Cruz Roja cumple 141 años y en Moreno tienen 3 proyectos para fortalecer la comunidad

Con catorce meses de trabajo como filial oficial, Cruz Roja Moreno lleva a cabo varios proyectos actualmente. Crear lazos, asistir y fortalecer a la comunidad «para que los vecinos y vecinas puedan manejar la cosas en el barrio». También brindan cursos para aprender un oficio, para potabilizar agua y para insertarse en el mundo laboral.

Cruz roja es una asociación civil, humanitaria y de carácter voluntario que integra el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, la red humanitaria más grande del mundo presente en 191 países. 

Hoy, miércoles 10 de junio, cumple 140 años de actividad en nuestro país, donde capacitan en Primeros Auxilios a más de 50.000 personas por año. 

A través de los distintos programas y servicios educativos, Cruz Roja construye una sociedad más justa y más incluyente con los sectores en situación de vulnerabilidad, para que tengan acceso a fuentes de bienestar, seguridad e igualdad de oportunidades. 

El distrito de Moreno tiene su propia sede que, si bien se encuentra conformada como filial oficial hace dos meses, las tareas se llevan a cabo hace un año.  

Cruz Roja llegó a Moreno en medio de la crisis sanitaria por la pandemia de coronavirus, pero eso no impidió que se llevaran a cabo diferentes actividades y que, hoy en día, se proyecten aún más a futuro. 

Puede ser una imagen de una o varias personas, personas de pie y texto que dice "DC CRUZ ARGENTINA ROJA"

Luis Villanueva, responsable de la filial local, explicó a Moreno Primero que “todavía no pudimos trabajar como queríamos por el contexto de pandemia, pero aún así, el saldo fue muy positivo, la gente se interesó mucho en lo que hacemos”, y agregó:  “Esperamos que cuando termine la pandemia y las restricciones podamos realizar todas las actividades que pretendemos y llegar a más gente«.

Fortalecer la comunidad 

El coordinador de la sede local de Cruz Roja cuenta que “estuvimos en las mayores catástrofes del país, siempre apoyando y trabajando por la gente vulnerable que lo necesita” y asegura que “en este contexto de pandemia, que es una emergencia más, estamos trabajando activamente». 

Actualmente, se desarrollan tres proyectos en simultáneo. El primer proyecto es un curso de primeros auxilios comunitario que busca brindar los conocimientos necesarios para que el mismo barrio sea el primero en asistir en caso de alguna emergencia. También abordarán diferentes temáticas como la educación vial y las problemáticas de género. 

Puede ser una imagen de niño(a), de pie y al aire libre

Para este proyecto eligieron empezar por el barrio Manantiales por varios motivos: “El barrio está lejos del hospital y el acceso de ambulancias es difícil” por un lado y, por el otro, “allí se encuentran familias reubicadas luego de una toma, quisimos empezar por ahí”, explicita Luis, “pero la idea es luego replicarlo en varios barrios”. 

Allí colocaran una carpa de la Cruz Roja en la plaza del barrio y, en caso que el clima no acompañe, se buscará un lugar para no suspender la actividad. 

Además, Cruz Roja tiene un área de agua y saneamiento cuyo objetivo fundamental es impulsar los esfuerzos para lograr, y en su caso ampliar, el acceso equitativo, sostenible y asequible a los servicios de agua y saneamiento, a la vez de promocionar las prácticas de higiene adecuadas en todas las esferas diarias.  

En este sentido, se efectúan planes integrales de agua y saneamiento. Aquí en Moreno, relata Villanueva, “la temática tiene un recorrido hecho ya, y ahora instalamos un tanque de agua en Manantiales para brindar al barrio agua potable. También brindamos capacitaciones para que los vecinos y vecinas del barrio sepan potabilizar el agua”. 

Puede ser una imagen de una o varias personas, personas de pie, al aire libre y texto que dice "CRUZ SIEMP EST 0 CRUZ ROJA ARGENTINA"

El tercer proyecto lo comenzaron el año pasado con una olla en Moreno donde colaboraron con una donación de alrededor de 250.000 pesos en alimentos secos y no secos. 

Actualmente, se encuentra en una segunda etapa, donde “el objetivo es que las comunidades se oficien”. 

Para esto se realizó un censo a la gente que iba a la olla de la Asociación Civil y se seleccionaron diferentes oficios para brindar talleres. Entre ellos, peluquería, manicura, albañilería e instalación de sanitarios.  

Además, se realizarán capacitaciones en lo referido al acceso a internet, se enseñará cómo enviar un mail, cómo asistir a una entrevista laboral, cómo hacer un currículum.  Por último, en los talleres se brindará información sobre los derechos y obligaciones de las y los trabajadores en relación a la Ley de Trabajo. 

Puede ser una imagen de una o varias personas, personas de pie y al aire libre

Todos los proyectos persiguen el mismo objetivo: “Siempre la idea es fortalecer las comunidades en pos de que los vecinos sean los que puedan manejar las cosas en el barrio».

Siempre la idea es fortalecer las comunidades en pos de que los vecinos sean los que puedan manejar las cosas en el barrio.

¿Cómo colaborar con la sede de Moreno? 

El aspirante a voluntario puede ingresar a las redes sociales de la Cruz Roja, donde se le hará el ingreso “que no tarda más de dos semanas”, indica Luis. Primero se realizan los cursos virtuales y luego los cursos presenciales, necesarios para poder ser parte. “Lo bueno es que hay una amplia gama de actividades para hacer y realizar para todos y todas quienes quieran participar”, señala. 

El responsable de la sede morenense expresa que “seguimos adelante a partir de convenios con el municipio, donaciones que hagan las empresas o diferentes instituciones” y continúa: “Además, tenemos a los asociados que pagan una cuota mensual, y quien quiera sumarse a colaborar desde ahí puede escribirnos también a las redes».

Puede ser una imagen de texto que dice "Felices 141 años Cruz Roja Argentina CruzRojaArg @CrargMoreno f Cruz Roja Argentina FiaMoe"

Pensar en Malvinas es pensar en nuestra soberanía

Día de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre Malvinas, las islas del Atlántico sur y el sector antártico.

Pensar en Malvinas es pensar en nuestra soberanía: Por qué no se puede separar la guerra de Malvinas con la última dictadura militar

Pensar Malvinas como un episodio más de la dictadura cívico militar nos debe invitar a realizar lecturas asincrónicas: hablamos de las torturas en Malvinas como crímenes de Estado porque hubo un dispositivo político diseñado e implementado por la dictadura cívico-militar antes de finalizada la guerra y, sobre todo, con mayor potencia una vez finalizado el hecho bélico para lograr que quedaran impunes los hechos de tortura. 

Entonces, no podemos abordar la guerra de Malvinas por fuera de estos marcos analíticos. Los artífices de las acciones bélicas fueron formados en la doctrina de la seguridad nacional. Su objetivo era la eliminación física y simbólica de lo que regionalmente se había definido como el enemigo interno.

Rodolfo Walsh, en su Carta Abierta, caracterizó con precisión quirúrgica una dimensión sobre la que, muchas veces, poco se repara: Las Fuerzas Armadas llevaron adelante un plan sistemático de exterminio de personas.  Esta era la única forma de “terminar” con las resistencias al plan económico de exterminio, miseria planificada y venta de la soberanía que la pata cívica del Estado terrorista implementaba desde la trastienda. Ello ha quedado de manifiesto en la sentencia del Juicio a las Juntas (causa 13/84). No obstante, desplegaron otro plan sistemático: el de entrega de la soberanía. Walsh, con toda la potencia de su escritura situada, la de alguien que eligió y sostuvo el violento oficio de escribir, de dar testimonio involucrando nada menos que su vida, pone el énfasis en esta dimensión.

En dicho sentido, es imprescindible puntualizar que las Fuerzas Armadas torturaron con crudeza a los jóvenes soldados conscriptos combatientes de Malvinas, que fueron arrancados de sus lugares y llevados a una guerra en total desventaja bajo el discurso de salvar a la Patria. Por medio de estaqueamientos, obligándolos a sumergirse en agua helada desnudos, a través de la aplicación de picana con teléfonos de campaña, enterrándolos hasta el cuello, golpeándolos y/o hambreándolos. Bajo esa matriz habían sido formadas. Las condiciones en que se encontraban los jóvenes, que en definitiva eran prácticamente niños, que fueron enviados a la guerra eran inhumanas. 

La primera causa comenzó en 2007, a la fecha cuenta con 95 militares denunciados por 105 casos de tortura y hoy tenemos más de 120 denunciantes entre víctimas y testigos.  Los testigos también son víctimas, porque veían y presenciaban cómo torturaban a un amigo, a un compañero. En ese marco, hay 4 procesamientos confirmados por la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia y, a partir del 13 de abril, comenzaron seis nuevos llamados a prestar declaración indagatoria. Incluyen la novedad que, por primera vez, se va a sentar en el banquillo de los acusados a dar explicaciones a la justicia el general Parada. Esto es importante porque implica avanzar sobre la responsabilidad de la cadena de mandos de las Fuerzas Armadas.

Mientras siga reinando la impunidad para los torturadores de los soldados, o el 2 de abril sigamos dando lugar a la épica militar, o espacio a quienes luego, además, atentaron contra el orden democrático como ex carapintadas, será imposible saldar las cuentas pendientes. Para decir Nunca Más, y sostener el legado de Memoria Verdad y Justicia, y para construir Paz y Soberanía, es fundamental exigir justicia por lo que vivieron los compañeros en la Isla, como una parte inseparable de la democracia. Pensar en Malvinas es pensar la región y la soberanía en clave de desarrollo humano, pensar en una Argentina Bi-continental, en una Argentina Atlántica. 

Los movimientos sociales multiplican los peces

El secretario general de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) en Argentina citó el pasaje bíblico de la multiplicación de los panes y peces comparándolo con la feria realizada por los pescadores artesanales que pelean por sus derechos.

Por Lucas Schaerer

“Esto es un hecho de amor al pueblo no solo político”. Así definió Esteban “Gringo” Castro al llamado «pescadazo» que organizaron los pescadores artesanales nucleados en la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP).

Castro habló este miércoles 9 , por la tarde, detrás de los tres camiones llenos de pescados de río y mar, que fueron vendidos en su totalidad en menos de seis horas, con filas de personas que alcanzaron toda la manzana de la Plaza frente al parlamento nacional. No había escenario. Lo acompañaba un equipo de sonido de un micrófono con dos parlantes al secretario general de la UTEP.

“Este pescadazo me hace acordar a un hecho histórico, para los que creemos en Dios, que fue la multiplicación de los panes y los peces. Esta multiplicación la están generando ustedes porque tienen amor con el pueblo como lo planteó Jesús, que les dijo a sus apóstoles de comer. Es decir, tengan fe que pueden organizar política, social y económicamente al pueblo y eso lo podemos hacer nosotros mismos porque somos trabajadores y trabajadoras de la economía popular y de esto tenemos que estar muy orgullosos”.

La venta del productor al consumidor significó la entregaa de 12 toneladas de pescado, a cien pesos el kilo. Entre ellos de corvina, besugo, pescadilla, sábalo, patí, dorado y boga.

“Demostramos que estamos preocupados para que los humildes puedan comer. Por eso este pescadazo es parte también de la lucha de los vecinos”, agregó Castro.

Luis Guidotti, de la Cooperativa de Pescadores Artesanales Independientes de Mar del Plata, explicó que no tienen espacio en el puerto desde donde embarcarse y tampoco cuentan con permisos de pesca.

En Argentina los frigoríficos están pagándoles 20 pesos por cada kilo de pescado, que luego exportan a Brasil y Bolivia a 600 pesos.

Los pescadores de la UTEP buscan que avancen las negociaciones de una mesa de diálogo con el gobierno nacional, al que le están pidiendo políticas de apoyo para poder comercializar su producción en el mercado interno. También está elaborando un proyecto de ley para llevar al Congreso Nacional.

La UTEP viene trabajando hace tres años en agrupar a los pescadores artesanales. Hoy los organizados son unos 1200 productores del sector, con realidades diversas: hay cooperativas (por ejemplo, las que pusieron los camiones frigoríficos para llegar al Congreso) y también grupos familiares sin recursos. Estas familias necesitan, incluso, recibir algún tipo de ingreso para su subsistencia.