La Biblioteca Popular Cascallares 2, funciona como espacio cultural desde 2019. Allí militantes de la organización “la 125” sostienen actividades diarias para toda la comunidad, como merienda, apoyo escolar, el funcionamiento del programa Jóvenes y Memoria, entre otras. Desde Moreno Primero dialogamos con Tatiana Prinotti acerca de las jornadas de género y reflexión llevadas adelante por la organización que dirige Gastón Fraga.
Hace algunas semanas, comenzó a funcionar en el lugar un espacio de encuentro donde algunas de las jóvenes militantes de la organización buscan reflexionar con las vecinas del barrio sobre distintas problemáticas de género que atraviesan a las mujeres.
Desde Moreno Primero dialogamos con Tatiana Prinotti, coordinadora del espacio: “Por iniciativa de Johana, una de nuestras compañeras, decidimos comenzar a realizar jornadas donde podamos reflexionar con las vecinas del barrio. Nos parecía importante poder contrarrestar discursos que muchas veces desde los medios de comunicación hegemónicos se tergiversan, o se informan con una perspectiva errada y patriarcal”.

“Particularmente no me gusta hablar de espacios de formación, para mí los espacios de género tienen que ver más con la reflexión, con ver desde las experiencias personales de la vida cotidiana que podemos charlar, que la formación pase más por saber qué le pasa a la otra, y no desde la lógica de escuela tradicional de yo tengo el saber y te lo voy a trasladar”, reflexiona Tatiana, y aclara: “Lógicamente poder desandar cuestiones como los tipos de violencia y darle la fuerza desde lo teórico a que todas tengamos el mismo acceso a la información también es importante”.
Por último, y en relación al primer encuentro, donde llevaron información sobre métodos anticonceptivos, y a través del intercambio con las vecinas surgieron nuevas ideas, Prinotti, sostiene que “la verdad que fue todo muy rico, las compañeras Johana, Brisa, Martina, Sofía, Sandra, Nerina y Soledad propusieron ir a hablar de temas vinculados a métodos anticonceptivos pero cuando llegamos al encuentro surgieron cosas que no nos imaginábamos, cuestiones personales, opiniones, absolutamente de todo, a partir de eso nos dimos cuenta que hay información dando vueltas, lo que tenemos es que poder organizar un espacio con las características de una escucha activa, un lugar cálido, dónde pueda recurrir cualquier mujer que necesite una ayuda si está atravesando una situación de violencia».