En el año 2000 organizaron una olla popular que con el tiempo se convertió en Centro Cultural. Ahora, realizan múltiples actividades dentro de él, pero también en el barrio.
Lorena Heredia, oriunda de Moreno, trabaja en una cooperativa y es responsable del Centro Cultural Sebastián Bordón, que está ubicado en el Barrio Haras II. El nombre del Centro Cultural es en honor al joven morenense que partió de Moreno rumbo a Mendoza en un viaje de egresados, en el año 1997, y fue asesinado por policías de aquella provincia.
Tres años después del hecho, en el año 2000 se organiza un merendero que año tras año, con mucho trabajo y amor por el barrio, fue convocando a más vecinos, hasta que se formó el Centro Cultural. Hoy en día, brindan diferentes talleres de electricidad, de costura, de huerta, con el fin de capacitar a diferentes vecinas y vecinos, y que puedan tener una salida laboral a través de su propio emprendimiento, y todos son totalmente gratuitos.
Tienen un “punto violeta”, espacio de escucha, orientación y derivación para la prevención de situaciones en violencia de género, un “punto verde” donde reciben materiales reciclables y residuos especiales. Además, hay espacio también para el deporte, y desde el Centro Cultural dan clases de boxeo.
Lorena cuenta a Moreno Primero que la pandemia afectó mucho a la economía, “nosotros tuvimos que mantener diferentes ollas populares y la gente pudo tener contención acá”. Pero también se vieron afectados los chicos por la falta de clases presenciales, “es por eso que desde el Centro Cultural iniciamos con clases de apoyo escolar para ayudar a los estudiantes, porque muchas veces los papas tampoco podían con la tarea de sus hijos, entonces organizamos el apoyo escolar en burbujas”.
Las actividades del Centro Cultural exceden su espacio físico porque la idea es recuperar lugares de encuentro para el barrio y construir en comunidad. Es por eso que entre sus proyectos se encuentra la recuperación de la Plaza Haras donde construirán un playón deportivo, junto a un proyecto de veredas que lo articulan con la Delegación de Trujui y el IMDEL.
La vecina del barrio Haras II sabe que “es mucho lo que hacemos, desde lo social hasta la comida para los chicos con el merendero, pero a mí me encanta, y siempre pensamos en cosas para fortalecer el centro y que todos y todas pueden recibir una ayuda gratuitamente” y asegura, “es muy importante para mí que el vecino tenga un lugar donde acercarse, es muy reconfortante, y los vecinos mismos lo ven, porque ellos se acercan, participan, hacemos muchas actividades en conjunto”.
Por último, señaló que “las puertas del Centro Cultural están abiertas para todo aquel que quiera acercarse, acá los esperamos en la calle Pedro de Mendoza 10771, de lunes a viernes desde las 8 de la mañana”.

