Sergio Arreguez es delegado de Moreno Sur, y todo el trabajo realizado en este año y medio lo lleva a ver en el gobierno de Mariel Fernández “un estado militante, no burocrático, sino con los pies en el barro, trabajando a la par de los vecinos”. Asegura que “cuando vemos que los barrios se van mejorando es un impulso para seguir mejorando otro barrio más».
Las Delegaciones Municipales son espacios de descentralización de servicios públicos y otras obras pequeñas. También son puntos de referencia para la realización de gestiones y trámites. Son de vital importancia porque el gobierno local acelera los tiempos de respuesta a través de estas áreas y esto le permite la proximidad con los vecinos y vecinas del distrito, en cada localidad.
Sergio Arreguez es delegado de Moreno Sur y conversó con Moreno Primero sobre las tareas que se llevan a cabo. Considera que es importante una delegación en dicha localidad porque “Moreno Sur no es solo el centro, sino que hay muchos barrios, y llegar a ellos es una muestra de que el Estado tiene la impronta de ir a trabajar en el barrio, como un vecino más, involucrado con los problemas en el territorio y trabajando en conjunto con vecinos y vecinas«.
Moreno Sur es una localidad con más de 30 barrios que “estuvieron abandonados por muchísimo tiempo y ahora hay una demanda tremenda en todos ellos” y es por eso que la delegación le presenta a Sergio “un desafío muy importante”. Pero ese desafío “también es alegría, porque lo siento como vocación y la verdad me reconforta muchísimo poder aportar en el mejoramiento de los barrios”. En ese aspecto, considera que “la relación con los vecinos es diversa porque durante muchísimo tiempo recibieron solo promesas y ya están cansados”.
Ahora, muchas vecinas y vecinos ven la diferencia en la forma de trabajar: “Nosotros llevamos propuestas para mejorar el barrio y, si no tenemos el total de las herramientas, tenemos propuestas para trabajar en conjunto. Ahí ya cambia mucho, porque se dan cuenta que no se trata de promesas, sino que hay un compromiso de fondo, y a su vez es fundamental porque da cuenta de que no hay un Estado salvador que viene a solucionar todo, sino que es necesario el trabajo en comunidad«.
Atalaya es un ejemplo de un barrio donde nunca estuvo el Estado presente, y ahora tienen calle, entra el colectivo, tienen una salita comunitaria, tienen luminaria y están más seguros para ir a trabajar o para ir al colegio, sin tener que caminar varias cuadras.
La demanda que hay y las herramientas no son proporcionales, por eso hay que establecer prioridades y eso, explica el delegado, “lo vamos trabajando con las distintas organizaciones y distintos referentes”. Además, agrega: “Todo el tiempo realizamos un trabajo de articulación y trabajamos de forma organizada y planificada para encarar los proyectos«.

Pero toda esa planificación resultaría imposible sin un actor que Sergio considera clave: los beneficiarios del programa Potenciar Trabajo. Al respecto, expresa que “en las delegaciones estamos teniendo un apoyo muy importante y una participación relevante de los trabajadores del Potenciar Trabajo. Es muy importante la tarea que hacen y, a pesar de que su ingreso sea la mitad de un salario mínimo, tienen un compromiso tremendo. La verdad es que, si no tuviéramos el apoyo de estos trabajadores y trabajadoras informales, hoy no podríamos hacer todo el trabajo que venimos haciendo”. Además, destaca el compromiso “no solo porque es vital, sino también porque genera un cambio de percepción del otro lado, cuando hablaban de que los planes eran para mantener vagos, y hoy los ves en todas las cuadras a beneficiarios del plan, laburando«.
Con todo, Sergio asegura que “sabemos que falta, pero les decimos a los vecinos que entiendan que es un abandono de muchísimos años, y les puedo asegurar, con los años que tengo trabajando en el municipio, que nunca vi un estado municipal tan activo como el de ahora«, y agrega: “Si bien encontramos muchas demandas, también encontramos mucho apoyo por parte de los vecinos que ven nuestro trabajo y traen muchas propuestas”. Por tanto, sostiene: “Que tengan la plena certeza de que nosotros tenemos el pedido de Mariel de que estemos constantemente recorriendo los barrios y seamos el contacto directo con los vecinos, atendiendo sus demandas«.

Por su parte, sostiene: “Si bien siento una gran preocupación desde mi lugar por ver todo lo que falta, esa preocupación se transforma en desafío, porque nos queda mucho por hacer, pero también sabemos que la intendenta va buscando generar las herramientas que necesitamos para llevar a cabo cada proyecto. Más aún, tengo muchas expectativas por ir avanzando en cada barrio mes a mes, sabiendo que no son promesas, sino que verdaderamente vamos experimentando esa transformación«.
Todo el trabajo realizado en este año y medio lo lleva a ver en el gobierno de Mariel Fernández a “un estado militante, no burocrático, sino con los pies en el barro, trabajando a la par de los vecinos”, y asegura que “cuando vemos que los barrios se van mejorando, es un impulso para seguir mejorando otro barrio más».
Por último, asegura que «el movimiento que se ve no es solo en época de campaña, sino que se viene trabajando desde el comienzo de la gestión, por eso no me queda ninguna duda de que vamos a seguir trabajando como lo venimos haciendo para poder renovar el desafío y seguir avanzando en este progreso de cada uno de los barrios«.

