Programa Potenciar Trabajo: El trabajo de vecinos y vecinas de Moreno en primera persona

Macarena López es vecina de Moreno Sur, y desde el programa Potenciar Trabajo, realiza el barrido y limpieza en la localidad. En diálogo con Moreno Primero expresó que «Nosotros trabajamos para llevar el pan a nuestros hijos y a nuestra familia, no tendrían que decirnos planeros, ni insultarnos, porque somos seres humanos, deberían respetarnos.»

Macarena López vive en Moreno Sur. Actualmente vive con sus tres hijos y tiene a cargo a su papá. Hace de todo un poco para llevar la comida a la casa, desde vender cosas dulces, hasta trabajos de peluquería. Desde Noviembre que es beneficiaria del programa Potenciar Trabajo y está en la delegación de Moreno Sur. Se encarga, junto a sus compañeras y compañeros, de la recolección de ramas y la limpieza, tarea para nada sencilla en Moreno.  

“Cuando me llamaron hicimos un curso de todo lo que es plantación, semillas, huerta comunitaria, y como no había mucha gente en la delegación, nos llamaron para trabajar ahí” cuenta Macarena.  Los primeros días fueron los más difíciles, “al principio lo veía muy pesado porque nos tocó zonas muy sucias, en el medio del calor, en verano, y sin baño, la mayoría somos mujeres que limpiamos todo, y después pasa el camión y se lleva todo lo que juntamos.”  

Así, las cuadrillas de trabajo que se conforman dentro del programa Potenciar Trabajo, salen a la calle “en medio del rayo del sol, o del frío, limpiamos las calles, juntamos las ramas, y además recuperamos espacios que antes eran basurales y les ponemos plantas”. 

Nosotros ganamos la mitad de un sueldo mínimo, vital y móvil, y nuestro trabajo con la limpieza es enorme y se ve.

A pesar el arduo trabajo que realizan, Macarena asegura que le gusta su trabajo, por varias razones.  

La primera razón es el compañerismo: “En nuestro equipo hay mucho compañerismo, nos ayudamos mutuamente, las herramientas se van intercambiando y trabajamos entre todos.” Pero, además, fuera del trabajo también está, porque “cuando a un vecino se le incendió la casa, no dudamos en hacer rifas que pueda volver a tener un techo en su casa y a otra compañera que tiene un merendero la fuimos a ayudar para el día del niño a entregar todos los desayunos.”  

La otra razón, y no menos importante, refiere a la importancia del trabajo que realizan: “Nosotros limpiamos y cada 15 días tenemos que volver al mismo lugar porque volvieron a tirar bolsas ahí cuando el basurero pasa constantemente, en ese sentido hay que concientizar más, y respetar los espacios que limpiamos, que son del municipio, que son de ellos, que es del barrio”. 

La vecina de Moreno Sur pone el ejemplo concreto. “Esta semana, el miércoles, hicimos una recuperación del espacio de la plazoleta de Cascallares, limpiamos montañas de basura que había. No quedo nada de eso, después de limpiar cortamos el pasto y colocamos plantas”. En ese marco, deseó, “ojalá que dure, porque es un área para que los chicos puedan jugar y entretenerse.” 

A pesar del enorme esfuerzo que hacen, donde limpian las calles de Moreno Sur día a día, Macarena cuenta que “nos pasaron muchas cosas, hay gente que nos felicita, como así también gente que nos rebaja”. Es por eso que asegura “nosotros trabajamos, como todos, para llevar el pan a nuestros hijos y a nuestra familia, si nos tenemos que quedar más tiempo para terminar el trabajo lo hacemos, no tendrían que decirnos planeros, ni insultarnos, porque somos seres humanos, deberían respetarnos”, y finaliza, “nosotros ganamos la mitad de un sueldo mínimo, vital y móvil, y nuestro trabajo con la limpieza es enorme y se ve.» 

El agradecimiento de una vecina de Moreno en sus redes sociales: “Primera vez que veo obras en mi cuadra”

Milena Gómez, vecina de la calle Álvarez Pendas del barrio Lomas de Mariló, expresó a Moreno Primero: “Nos están reconociendo como personas con derechos, y yo soy agradecida por eso, porque eso es dignidad”.

Milena Gómez es una vecina del barrio Lomas de Mariló que publicó en sus redes sociales: “Primera vez que veo obras en mi cuadra, gracias Municipio de Moreno”, y lo acompañó con las fotos que pudo sacar desde su casa, donde se ve el trabajo que se realiza. 

Se trata de la Red Secundaria Cloacal San Cayetano 1 que tiene una inversión de $139.354.492,69 y beneficiará a 15474 vecinos y vecinas de los barrios Lomas del Mariló, Los Granados, La Granja, Los Mirasoles y Villa Trinidad para que cuenten con una red cloacal.  Más de 1.000 metros de cañerías ya fueron instalados en un trabajo que realiza la Secretaría de Obras y Servicios Públicos junto a AYSA. 

En diálogo con Moreno Primero, la vecina del barrio Lomas de Mariló cuenta que tiene 31 años y es la primera vez que ve una obra: “Imaginate que mi abuela vive hace 50 años en Moreno y me dice que es la primera vez que hacen una cosa como esta acá».

Imaginate que mi abuela vive hace 50 años en Moreno y me dice que es la primera vez que hacen una cosa como esta acá.

Me encanta vivir acá y quiero que esto crezca”, prosigue en relación al distrito y cuenta que, cuando empezó a ir a la Universidad Nacional de Moreno y frecuentar más el centro del Municipio y a los vecinos y vecinas que allí residen, “me entero que llamar a la municipalidad y que vengan a buscar las ramas era moneda corriente. Pero a nosotros nos pasa recién ahora, incluso hasta pusieron luces que fue un cambio bastante grande porque esto era una boca del lobo y ahora uno puede caminar tranquilo a la parada«. 

Milena cuenta que, así como llegaron las luces, “pasaron las máquinas y emparejaron mi calle que es de tierra y, cuando llegue el asfalto, nos vamos a morir todos de felicidad”. Sin embargo, ella expresa la inmensa alegría de su familia como así también de vecinos y vecinas por “la obra más grande que están realizando” en su barrio y se refiere a las cloacas. 

 

Además, considera que las las diferentes obras que ve a lo largo y ancho del municipio “dan cuenta que pasamos de un Estado ausente a un Estado presente” y continúa: “No lo digo solo por la cloaca y las luminarias que pusieron en mi calle, lo digo por las cámaras de seguridad que tanto hacen falta, y porque cuando viajo en colectivo al centro de Moreno veo que tiene que doblar porque están realizando obras en diferentes calles”. 

“Nos están reconociendo como personas con derechos y yo soy agradecida por eso, porque eso es dignidad”, explica la vecina de la calle Álvarez Pendas. En esa misma línea, manifiesta que “desde el momento en que salgo a la vereda y no tiro un papel al piso estoy aportando, porque el Estado somos todos, y quizás un poco la idea de publicar eso en mi cuenta es colaborar y mostrar que las obras se están haciendo. Siento que no tiene mucha difusión y consideré que la gente tiene que saberlo«.

Nos están reconociendo como personas con derechos, y yo soy agradecida por eso, porque eso es dignidad.

Por último, considera que “las obras de a poco van a llegar, y yo soy de las personas que creen que la rapidez no es necesaria, sino que esas obras estén bien hechas”, y explica el por qué: “Yo he visto varias cosas que se han hecho y después queda un pozo enorme que si me pierdo me pueden buscar ahí. Por eso creo en el largo plazo y la planificación, y por eso también me sorprende lo rápido que llegó esta obra tan importante».

Yo he visto varias cosas que se han hecho y después queda un pozo enorme que si me pierdo me pueden buscar ahí. Por eso creo en el largo plazo y la planificación, y por eso también me sorprende lo rápido que llegó esta obra tan importante.

UNAS GEMELAS SE CONOCIERON A LOS 50 AÑOS

Las gemelas Mirta y Dolores se encontraron luego de 50 años. Ambas sabían de la existencia de cada una y durante muchos años se venían buscando. Pero, nunca habían logrado encontrarse. 

La semana pasada un noticiero periodístico llegó a la localidad Francisco Álvarez para cubrir una protesta de vecinos. Dolores cuando vio la cobertura de la noticia se vio a ella misma en la televisión.

    En 2008, Dolores, profesora de Colegio Secundario en Neuquén, se enteró que era hija adoptiva.  Viajó a Córdoba para dar con su madre y no la encontró. Pero las noticias la siguieron sorprendiendo: su madre tenía entre 14 y 15 años, era muy pobre y tuvo que dar a sus dos hijas gemelas por comida.

    Intentó rastrear a su hermana sin éxito. Hasta que un día, mirando la televisión, apareció su gemela en un reclamos de vecinos en Francisco Álvarez. Llamó al noticiero, a la policía, a la parroquia del barrio. Finalmente, el cura de la parroquia la contacto con su hermana, lo primero que vio Mirta desde el conurbano fue un video de Dolores hablándole.

   El 28 de mayo del 2010 Mirta llamó por teléfono a Dolores, al mes siguiente se conocieron en Buenos Aires. Hasta el día de hoy se ven cada vez que pueden y mantienen contacto. Ambas se encuentran en la búsqueda de su madre biológica.