Merendero Rayito de Sol: “Ayudar para agradecer todo lo bueno que me pasa”

Laura Olivera lleva a cabo el merendero con sus cuñadas y la colaboración del barrio. Expresa que todo lo que hace es “de corazón, para devolver todo lo bueno que a mí me pasa”  

Laura Olivera es una vecina de Francisco Álvarez que tiene un kiosco en el barrio Eucalyptos. Es una mujer que trabaja y estudia. Este año cursa su último tramo en la carrera de enfermería, y espera poder hacer las prácticas que fueron suspendidas por la pandemia, y así poder recibirse. 

Al kiosco llegaban niños y niñas a pedir algo de comida, situación que cada vez se hizo más recurrente con la llegada de la pandemia. “En el barrio afectó muchísimo la pandemia porque muchos padres se quedaron sin trabajo y eso los lleva a no poder comprar comida, ni tener ropa para los chicos, ni frazadas” cuenta la vecina a Moreno Primero.  

Siempre se puede hacer algo 

Laura se preocupaba por esos chicos que iban a pedir y pensaba como poder ayudarlos. La idea llegó: “Le pregunté a mis cuñadas si querían hacer algo para colaborar con la gente del barrio y dijeron que sí, no somos millonarias ni nada, pero queremos contribuir en algo para los vecinos y vecinas” explica. 

La idea nació como merienda y aspira a crecer cada vez más. Pensaron en hacer, además de una merienda, una olla popular.  Ahora brindan una merienda los martes y una olla popular los jueves. Allí asisten más de 100 chicos y chicas, que, además, cuentan con un ropero solidario donde pueden buscar la prenda de ropa que les falta y no pueden comprar. 

La vecina de Eucalyptos relata que aspiran a realizar cada vez más cosas: “Mi suegro nos presta el lugar y el lugar es chiquito, entonces mucho espacio no tenemos, pero estamos tratando de conseguir un lugar más grande porque hay un montón de proyectos que tenemos en mente.”  

Para realizar la comida tienen las donaciones, de ellas dependen, y con lo que reciben, cocinan. Por eso el menú varía semana a semana. Laura y sus cuñadas no están solas porque el barrio siempre está presente. “La actitud del barrio me sorprendió un montón porque todos nos ayudan, nos acercan su colaboración, nos compran rifas cada vez que armamos una” relata.  

El entusiasmo de agradecer ayudando 

Lo que no varía son las ganas y el entusiasmo de colaborar en el barrio. Laura expresa que “entre el estudio, el trabajo y la casa, ando a mil por hora, pero el poco tiempo que tengo esos días en el merendero, no lo siento como un trabajo, lo hago porque me dan ganas de ir y hacer cosas por los chicos, igual que cuando voy a buscar una donación, voy con ganas porque voy a buscar algo para el merendero”, y resume “eso es lo que nos motiva a salir adelante, y salir a buscar una donación o responder a un pedido de ayuda por una situación en particular, es el ver la cara del niño o de la niña, sonriendo porque pudo encontrar un buzito en el ropero solidario”. 

Entre el estudio, el trabajo y la casa, ando a mil por hora, pero el poco tiempo que tengo esos días en el merendero, no lo siento como un trabajo, lo hago porque me dan ganas de ir y hacer cosas por los chicos, igual que cuando voy a buscar una donación, voy con ganas porque voy a buscar algo para el merendero .

Por último, la vecina de Francisco Álvarez resalta que “mis cuñadas han pasado necesidad y saben lo que es, por eso llevan a cabo este proyecto conmigo, y si bien yo siempre tuve un plato de comida y mi hijo tiene también, yo soy agradecida por eso, y el merendero es una forma de agradecer”, y resalta que “yo lo que hago lo hago de corazón, lo hago para devolver todo lo bueno que a mí me pasa” y asegura que “cuando vos le das una pequeña golosina a algún chico, la sonrisa que te devuelven, te alegra el alma.” 

Yo siempre tuve un plato de comida y mi hijo tiene también, yo soy agradecida por eso, y el merendero es una forma de agradecer

Todos y todas pueden colaborar con el Merendero “Rayito de Luz”. Para comunicarse, pueden acercarse a Plumerillo 22, entre Manuel de Falla y Carlos de Linneo, o bien comunicarse con Laura al número de celular 1167661971. 

Moreno: Se realizó un operativo de control vehicular en Francisco Álvarez

Lo realiza La Protección Civil del municipio en conjunto a diferentes áreas para reforzar las normas permitidas de circulación y la importancia de respetarlas a la hora de conducir, para garantizar una movilidad segura para las y los vecinos. También llevaron adelante un programa de desinfección en el casco comercial para seguir cuidándonos del virus.

A su vez, este lunes Gendarmería Nacional en Moreno Norte realizó controles para garantizar que todos tengan los papeles y permisos al día. 

Esta también es una forma de cuidarnos entre todos y todas, no únicamente quienes conducen vehículos, sino también para los peatones. 

COLOCARÁN UNA PLACA RECORDATORIA POR EL FEMICIDIO DE LUDMILA PRETTI

La joven de 14 años fue víctima de un femicidio el año pasado y su padre pidió, a través del HCD de Moreno, colocar una placara recordatoria.

  El domingo 6 de septiembre del año 2020, en la localidad de Francisco Álvarez, encontraron sin vida a Ludmila Pretti, una chica de 14 años, víctima de un femicidio. El asesino era el inquilino de la casa donde hallaron sin vida a la joven. 

Cristian Jerez (19) se mantuvo prófugo de la justicia. Finalmente, el martes 8 de septiembre fue apresado tras la geolocalización de su celular, cerca del Dique Roggero.  

El padre de la joven presentó un pedido en el Honorable Concejo Deliberante (HCD) de Moreno para colocar una placa recordatoria del hecho, en la Plaza Libertad de Francisco Álvarez. 

 La presidenta del HCD, Araceli Bellota, aclaró que el pedido  “es que en la plaza Libertad haya un espacio para recordar su memoria y para llamar la atención sobre este tema que sigue asolando a todo el país y a nuestra localidad.”