Tras una denuncia que acusa a la Dirección General de Seguridad Alimenticia de la Municipalidad de Moreno de robar casi 3 mil kilos de queso mozzarella, Analía Cabaña la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sostenible del Municipio hizo público un comunicado sobre los hechos.
Dicho comunicado iniciaba exponiendo que “con el fin de inhibir la posibilidad de malentendidos en relación al desempeño realizado por la Dirección General de Seguridad Alimenticia, la cual depende de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sostenible, realizamos las siguientes aclaraciones del hecho en cuestión que se encuentra documentado por medio de las Actas de Comprobación de las Autoridades Bromatológicas locales, según lo establecido en el marco normativo correspondiente.”
Prosiguiendo, el comunicado expresa que el 5 de agosto de este año se realizó un operativo rutinario en las calles Av. Roca y Quilmes, conjuntamente por la Dirección de Tránsito, la Patrulla Urbana y la Dirección General de Seguridad Alimenticia. “En el control correspondiente se detiene un vehículo que se encontraba en infracción debido que no presentaba la Verificación Técnica Vehicular vigente (VTV) ni el seguro vehicular.” detalla Cabaña.
Dando paso a los procedimientos del operativo, y tras haber labrado las actas de rigor y secuestro del vehículo, los agentes de la Dirección de Seguridad Alimentaria, solicitan al conductor la documentación correspondiente a los productos alimenticios transportados. Allí, los agentes municipales constatan que el transportista no poseía documentación que avale la procedencia de la mercadería y tampoco presenta la documentación requerida para esa acción, condiciones ineludibles para el transporte de alimentos.
“En este punto es importante destacar el conjunto de normas que debe cumplir y que no fueran cumplidas por el transportista al momento de la constatación, que son establecidas según el Código Alimentario Nacional” describe Cabaña en el comunicado donde líneas después detalla las normas y cumplimientos obligatorias en estas situaciones de manipulación y transporte de alimentos.
Los artículos violados fueron más de uno: infracciones, carencia de documentación sanitaria, falta de permiso o habilitación para el transporte de mercaderías o productos alimenticios y falta de desinfección periódica en los transportes de productos alimenticios. Por lo que “se aprecia que las faltas cometidas son de fondo y no formalidades, atentando contra la salud pública.” denuncia el documento.
Ante esta situación se dispone la mercadería al Centro de Abastecimiento Municipal, otorgándole la posibilidad al contraventor de presentar la documentación faltante hasta el cierre de las actuaciones, con el fin de reparar la falta, en el caso que resultara posible. “Al no remitir por parte de los mismos lo requerido, se establece el decomiso de los productos, dejando a disposición de la Secretaría de Desarrollo Comunitario, en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 13 del Código de Faltas de la Provincia de Buenos Aires y los artículo 49 y 50 del Código de Faltas Local.” remarca la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sostenible.
La mercadería decomisada debía ser conservada mediante la refrigeración, dada la imposibilidad por parte del Municipio de contar con los medios necesarios para el mantenimiento de dicha mercadería, y habiéndose agotado toda instancia de reparo, se procedió a dar por concluido el procedimiento y se hizo entrega de la mercadería a la Secretaría de Desarrollo Comunitario para que arbitre los medios necesarios e inmediatos para su utilización.
“Cabe aclarar que esta iniciativa fue propulsada una vez realizada las observaciones de asegurar y comprobación por parte de la Dirección de Seguridad Alimentaria, determinando que el estado resultara apto para el consumo humano.” aseguran en el comunicado, dejando constancia mediante nota formal en la que da cuenta de las cantidades decomisadas, a saber: 76 hormas grandes de queso fresco, 100 hormas chicas de queso fresco, 4 quesos de máquinas, 8 queso sardo y 71 bastones de queso mozzarella.
Todo ello destinados a asociaciones de bien público del distrito, a sabiendas de que se le dio la posibilidad al propietario que demuestre la procedencia, y cumpliendo con las exigencias legales. Al no presentar intención alguna del cumplimiento se tomó la determinación, y se cerraron las actas, que se encuentran firmadas por el Director General de Seguridad Alimenticia y los inspectores intervinientes, entregando en mano al contraventor la observancia que consta en ellas mismas que se niega a firmarlas.