El Gobierno deja aislados y desconectados a miles de barrios populares y parajes alejados
La red de internet comunitaria Soldati Conectada ganó en 2024 el premio internacional de la IEEE -el Institute of Electrical and Electronics Engineers, asociación mundial de ingenieros-, que la eligió como un ejemplo de cómo “conectar a los desconectados”. También fue finalista de los premios Frida de Lacnic, el Registro de Direcciones de Internet para América Latina y Caribe. Se trata de una experiencia que llevó la fibra óptica a una zona de la Ciudad de Buenos Aires donde las empresas no entraban, por razones de rentabilidad. La organización social El Hormiguero tomó el desafío e instaló el sistema hoy considerado un modelo a replicar: ahora Soldati Conectada brinda internet para el hogar a sus socios y provee gratuitamente de wifi a más de 40 espacios comunitarios (merenderos, iglesias, centros de adicciones o culturales). En las calles del barrio puso además 40 puntos para conectarse sin costo; hasta las paradas del premetro se beneficiaron con esta red.
Todo ese desarrollo fue financiado con el Fondo Fiduciario del Servicio Universal, que el presidente Javier Milei acaba de eliminar por decreto, con el argumento de terminar con “una caja de la política”.
Entre 2021 y 2023, dos mil barrios populares accedieron a servicios de fibra óptica como lo hizo Soldati. El Fondo de Servicio Universal estuvo destinado también a dar conectividad a parajes rurales aislados.
Cuando se trata de recortar derechos, la gestión libertaria sigue una receta. Primero anuncia auditorías a los programas que quiere liquidar. Luego, los medios que le son afines hacen una campaña sucia y aseguran que son mecanismos para el robo de fondos públicos, “curros de la política”. Finalmente, el programa es dado de baja y su eliminación es publicitada por la prensa de la presidencia como un acto de justicia. “Terminamos con otra caja de corrupción”, dice el libreto.
El Fondo del Servicio Universal no escapó de ese tratamiento.
Soldati Conectada, por ejemplo. “Tuvimos que tomarnos el trabajo de llamar a los medios para contarles quiénes somos y mandarles pruebas de nuestro trabajo”, cuenta Nicolás Petrungaro, de El Hormiguero. Los premios internacionales ayudaron, aunque todavía quedan publicaciones en las redes que hablan de la organización con datos erróneos, citando las famosas auditorías.
Junto con el anuncio de las auditorías -y con el Enacom, el ente ejecutor, intervenido-, el gobierno dejó de financiar los trabajos y así un proyecto de ampliación que Soldati Conectada tenía aprobado e iniciado quedó sin fondos. Eran obras para llevar internet a un nuevo barrio -La Veredita- que ya no se realizarán.
La red de internet comunitaria de Soldati sigue funcionando, pero no pudo ampliarse con nuevas obras.
