Nicolás Diaz: «Mes a mes realizamos obras en todos los barrios»

En dialogo con Moreno Primero, el delegado de Cuartel V, Nicolás Diaz, afirmó que “a las y los vecinos les pedimos que piensen en grande, en problemas que incluyan a todos. Cuartel V lleva más de 100 calles asfaltadas, 720 luminarias LED y 135 cámaras de seguridad”. Sólo en el barrio El Vergel, uno de los más asistidos, “se construyeron 22 cuadras nuevas, que son más de 850 toneladas de material fresado”, sumado a las nuevas luminarias y la llegada de colectivos que antes no pasaban.

El Municipio de Moreno avanza con las obras a lo largo y ancho del distrito. Luego de la pandemia, sin dejar de prestar atención en materia de salud, se puso el foco en las obras que cada barrio necesitaba. Las delegaciones municipales son clave en la gestión actual, ya que a través de ella se llega a cada vecino y vecina de Moreno que participa activamente en las decisiones.  

Alguna vez un vecino de Cuartel V dijo que mientras que para algunos era la última localidad, para él que vivía allí, era la primera. Ese es el sentimiento compartido de todos los vecinos y vecinas de la localidad que se preocupan por ver a sus barrios cada día un poco mejor. Nicolás Díaz, delegado de Cuartel V, aseguró a este medio ni bien asumió su rol que “estamos trabajando y gestionando los recursos que se necesitan, la delegación está presente y la idea es poner a Cuartel V en el lugar donde tiene que estar, porque había quedado olvidado”. 

Un año más tarde, las obras se potenciaron en la localidad, cualquier vecino o vecina que pase por Cuartel V puede dar cuenta de ello. Los recursos llegan y los procesos requieren su tiempo. Es por eso que la delegación tiene un esquema de trabajo organizado, y a su vez, mantiene reuniones con los vecinos para decidir en conjunto cuáles son las demandas que la localidad necesita, y atenderlas.  

El delegado de Cuartel V contó a Moreno Primero cuál es el esquema actual de la delegación para poder mantener obras en todas las zonas de la localidad, todos los meses. “Dividimos la localidad en 4 zonas para poder abordar una zona por semana, para organizar cada una agarramos el mapa de Cuartel V y fuimos viendo qué barrio nos queda más cerca de otro y los agrupamos” explica. Eso les permite “volver al barrio cada 21 días a continuar realizando obras”. 

De esta forma, el municipio vuelve rápido a cada localidad a seguir trabajando y avanza de forma rápida en atender las demandas de los vecinos. “Esto a veces genera mucha ansiedad en los vecinos, porque ven que se está haciendo y se preguntan cuándo van a llegar las obras acá o allá, nosotros trabajamos y seguimos dando respuestas” cuenta el delegado, y agrega, “tampoco hay que olvidarse que venimos de una pandemia, y los primeros dos años costó mucho poder salir y trabajar, y aun así llegamos a más de 100 asfaltos, 720 luminarias LED y 135 cámaras de seguridad, pero todo en el marco de sólo un año”. Mientras que en la pandemia “nos enfocamos más en cuestiones de asistencia y salud comunitaria, ahora estamos trabajando con el tema de las obras que estábamos esperando todos porque yo también soy vecino de Cuartel V, y son obras que muchos prometieron y no hicieron”, expresa. 

Los vecinos no sólo ven las obras que se hacen sino que también participan de las decisiones. “Nosotros hacemos una reunión con vecinas y vecinos del barrio donde cada uno plantea sus inquietudes. Les decimos con qué recursos pueden contar ellos desde la delegación y las obras que hay planificadas, y vemos lo que podemos llegar a lograr si trabajamos todos juntos”, detalla el delegado y aclara que “la idea es que piensen en grande, en magnitud, y no el problema de la puerta de su casa, que piensen en general, problemas que incluya a todos”.  

De esta manera, en Cuartel V y todas las localidades del municipio de Moreno, la obra pública se lleva a cabo de forma democrática, donde es el pueblo morenense en su conjunto el que participa activamente de las decisiones. 

 En ese sentido, Nicolás Diaz cuenta “no es sólo una decisión política de Mariel Fernández, sino, de todos los vecinos y vecinas que plantearon la necesidad de asfaltar las calles que nunca fueron asfaltadas”. Respecto de las calles que ya se asfaltaron en algún momento y se rompieron, dice: “la intención es ver qué fue lo que generó esa ruptura y abordarlo, por ejemplo, si fue por un problema hidráulico, que vaya un equipo técnico de obras hidráulicas y revise por qué se rompió”. Esto permite que el asfalto llegue a calles que nunca había llegado, “porque los vecinos se preguntan cuántas veces se habrán arreglado las mismas calles, mientras que hay calles de tierras que ya figuraban asfaltadas, entonces vamos y asfaltamos otras calles”.  

Un ejemplo clave es el barrio El Vergel, donde “en este último tiempo estuvimos abordamos muchas obras”, asegura. De hecho, agrega, “es uno de los barrios donde más cuadras se arregló, son más de 22 cuadras realizadas, y son más de 800 toneladas de material fresado”. 

Además, en El Vergel “con la gestión de Mariel Fernández comenzó a ingresar el colectivo para los chicos que van a la Escuela Nº 67 o la Escuela Rural Nº5, es algo que no estaba antes de esta gestión”, para ello, “se armó un convenio con la empresa La Perlita para que sea un recorrido especial y lleve a los chicos, y de esa forma no estén caminando por la ruta”. Más aún, “en ese mismo recorrido que hace el colectivo, se colocaron luminarias LED para que sea un corredor seguro”. 

En el mismo barrio, “hay una zona de casas quintas que cada vez se urbaniza más, las luces que estaban puestas las habían colocado los vecinos, y nosotros como municipio colocamos mejoras, como, por ejemplo, los brazos nuevos”. Además, ”es uno de los barrios donde más luces se colocó, un total de 66 luminarias nuevas en zonas donde antes no había”. 

Todavía queda un año de gestión, y las próximas obras “van a ser un logro para la gestión, para la comunidad de Cuartel V, y un reconocimiento a las organizaciones que también estuvieron luchando bastante tiempo para poder lograrlo”. Los ejemplos son muchos, y Nicolás detalla algunos de los más influyentes: “el Cuartel de Bomberos, el Polideportivo Diego Armando Maradona, la ampliación de la ruta provincial Nº 24, ya se está ejecutando la ampliación de la ruta provincial Nº 25, como así también se está construyendo el predio de la feria municipal que es el mismo proyecto realizado en Las Flores, y el nuevo Registro Civil que estaba abandonado y lo remodelamos”.  

Mientras estas grandes obras se realizan, “se continúan llevando a cabo obras en las calles, de cada barrio de la localidad, sumado a la constantes cuadrillas de limpieza” cierra el delegado. 

«Queremos poner a Cuartel V en el lugar donde tiene que estar, porque había quedado olvidado»

Nicolás Diaz resalta algunos de los aspectos positivos de la gestión: juventud y comunidad. En su meta se sintetiza el trabajo de la Delegación Municipal de su localidad: «Mi meta como delegado es demostrar que la Delegación Municipal puede trabajar en comunidad, donde todos los vecinos y vecinas se sientan parte de eso, y que todo Cuartel V tenga las cosas básicas que necesita un barrio» .

Las Delegaciones Municipales son espacios de descentralización de servicios públicos y otras obras pequeñas. También son puntos de referencia para la realización de gestiones y trámites. Son de vital importancia porque el gobierno local acelera los tiempos de respuesta a través de estas áreas y esto le permite la proximidad con los vecinos y vecinas del distrito, en cada localidad en particular. 

En ese sentido es que Nicolás Diaz, delegado de Cuartel V, explica la importancia de la Delegación en su localidad: “Una delegación en Cuartel V es importante porque Moreno Centro queda a 40 minutos. Cualquier vecino que quería hacer un reclamo tenía que hacer ese recorrido en colectivo. Ahora, la Delegación está a minutos de los vecinos«.  

Pero la forma de trabajar también cambió en el Municipio, renovada por una gestión con características particulares. Nicolás, el joven de 21 años que llego a la Delegación en febrero del corriente año, explica cuál es el nuevo aire que se respira y el trabajo que se siente capaz de llevar adelante porque reconoce “la confianza que me da Mariel de estar en el lugar que estoy”. 

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La llegada del municipio a Cuartel V a través de la delegación no es solo porque el edificio está “a la vuelta de la esquina”, sino porque Nicolás camina junto a sus compañeros y compañeras en una misma línea: “Mi meta como delegado es demostrar que la Delegación Municipal puede trabajar en comunidad, donde todos los vecinos y vecinas se sientan parte de eso y que todo Cuartel V tenga las cosas básicas que necesita un barrio».

Mi meta como delegado es demostrar que la Delegación Municipal puede trabajar en comunidad, donde todos los vecinos y vecinas se sientan parte de eso y que todo Cuartel V tenga las cosas básicas que necesita un barrio.

Desde la delegación, se acercan a los vecinos y vecinas y le llevan las herramientas municipales al barrio. “La comunidad se apropia de esas herramientas y las trabajamos en conjunto, por eso la Delegación de Cuartel V es comunitaria”, explica el joven y añade: “Ese trabajo lo venía haciendo Mariel Fernández a lo largo del territorio de Cuartel V y queremos darle esa impronta y hacerlo sentir parte al vecino”. 

Ahí ponen el foco, en hacer sentir parte al vecino, por eso están abocados a reclamos históricos, que los abordan a través de reuniones a las que “antes asistían 5 vecinos que encima tenían desconfianza en la gestión porque pensaban que –son todos iguales-, pero al mostrar nuestro trabajo, se suman cada vez más vecinos, y ahora armamos mesas vecinales donde hay una fuerte presencia del Estado, siempre yendo a los barrios, no citando a los vecinos a que se acerquen –aclara”. 

En esas reuniones, encuentran la solución al reclamo, pero, además, invitan a los participantes que se vieron beneficiados a que “se comprometan, a no perder la relación y a trabajar y colaborar entre todos, para que el barrio entero progrese«.

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Nosotros entendemos a los vecinos y vecinas que se acercan, somos una gestión de jóvenes y la juventud proporciona también una transparencia que genera una confianza en el vecino que estaba perdida, porque a la hora de trabajar somos los primeros. 

También es fundamental entender que cada barrio tiene necesidades distintas y, por tanto, las secretarías que necesita que lleguen al barrio son diferentes. El delegado de Cuartel V explica la articulación con las secretarías, donde “siempre se aspira a conformar la mesa vecinal para que el vecino se involucre. Además, invitamos a las secretarías a que bajen al territorio y brindarle las herramientas para que los morenenses las aprovechen al máximo, y, por otro lado, brinden información clara y directa a los vecinos que no solo se informan, sino que lo difunden y explican en el barrio”, y sintetiza: “que las secretarías bajen al barrio es una de las líneas de Mariel, que es muy clara».

Así, con jóvenes comprometidos, con los vecinos haciéndose y sintiéndose parte, construyen el trabajo comunitario en la localidad. Incluso, los reclamos históricos tales como el alumbrado necesario para combatir la inseguridad se deciden en conjunto. No hay un foco en Cuartel V que sea la exclusiva decisión de Nicolás, “no lo decido yo ni la delegación”, explica.  Son “los vecinos de cada barrio los que saben la necesidad y la realidad del barrio” y, por tanto, en conjunto, se piensan la creación de corredores seguros para llegar a alguna salita o a alguna escuela. 

El ejemplo es clave para entender el cambio en la gestión, porque “antes iban y ponían una luz y no era ahí donde se necesitaba, quizás era a la vuelta, del otro lado”. En ese sentido, Nicolás es contundente “los recursos que tengamos hay que aprovecharlos al máximo, y eso se hace con la participación de los vecinos, porque ellos son los que saben dónde ponerlos».

Los recursos que tengamos hay que aprovecharlos al máximo, y eso se hace con la participación de los vecinos, porque ellos son los que saben dónde ponerlos. 

Además, también “hay mucho trabajo de concientización”, y vale aquí el ejemplo de los basurales, que de a poco se erradican y quedan no más de dos. “El trabajo de concientización es fundamental en este aspecto, a través de la colocación de carteles de señalización o plantando árboles, los vecinos ya no vuelven a formar un nuevo basural, ahora lo respetan”. También fue muy importante, en ese sentido, el cambio en la gestión de residuos, que ahora pasan por la puerta de la casa, “eso facilita mucho también”, explica. 

Las obras se encuentran en desarrollo, las máquinas llegan, las herramientas están y hay mucho trabajo por hacer todavía, atrasado por los meses de pandemia y cuarentena estricta a nivel nacional. Es por eso que Nicolás explica a los vecinos y vecinas de Cuartel V que “estamos trabajando y gestionando los recursos que se necesitan, de a poco vamos a ir llegando a los barrios, aunque no creo que quede barrio sin trabajar, por más que sea un aporte mínimo. La delegación está presente, la idea es poner a Cuartel V en el lugar donde tiene que estar, porque había quedado olvidado”.

Además, Nicolás refuerza su impronta que lo caracteriza y que plantea en la delegación: “Queremos trabajar en comunidad y que los vecinos entiendan que, a menos de tres meses, nos tocó una pandemia que llevó a una cuarentena estricta donde cerró todo, pero ahora comenzamos con muchas obras”. Y puso por caso el ensanchamiento de la ruta 24 que “históricamente demandó la comunidad”, y sumó las obras de calles que se van a realizar y que van a continuar, facilitadas por “la creación de la asfaltera municipal”, sumado al aporte de la delegación “con mucho trabajo y paciencia, confiando en la planificación que tenemos y, fundamentalmente, participando de las reuniones vecinales”.

Todo en busca de un objetivo: “no es para que a la gestión le vaya bien, es para que todo moreno este bien, queremos poner a Moreno en el lugar donde corresponde, queremos ponerlo de pie”.