Hace 130 años nacía el artista Florencio Molina Campos

Nació en Buenos Aires, fue dibujante y pintor. Obtuvo reconocimiento gracias a sus obras en las que reflejaba, de una forma humorística, escenas cotidianas de la vida en el campo. En esta nota, haremos un repaso sobre su vida y obra y en qué estado se encuentra el Museo Florencio Molina Campos en Moreno.

Florencio Molina Campos nació el 21 de agosto de 1891 fue hijo de don Florencio Molina Salas y de doña Josefina del Corazón de Jesús Campos y Campos, miembros de una familia tradicional cuyos orígenes se remontan en el país a la época de la Colonia.  

Tuvo dos matrimonios, el primero fue con María Hortensia Palacios Avellaneda, madre de su única hija, Hortensia, a la que llaman «Pelusa». Luego de varios años se separaron y conoció a otra mujer, la joven mendocina María Elvira Ponce Aguirre con quien estuvo junto a ella hasta sus últimos días de vida.  

Fue en el año 1926 que Florencio Molina Campos presentó su primera exposición en el Galpón de Palermo de la Sociedad Rural Argentina. Su muestra fue visitada por el entonces presidente de la Nación, Marcelo T. De Alvear, quien se convirtió en admirador de su obra y lo premió otorgándole una cátedra en el Colegio Nacional Nicolás Avellaneda. 

Tiempo después, más precisamente en el año 1931, firmó un contrato con “Alpargatas” para ilustrar las doce ediciones de los almanaques de la misma empresa. Durante sus viajes por Europa, estrechó relación con Walt Disney y fue contratado para asesorar al equipo de dibujantes para tres películas que los Estudios Disney estaban por realizar, ambientadas en la Argentina y basadas en obras del artista argentino y en los paisajes que habían visto en sus viajes a nuestro país.  

Al no compartir las extravagancias que el estudio cinematográfico quería hacer protagonizar a los paisanos y, tras varios intentos fallidos por lograr una representación más fiel del gaucho argentino, renunció.  

En 1944, el pintor formalizó un contrato que se extendería por 10 años en forma consecutiva con la firma norteamericana Mineapolis-Moline, para la que ilustró entre 1944 y 1958 una serie de almanaques similares a los de Alpargatas, pero que incluyeron – por sugerencia suya- maquinaria agrícola de esa empresa. 

En sus cuadros también abordaba el tema de las escuelas rurales. El 25 de mayo de 1955 inauguró en un rincón de Moreno, una escuela para los niños y niñas de las familias de Cascallares. Estaba conformada por dos aulas, un corredor cubierto, un gran patio con un mástil donde flameaba la bandera. Llevaba el nombre de su antepasado «Gaspar Campos». Años después, pasó a funcionar como la número 20 «Florencio Molina Campos». 

El 16 de noviembre de 1959, superado por una enfermedad terminal luego de una operación, Florencio Molina Campos murió en Buenos Aires. Sus restos permanecieron en la bóveda familiar de la Recoleta hasta que, en la década del 70, fueron trasladados a instancias de Elvirita al Cementerio de Moreno, en donde permanecen. 

Actualmente en Moreno se encuentra el Museo Molina Campos, que, durante los primeros meses de este año, gracias a las y los concejales del Honorable Concejo Deliberante ordenaron la creación del Código de Preservación del Patrimonio Cultural que establece diferentes facultades y procedimientos del Estado ante un bien declarado patrimonio cultural como lo es el Museo.  

De esta manera, quienes tengan intenciones de vender el Molina Campos, como ya lo han expresado previamente cuando decidieron trasladar sus obras al museo en San Antonio de Areco, primero deberá consultarse con el poder legislativo y ejecutivo local.