Nadia Báez: la nadadora paralímpica morenense que marcó un nuevo récord americano 

La deportista morenense que empezó a nadar por recreación se quedó con la medalla de plata en el Mundial de Natación Paralímpica disputado en Portugal. Además, el sábado 18 de junio se realizó en el CENARD un entrenamiento por parte del Seleccionado Argentino de Boccia donde fueron convocados dos morenenses: Lucas Díaz y Ángel Anzalas, quienes forman parte del Programa Deportivo Inclusivo (PDI) de la Subsecretaría de Deportes y Recreación del Municipio de Moreno.

De chica le detectaron un tumor en las retinas que la llevó a perder la visión de forma gradual hasta quedar ciega a los 16 años, pero la pasión por lo que hace se mantuvo intacta y, año tras año, representa a todas y todos los argentinos de la mejor manera. Desde los Juegos Parapanamericanos de 2007, comenzó a ganar sus primeras medallas y a imponer nuevas marcas en el equipo nacional. Su alto nivel fue demostrado en cada competencia, nada la detuvo, y en el año 2017 compitió con un embarazo de 8 meses. En el año 2019, vuelve de Lima con 2 medallas de oro y dos de bronce.   

En esta ocasión, participó en el torneo organizado por World Para Swimming que se llevó a cabo entre el domingo 12 de junio y el sábado 18 en Portugal, donde representó junto al argentino Sergio Zayas y la argentina Analuz Pellitero, a la Federación Argentina de Deportes para Ciegos (FADEC). 

Nadia hizo un tiempo de 1:28;43, marcó un nuevo récord americano y se quedó con la medalla plateada en los 100 pecho SB11. De esta forma, continúa sumando motivos para ser un orgullo para las y los morenenses y para todo el país. 

Dos morenenses en el Seleccionado de Boccia

Además, el sábado 18 de junio se realizó en el CENARD un entrenamiento por parte del Seleccionado Argentino de Boccia donde fueron convocados dos morenenses: Lucas Díaz y Ángel Anzalas, quienes forman parte del Programa Deportivo Inclusivo (PDI) de la Subsecretaría de Deportes y Recreación del Municipio de Moreno.

Ambos deportivas surgieron del PDI y continúan entrenando en el programa, representan al distrito de Moreno y al país en diferentes competencias nacionales e internacionales.

Nadia Báez va en busca de la medalla de oro en Tokio

La nadadora morenense, Nadia Báez, va en busca de los 100 metros de pecho en los Juegos Paralímpicos de Tokio. Conoce los detalles en esta entrevista exclusiva con Moreno Primero.

Nadia Báez es una deportista morenense que empezó a nadar por recreación.  Siempre le gustó hacer deporte y dio sus primeros pasos en las colonias de verano. Le gusta aprender y competir, no solo en la pileta, sino también en otros deportes que ha realizado, como gimnasia artística -donde llegó a competir en los primeros años, o patín de carrera.  

De chica le detectaron un tumor en las retinas que la llevó a perder la visión de forma gradual hasta quedar ciega a los 16 años, pero la pasión por lo que hace se mantuvo intacta y, año tras año, representa a todas y todos los argentinos de la mejor manera. Desde los Juegos Parapanamericanos de 2007, comenzó a ganar sus primeras medallas y a imponer nuevas marcas en el equipo nacional. Su alto nivel fue demostrado en cada competencia, nada la detuvo, y en el año 2017 compitió con un embarazo de 8 meses. En el año 2019, vuelve de Lima con 2 medallas de oro y dos de bronce.  

Nadia se encuentra en Tokio desde el 18 de agosto, cuando llegó el equipo de natación  a la Villa Olímpica, y desde Moreno Primero tuvimos la oportunidad de conversar con ella. La  primera competencia fue el 26 de agosto, compitió en los 400 metros libres, una prueba donde “no se había enfocado la preparación, sino que se había hecho más como para romper el hielo” y donde sufrió una descalificación “porque tenemos la obligación de tener antiparras completamente oscuras y los jueces determinaron que las mías tenían ingreso de luz”, pero aclara: “Igualmente no tenía posibilidades de entrar en la final porque había quedado en el puesto décimo, pero la verdad que sumó bastante esa primera prueba para al otro día correr la segunda, 50 metros libres, una prueba que me gusta mucho y donde obtuve la medalla de oro en Lima, y la marca fue buena”. Hoy, 30 de agosto, disputó los 200 metros combinados, donde quedó en el séptimo puesto, y espera por los 100 metros de pecho el primero de septiembre: “Mi prueba principal, donde tengo posibilidades de entrar en la final y obtener un diploma paralímpico”

Nadia cuenta que “hay muchísimo nivel en Tokio”, y considera que “la idea era competir en varias pruebas para aplacar un poco lo que tan mal nos hizo y tanto nos afectaba a la mayoría de los deportistas que estamos acá”, en relación al entrenamiento y la preparación necesarios para la alta competencia, perjudicada por la pandemia de coronavirus.  

En Argentina, los entrenamientos durante la pandemia “resultaban algo novedosos al principio porque había que tratar de reinventarse y entrenar adentro, en teoría por un breve lapso, pero después se fue extendiendo y tuvimos que seguir reinventado”, recuerda Nadia, y prosigue: “Teníamos que trabajar la parte física, algo de lo que se podía de aeróbico, para lo que conseguí una bici fija, y también utilizamos algunos materiales para trabajar la fuerza, pero lo más difícil de trabajar era el agua, que recién se pudo volver para el mes de agosto”.  Además, expone que “el Municipio de Moreno siempre está acompañando, apoyando y tratando de conseguir los medios de los lugares para entrenar, que en mi caso era la pileta, y estuvieron siempre presentes”.  

Allá en Tokio, se sigue entrenando arduamente. “Los días que no tengo competencia puedo usar la pileta también, así que vamos a entrenar porque hay que seguir sosteniendo las capacidades aeróbicas, la técnica, la fuerza”, pero también hay tiempo para descansar. En sus tiempos libres aprovecha para hacer rehabilitación o kinesiología para mejorar la recuperación y, además, se compró un audiolibro de Florencio Bonelli “para leer y usarlo como medio de distracción”.

También recorren las instalaciones de una Villa Olímpica que “es como lo esperábamos, teniendo en cuenta lo que es la tecnología, con cosas de último nivel buscando las mayores comodidades para nosotros, con muy buenas adaptaciones para personas con discapacidad, como la gran cantidad de ascensores, el sendero guía para personas ciegas y con voluntarios muy predispuestos”. Le llama la atención que “todo acá está hecho de cartón, pareciera que hasta los ascensores estuvieran hechos de cartón”, cuenta entre risas y explica que “está muy en boga el tema del reciclado aquí, tanto en el comedor como en las habitaciones también tenemos tacho para reciclar”. “La verdad que muy lindo todo, un lugar muy ameno, a pesar de la pandemia se nota el compañerismo y el espíritu deportivo que siempre se ve en los juegos”, agrega Nadia y también cuenta que aprovechan y van a la llamada Zona Internacional, “donde hay algunos negocios para comprar recuerdos y cruzarte con otros deportistas también».

La verdad que muy lindo todo, un lugar muy ameno, a pesar de la pandemia se nota el compañerismo y el espíritu deportivo que siempre se ve en los juegos.

Nadia Báez ya tiene una medalla paraolímpica en los juegos de Londres 2012, y la expectativa para Tokio 2020 “es tratar de sostener mi prueba principal que son los 100 metros pecho y el diploma, el 5to lugar que tuve en Río 2016 pero mejorando la marca y los tiempos, ya se ha mejorado la marca de Lima en los 50 metros libre.” 

Por último, la deportista Morenense expresa que está “muy contenta de poder participar en un nuevo juego, en mi cuarto juego» y añade: «La verdad que se ve muchísimo nivel y fue quizás más difícil que otros años poder clasificar«. «Uno ya se siente grande y medio afuera, pero poder estar en este lugar que es lo que uno como deportista siempre sueña y busca es, a esta altura de mi carrera, un regalo, y estoy con muchas ganas de competir, con muchos nervios, con mucha alegría, y con mucha ansiedad de ver cuál va a ser el resultado después de tanto trabajo”, expresa. 

Uno ya se siente grande y medio afuera, pero poder estar en este lugar que es lo que uno como deportista siempre sueña y busca es, a esta altura de mi carrera, un regalo, y estoy con muchas ganas de competir, con muchos nervios, con mucha alegría, y con mucha ansiedad de ver cuál va a ser el resultado después de tanto trabajo