Por la pandemia, realizaron videos en vivo por Facebook a lo largo del año. Luego de varios meses y con protocolo habilitado por la Provincia de Buenos aires, se suben nuevamente al escenario en el Teatro Leopoldo Marechal.
Adrián y Analía, anfitriones de La Casa del Tango, vuelven al escenario luego de casi un año de aislamiento por la pandemia de Covid-19.
Por supuesto que no dejaron de hacer lo suyo. “Estuvimos haciendo videos en vivo con Analía, hicimos 12 desde la casa del tango y un show para la Universidad de Moreno donde hicimos el cierre de un seminario de economía solidaria, también por internet” cuenta Adrián, y explica “No es lo mismo un vivo en Facebook que presencialmente para el que vive en un escenario, con público, donde poder usar constantemente el termómetro de lo que estás haciendo. Es mentira que uno toca para uno, el público es parte del arte, el arte trasciende a uno mismo.”

Adrián adelanta que hay reformas en el teatro, y, además, que van a tocar con una escenografía que los sitúa en los conventillos de comienzo de siglo XX, y los tangos que van a realizar estarán ligados a la escenografía. Todo eso los mantiene entusiasmados, sumado a la felicidad de volver a subir al escenario ya que ausentarse mucho tiempo de los mismos «es como que te falta el aire”.
Además, Adrián asegura que con Analía están con ganas de volver al escenario, pero a la vez, respetan los protocolos necesarios, esperan la vacuna y gente tome conciencia porque “no es una pavada, es una cuestión bastante grande. A veces nos cansamos y nos parece que nuestro problema es el único y el más grave, pero ganas de tocar tenemos, por supuesto”.
De la pandemia, la economía y el arte, se dijeron muchas cosas, Adrián es concreto: “tenemos un privilegio que es el de hacer arte. Me da bronca cuando se quejan, que se queje el que levanta bolsas todo el día”. Luego, prosigue “reconozco y veo que sé que hay gente que se ha quejado, pero a los que nos tocó vivir otras situaciones, si podemos sobrevivir estamos tranquilos. Que yo pueda darte una nota frente a gente que se está muriendo de hambre es un lujo” y sintetiza, “la parte económica, si estás muerto, no sirve de nada”.
Por último, tanto Adrián y Analía invitan a todos los vecinos y vecinas que se quieran acercar a escuchar su música con el único fin de “compartir y difundir” y a través del tango, “educar, en el sentido de formar una verdad que no tienen”.

