La ermita de la Virgen de Lujan fue trasladada a la rotonda de Ruta 24 y 25 ante una multitud 

Fue restaurada por el mismo vecino que la construyó, René Peralta. Allí se realizarán dos murales, uno del Santo Negrito Manuel y otro del Santo San Juan Dios. El Municipio de Moreno, junto a la comunidad de la iglesia, y las y los vecinos de Cuartel V, organizarán actividades y festividades para fortalecer una tradición en la localidad.  

El Municipio de Moreno, en conjunto con la comunidad religiosa de Cuartel V, organizaron el traslado de la ermita de la Virgen del Lujan a la rotonda de Ruta 24 y 25, que se realizó el pasado lunes 8 de mayo.

En diálogo con Moreno Primero, el delegado de Cuartel V, Nicolás Díaz, recordó que “esta especie de altar surgió como idea en el 2001, pero con la crisis económica y social que atravesaba Argentina, pospusieron esa colocación”.  

En el año 2007, “se organizaron las comunidades de las iglesias, impulsado por el padre Sergio, que en ese momento era el padre de las iglesias de Cuartel V, para colocar la virgen allí donde estaba”.  

Su importancia radica en que la Virgen de Luján “es la Patrona de las Festividades que se hacían, y cuando se colocó, el padre Sergio había hecho una carta para que la virgen traiga trabajo y paz a las comunidades”, contó Nicolás, y reflexionó, “parece que la virgen escuchó y ahora se abrieron un montón de Parques Industriales, y gracias a la iniciativa de esos parques, muchos vecinos consiguieron trabajo”.  

La rotonda de Ruta 24 y 25 es considerada “un lugar más razonable para que la gente se pueda acercar y se pueda sacar una foto, porque en el lugar que estaba antes sólo se podía pasar, saludar a la virgen y persignarse, pero desde lejos”.  

“Nosotros nos hemos reunidos con la comunidad de la iglesia, con los padres que fueron trabajando sobre esa ermita, les propusimos ideas y ellos aceptaron diferentes modelos, con altar, banquitos, una rampa para personas con discapacidad, y ahora al estar más cerca, la virgen la se puede tocar”, además, “fue restaurada por el mismo vecino que la construyó, René Peralta, y también va a contar con dos murales, uno del Santo Negrito Manuel, y otro del Santo San Juan Dios, de la iglesia que está en Barrio Parque del Oeste” agregó. 

Con este nuevo emplazamiento, se busca no sólo que “sea un descanso para las y los peregrinos cuando vayan a Luján”, sino también, adelanta el delegado de Cuartel V, que van a “recuperar con las comunidades de la iglesia y del barrio, actividades y festividades para que no deje de ser una tradición en Cuartel V, este monumento histórico”, finalizó.  

Peregrinos de la Virgen de Luján y el Negro Manuel misionaron en Moreno


Un puñado de peregrinos, entre ellos una mujer, salieron a pie desde la Basílica de Luján cargados con la imagen de la Virgen y su cuidador, el Negro Manuel. Quieren llegar al Santuario de San Cayetano, en Liniers, para confluir con la marcha de los Movimientos Populares a Plaza de Mayo. Contaron su experiencia de fe en su paso por Moreno.

Por Lucas Schaerer

Un hombre sin piernas al costado de la vía. Espera en su silla de ruedas a los peregrinos de la Virgen de Luján y su cuidador, el Negro Manuel. No habla. Sólo con señas pide que se acerquen. El primer peregrino que lo ve sigue sin detenerse. “Pensaba que estaba llamando a su perro”. Otro peregrino, el más joven, Nacho, lo hace frenar.

Los peregrinos aprovechan a descansar un poco, y su referente del Movimiento Misioneros de Francisco, Gabriel “Pato” Duna, es quien a distancia, desde el piso, sin entrometerse en el natural momento de fe deja eternizada la imagen que encabeza este artículo.

A pie salieron de la Basílica de Luján, este martes 4 de agosto, entre ellos acompañó ocho kilómetros el secretario general de la UTEP, Esteban “Gringo” Castro.

A sólo 20 cuadras de partir una mujer ruega que se acerquen a su casa con las imágenes que cargan en sus hombros. Muy llamativo porque tiene la casa de la patrona de la Argentina a pocas cuadras de la suya. Pero una enseñanza de los peregrinos misioneros es el signo que la virgencita te va a visitar. Es una cosa distinta.

“Tengo mi marido transplantado”, repetía la señora mientras abría las ventanas de su casa y hacía ingresar a todos los peregrinos. “Es la providencia que ustedes pasen con la virgen”. Pedro, el peregrino con más años, 73, imparte una oración, agua bendita y le dejan estampitas y un librito con la historia del cuidador de la Virgen, el ex esclavo africano.

“El Negro Manuel la retaba a la Virgencita porque a la noche se le escapaba y se iba a los ranchos de los pobres. De los cardos y el agua que le quedan en el manto luego el Negro lo usaba para las curaciones”, relató el “Pato”, nacido y criado en Luján pero conocedor de Moreno, por el lado de su madre oriunda de la ciudad, más precisamente en La Perlita.

Los peregrinos pasaron su primera noche en la capilla San Martín de Tours, en General Rodríguez al límite con Moreno. El miércoles 5, a la mañana al salir para Moreno en la puerta de la capilla veinte mujeres los esperaban. Ellas pidieron permiso en su trabajo para poder acompañar a la Virgen de Luján y su cuidador.

Las imágenes en los hombros de los peregrinos llegaron primero a la Plaza San Martín, y luego a la plaza central, Mariano Moreno, frente a la intendencia donde brindó una oración el sacerdote, Renato Maizza.

Moreno Primero charla con los peregrinos en el Teatro Roma. Allí descansaron y pasaron la noche antes de su partida hasta Ciudadela.

En 28 kilómetros una sola ampolla sufrió Pedro, el más alto y veterano de los peregrinos, a su lado Juan Manuel, llegaba a Moreno desde Lomas de Zamora. Es un peregrino que se suma hasta el Santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers.

En el diálogo de los peregrinos y este cronista surge una reflexión sobre la devoción popular a la Virgen: “Es gaucha. Mestiza, media morena. Una mezcla. Los nativos, indígenas, aborígenes, como prefieran llamar, tenían devoción por la madre tierra, la pachamama, y la mujer en sus comunidades tenía un rol central. Entonces el ensamble con la imagen venida de Europa por el catolicismo fue natural. Era la madre. Sumado al cuidador, el Negro Manuel como curandero y el primer ex esclavo que se le pone nombre. Tener identidad no estaba en ese momento como un derecho para todos como hoy tenemos naturalizado. Luján fue vanguardia en eso. Encima le ponen el nombre que significa Dios está contigo, por Emanuel.”  

La piedad popular es un sentimiento. La emoción en el camino está. Para quienes la cargan, la cruzan o relatan sus historias. “Llorando besan su manto” reconoce la samba de Gauna, el maletero de la terminal de Luján y canta-autor.