21 años sin René Favaloro: Por qué se vincula su suicidio con Horacio Rodríguez Larreta

Un día como hoy pero del año 2000, el reconocido médico decidió quitarse la vida con un disparo al corazón. El creador del bypass coronario redactó siete cartas que dejó en su departamento del barrio de Palermo, las cuales fueron dirigidas a amigos, familiares, colegas y una de ella a «las autoridades».

En el último escrito, el cirujano dejó en claro que una de las principales razones que lo llevaban a tomar la decisión era la crítica situación financiera de su Fundación y la imposibilidad de cobrar las deudas que tenían con ella distintos organismos, entre los que se encontraba el PAMI, dirigido por el actual jefe de Gobierno Porteño Horacio Rodríguez Larreta. 

Un día antes, Favaloro le había enviado una carta al entonces presidente de la Nación Fernando de la Rúa, donde le confesaba estar «desesperado» y solicitaba que intercediera ante empresarios para obtener fondos y poder salir de la difícil situación económica, pero no hubo respuesta.

En ella expresaba que «El PAMI tiene una vieja deuda con nosotros de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían». “Ser honesto en esta sociedad corrupta tiene su precio, te lo hacen pagar” agregaba.

«El PAMI tiene una vieja deuda con nosotros -creo desde el año ’94 o ’95- de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían», decía una de las cartas que tiene fecha del 29 de julio del 2000. También, Favaloro sostenía haberse «negado sistemáticamente a quebrar los lineamientos éticos, como consecuencia, jamás dimos un solo peso de retorno». 

Según se conoció en los días siguientes al suicidio, la «vieja deuda» con el PAMI a la que refería Favaloro estaba basada en 195 facturas emitidas entre 1993 y 1995. Sin embargo, PAMI siguió negando la existencia de las facturas y la Fundación debió recurrir, a principios del año 2000, a la Sindicatura General de la Nación (SIGEN). En caso de no poder verificar las facturas presentadas por la Fundación, la SIGEN recomendaba que se iniciara un proceso de «conciliación obligatoria».

Después de la muerte de Favaloro, Rodríguez Larreta que contaba a su lado con la ex gobernadora bonaerense y ahora precandidata a diputada por la Ciudad, María Eugenia Vidal, como asesora de Recursos Humanos del PAMI; negó en una entrevista con Radio Mitre que existiera alguna «deuda verificada» con la Fundación y que solo se trataba de un «viejo reclamo de facturas» que no aparecían «en los libros contables del PAMI». 

De las cartas que dejó Favaloro se desprende que el monto total de las deudas que debía cobrar la Fundación al momento de su muerte se acercaba a los 18 millones de pesos, suma acumulada por servicios prestados principalmente a PAMI pero también a IOMA, obras sociales sindicales y empresas de medicina prepaga. 

Merendero Rayito de Sol: “Ayudar para agradecer todo lo bueno que me pasa”

Laura Olivera lleva a cabo el merendero con sus cuñadas y la colaboración del barrio. Expresa que todo lo que hace es “de corazón, para devolver todo lo bueno que a mí me pasa”  

Laura Olivera es una vecina de Francisco Álvarez que tiene un kiosco en el barrio Eucalyptos. Es una mujer que trabaja y estudia. Este año cursa su último tramo en la carrera de enfermería, y espera poder hacer las prácticas que fueron suspendidas por la pandemia, y así poder recibirse. 

Al kiosco llegaban niños y niñas a pedir algo de comida, situación que cada vez se hizo más recurrente con la llegada de la pandemia. “En el barrio afectó muchísimo la pandemia porque muchos padres se quedaron sin trabajo y eso los lleva a no poder comprar comida, ni tener ropa para los chicos, ni frazadas” cuenta la vecina a Moreno Primero.  

Siempre se puede hacer algo 

Laura se preocupaba por esos chicos que iban a pedir y pensaba como poder ayudarlos. La idea llegó: “Le pregunté a mis cuñadas si querían hacer algo para colaborar con la gente del barrio y dijeron que sí, no somos millonarias ni nada, pero queremos contribuir en algo para los vecinos y vecinas” explica. 

La idea nació como merienda y aspira a crecer cada vez más. Pensaron en hacer, además de una merienda, una olla popular.  Ahora brindan una merienda los martes y una olla popular los jueves. Allí asisten más de 100 chicos y chicas, que, además, cuentan con un ropero solidario donde pueden buscar la prenda de ropa que les falta y no pueden comprar. 

La vecina de Eucalyptos relata que aspiran a realizar cada vez más cosas: “Mi suegro nos presta el lugar y el lugar es chiquito, entonces mucho espacio no tenemos, pero estamos tratando de conseguir un lugar más grande porque hay un montón de proyectos que tenemos en mente.”  

Para realizar la comida tienen las donaciones, de ellas dependen, y con lo que reciben, cocinan. Por eso el menú varía semana a semana. Laura y sus cuñadas no están solas porque el barrio siempre está presente. “La actitud del barrio me sorprendió un montón porque todos nos ayudan, nos acercan su colaboración, nos compran rifas cada vez que armamos una” relata.  

El entusiasmo de agradecer ayudando 

Lo que no varía son las ganas y el entusiasmo de colaborar en el barrio. Laura expresa que “entre el estudio, el trabajo y la casa, ando a mil por hora, pero el poco tiempo que tengo esos días en el merendero, no lo siento como un trabajo, lo hago porque me dan ganas de ir y hacer cosas por los chicos, igual que cuando voy a buscar una donación, voy con ganas porque voy a buscar algo para el merendero”, y resume “eso es lo que nos motiva a salir adelante, y salir a buscar una donación o responder a un pedido de ayuda por una situación en particular, es el ver la cara del niño o de la niña, sonriendo porque pudo encontrar un buzito en el ropero solidario”. 

Entre el estudio, el trabajo y la casa, ando a mil por hora, pero el poco tiempo que tengo esos días en el merendero, no lo siento como un trabajo, lo hago porque me dan ganas de ir y hacer cosas por los chicos, igual que cuando voy a buscar una donación, voy con ganas porque voy a buscar algo para el merendero .

Por último, la vecina de Francisco Álvarez resalta que “mis cuñadas han pasado necesidad y saben lo que es, por eso llevan a cabo este proyecto conmigo, y si bien yo siempre tuve un plato de comida y mi hijo tiene también, yo soy agradecida por eso, y el merendero es una forma de agradecer”, y resalta que “yo lo que hago lo hago de corazón, lo hago para devolver todo lo bueno que a mí me pasa” y asegura que “cuando vos le das una pequeña golosina a algún chico, la sonrisa que te devuelven, te alegra el alma.” 

Yo siempre tuve un plato de comida y mi hijo tiene también, yo soy agradecida por eso, y el merendero es una forma de agradecer

Todos y todas pueden colaborar con el Merendero “Rayito de Luz”. Para comunicarse, pueden acercarse a Plumerillo 22, entre Manuel de Falla y Carlos de Linneo, o bien comunicarse con Laura al número de celular 1167661971. 

La solidaridad con los pobres unió a un religioso musulmán con una parroquia

“Amor para todos. Odio para nadie”. El lema de las remeras del primer imán, un predicador de la fe musulmana similar a un sacerdote para los católicos, en llegar a la periférica parroquia Inmaculada Concepción, en Paso del Rey, que acercó ayuda concreta a los comedores populares que sostiene la comunidad vecinal con fe.

Por Lucas Schaerer

Los pobres unieron a la religión musulmana y católica. Así de sencillo e impactante.

Llevamos 50 frazadas, seis paquetes de leche y varios de galletitas para los niños de la iglesia del padre Renato. El islam enseña servir a toda la creación de Dios. Sin distinguir etnia o religión. Entonces es un mandamiento religioso para nosotros”, dijo a Moreno Primero, el imán Marwan Sarwar Gill, que nació en Alemania, aunque su familia migró de Pasquistán por persecución religiosa, luego cursó la universidad en Inglaterra y hace cuatro años llegó a la Argentina, aunque antes se preparó en el idioma español para comunicar las enseñanzas de fe.

Porque también el islam busca el vínculo con otros credos y similitudes con otras comunidades”, reflexionó Sarwar Gill, quien es la guía de oración y fe de una comunidad musulmana de la corriente Ahmadía (una de las 73 ramas del islam), que creen en el mesías, Jesús. El Papa (Santidad) de estos musulmanes es Mirza Ghulam Ahmad, quien en 1889 fundó la comunidad Ahmadia, como un movimiento de renacimiento dentro del islam. Sus enseñanzas: “paz, amor, justicia y santidad. Vivir en paz con uno mismo y los hombres para alcanzar la paz con Dios”.

La comunidad Ahmadia está en más de 200 naciones e impulsa la separación mezquita del Estado. Su santidad Mirza rechazó el terrorismo y en 1908 instaló la institución del califato, que une a su comunidad con cinco jalifas, desde Arabia Saudita, como jefe espiritual y administrativo.

Fue un momento maravilloso cuando recibimos al imán con sus donaciones para los pobres”, aseguró el párroco Renato Maizza, de origen italiano que hace varios años se instaló a vivir en Argentina, más precisamente para las barriadas populares de Paso del Rey y como asesor de la pastoral juvenil de la Diócesis de Moreno.

Fernanda, madre que asiste y ayuda en el comedor parroquial y vecina, dijo a este medio: “estoy agradecida por dejarnos compartir ese día tan hermoso junto a mis hijos. Más allá de lo material esto que se construye entre las religiones para hacer el bien común es lo más importante. Además, ver que nos unimos como hermanos para dar amor es inmenso. Gracias en nombre de toda mi familia”.

Para el cura fue una apertura que jamás habían visto un musulmán en Paso del Rey y la curiosidad llevó a las preguntas sobre sus creencias.

El acto solidario, con una profunda espiritualidad, llevó a hablar de las coincidencias que los une para el bien común. De las diferencias no se profundizó.

Desde la comunidad parroquial pensaron un regalo al imán. Fue la encíclica del Papa Francisco “Fratelli Tutti” (hermanos todos) firmada por padre Elvio y toda la comunidad. Mientras que el religioso musulmán regaló un libro sobre la paz.

En la parroquia se vivió un clima comunitario y espiritual que acompañaron quienes hicieron el puente entre las religiones.

Por unir los valores de fraternidad nació este encuentro”, contó a Moreno Primero, Rosa Elena Di Lorenzo, titular de la Comisión Papa Francisco de la Asociación del Personal Legislativo (APL, el sindicato de los trabajadores del Congreso Nacional).

El imán Marwan Sarwar Gill realizó una serie de acciones solidarias con la iglesia católica. Por ejemplo, estuvo en la localidad de Luján donde también entregaron cien frazadas al intendente y realizó una oración interreligiosa con el obispo local, Jorge Scheinig. Mientras que en la Ciudad de Buenos Aires, en la parroquia Guadalupe del barrio de Palermo, el imán entregó frazadas para los migrantes venezolanos junto a los padres de Fernando, Silvino y Graciela Báez Sosa, el joven asesinado en enero del año 2020 a la salida de un boliche en Villa Gesell.