Arribó al aeropuerto de Ezeiza el vuelo QR8157 de la línea aérea Qatar Airways equipado con 200.000 dosis de la vacuna Convidecia, desarrollada por el laboratorio chino Cansino Biologics INC., con el objetivo de continuar con el fuerte avance del Plan estratégico de Vacunación que despliega el Gobierno nacional para combatir el COVID-19.
Se trata de la primera partida de un contrato que contempla el envío de 5,4 millones de dosis en el transcurso de este año, tal como anticipó hace unos días en una conferencia de prensa la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti.Este suero es de aplicación única.
Desde el inicio de la campaña, la Argentina recibió 42.801.930 vacunas, de las cuales 14.768.000 corresponden a Sinopharm; 11.868.830 a Sputnik V; 9.941.100 a las de AstraZeneca y Oxford cuyo principio activo se produjo en la Argentina; 3.500.000 a Moderna; 1.944.000 a AstraZeneca por el mecanismo COVAX de la OMS y 580.000 a AstraZeneca-Covishield, y ahora 200.000 de Cansino.
Leticia Ceriani, subsecretaria de Gestión de la Información en el ministerio de Salud bonaerense anunció que entre hoy y mañana “se enviarán turnos a 400 mil personas que tienen la primera dosis de Sputnik-V. Se les anunciará que pueden recibir una segunda dosis de otra vacuna, que es nuestra sugerencia». Los turnos serán desde el próximo miércoles y “para aquellos que no quieren hacerlo, pueden cancelarlo y esperar a que llegue la segunda dosis de Sputnik-V» .
Ceriani valoró los estudios en que participó la Provincia, CABA y Nación, donde se comprobó la eficacia y seguridad de la combinación de vacunas y permitió poner en marcha el «objetivo principal de completar en agosto los esquemas de vacunación para las personas mayores de 50 años».
Sobre la variante Delta, Ceriani manifestó que “en algún momento vamos a tener circulación comunitaria. El objetivo es retrasar el impacto lo mayor posible. Creemos que aumentaran los contagios y habrá menos internaciones”.
La funcionaria sanitaria indicó que «la variante predominante en nuestro país es la de Manaos pero vemos que los casos se reducen, la letalidad es baja y la mayoría de las personas que se contagian, son las que por algún motivo no recibieron dosis de vacunas».
Es un comerciante de Moreno y tuvo que cerrar por la pandemia, asegura “costó, pero de a poco estamos saliendo”. Además, considera que “Mariel Fernández demuestra una gran gestión no sólo por las calles sino también por las luces LED en todos los barrios” y “es comprensible que la recuperación de Moreno vaya de a poco porque veníamos de un abandono total.”
Matías tiene un comercio en el centro de moreno vinculado a lo deportivo. Su abuelo Aldo, desde 1994 tiene canchas de Paddle de las que se hicieron cargo sus nietos.
Desde el principio de la pandemia hasta la progresiva apertura de diferentes actividades estuvieron cerrados, lo cual dificulto su economía, “por suerte pudimos volver a abrir con algunas restricciones desde Septiembre del año 2020, y de apoco fuimos remontando” señala.
Los primeros meses de pandemia fueron difíciles para todos los comerciantes, por una razón obvia, con el aislamiento, estuvieron cerrados. Matías resalta que “por suerte recibimos ayuda del gobierno municipal a través de las tasas municipales que fueron un paliativo para esos meses en que estuvimos cerrados”
Sus expectativas son buenas en este contexto, con mucha gente ya vacunada, y una apertura progresiva de las diferentes actividades comerciales “de a poco vamos a salir de esta situación, vamos a poder ir a tomar algo y reunirnos con nuestros amigos sin miedos ni barbijo”, y asegura que “costó, pero de a poco estamos saliendo”.
De a poco vamos a salir de esta situación, vamos a poder ir a tomar algo y reunirnos con nuestros amigos sin miedos ni barbijo .
Además, cuenta que “desde la agrupación Antonio Cafiero colaboramos desde el primer día cuando llegó la pandemia, nos pusimos a disposición del Municipio para colaborar en lo que haga falta, y sostuvimos ollas populares para la gente que la estaba pasando mal” y asegura que “estamos para sumar, por eso, nos comunicamos con otros comerciantes y en conjunto realizamos donaciones a ollas populares para colaborar a que puedan sostenerse”.
Por otro lado, considera que “la intendenta Mariel está demostrando una gestión muy buena no sólo por las calles sino también por las luces LED que coloca en todos los barrios.”. Las diferentes obras que se realizan en Moreno actualmente generan “el crecimiento de los barrios y a su vez favorecen la economía”. Entiende también que “es comprensible que la recuperación de Moreno vaya de a poco porque veníamos de un abandono total, pero lo cierto es que ya se comenzó a hacer calles, potenciado por la llegada de la asfaltera municipal”.
El joven comerciante ve con buenos ojos la cantidad de jóvenes que hoy en día se encuentran en la militancia y en los lugares de gestión. Resalta que “el recambio generacional que se está viendo hoy en día en Moreno me parece muy necesario, y Mariel nos está convocando a todos a participar, creo que todos deberíamos participar en la política”.
El recambio generacional que se está viendo hoy en día en Moreno me parece muy necesario, y Mariel nos está convocando a todos a participar, creo que todos deberíamos participar en la política
Por último, expresa que “es una alegría que me hayan convocado para formar parte de la lista” y asegura que “desde mi lugar y mi experiencia voy a ayudar a todos los comerciantes de Moreno en la solución de los problemas que puedan ir apareciendo, y desde el círculo de Ajedrez del cual soy presidente quiero difundir este deporte en Moreno porque es muy importante y necesario, sobre todo en las escuelas.”
Gustavo Olea es militante del Movimiento Popular “25 de febrero”. Junto a su familia y vecinos impulsó, en primer lugar, un centro de deportes en la plaza de su barrio para los jóvenes e infancias. Luego, en el marco de la pandemia, el merendero que ayuda a 25 familias. En esta nota te contamos cómo surgió la iniciativa y por qué es importante organizarse en el territorio.
En Moreno hay muchos y muchas vecinas que ven en el territorios problemas o necesidades y, con las herramientas que tienen al alcance, buscan una solución para que nunca les falte un plato de comida a las familias en situación de vulnerabilidad. En ese proceso de buscar soluciones y acompañar a la comunidad, Gustavo Olea encontró una manera de sobrellevar la situación actual que se vive debido a la pandemia de coronavirus en el barrio.
El barrio de Casasco surge a partir del Plan Federal de Viviendas, donde entregaron a la comunidad alrededor de 500 casas para las y los morenenses. En ese contexto, Gustavo se mudó al barrio un año después de la entrega de las viviendas. “En principio noté que las y los jóvenes, de la misma edad de mis hijos, se encontraban en conflictos entre ellos. Había que hacer algo, y me acerqué a las mesas territoriales del barrio, donde volqué mis propuestas”, aseguró Gustavo.
“En un momento surge la posibilidad de que la Secretaría de Deporte, a cargo de Gastón Cabaña, colaborara con el centro de deportes que yo tenía en mente. Me preguntaron cuántas personas querían impulsar el centro, y dije que sólo yo. Me contestaron que solían articular con organizaciones, pero yo les conté sobre el cuento de la sopa de piedras, ese que el vecino propone hacer una sopa con agua y piedras en una plaza, la gente se arrima viendo que era lo único que tenía, y todos comienzan a colaborar con alimentos que tenían en sus casas”, explicó Gustavo.
De esa manera, Gustavo logró dar a entender a las autoridades del municipio cuál era su plan para poder emprender un Centro de Deportes en la plaza. Con el tiempo se logró: se construyó un espacio para que los jóvenes salgan de las calles y pudieran crear vínculos con sus pares. Brindaban talleres de fútbol y tenis, entre otros deportes. Debido a cuestiones relacionadas con la pandemia el Centro dejó de funcionar, pero ya en ese entonces brindaban meriendas para los chicos y chicas que finalizan sus actividades deportivas. Con el tiempo, lograron llevar a cabo un merendero en Casasco.
El trabajo de Gustavo a la hora de conseguir alimentos y articulaciones con otras personas que quisieran ayudar fue como “un camino de hormiga”. “Me fui acercando a las escuelas para charlar con las directoras y contarles de qué se trataba la iniciativa y también los mismo vecinos y vecinas se fueron interesando y acercando al merendero”. En el merendero, también participan activamente el Movimiento Popular “25 de febrero” que trabajan en conjunto con Alejandra, Marta y Yésica, vecinas del barrio. Además, también ha participado y colaborado Miguel Alcain, “Estoy contento porque es una buena persona que siempre ha dado una mano y ahora ha sido convocado en la lista” mencionó Gustavo.
Gustavo, Marta, Alejandra, Yésica y los demás compañeros y compañeras del merendero, cocinan y atienden alrededor de 25 familias tanto para la merienda que se realiza los lunes a las 17:30, como para las ollas populares de los jueves que convocan a los vecinos a las 19:30. Además, Gustavo Olea, es enfermero del Hospital de General Rodríguez y en ocasiones, las familias recurren a él para tomarse la presión, controlarse la diabetes y escuchar consejos acerca de estas cuestiones cotidianas en la vida de las familias.
“Creo que es necesario acompañar en el territorio. Esto surge de la demanda que uno ve, y situaciones que a veces se pueden prevenir, para mí, la prevención está en el acompañamiento, está en hacer buenas lecturas en lo que está sucediendo, creo que la información en la mejor arma del mundo, uno cuando está en el territorio está con la necesidad de la gente, dando una mano, si yo me encierro a mirar tele y consumo otras cosas, compro lo que me dicen, no veo la realidad, entonces… ¿Qué mejor que hacer la sopa?” expresó Gustavo entre risas haciendo referencia al cuento de la sopa de piedras.
“También en el futuro nos gustaría ayudar más a la gente, agrandar los cupos del merendero, porque encima no sólo precisan alimentos, también chapas, ropa, trabajo, son varias las necesidades que existen” planteó el morenense de Casasco.
Cómo colaborar con «Casasco por sus niños»:
El merendero continua recolectando juguetes en buen estado, alimentos perecederos y no perecederos, ropa de abrigo, calzados y más. Si tenes algo para donar, envía un mensaje al: 1151407044.