La joven de 14 años fue víctima de un femicidio el año pasado y su padre pidió, a través del HCD de Moreno, colocar una placara recordatoria.
El domingo 6 de septiembre del año 2020, en la localidad de Francisco Álvarez, encontraron sin vida a Ludmila Pretti, una chica de 14 años, víctima de un femicidio. El asesino era el inquilino de la casa donde hallaron sin vida a la joven.
Cristian Jerez (19) se mantuvo prófugo de la justicia. Finalmente, el martes 8 de septiembre fue apresado tras la geolocalización de su celular, cerca del Dique Roggero.
El padre de la joven presentó un pedido en el Honorable Concejo Deliberante (HCD) de Moreno para colocar una placa recordatoria del hecho, en la Plaza Libertad de Francisco Álvarez.
La presidenta del HCD, Araceli Bellota, aclaró que el pedido “es que en la plaza Libertad haya un espacio para recordar su memoria y para llamar la atención sobre este tema que sigue asolando a todo el país y a nuestra localidad.”
Una testigo de 19 años declaró que el acusado por femicidio «les pedía besos» y «molestaba» a las chicas.
Continúa la investigación por el femicidio de Ludmila Pretti, la joven de 14 años hallada asesinada luego de una reunirse con amigos y amigas el 6 de septiembre. En el marco de la investigación, este lunes, declaró una joven de 19 años que estuvo en la misma reunión que Ludmila.
La joven dijo que esa noche a Jerez, dueño de la casa donde se realizó el cumpleaños y único imputado por el femicidio, «le tenía miedo». Además agregó que «le pedía besos» y «molestaba» a varias chicas, al tiempo que contó que conocía al acusado del colegio secundario.
En su relato, la chica detalló que la madrugada del 6 de septiembre, ella estaba junto a su prima y varios amigos reunidos en una esquina cuando pasó Jerez en moto y los invitó a su casa. «Cristian le dijo (a una amiga) que me quería besar, la mandaba a ella a hablar conmigo, yo le dije que tenía novio, dos veces la mandó. Como yo no le decía nada, después la mandó a preguntarle a mi prima si quería estar con él y mi prima también le dijo que no, que tenía novio», relató.
Finalmente contó que alrededor de las 5 de la madrugada, cuando ella y su prima se retiraron, en la casa solo quedaban Jerez, Ludmila y otra joven.
La testigo agregó que horas después, ya el domingo al mediodía, vio pasar a Jerez a toda velocidad en moto y que recién a la tarde se enteró de que a Ludmila la buscaban, ya que la citaron a declarar a la comisaría.
Transcurrió un día después del hallazgo de Ludmila en una casa de Francisco Álvarez. Reclamaron por la detención del presunto asesino.
La manifestación comenzó alrededor de las 13:00 hs frente a la dependencia ubicada en la esquina de las avenidas General San Martín y Nemesio Álvarez, frente a Plaza Libertad. Estuvo encabezada por el padre de la joven asesinada.
En el lugar, se congregaron familiares y amigos de la víctima, vecinos, y varias mujeres. Reclamaban justicia por la joven asesinada, y la detención del presunto asesino que hasta ese momento se encontraba prófugo.
En la seccional, que se encontraba rodeada de personal policial, algunos manifestantes prendieron fuego varios neumáticos. La situación se tornó más tensa, los policías entraron en la comisaría y un cuerpo de infantería protegió la puerta para evitar desbordes.
Algunos manifestantes comenzaron a lanzar piedras, y acercaron más neumáticos a la vereda para prender fuego. Ninguno de los agresores era familiar de la víctima.
Sergio, un amigo del padre intentó persuadir a los manifestantes de mantener la calma y sufrió varios golpes. “Les dije que no sirve hacer este lío. Porque es fácil, ellos terminan de golpear las manos y se van a la casa, y la que queda con el dolor es la familia” explicó Sergio. El padre de Ludmila pedía tranquilidad.
Una amiga de la joven asesinada exclamó indignada “No se merecía esto. Son todos unos hijos de puta. Y la policía está acá y no está haciendo nada.” y siguió, “El chabón estuvo acá en la puerta, el que la mató, la metió en una bolsa, y la metió debajo de la cama, y la policía está acá y no está haciendo nada. Y el otro testigo está en San Miguel”.
Luego de la manifestación de la tarde, un grupo de manifestantes –ya sin la familia- se acercaron a la comisaría nuevamente, intentaron prender neumáticos, y arrojaron piedras y otros elementos contundentes. Finalmente, minutos después de las 20, la policía dispersó a los manifestantes.
Hubo, por lo menos, un detenido. Su esposa declaró a medios nacionales que el manifestante fue golpeado y detenido por policías de civil. “Me lo van a golpear, porque se lo llevaron golpeando. Le sacaron toda la ropa” explicó la pareja, y luego pidió “Quiero que me den una respuesta”. “Agarraron al primero que se cruzan porque necesitan tener un detenido”, sentenció.