Declaran ciudadana ilustre a una importante escritora

Se creará un complejo bibliotecario que comprende 3 bibliotecas municipales, en honor a la docente y escritora oriunda de Moreno y fallecida hace pocos años. 

El Día del Escritor se celebra en el ámbito local el 2 de diciembre por el nacimiento de Hebe Uhart. En la Octava Reunión del período legislativo 2021, llevada a cabo el pasado jueves 24 de junio en el Honorable Concejo Deliberante (HCD), la docente fue reconocida, una vez más, en el ámbito local por concejales y concejalas de Moreno. 

Por unanimidad, se aprobó el proyecto que declara ciudadana ilustre post mortem a Hebe Uhart, e insta a crear un complejo bibliotecario que comprenda 3 bibliotecas municipales: la biblioteca Braile, la biblioteca Manuel Estrada y la biblioteca que funciona actualmente en el HCD

El proyecto fue impulsado también por la Asociación de Escritores (SAE) de Moreno y los familiares de Hebe. También hizo su aporte el secretario de Cultura, Educación y Deportes, Roberto del Regno, que además trabaja para traer nuevos ejemplares a la biblioteca Braile Municipal. 

Así, las bibliotecas tendrán una placa en reconocimiento a la escritora de Moreno. También, entre sus artículos, el proyecto convoca a escritores y escritoras locales para que donen ejemplares de sus obras e incorporarlos a las bibliotecas municipales. 

Vida y obra  de Hebe Uhart

Hebe Uhart nació el 2 de diciembre de 1936 en Moreno. Estudió en la Facultad de Filosofía y Letras y ejerció la docencia en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.  

Fue reconocida a nivel local, nacional e internacional con diferentes premios, entre ellos, el Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas en 2016, y el Premio del Fondo Nacional de las Artes. 

Su primer libro de cuentos fue publicado en 1963, llamado Dios, San Pedro y las almas, al cual le siguió La gente de la casa roja y El budín esponjoso, entre otros. 

Leonor fue su primera novela, publicada en 1986, seguida de Camilo asciende al año siguiente, con las cuales creció en reconocimiento. Más adelante, publicó también Mudanzas y Señorita, y otro libro de cuentos, Memorias de un Pigmeo.  

Durante los últimos años, recopiló sus crónicas de viaje en varios volúmenes: Visto y oído, De la Patagonia a México y De aquí para allá

En el año 2018, se publicó su último libro: Animales, una colección de crónicas. Ese año falleció y, también ese mismo año, un 11 de octubre, la escritora morenense pasó a la inmortalidad. 

Con una pluma cálida y amena, ha vuelto a su infancia en más de una ocasión. En una nota a página 12, ha resumido un poco esos “estímulos subterráneos” que se dieron en su infancia y que construyeron a la Hebe escritora y docente que conocimos:

«En mi casa no tenía acceso a la lectura, apenas unos libros de mi hermano, que eran muy teológicos. No fui estimulada a escribir, nadie me pidió ni me obligó a que escribiera. Pero, seguramente, debe haber habido un estímulo subterráneo, alguna cosa que hay en las casas porque, si no, ¿para qué mi mamá me contaba tantas historias? Hasta que un primo, más culto, me dijo: ‘Tenés que leer a Neruda, a Guillén y a Vallejo’. Y los leí. Después entré en la Facultad de Filosofía y empecé a vincularme con otra gente sabia con la cual hablábamos de libros».