Comenzó el mes de las juventudes con una jornada solidaria en Trujui

En el marco del inicio del Mes de las Juventudes, las Direcciones de Juventudes del Municipio de Moreno, de Provincia y de Nación realizaron una jornada solidaria en el barrio Satélite de la localidad de Trujui. La difusión es casa por casa, con entrega de kits educativos e inauguración de un mural. 

La actividad consistió en la difusión de la inscripción del programa Progresar –ya que vencía el plazo para registrarse- y de la inscripción a la vacunación para chicas y chicos de 12 a 17 años.  Además, se entregaron kits educativos para las y los jóvenes que participan del programa provincial Envión y junto al Ministerio de Cultura de la Nación se inauguró un mural en la Casa Joven del barrio.

“Nos da mucha alegría poder de a poco volver a encontrarnos y realizar estas actividades” afirmó el director de Juventudes municipal, Dylan Sauco y destacó que desde su rol en el Estado “somos responsables de generar contextos positivos para que las pibas y los pibes tomen decisiones para sus proyectos de vida.”

Por su parte, Tomas Lerner, director de Organización Comunitaria del INJUVE resaltó que “Hoy hay un Estado presente que se empieza a hacer cargo de problemas estructurales que existen hace décadas en el Municipio, una Intendenta que estuvo cerca durante la pandemia y que escucha a las y los jóvenes”. Además, Lerner destacó que durante el mes de septiembre habrá muchas actividades solidarias y propuestas culturales en todo el país.

También participaron de la actividad la secretaria de Desarrollo Comunitario municipal Noelia Saavedra, la Directora Ejecutiva de INJUVE Macarena Sánchez y la Directora de Juventudes de Provincia Ayelén López.

El Centro de Formación Profesional Municipal “La Agraria“ de Moreno cumple 56 años

La Escuela Agraria brinda 120 cursos de diferentes rubros tales como, gastronomía, textil, estética, arte y decoración, construcción, informática e idiomas. En esta nota, Daiana, Marcela y Marta, emprendedoras morenenses, expresarán cómo fue su paso por la escuela. Además, la jefa del programa «Capacitación y Formación Laboral» perteneciente a la Coordinación General de Empleo y Capacitación para el Trabajo del Imdel nos explicó por qué es importante tener un centro de formación en el distrito. 

Hace exactamente 56 años por primera vez abrió sus puertas la Escuela Agraria Femenina “Paula Albarracín de Sarmiento”, conocida actualmente como el “Centro de formación profesional municipal” de Moreno. Comenzó a funcionar con el fin de satisfacer las necesidades que existían en aquel entonces durante el año 1965 y los años posteriores. Sus fundadoras y mentoras del espacio, las hermanas Saint Pierre, brindaron sus primeras clases al alumnado conformado por 40 estudiantes mujeres dictando 14 materias.  

En primera parte, era denominada “Escuela Agraria” por su ubicación de origen en tierras rurales en el barrio La Perlita, 17 años después se inauguró un nuevo edificio escolar, dotado de diferentes comodidades, permitiendo un desarrollo más adecuado de las actividades de formación. A partir del año 2000 la Escuela pasó a denominarse: Centro de Formación Profesional Municipal «La Agraria»

La escuela brinda diferentes cursos de formación técnico laboral que están divididos por rubros, tales como, gastronomía, textil, construcción, arte, decoración y artesanías, sector primario con huerta y mantenimiento de jardines, informática y comunicación, entre otros. Daiana de Mariló y emprendedora de la marca asociativa “Hecho en Moreno” explicó que: “Yo tenía un comercio de artículos sueltos de perfumería y lo tuve que cerrar por la crisis, gracias al curso de marroquinería que hice, salí a vender a la feria, fue una gran ayuda”. 

De la escuela me enteré por mi suegra, me acerqué y me gustaron todos los cursos, pero elegí telar criollo y aborigen y marroquinería, aunque por cuestiones personales tuve que dejar uno de los cursos, y actualmente sigo cursando marroquinería 3 de manera virtual” y agregó: “Es un muy lindo ambiente con compañeras, compañeros y profesores muy copados, tienen mucha paciencia” concluyó Daiana.

Por otro lado, la emprendedora Marta del barrio «Altos del monte» que tiene su puesto de ropa interior en la feria de la economía popular, mencionó, que, la escuela agraria “significa muchísimo, pude desarrollar mi emprendimiento para poder mantener mi familia y me brindó aprendizajes y la posibilidad de acceder a varios trabajos”  

Además, Marcela de 69 años vecina del barrio “La victoria” de Moreno Sur se enteró de la escuela de formación municipal cuando finalizó el séptimo grado, allí un grupo de personas se acercaron al aula a comentarle a las estudiantes sobre el curso integral de dos años que, en ese entonces, la escuela ofrecía. “Yo aprendí de todo, cuando entré estaban las hermanas Saint Pierre, ellas daban prácticamente todo, aprendí corte y confección, y gracias a eso conseguí trabajo ayudando a una modelista diseñadora en Moreno”. 

“La agraria le da impulso a mucha gente, enseñaban muy bien, a mí me sirvió mucho, aprendí bordado a mano y a máquina, y estos últimos años estudié envasado, y ahora descubrí, el cuero, marroquinería, tengo compañeros que están en ferias muy importantes. Yo pude conseguir un puesto fijo en la feria de Vicente López y agregó: “Profesoras como Noemi Sartori o Mónica, Frida, Ana Cuadrado, te brindan apoyo y los estudiantes que piensan que no pueden hacerlo, luego pueden lograrlo. Es muy importante que se siga manteniendo la escuela porque significa mucho para la gente, la necesita”. 

Por último, Ana Taglioretti, jefa del programa de capacitación y formación laboral perteneciente a la Coordinación General de Empleo y Capacitación para el Trabajo del Instituto Municipal de Desarrollo Local, explicó que: “Es muy importante el acompañamiento que se brinda desde los Centros de Formación Municipales, se generan muchas oportunidades y se le brinda a las/os estudiantes nuevas perspectivas de desarrollo y habilidades en forma constante y fortalecer un área de conocimiento” y agregó: “El objetivo desde la Gestión es poder brindarles a las vecinas y vecinos de Moreno las herramientas necesarias para poder desarrollarse a nivel laboral, perfeccionarse en el oficio que eligieron, generando su propio emprendimiento”. 

El Centro Cultural Sebastián Bordón excede su espacio físico para trabajar en el barrio

En el año 2000 organizaron una olla popular que con el tiempo se convertió en Centro Cultural. Ahora, realizan múltiples actividades dentro de él, pero también en el barrio.  

Lorena Heredia, oriunda de Moreno, trabaja en una cooperativa y es responsable del Centro Cultural Sebastián Bordón, que está ubicado en el Barrio Haras II. El nombre del Centro Cultural es en honor al joven morenense que partió de Moreno rumbo a Mendoza en un viaje de egresados, en el año 1997, y fue asesinado por policías de aquella provincia.  

Tres años después del hecho, en el año 2000 se organiza un merendero que año tras año, con mucho trabajo y amor por el barrio, fue convocando a más vecinos, hasta que se formó el Centro Cultural. Hoy en día, brindan diferentes talleres de electricidad, de costura, de huerta, con el fin de capacitar a diferentes vecinas y vecinos, y que puedan tener una salida laboral a través de su propio emprendimiento, y todos son totalmente gratuitos. 

Tienen un “punto violeta”, espacio de escucha, orientación y derivación para la prevención de situaciones en violencia de género, un “punto verde” donde reciben materiales reciclables y residuos especiales. Además, hay espacio también para el deporte, y desde el Centro Cultural dan clases de boxeo.

Lorena cuenta a Moreno Primero que la pandemia afectó mucho a la economía, “nosotros tuvimos que mantener diferentes ollas populares y la gente pudo tener contención acá”. Pero también se vieron afectados los chicos por la falta de clases presenciales, “es por eso que desde el Centro Cultural iniciamos con clases de apoyo escolar para ayudar a los estudiantes, porque muchas veces los papas tampoco podían con la tarea de sus hijos, entonces organizamos el apoyo escolar en burbujas”. 

Las actividades del Centro Cultural exceden su espacio físico porque la idea es recuperar lugares de encuentro para el barrio y construir en comunidad. Es por eso que entre sus proyectos se encuentra la recuperación de la Plaza Haras donde construirán un playón deportivo, junto a un proyecto de veredas que lo articulan con la Delegación de Trujui y el IMDEL.  

La vecina del barrio Haras II sabe que “es mucho lo que hacemos, desde lo social hasta la comida para los chicos con el merendero, pero a mí me encanta, y siempre pensamos en cosas para fortalecer el centro y que todos y todas pueden recibir una ayuda gratuitamente” y asegura, “es muy importante para mí que el vecino tenga un lugar donde acercarse, es muy reconfortante, y los vecinos mismos lo ven, porque ellos se acercan, participan, hacemos muchas actividades en conjunto”. 

Por último, señaló que “las puertas del Centro Cultural están abiertas para todo aquel que quiera acercarse, acá los esperamos en la calle Pedro de Mendoza 10771, de lunes a viernes desde las 8 de la mañana”.