Mauro Dávila: “Tengo los mejores recuerdos de mi vida en Moreno”

Llegó a Moreno con su familia en el año 77. Como mayor de 8 hermanos, trabajó hasta de albañil para ayudar en su casa. El destino y el esfuerzo lo convirtieron hoy en el mejor pizzero del mundo, luego de consagrarse en la 29° Edición del Mundial de la Pizza en Parma, Italia.

Desde Moreno Primero dialogamos con Mauro Dávila, quien desde España nos habló no solo de sus comienzos en el oeste del conurbano, sino de su presente en Europa y en todo lo que está logrando junto al equipo argentino en el mundo de la pizza.

“Llegamos a moreno en el ‘77, estuvimos un año viviendo cerca de la estación, después nos fuimos a La reja grande, fui a la escuela número 19, ahí viví hasta que me independicé de mis padres, salíamos a bailar a mediados de los ‘80 y principios de los ‘90 en los boliches de la zona”, recordó Mauro emocionado, y agregó que “tengo los mejores recuerdos de mi vida y todavía a gran parte de mi familia viviendo en Moreno”.

La de Mauro es una historia de superación, donde la combinación de azar y destino hicieron que su vida cambie de forma drástica

“Hice hasta 7mo grado, porque había que salir a trabajar, soy el mayor de 8 hermanos Y en casa lo que siempre tuvimos fueron necesidades, yo siempre tuve muchas ganas de crecer, siempre fui muy curioso con ganas de aprender, antes de ser pizzero tuve un emprendimiento de carpintería, que es algo que me gusta mucho también”, nos explicó Mauro cuando le preguntamos por sus comienzos en el mundo de la pizza. 

Nos cuenta que comenzó en un típico copetín de estación, pero que desde ahí no paró de trabajar en distintas pizzerías, como POI en Merlo, o la clásica Tokyo de Morón, aprendiendo el oficio de maestro pizzero 

“Una vez estaba haciendo de peón de albañil, tendría 16 años,  juntando una montaña de cascotes con una carretilla, y se acercó un hombre, Luis Bulacio, que siempre me voy a acordar, me ofreció trabajar en un bar de Castelar, típico copetín de la estación, ese fue el comienzo en la gastronomía, y sobre si pesa más el azar o el esfuerzo», reflexionó Mauro, y agregó: “Creo mucho en esto del azar, que va abriendo diferentes puertas, pero también uno tiene que poner mucho esfuerzo, ganas de aprender, como con esto que me pasó en el mundial”.

De la mano de APYCE, asociación de pizzerías y casas de empanadas de la república argentina, Mauro pudo competir por primera vez en un mundial. Previamente en 2017 había participado en un torneo Argentino donde logró un 3er puesto en la categoría pizza clásica. Pero en abril de este año, terminó de consagrarse en el mundial realizado en Italia, donde sacó el mejor puntaje entre los argentinos, y un cuarto puesto en otro estilo de pizza entre 117 participantes, además de que como equipo salieron octavos.

“Como nación salimos segundos, después de Italia, sacamos muy buenos resultados y sentimos un gran orgullo por los colores que fuimos a presentar”, nos contó Mauro, y por último finalizó diciendo que “se compite con las reglas de la pizza italiana que es distinta a la nuestra así que hay mucho que tenemos que aprender”, y terminó diciendo: «Hay un trabajo de logística y preparación enorme. Nosotros llegamos una semana antes, instalamos una especie de laboratorio en un lugar que alquilamos y hacemos ensayos, pruebas y error, por eso estamos muy contentos porque el esfuerzo es enorme, así como el esfuerzo económico de Apyce para que podamos ir”.