El Municipio de Moreno, junto al Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires y el Obispado de Merlo y Moreno, celebra los 10 años de pontificado del Papa Francisco, este domingo 19 de marzo, a partir de las 17:30 horas, en la Catedral Nuestra Señora Del Rosario, ubicada en Claudio M. Joly 2760.
La jornada iniciará con la charla “Francisco y su diálogo con la periferia”, a cargo del padre José María “Pepe” Di Paola, y continuará con “Francisco y su diálogo con los movimientos sociales”, que será desarrollada por referentes de Misioneros de Francisco.
Mientras que a las 19 horas comenzará la misa que será presidida por el obispo auxiliar, Monseñor Oscar Miñarro, en la puerta de la Catedral. Y al culminar la misma, se llevarán adelante shows de folklore, hip hop y cumbia.
A diez años de su primer mensaje de austeridad y sencillez, Francisco marcó el camino: “Quiero una Iglesia Pobre, para los Pobres”, anunciando una iglesia que vuelve a las raíces propias de Cristo. Hoy, 13 de marzo, se cumple una década del día en que Jorge Bergoglio fue elegido Papa de la Iglesia Católica, tras la renuncia de Benedicto XVI. El primero proveniente del Hemisferio Sur, el primero originario de América y el primero no europeo desde el año 741.
Cuando estaba a punto de retirarse asumió la enorme responsabilidad, bajo el nombre de Francisco I, y se convirtió así en el primer papa proveniente del Hemisferio Sur, el primero originario de América y el primero no europeo desde el año 741. Así, el papa Francisco sorprendió a Argentina, y al mundo entero por su mensaje de bienaventuranzas. A 10 años en el cargo, y con 86 de vida, sigue sorprendiendo su mirada del mundo.
Es una década caracterizada por un papa que busca trabajar fraternalmente por la reconstrucción de una sociedad justa, inclusiva y sustentable. Nos recuerda el amor al prójimo, y llama con el ejemplo, a hacerse cargo de los humildes del mundo, de los que quedaron por fuera, de los excluidos. Su mensaje es fraternal, nos llama a reconstruir las relaciones rotas entre los seres humanos.
En ese sentido, en su pensamiento está presente la defensa de la dignidad del ser humano frente a un sistema que descarta y cosifica.Esa defensa debe ser llevada a cabo por las sociedades, garantizando la tierra, el techo y el trabajo. Fue muy claro al respecto, en un encuentro realizado en sus primeros días en el Vaticano, junto a referentes de trabajadores precarizados, campesinos sin tierra, pueblos indígenas y habitantes de asentamientos o villas, entre ellos, varias organizaciones argentinas:
“Si bien la palabra solidaridad no cae bien, es un modo de hacer la historia y eso hacen los movimientos populares(…) Jesús les diría hipócritas a los que abordan el escándalo de la pobreza promoviendo estrategias de contención que únicamente tranquilice y convierta a los pobres en seres domesticados e inofensivos(…) Ustedes sienten que los pobres ya no esperan y quieren ser protagonistas, se organizan, estudian, trabajan, reclaman y sobre todo practican esa solidaridad tan especial que existe entre los que sufren, entre los pobres, y que nuestra civilización parece haber olvidado.”
Gustavo Vera, ex legislador porteño, actual Director del Comité de Lucha contra la Trata y Explotación de Personas, dependiente de Jefatura de Gabinete, y amigo personal de Bergoglio varios años antes de que fuera el papa francisco, consideró en una nota escrita en Télam por los 10 años de la sunción del sumo pontífice, que “Francisco sostiene que la Fe es activa y busca transformar al mundo (porque la Fe sólo es posible en un corazón solidario que ama al prójimo)”, y agregó, “hay un galpón lleno de gente que tiene fe y pasa de largo cuando ve al hermano herido al costado del camino. Y también mucha gente que no sabe que tiene fe y se hace cargo del prójimo, misionando (…)»
Así, concluyó que “la reconciliación de la palabra con los actos, de la fe con las obras, es la recuperación de la plena comunión como hijos de Dios. Y es muchísimo lo que ha hecho Francisco en estos años, logrando que millones de «paganos» se sientan atraídos por una melodía familiar a su corazón” .
El cuidado de la Casa Común
En su carta encíclica Laudato si’, del 24 de mayo del año 2015, el papa Francisco se dirigió “a cada persona que habita este planeta” para dialogar con ellos “acerca de nuestra casa común”.
El sumo pontífice explicó que “el auténtico desarrollo humano posee un carácter moral y supone el pleno respeto a la persona humana, pero también debe prestar atención al mundo natural y «tener en cuenta la naturaleza de cada ser y su mutua conexión en un sistema ordenado» Por lo tanto, la capacidad de transformar la realidad que tiene el ser humano debe desarrollarse sobre la base de la donación originaria de las cosas por parte de Dios.”
En medio de una crisis climática sin precedentes, consideró que “el desafío urgente de proteger nuestra casa común incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral, pues sabemos que las cosas pueden cambiar”.
De esa manera invitó a “un nuevo diálogo sobre el modo como estamos construyendo el futuro del planeta” y expresó: “Necesitamos una conversación que nos una a todos, porque el desafío ambiental que vivimos, y sus raíces humanas, nos interesan y nos impactan a todos. El movimiento ecológico mundial ya ha recorrido un largo y rico camino, y ha generado numerosas agrupaciones ciudadanas que ayudaron a la concientización. Lamentablemente, muchos esfuerzos para buscar soluciones concretas a la crisis ambiental suelen ser frustrados no sólo por el rechazo de los poderosos, sino también por la falta de interés de los demás. Las actitudes que obstruyen los caminos de solución, aun entre los creyentes, van de la negación del problema a la indiferencia, la resignación cómoda o la confianza ciega en las soluciones técnicas. Necesitamos una solidaridad universal nueva. Como dijeron los Obispos de Sudáfrica, «se necesitan los talentos y la implicación de todos para reparar el daño causado por el abuso humano a la creación de Dios». Todos podemos colaborar como instrumentos de Dios para el cuidado de la creación, cada uno desde su cultura, su experiencia, sus iniciativas y sus capacidades·.»
A diez años de su primer mensaje de austeridad y sencillez, Francisco marcó el camino: “Quiero una Iglesia Pobre, para los Pobres”, anunciando una iglesia que vuelve a las raíces propias de Cristo. Argentino y de la Compañía de Jesús, el sumo pontífice debate sobre la coyuntura política, económica y social, y se expresa en relación al cambio climático, como así también la guerra, la propagación de los discursos de odio, y más.
Referentes de distintos ámbitos, entre ellxs la intendenta Mariel Fernández, felicitaron al pontificado.
Dirigentes políticos, representantes del movimiento obrero, y organizaciones sociales, jueces y funcionarios del Poder Judicial religiosos de distintos credos, referentes de la educación y la cultura, empresarios y periodistas firmaron una carta dirigida al papa Francisco por su octavo aniversario de su pontificado.
El fin de la carta fue hacerle llegar “la admiración y cercanía” que sienten por su obra “a favor de la humanidad, en particular de los excluidos” y su “firme defensa de la Tierra frente a la devastación que sufre”.
Los firmantes de la carta le transmitieron al sumo pontífice que “los argentinos y argentinas lo valoran mucho” y reconocen el “tenaz trabajo por la paz y la justicia en todo el mundo” que desplegó en los años de su papado.
«Gracias por lo que has hecho y haces. Los que tenemos fe, rezamos por vos y los que no, te acompañamos con cariño y confianza”, señala el último párrafo de la misiva.
El documento tiene entre los firmantes al gobernador Axel Kicillof, al titular de la Cámara de Diputados Sergio Massa, al jefe del bloque del Frente de Todos en la Cámara baja Máximo Kirchner, al jefe de Gabinete Santiago Cafiero con toda su familia, al gobernador chaqueño Jorge Capitanich, a la exministra de Desarrollo Social porteña Carolina Stanley y al senador nacional Esteban Bullrich.
La nómina de representantes de la política, los medios, el sindicalismo, los movimientos sociales, el Poder Judicial y los cultos religiosos incluye a Adolfo Pérez Esquivel, los intendentes Mariel Fernández (Moreno) y Lucas Ghi (Morón), los diputados del Frente de Todos bonaerense Federico Fagioli, Claudia Bernazza e Itai Hagman, la ministra de Desarrollo Social de la Ciudad de Buenos Aires, María Migliore entre otrxs.