Moreno Primero nos comunicamos con Daniela, vecina y participante del jardín comunitario, quien nos contó sobre los orígenes del proyecto, sus objetivos, su situación actual en el contexto de pandemia y más. 

Moreno Primero: ¿Cómo comenzó el proyecto? 

Daniela: La primera jornada se llevó a cabo el 30 de septiembre del 2018. Fue una convocatoria de varios vecinos. La idea surgió a partir de un documental sobre la experiencia de una ciudad que se plantea con espacios de huerta y plantas medicinales en lugares públicos, ya sean hortalizas, medicinales, aromáticas, nativas. Eso fue una movilización vecinal, y ese proyecto fue un poco el disparador del proyecto de la rotonda. 

La primera jornada fuimos entre 15 y 20 personas. La rotonda era un espacio totalmente desabastecido de parquización. Lo que se hizo en esa jornada fue delimitar un primer aro, se punteó la tierra y se dejó el bancal armado y se plantearon varias especies. 

Por otro lado, había una propuesta que fue llevada formalmente al Municipio para pedir una canilla, porque uno de los problemas que teníamos era la falta de agua. El riego se hacía llevando agua en bidones desde la casa de una vecina. Entonces hicimos un evento grande con dos talleres –uno de reciclaje urbano y uno de bio-preparados-, y, además, se hizo una jornada de  intercambio de semillas  en el marco de una red autogestiva de intercambio de semillas de toda la zona oeste, donde participaron más de 150 personas. 

También la huerta fue un poco evidenciando los distintos procesos sociales. Frente a la falta de agua y el desafío grandísimo que eso propone en un espacio donde se cultivan hortalizas, decidimos empezar a incorporar de manera más sistemática especies nativas, muchas de estas son medicinales y otras tienen valor culinario. Y con este cambio, que representa una evolución de este proceso social, decidimos dejar de llamarlo huerta comunitaria y pasó a ser un jardín vecinal. En este momento el espacio cuenta con hortalizas, aromáticas, y árboles nativos. 

MP: ¿Cuántos vecinos participan hasta marzo cuando llegó la pandemia? 

D: La involucración vecinal es cambiante. Nosotros nos mantenemos comunicados a través de un grupo de WhatsApp donde se expresan las necesidades de la rotonda, ya sea regar, o sembrar para la siguiente temporada, o algún tipo de mantenimiento. Tratamos de mantenerlo bastante activo en el sentido de generar un sentimiento de pertenencia al espacio. En general todos los vecinos que se han acercado, e incluso algunos se acercan mientras nosotros trabajamos y nos dan una devolución súper positiva del espacio. La respuesta de los vecinos es muy positiva en ese sentido. 

MP: ¿Cómo los afecto la pandemia? y ¿Qué actividades realizan en este contexto? 

D: La última actividad que se ha organizado y esto es en el marco formal del programa municipal de GIRSU es instalar un punto verde en la rotonda. El primer punto verde se llevó a cabo del Domingo por la mañana, donde vecinos voluntarios recibieron materiales reciclables que son destinados a la cooperativa Ayelén en el marco de este programa municipal. 

Otra de las estrategias que hemos encontrando para afrontar la pandemia es tratar de incentivar las huertas hacia adentro de las casas de los vecinos que ya pertenecen a este colectivo y también los incentivamos a generar plantines que luego puedan ser destinados a estos espacios. 

Nosotros estamos al tanto que, en otros países, en este tipo de espacios que son huertos comunitarios, se han extendido permisos para sostener el mantenimiento de los mismos. Como grupo creemos que estaría bueno obtener un permiso de circulación en cuarentena para mantener el espacio y que no se pierda. 

Obviamente suspendimos las jornadas con convocatoria masiva. Pero esperamos que habiliten las actividades al aire libre para seguir fomentando la educación ambiental. 

MP: ¿Todos los encuentros que mencionaste se realizaban en un solo encuentro una vez por mes, o es un espacio que funciona todos los días? 

D: Si bien es un espacio de libre acceso porque es una rotonda en el centro de moreno y todos los que quieran participar pueden acercarse, lo que intentamos hacer con el grupo de vecinos es gestionar jornadas donde se trabajara un poco la huerta y, por otro lado, jornadas que tengan un valor educacional. Por ejemplo, se hicieron talleres de alimentación, de cosmética natural, de lectura, de música, talleres que tienen que ver exclusivamente con la huerta como agricultura biodinámica, talleres de circuitos de consumo y cómo repensar nuestras decisiones al momento de adquirir productos y a quienes le damos nuestro dinero en este espíritu de fomentar la economía popular, local, y en respeto con el medio ambiente. 

MP: ¿Cuál es el objetivo que tienen como grupo con respecto al proyecto? 

D: Nosotros empezamos este espacio con la idea de  poner en valor el espacio público. Darles un espacio a las plantas nativas, y también, al poner hortalizas, ver cuáles son los beneficios de conectar un poco con la fuente de alimentos. 

También fortalecer el tejido social fue uno de los ejes principales que nos motivó a empezar un espacio así. En estas jornadas donde nosotros convocamos a los vecinos se ven como florecen las relaciones, por ejemplo, gente que no se conocía en un radio corto empiezan a tener contacto y a volver a ese barrio antiguo donde todos nos conocíamos. Eso nos da apoyo, porque es una persona cerca con la que podemos contar. 

El objetivo del día de hoy sigue siendo la educación ambiental. Tenemos este lema de decir que es un espacio pequeño y con recursos limitados, pero con un impacto social muy grande. Por eso entendemos que es sumamente replicable y positivo. 

MP: ¿Tienen contacto con otras huertas comunitarias o actividades similares? ¿Organizan actividades en conjunto? 

Si, varios de nosotros en varias huertas, como la Huerta Tegucigalpa . Además, intentamos mantenernos en contacto con asociaciones civiles, bibliotecas populares, merenderos, que tengan huertas comunitarias o las estén empezando. 

Nosotros articulamos con todos estos conocidos que tenemos más toda la información que ya manejamos y la experiencia que hemos tenido al estar en un espacio público y tratamos de darle una mano a los proyectos que lo necesiten. 

Conformamos una organización que se llama “Colectivo Moreno Siembra” que tiene como fin difundir y fomentar la educación ambiental en toda su complejidad y sentido abarcativo. 

Desde allí proponemos talleres de muchísimas cosas porque es muy amplio: talleres de huerta, de reproducción de árboles, de injertos, enseñamos a cómo manipular nuestros “residuos”, talleres de bioconstrucción, que tienen que ver con cómo podemos mejorar nuestra calidad de vida y al mismo tiempo respetar el medio ambiente. 

MP: ¿Por qué recomendás el proyecto de huerta comunitaria? 

D: Primero que todo porque el proyecto lleva a revalorizar el espacio público, y entender que, si bien puertas adentro nosotros nos hacemos cargo y tratamos de mantener un espacio vital bello dentro de nuestras casas, eso también se puede hacer de forma comunitaria en espacios públicos, que nos son propios, es nuestro espacio común y es nuestro punto de encuentro. 

También para conocer sobre especies, porque muchas veces hay personas que nunca vieron una lechuga en tierra y no saben que se puede cosechar de a hojas en vez de sacarla entera, ni vieron tampoco una lechuga en flor. Hay personas que desconocen las especies no comerciales, por ejemplo, en la rotonda hay uchuvas que da un fruto medicinal. Entonces, estos espacios también abren un poco la cabeza y amplían el abanico de posibilidades que podemos encontrar al momento de preparar un plato. Esto lleva a mejorar la calidad de vida, a llevar una vida más consciente, más sana.  

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Obviamente, al revalorizar el espacio público se disminuye el vandalismo y la basura. Estos espacios son capturadores de carbono porque estamos reforestando árboles nativos que fueron donados por el equipo de Los Robles. A largo y a corto plazo estos espacios mejoran la calidad en el ambiente y generan redes sociales, y, por lo tanto, comunidades más fuertes. 

Por último, Daniela resaltó que en este espacio “se presentan oportunidades educacionales” y es por esto que para ellos y ellas “no hay pérdida”. Así, destacó que “todo este trabajo es voluntario” y que “nosotros creemos muchísimo en la experiencia y ayudamos a todo aquel que quiera ayudar”.