Luego de 45 años los lápices siguen escribiendo en Moreno

Estudiantes y militantes de la UES del Movimiento Evita y diferentes organizaciones políticas y sociales se movilizarán hoy desde el Monumento de la Memoria hasta plaza Buján, en Paso del Rey, en el marco de los 45 años de la «Noche de los Lápices». En diálogo con Moreno Primero, Abril Cali y Olivia Cáceres, dos estudiantes y militantes de la UES, explicaron por qué marchan y por qué es importante mantener viva la memoria.

En el marco de la conmemoración de “La noche de los Lápices”, este jueves se realizará una movilización desde el Monumento a la Memoria, ubicado debajo del acceso oeste en Moreno, hasta la Plaza Buján de Paso del Rey, encabezada, en su mayoría, por estudiantes y militantes de la Unión de Estudiantes Secundarios de Moreno del Movimiento Evita y organizaciones políticas, sociales y barriales morenenses. La movilización se hará a partir de las 15:30 horas, respetando los protocolos de sanidad por el coronavirus.  

El 16 de septiembre de 1976 un grupo de jóvenes militantes y estudiantes de La Plata  fue secuestrado por un grupo de tareas de la Policía Bonaerense, encabezado por Ramón Camps. La mayoría de los jóvenes tenía militancia política en la Unión de Estudiantes Secundarios, agrupación estudiantil encuadrada en el peronismo de izquierda y en la Juventud Guevarista, rama juvenil del Partido Revolucionario de los trabajadores de tendencia marxista-leninista. Muchos de ellos habían participado, durante la primavera de 1975, en las movilizaciones que reclamaron y obtuvieron el Boleto Estudiantil Secundario. 

Entre ellos estaban: Francisco López Muntaner, María Claudia Falcone, Claudio de Acha, Horacio Ángel Ungaro, Daniel Alberto Racero, María Clara Ciocchini, Pablo Díaz, Patricia Miranda, Gustavo Calotti y Emilce Moler. Cuatro de ellos sobrevivieron. Se presume que los restantes fueron fusilados en los primeros días del año 1977. 

Abril Cali, militante de la UES Evita y estudiante de la Escuela N° 37, explicó: “Esta marcha es importante porque ellos fueron los desaparecidos por reclamar por sus derechos, que son los derechos que hoy los secundarios gozamos gracias a ellos. Me parece que está bueno tener memoria porque ellos también fueron parte de la UES y ahora somos compañeros porque estamos en la misma organización”. 

Por otro lado, Olivia Cáceres, que hace un año se sumó a la militancia dentro de la UES en Moreno, expresó: “Cuando hablamos de la Unión de Estudiantes Secundarios hablamos de generaciones y generaciones de luchas y resistencias. Somos los pibes los que estamos, estuvimos y vamos a seguir formando generaciones para que estén en todos los momentos de necesidad y estén en los barrios organizándose. Cuando uno dice que es militante de la UES, lo dice con orgullo”. 

Por último, con respecto a la lucha de los estudiantes desaparecidos y asesinados, Olivia resaltó que:

“Realmente significa mucho para nosotros, porque lo levantamos como una bandera de lucha, porque nos vemos reflejados en ellos. Eran de nuestra edad y militaban en la UES o en otras organizaciones estudiantiles que movilizaban para obtener el boleto estudiantil, un derecho que hoy en día lo tenemos tan normalizado y tiene una historia detrás. Es importante recordarlos, estamos acá totalmente dispuestos a seguir con su lucha y a demostrar que sus convicciones siguen vivas en nosotros y nosotras”.  

Un año después, en 1977, entre el 16 y el 29 de septiembre, fueron secuestrados doce estudiantes y militantes de la UES en Ituzaingó, Castelar, Morón y Moreno, y llevados al centro clandestino que funcionaba en la Brigada de Investigaciones de San Justo. Ellos eran Juan Alejandro Fernández, de 17, y su hermano Jorge Luis, de 16, Marcelo Moglie, Enrique Rodriguez, Luis Ángel Garcia, Alejandro Aibar, Adriana Martín, Sonia Von Schmeling, Rubén Enrique Cabral, Claudia y Rosana Kohn,

Unión de Estudiantes Secundarios de Moreno- Movimiento Evita

Nair Gómez: “Para nosotros acompañar el proceso de alfabetización es un profundo orgullo”

Ayer fue el Día Internacional de la Alfabetización en conmemoración a los sucesos del 1966 donde la UNESCO reconoció el valor vital que significa para una persona estar alfabetizada, como un derecho universal. 

En ese marco, desde Moreno Primero conversamos con Nair Gómez, militante del Movimiento Evita que realiza apoyo escolar a niños y adultos. 

Sobre la alfabetización, Nair Gómez explicó que “generalmente se tiende a pensar que solo se alfabetiza a aquel adulto que no pudo hacer una trayectoria primaria, mucho menos secundaria. Nosotros pensamos la alfabetización como un proceso integral, que atraviesa todas las edades, todos los géneros, que atraviesa la vida entera y que es integral en sí misma.

En esta línea, Gómez expresó que desde el Movimiento Evita brindan apoyo escolar en el territorio en conjunto con las organizaciones sociales. Detalló que a partir de la pandemia “muchos de los comedores y merenderos, a parte de dar de comer a esas familias, lo que tuvieron que hacer es trabajar con cada uno de esos nenes en el merendero, con el material que le daban en la escuela.” 

Trabajan con niños desde las primeras infancias hasta adultos mayores en primaria y secundaria. Además, “hay chicos con los que estamos trabajando que empezaron la universidad o estudios terciarios y brindamos apoyo a través de guías con compañeros y compañeras que están en la Universidad Nacional de Moreno o en el Terciario de Rojas que tiene varias carreras docentes.” 

Gómez expresa que para ellos lo primero es “hacerle entender al otro que sabe, y que lo que sabe es importante”. Describe que con los adultos es difícil la continuidad, porque “vos tenés que generar un hábito de confianza, y hacerle entender al adulto que ya viene con muchísimos conocimientos, que necesita una guía más técnica para poder aplicarlos. Con los niños más chicos es mucho más fácil, son esponjas, aprenden muy rápido. Y nosotros aprendemos mucho de ellos.”

Desde el Movimiento tienen proyectos a corto, mediano y largo plazo. “A corto plazo estamos trabajando con programas, con una Red de Acompañamiento del Ministerio de Educación, con FinEs, con primaria, haciendo experiencias en distintos lugares a través de programas.” Y agregó que “a mediano y largo plazo estamos trabajando a través de nuestros centros, que son un gran ejemplo para cualquier organización. Es un tremendo orgullo el trabajo que realizan esos compañeros y esas compañeras.” 

Gómez habló de la importancia de que las organizaciones sociales trabajen en conjunto con el Estado y viceversa. En esta sintonía, están armando una Red de Apoyo Integral “que atraviese y que conduzca hacia el Estado, las organizaciones sociales hacia el Estado, en un ida y vuelta que es necesario.” 

Sobre lo mismo contó que durante la pandemia “se notó bastante cómo el Estado en años anteriores se alejó de las organizaciones sociales, y eso no pasaba antes, y eso con la llegada del gobierno de Cambiemos se rompió y prácticamente las organizaciones sociales no se podían acercar a las escuelas.” Explicó que “dependía mucho de los directivos, y qué tanto querían arriesgarse en ese vínculo. Por suerte eso ahora va cambiando, nos vamos acercando más y ese vínculo hay que reforzarlo. No solamente para pintar o arreglar una escuela, sino para trabajar lo pedagógico. Es lo que nosotros estamos buscando en esos espacios de apoyo.”

El integrante del Movimiento Evita evaluó que “la pandemia cambió muchísimo, la virtualidad ganó alguno de los espacios, pero sinceramente la presencialidad para nosotros es importante. El intercambio, la mirada, la voz, el tono, el escuchar, el ver, el sentir en el intercambio pedagógico es fundamental. La virtualidad llegó y se va a quedar en cierta forma, tiene cuestiones positivas.” y concluyó que “Pero somos seres sociales, intercambiamos todo el tiempo, y eso tiene que estar. Para construir comunidad hace falta que estemos en comunidad.”

Desde la organización realizan y forman parte de muchos otros esquemas. “Vemos el área de educación como algo transversal, entonces participamos de otras cosas también. Participamos en salud, economía popular, organización en actividades juveniles. Tratamos de estar presentes donde podamos aportar algo desde nuestra área.” Con alegría contó que hoy por hoy “una de las propuestas más lindas que surgió es empezar a armar comisiones de diversidad, vamos a arrancar con esto en breve. Se armó también una comisión de FinEs, los compañeros que van a participar de esa comisión están con muchas ganas, es una propuesta integral.”

Al finalizar, contó que “a mediano y largo plazo estamos planificando un acompañamiento integral que sirva para esos compañeros puedan, no solamente finalizar su primaria o secundaria, sino que lleguen a una profesión. Para nosotros acompañar ese proceso es un enorme orgullo.”

Centro Cultural Chichilo: “Buscamos compartir saberes, desterrar el egoísmo y modificar lo que no queremos”

Un grupo de vecinos, vecinas y militantes del Movimiento Evita cumplieron su sueño de tener un Centro Cultural en “Mi barrio” de Moreno Norte. En diálogo con Marisa Matalone, hija de Chichilo y coordinadora del espacio, expresó a Moreno Primero cómo fue la inauguración, qué talleres brindan y quién fue su padre.

 El sábado 21 de agosto “Mi barrio” inauguraron el Centro Cultural “Chichilo” en Moreno Norte. Allí, las vecinas, vecinos y militantes del Movimiento Evita celebraron la inauguración de este espacio que, desde junio de este año, brinda apoyo escolar, talleres para grandes y chicos, funciona como punto violeta cada quince días, entre otras actividades para la comunidad. 

En la inauguración estuvieron presentes concejales, precandidatos a concejales, Mariel Fernández, militantes del Movimiento Evita y el delegado municipal Homero Salinas, quien expresó: “Es importante que Moreno Norte tenga ese espacio porque es un espacio comunitario que da respuestas en muchas cuestiones tanto sanitaria, alimentaria, como educativa. Está bueno que eso suceda, es un espacio del Movimiento Evita que nosotros desde el municipio acompañamos los procesos de organización en el barrio, es una decisión política que esos espacios existan” 

La esquina donde está ubicado el Centro Cultural “Chichilo” fue el punto de reunión de muchas vecinas y vecinos de Moreno para organizarse. En el año 1971, se abrió un almacén de rubros generales. Lo atendía Eufemia, la madre de Chichilo, su compañera Olga y el mismo Francisco Matalone, alias “Chichilo”. Allí, Marisa, coordinadora del centro cultural explicó que:  

“Fue uno de los almaceneros que te vendía los alimentos, pero también colaboraba circulando de boca en boca que una familia precisaba ayuda para armar una loza, para poner árboles en las plazas, hacer veredas de cemento para ganarle al barro los días de lluvia, hacer la colecta para un velorio, entre otros”. 

Sin dudas, Francisco Mataleno, estaba comprometido con el barrio, lugar al que llegó porque sus padres emigraron desde Italia “cuando la ruta 23 aún era de tierra” explicó Marisa su hija. Chichilo jugó en los potreros, recibió los regalos de Evita cuando era niño, invitaba a sus amigos del barrio a ver la tv en blanco y negro después de pegarse un chapuzón en el arroyo de Catonas, tocó el acordeón con otros jóvenes, vendió plantines en la estación de Moreno, y generaba el nexo para que las y los vecinos se conocieran.  

Gracias al legado que dejó Chichilo y al compromiso y la unidad de las militantes del Movimiento Evita y de las vecinas y vecinos de “Mi barrio” hoy se hizo realidad el sueño que a la comunidad la beneficiará de diferentes maneras. Actualmente, en el centro cultural, se brinda apoyo escolar para niños, niñas de primaria y adolescentes de secundaria, funciona como punto violeta y encuentro de mujeres cada quince días, brindan clases de chaiu do kwan, kick boxing, talleres barbería, guitarra, cursos de esmaltado, semipermanente, dibujo, limpieza de cutis, aikido, alisados, peluqueria, prótesis dental y los lunes, martes y jueves realizan una olla popular para más de 60 familias.

Marisa, coordinadora del espacio cultural e hija de “Chichilo” planteó que: “Nos ponemos el desafío de generar lazos vecinales, compartir saberes y desterrar el egoísmo, que no sirve, el recordarnos que nadie se salva solo y participar de alguna manera para modificar lo que no queremos” y agregó: “es la comunidad la que desea un futuro digno, donde tengamos trabajo, donde las mujeres niñas y niños, no sufran violencia y sean libres, donde expresarnos desde lo artístico siga siendo el motor para transformar nuestra realidad”