La Escuela Agraria brinda 120 cursos de diferentes rubros tales como, gastronomía, textil, estética, arte y decoración, construcción, informática e idiomas. En esta nota, Daiana, Marcela y Marta, emprendedoras morenenses, expresarán cómo fue su paso por la escuela. Además, la jefa del programa «Capacitación y Formación Laboral» perteneciente a la Coordinación General de Empleo y Capacitación para el Trabajo del Imdel nos explicó por qué es importante tener un centro de formación en el distrito.
Hace exactamente 56 años por primera vez abrió sus puertas la Escuela Agraria Femenina “Paula Albarracín de Sarmiento”, conocida actualmente como el “Centro de formación profesional municipal” de Moreno. Comenzó a funcionar con el fin de satisfacer las necesidades que existían en aquel entonces durante el año 1965 y los años posteriores. Sus fundadoras y mentoras del espacio, las hermanas Saint Pierre, brindaron sus primeras clases al alumnado conformado por 40 estudiantes mujeres dictando 14 materias.
En primera parte, era denominada “Escuela Agraria” por su ubicación de origen en tierras rurales en el barrio La Perlita, 17 años después se inauguró un nuevo edificio escolar, dotado de diferentes comodidades, permitiendo un desarrollo más adecuado de las actividades de formación. A partir del año 2000 la Escuela pasó a denominarse: Centro de Formación Profesional Municipal «La Agraria».
La escuela brinda diferentes cursos de formación técnico laboral que están divididos por rubros, tales como, gastronomía, textil, construcción, arte, decoración y artesanías, sector primario con huerta y mantenimiento de jardines, informática y comunicación, entre otros. Daiana de Mariló y emprendedora de la marca asociativa “Hecho en Moreno” explicó que: “Yo tenía un comercio de artículos sueltos de perfumería y lo tuve que cerrar por la crisis, gracias al curso de marroquinería que hice, salí a vender a la feria, fue una gran ayuda”.
“De la escuela me enteré por mi suegra, me acerqué y me gustaron todos los cursos, pero elegí telar criollo y aborigen y marroquinería, aunque por cuestiones personales tuve que dejar uno de los cursos, y actualmente sigo cursando marroquinería 3 de manera virtual” y agregó: “Es un muy lindo ambiente con compañeras, compañeros y profesores muy copados, tienen mucha paciencia” concluyó Daiana.
Por otro lado, la emprendedora Marta del barrio «Altos del monte» que tiene su puesto de ropa interior en la feria de la economía popular, mencionó, que, la escuela agraria “significa muchísimo, pude desarrollar mi emprendimiento para poder mantener mi familia y me brindó aprendizajes y la posibilidad de acceder a varios trabajos”
Además, Marcela de 69 años vecina del barrio “La victoria” de Moreno Sur se enteró de la escuela de formación municipal cuando finalizó el séptimo grado, allí un grupo de personas se acercaron al aula a comentarle a las estudiantes sobre el curso integral de dos años que, en ese entonces, la escuela ofrecía. “Yo aprendí de todo, cuando entré estaban las hermanas Saint Pierre, ellas daban prácticamente todo, aprendí corte y confección, y gracias a eso conseguí trabajo ayudando a una modelista diseñadora en Moreno”.
“La agraria le da impulso a mucha gente, enseñaban muy bien, a mí me sirvió mucho, aprendí bordado a mano y a máquina, y estos últimos años estudié envasado, y ahora descubrí, el cuero, marroquinería, tengo compañeros que están en ferias muy importantes. Yo pude conseguir un puesto fijo en la feria de Vicente López y agregó: “Profesoras como Noemi Sartori o Mónica, Frida, Ana Cuadrado, te brindan apoyo y los estudiantes que piensan que no pueden hacerlo, luego pueden lograrlo. Es muy importante que se siga manteniendo la escuela porque significa mucho para la gente, la necesita”.
Por último, Ana Taglioretti, jefa del programa de capacitación y formación laboral perteneciente a la Coordinación General de Empleo y Capacitación para el Trabajo del Instituto Municipal de Desarrollo Local, explicó que: “Es muy importante el acompañamiento que se brinda desde los Centros de Formación Municipales, se generan muchas oportunidades y se le brinda a las/os estudiantes nuevas perspectivas de desarrollo y habilidades en forma constante y fortalecer un área de conocimiento” y agregó: “El objetivo desde la Gestión es poder brindarles a las vecinas y vecinos de Moreno las herramientas necesarias para poder desarrollarse a nivel laboral, perfeccionarse en el oficio que eligieron, generando su propio emprendimiento”.
Un grupo de vecinos, vecinas y militantes del Movimiento Evita cumplieron su sueño de tener un Centro Cultural en “Mi barrio” de Moreno Norte. En diálogo con Marisa Matalone, hija de Chichilo y coordinadora del espacio, expresó a Moreno Primero cómo fue la inauguración, qué talleres brindan y quién fue su padre.
El sábado 21 de agosto “Mi barrio” inauguraron el Centro Cultural “Chichilo” en Moreno Norte. Allí, las vecinas, vecinos y militantes del Movimiento Evita celebraron la inauguración de este espacio que, desde junio de este año, brinda apoyo escolar, talleres para grandes y chicos, funciona como punto violeta cada quince días, entre otras actividades para la comunidad.
En la inauguración estuvieron presentes concejales, precandidatos a concejales, Mariel Fernández, militantes del Movimiento Evita y el delegado municipal Homero Salinas, quien expresó: “Es importante que Moreno Norte tenga ese espacio porque es un espacio comunitario que da respuestas en muchas cuestiones tanto sanitaria, alimentaria, como educativa. Está bueno que eso suceda, es un espacio del Movimiento Evita que nosotros desde el municipio acompañamos los procesos de organización en el barrio, es una decisión política que esos espacios existan”
La esquina donde está ubicado el Centro Cultural “Chichilo” fue el punto de reunión de muchas vecinas y vecinos de Moreno para organizarse. En el año 1971, se abrió un almacén de rubros generales. Lo atendía Eufemia, la madre de Chichilo, su compañera Olga y el mismo Francisco Matalone, alias “Chichilo”. Allí, Marisa, coordinadora del centro cultural explicó que:
“Fue uno de los almaceneros que te vendía los alimentos, pero también colaboraba circulando de boca en boca que una familia precisaba ayuda para armar una loza, para poner árboles en las plazas, hacer veredas de cemento para ganarle al barro los días de lluvia, hacer la colecta para un velorio, entre otros”.
Sin dudas, Francisco Mataleno, estaba comprometido con el barrio, lugar al que llegó porque sus padres emigraron desde Italia “cuando la ruta 23 aún era de tierra” explicó Marisa su hija. Chichilo jugó en los potreros, recibió los regalos de Evita cuando era niño, invitaba a sus amigos del barrio a ver la tv en blanco y negro después de pegarse un chapuzón en el arroyo de Catonas, tocó el acordeón con otros jóvenes, vendió plantines en la estación de Moreno, y generaba el nexo para que las y los vecinos se conocieran.
Gracias al legado que dejó Chichilo y al compromiso y la unidad de las militantes del Movimiento Evita y de las vecinas y vecinos de “Mi barrio” hoy se hizo realidad el sueño que a la comunidad la beneficiará de diferentes maneras. Actualmente, en el centro cultural, se brinda apoyo escolar para niños, niñas de primaria y adolescentes de secundaria, funciona como punto violeta y encuentro de mujeres cada quince días, brindan clases de chaiu do kwan, kick boxing, talleres barbería, guitarra, cursos de esmaltado, semipermanente, dibujo, limpieza de cutis, aikido, alisados, peluqueria, prótesis dental y los lunes, martes y jueves realizan una olla popular para más de 60 familias.
Marisa, coordinadora del espacio cultural e hija de “Chichilo” planteó que: “Nos ponemos el desafío de generar lazos vecinales, compartir saberes y desterrar el egoísmo, que no sirve, el recordarnos que nadie se salva solo y participar de alguna manera para modificar lo que no queremos” y agregó: “es la comunidad la que desea un futuro digno, donde tengamos trabajo, donde las mujeres niñas y niños, no sufran violencia y sean libres, donde expresarnos desde lo artístico siga siendo el motor para transformar nuestra realidad”
Homero Salinas es Delegado de Moreno Norte a los 21 años. Para entender que el trabajo de la delegación encabezada por un joven, hay que ir al hueso. ¿Qué piensa esa juventud, qué es el peronismo para ellos? Al respecto, Homero considera que “el peronismo es laburar con los pobres, en comunidad, y darle el poder al que no tiene poder. Pero, ¿Cómo?
Las Delegaciones Municipales son espacios de descentralización de servicios públicos y otras obras pequeñas. También son puntos de referencia para la realización de gestiones y trámites. Son de vital importancia porque el gobierno local acelera los tiempos de respuesta a través de estas áreas y esto le permite la proximidad con los vecinos y vecinas del distrito, en cada localidad en particular.
Desde Octubre del 2020 que Homero Salinas, un joven de 21 años, asume como delegado de Moreno Norte, lo que considera como una “responsabilidad muy grande porque es la descentralización del Estado Municipal en nuestros barrios y a través del cual llegamos a cada vecino” y resalta que la importancia de una delegación municipal en Moreno Norte radica en un Estado Municipal “que estuvo ausente muchos años”.
En ese sentido explica, “sin entrar en la discusión más política, yo siempre fui vecino de Moreno Norte y el Municipio nunca abrazó al vecino, nunca le dio respuesta, y hoy que la Municipalidad y la Delegación te llame a laburar en conjunto y fomente la organización del barrio, la organización política, y la organización de vecinos, es formidable”.
Para Homero, tantos años de desidia no sólo perjudican materialmente a Moreno, sino también a los vecinos y vecinas que “están desconfiados de la política”. Sin embargo, resalta que no sólo vienen a transformar la localidad materialmente, sino en la concepción política. “Venimos de otra lógica de construcción y de otras formas de entender la política que se diferencian de las mañas que pueda tener algún compañero con más años ocupando estos lugares” desarrolla, y considera fundamental la coordinación territorial “que apunta a eso, a coordinar el territorio con los vecinos, porque sin los vecinos es algo vacío, que no tiene sentido ni razón de ser.”
Es por eso que los vecinos y vecinas de Moreno “son un pilar fundamental para las delegaciones” pero, además, “los trabajadores de la economía popular que son los titulares del programa Potenciar Trabajo”, y explica por qué: “La delegación municipal a través de las unidades de gestión del IMDEL se encarga de dar tareas a través de los diferentes programas que colaboran, por ejemplo, en la erradicación de basurales.»
Entre los años de desidia y los tiempos del Estado
En un Municipio como Moreno, la erradicación de basurales es política necesaria y así lo entienden quienes manejan las riendas del municipio desde diciembre del año 2019. Tal como lo dijo Mariel Fernández en su discurso, en el aniversario del fallecimiento del ex presidente Juan Domingo Perón, “la mugre va al CEMSE o se recicla en Moreno” y aclaró en relación a los basurales “yo no quiero nunca más eso para ningún habitante de Moreno”
Homero pone el ejemplo. “La experiencia más grande es la limpieza de la calle Storni, donde ya no era un basural, era directamente una quema de basura impresionante. Se pudo erradicar ese basural, y hoy junto al IMDEL y los titulares del Potenciar Trabajo, se está haciendo un corredor seguro.”
El delegado de Moreno Norte asegura que “eso es reflejo de esta gestión, un lugar que estaba olvidado para el barrio, genera foco de inseguridad, de contaminación, y hoy se convierte en un corredor seguro, con plantas, con luminarias LED”.
Y si de contaminación se habla, el problema más grande que tiene Moreno Norte es en el Arroyo Los Perros. Homero cuenta que “contamos con una de las obras más grande de la provincia de Buenos Aires” y refiere al entubamiento del arroyo, “a cielo abierto y con todas las paredes de hormigón, que no sólo va a evitar la contaminación, sino también que no haya más inundaciones” aclara. “Fueron tantos años de prometer que se va a entubar el arroyo, que hoy es una alegría inmensa ver lo que se está haciendo, que ya se está trabajando.”
La erradicación de basurales y la seguridad en Moreno, tal como lo explica el delegado, coinciden en un punto. “Los corredores seguros son calles principales ilumandas con luces LED y con patrullas permanentemente transitándolos, nosotros entendemos que la seguridad se construye de forma integral, no sólo con luces, sino también con lugares limpios, sin basurales ni montañas de ramas. Siempre en articulación con los vecinos, yendo a los lugares donde hay más demanda, y, además, en los lugares donde se encuentran los comerciantes”. Quienes caminen por las calles Estados Unidos, Ecuador, Segurola, Storni, Shakespeare, encontrarán corredores seguros que fueron pensados entre el municipio y la comunidad.
Entre dichos corredores se encuentra el de la calle Storni, que era un foco de problemas, a pocos metros de los basurales comenzaban los pozos en las calles. “Son muchos años de abandono, y nosotros estamos intentando llegar a todos los barrios con los recursos que tenemos. En la calle Storni hoy podemos poner asfalto, producido por el municipio con la Planta Asfáltica Municipal” resalta el joven, y considera que “se están empezando a ver los recursos que llegan a través de la gestión”.
Son muchos años de abandono, y nosotros estamos intentando llegar a todos los barrios con los recursos que tenemos. En la calle Storni hoy podemos poner asfalto, producido por el municipio con la Planta Asfáltica Municipal
Los tiempos del estado no son los propicios para solucionar el problema de vecinos y vecinas de Moreno. Cualquiera que realice un análisis objetivo puede caminar las calles del distrito y ver que los basurales se extinguen y las luces LED iluminan las calles. Sin embargo, los problemas no están resueltos y hay vecinos y vecinas que todavía reclaman avances que no llegaron.
Homero no hace caso omiso y los pone en consideración, como así también reconoce el trabajo que falta, y asegura que está “totalmente convencido de lo que estamos haciendo como militantes y como funcionarios de la gestión” porque “sabemos a donde apuntamos y confiamos en nuestra conducción que es Mariel y sentimos la gran responsabilidad de dar respuesta a los vecinos”.
Sabemos a donde apuntamos y confiamos en nuestra conducción que es Mariel y sentimos la gran responsabilidad de dar respuesta a los vecinos
En ese aspecto reconoce: “Sabemos también que las respuestas y los tiempos del Estado no son como nosotros quisieramos, pero igual ahí estamos. Los vecinos nos pueden decir un montón de cosas, porque nosotros en nuestra función somos la cara del municipio de años, no sólo desde que llegamos. Pero lo que no nos pueden decir es que no estamos, porque nosotros llegamos hasta los barrios donde nunca llegó el municipio, y recibimos las críticas y luego las resolvemos con los recursos del Estado que cada vez son más.”.
Además, explicita que “cuando llegamos teníamos sólo dos máquinas de cortar pasto, ahora los recursos van llegando y vuelvo a ponerte el ejemplo de la Planta Asfáltica Municipal, porque son cosas que las vemos y nos dan más ganas de seguir, porque vemos la respuesta y el acompañamiento de la gestión a nosotros como delegados en los territorios”.
Los vecinos nos pueden decir un montón de cosas, porque nosotros en nuestra función somos la cara del municipio de años, no sólo desde que llegamos. Pero lo que no nos pueden decir es que no estamos, porque nosotros llegamos hasta los barrios donde nunca llegó el municipio, y recibimos las críticas y luego las resolvemos con los recursos del Estado que cada vez son más.
Llegar con la juventud, a través de la construcción comunitaria
El trabajo detallado y la forma de encarar su tarea, es reflejo de un gobierno que irrumpe en la política con otras lógicas. “El gobierno de Mariel es una experiencia para la clase trabajadora porque hoy tenemos una intendenta que llega a través de la construcción comunitaria”. Es ahí, considera Homero, donde se encuentra la nueva lógica, y “no es casualidad que vayas a hablar con cualquier delegado y todos hablemos de la construcción de comunidad, porque es un eje de la gestión, el de generar poder popular como le decimos nosotros”.
Según la concepción del joven delegado, “el vecino no tiene respuesta porque viene un Estado salvador, sino porque él es parte de eso, y cada política que llevamos adelante la hacemos en conjunto con ellos”.
Y eso es lo que caracteriza a esa juventud peronista que conduce Mariel Fernández que tienen las ganas y la energía para emprender la tarea. Homero encuentra la explicación en su origen. “Mariel viene de los movimientos populares y los movimientos populares en el 2001 no se sentían reflejados por el PJ”.
Lo mismo sucede con los más jóvenes. “No nos sentimos representados por el PJ, y somos más peronistas que los que están encerrados en la casa del partido”, expresa el joven militante.
Así concluye con una reflexión: “El peronismo es laburar con los pobres en comunidad, y darle el poder al que no tiene poder, y que nosotros hoy podamos dar esa discusión desde adentro es algo a lo que los jóvenes tenemos que apuntar y generar esos espacios de discusión”, considera, y aclara “no es que los jóvenes no somos peronistas, es que el PJ no nos representa, y que hoy tengamos nuestra intendenta, que es nuestra conducción y pueda dar la discusión en esos espacios es maravilloso”.