A través del Fondo Educativo del Municipio de Moreno se financia la instalación de un nuevo sistema eléctrico en planta baja, con tableros, llaves térmicas, un nuevo cableado y 28 equipos de aires acondicionado. La directora del Consejo Escolar de Moreno, Sonia Beltrán, indicó: «todo se está llevando a cabo tal como fue acordado en una reunión junto a María Giménez, secretaria de Obras Públicas del municipio».
Desde el equipo directivo del Instituto de Formación Docentes Nº 21 “Dr. Ricardo Rojas”, informaron sobre los avances en la instalación eléctrica y los equipos de aire acondicionado en el instituto.
“El inicio del trabajo estaba pautado para el martes 21/6/22, el jueves 16/6/22 comenzaron a descargar los materiales, durante el fin de semana y hasta la fecha, siguen trabajando en el armado del nuevo sistema eléctrico en planta baja, ubicando tableros, llaves térmicas y el nuevo cableado” detallaron.
Días más tarde, anunciaron que se descargaron más aires acondicionados: “se proyecta la colocación de uno por aula, sumando un total de 25 y 3 en el SUM, según indicó la empresa en las aulas más grandes los artefactos serán de mayor capacidad”.
Al respecto, la directora del Consejo Escolar de Moreno, Sonia Beltrán, indicó que la instalación se está llevando a cabo “tal como fue acordado en una reunión junto a María Giménez, secretaria de Obras Públicas del municipio, donde se plantearon también aquellas escuelas con calderas que actualmente presentan dificultades en su calefacción”. Además, indicó que “se acordó que tal adecuación de acondicionamiento e instalación de equipos de aires se realizará desde el Fondo Educativo del Municipio y es así como se está llevando a cabo”.
Por último, agregó la directora del Consejo Escolar, “es importante destacar que, en la gestión de Mariel Fernández, las decisiones correctas se toman por conocimiento pleno de nuestras comunidades y las necesidades que debemos cubrir y por las que hay que seguir trabajando. Es entre todos cuando se progresa en el camino del ser y el hacer para seguir estando”.
La Unidad Fiscal de Investigación N°12, en conjunto con el Juzgado de Garantías 1 del Departamento Judicial de Moreno- General Rodríguez y el personal de la Comisaría 3ra de Villa Zapiola realizaron una serie de allanamientos en la localidad de Cuartel V.
Durante los allanamientos realizados se incautaron nueve celulares, una balanza, una pistola calibre 32, cuatro cartuchos de escopeta, un cargador y sesenta seis municiones calibre 9 milímetros, un rifle de aire comprimido; una motocicleta BMW 300cc con pedido de secuestro de la Policía Federal Argentina, $ 43.000 pesos, prendas de policía; 667 frascos que contenían picadura de marihuana, 539 dosis de cocaína, un bolsón con picadura de marihuana cosechada, con un peso de 30 kilos aproximadamente; y una bolsa de nylon con 15 kilos de precursor químico, para fabricación.
La Policía Bonaerense también procedió con la identificación dentro de una de las viviendas de un hombre mayor de edad por tenencia de estupefacientes y una mujer mayor de edad, por el delito de encubrimiento.
Las tareas de investigación continúan desarrollándose en el Municipio de Moreno, con la colaboración de la Secretaría de Seguridad, para brindarles a los vecinos y vecinas mayor seguridad y cuidado.
La Policía Bonaerense secuestró además varios elementos de fraccionamiento de drogas, municiones y armas
Tres mujeres conformaron una sociedad con una máquina de coser familiar y algunos conocimientos textiles. Gracias a la nueva ley de cooperativas pudieron conformarse como tal, legalmente. El IMDEL acompañó el proceso administrativo, el ministerio de Desarrollo Social les entregó cuatro máquinas industriales, y su formación continua en la Escuela Técnica “La Agraria”. La producción comenzó con toallitas sustentables, y se amplió a pecheras, delantales y pijamas.
Un grupo de mujeres de la localidad de Trujui impulsaron la cooperativa “Lupin”, cuyo nombre hace alusión al apodo que el ex presidente Néstor Kirchner tenía en su ciudad natal. Desde Moreno Primero dialogamos con Andrea Zeballos, militante morenense que acompañó el proceso de conformación de la cooperativa, quién indicó que la misma “está conformada por tres grandes mujeres, muy luchadoras y con una gran historia de vida, con quienes la impulsamos y quienes integran el estatuto de la cooperativa” y agregó que “tiene el fin de ser inclusiva, y el día de mañana poder ser integrada por mujeres en situación de violencia de género”.
Como experiencia previa a la conformación de esta sociedad de productoras morenenses, Andrea cuenta que se habían asociado para realizar elementos textiles. “La idea surge de unos talleres de salud y Gestión Menstrual. A las vecinas que se acercaban al taller le dábamos un kit de toallitas sustentables para concientizar sobre el cuidado de nuestro ambiente y el cuidado propio” contó la militante morenense, y agregó “también pusimos en discusión el tema económico relacionado al gasto de las mujeres en estos productos, porque no todas tenemos la misma condición económica, entonces se genera una desigualdad, y como siempre decimos, menstruar es política, por eso decimos confeccionar y promocionar este tipo de toallitas”.
Lo que empezó con una máquina familiar se constituyó en una cooperativa con cuatro máquinas industriales. Tanto los trámites realizados, como la adquisición de las máquinas, “fueron posibles gracias al acompañamiento del Estado” subrayó Zeballos.
En primer lugar, porque “la cooperativa nace a través de la nueva ley de miembros de cooperativas”. Allí, “son tres los integrantes necesarios para conformarla, lo que permite menos burocracia a la hora de su conformación”. Además, reciben apoyo y asesoramiento desde diferentes áreas del Estado.
“Desde el Programa de Formalización de Unidades Productivas, de la Coordinación General de Economía Popular, dependiente del IMDEL, recibimos mucho acompañamiento tanto para hacer los trámites y ser legalmente cooperativas”, indicó la joven en referencia al programa que acompaña a las vecinas y vecinos que ya sean parte de un grupo pre-cooperativo a realizar los trámites de consolidación y formalización de espacios socio productivos para fortalecer de este modo tanto las capacidades de autogestión, como el acceso al financiamiento y la participación en unidades productivas asociativas.
“También, recibimos el apoyo del programa Banco Nacional de Máquinas y Herramientas, perteneciente al ministerio de Desarrollo Social de la Nación, desde el cual pudimos coordinar para que nos entreguen máquinas, por ejemplo, las cuatro maquinas industriales que comenté previamente”, afirmó Zeballos. A través de este programa, productores y productoras morenenses accedieron a maquinaria, equipamiento e insumos con el objetivo de generar trabajo y potenciar la economía local y social.
La cooperativa fue creciendo gracias a las distintas políticas que impulsan el desarrollo de productores y productoras locales, y hoy en día, “además de producir toallitas sustentables, incorporamos la producción de pecheras para organizaciones, delantales y pijamas” cuenta Andrea.
Mientras, Margarita, la presidenta de la cooperativa, “ya tenía conocimientos en la actividad textil y está estudianto corte y confección en la Escuela «La Agraria”; otra compañera, «Marta, está estudiando marroquinería», y Delfina la tercera integrante de la cooperativa, “estudia diseño de indumentaria”.
Sus productos los venden a través de Instagram, o en los operativos municipales “Amor por el Barrio”.
¿Por qué conformar una Cooperativa ?
Andrea Zeballos considera que “tenemos que volver a trabajo colectivo, a que el vecino y la vecina del barrio de Moreno quiera salir adelante, conforme una cooperativa y produzca trabajo genuino” y para eso, resalta nuevamente, “es fundamental el desarrollo de la cooperativa en los territorios, y por eso es fundamental el acompañamiento del Estado”.
Recuerda que, además de las políticas que acompañaron el surgimiento de “Lupin”, desde el Estado local lanzaron una convocatoria a emprendedores para la realización de tazas y bolsitos para el día del niño, y Lupin fue una de las cooperativas que pudimos realizar ese trabajo, que fue entregado al Municipio y ellos nos facturaron, y gracias a eso pudimos comprar máquinas de sublimar y la tela para la construcción de las bolsas” y subraya, “allí tuvimos mucho apoyo de la entonces jefa de Economía Popular, Miriam Robles”.
La militante morenense resalta hacia el final de la entrevista que, junto a sus compañeras, “creemos en el trabajo a través de la cooperativa, en el trabajo colectivo, y para el día de mañana soñamos cosas más grandes, y eso es gracias a la presencia y acompañamiento del Estado”.